14330dic1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 14330  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

DR. MARIO MANTILLA NOUGUES  

Aprobado Acta No. 193  

Santa  Fe  de  Bogotá  D. C., tres (03) de  diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

VISTOS  

La Sala resuelve la solicitud de redención  de  pena  y  “libertad  por  pena cumplida” elevada por el señor JAIME LARA  ARJONA,  quien  se  encuentra  detenido  en el Pabellón B, Alta Seguridad de la  Penitenciaría  Central  de  Colombia,  La  Picota,  con  sede  en  Santa  Fe de  Bogotá.   

ANTECEDENTES   

1-. El señor JAIME LARA ARJONA, fue elegido  como  Representante  a  la  Cámara  por  el  Departamento  de Córdoba, para el  período  legislativo  comprendido entre el primero de diciembre de 1991 y el 19  de julio de 1994, cargo que desempeñó durante todo ese lapso.   

2-.   En   virtud   del   fuero  otorgado  constitucionalmente  a  los  Congresistas,  la  Sala  de  Casación  Penal,  con  ponencia  del  Honorable  Magistrado, Doctor FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL, adelantó  en  su  contra la investigación preliminar de única instancia radicada bajo el  número    10.471,    por    el    delito   de   enriquecimiento   ilícito   de  particulares.   

3-. Mediante auto del 8 de mayo de 1996, la  Sala  de  Casación  Penal,  se  abstuvo de continuar adelantando la indagación  previa  con  relación  al señor JAIME LARA ARJONA, por estimar que no existía  relación  de  ninguna  naturaleza  entre  los  ilícitos  a  él imputados y la  función  de  Congresista  que  había  desempeñado.  Así, dispuso remitir las  diligencias  a  la  Fiscalía General de la Nación, por competencia. (folio 284  cdno 2)   

4-. Una comisión de Fiscales Regionales de  Santa  Fe  de  Bogotá,  abrió  formal  investigación  y adelantó el proceso,  inclusive  hasta  realizar  audiencia  de  formulación y aceptación de cargos,  toda  vez  que  LARA ARJONA, manifestó su deseo de que en su caso se profiriera  sentencia anticipada. (folio 338 cdno. 5)   

5-.  Un  Juzgado  Regional  de  Santa Fe de  Bogotá,  en  sentencia  anticipada   del  30  de mayo de 1997, condenó al  Ex-parlamentario  a  la pena principal de sesenta (60) meses de prisión y multa  a  favor  del  tesoro  nacional  por  el  valor  de  trescientos sesenta y siete  millones  treinta  y  cinco mil ciento treinta y un pesos ($357.035.131), “por  haber  sido  hallado  penalmente  culpable  de  los  delitos  de enriquecimiento  ilícito  de  particular,  de que trata el Artículo 1° del Decreto Legislativo  1859  de  1989,  adoptado  como  legislación  permanente por su similar 2266 de  1991,  en  su  canon 10 y falsedad en documento privado, tipificado y sancionado  en el Artículo 221 del Código Penal” (folio 19 cdno. 6)   

6-.  La  defensa  interpuso  el  recurso de  apelación  contra dicho fallo, el cual fue confirmado por el Tribunal Nacional,  en  decisión  del  16  de  octubre de 1997, con la modificación consistente en  disminuir   la   multa,   para   tasarla  en  doscientos  veinticuatro  millones  seiscientos  noventa  mil  ochenta y ocho pesos ($ 224.690.088). (folio 14 cdno.  Tribunal)   

7-.  El  apoderado  del  señor  JAIME LARA  ARJONA,  interpuso  el  recurso  extraordinario de casación contra la sentencia  del  Tribunal  Nacional;  en  aquella Colegiatura se cumplieron las formalidades  pertinentes  y  el  asunto fue remitido a la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia.   

8-. Paralelamente al proceso penal el señor  JAIME  LARA ARJONA, ofreció su colaboración eficaz para con las autoridades en  los  términos  del artículo 369A del Código Penal. En la Fiscalía General de  la  Nación, se llevaron a cabo todas las diligencias pertinentes hasta llegar a  un  acuerdo  de  rebaja  de penas debido a la comprobada eficacia de lo aportado  por aquel.   

9-.  El  Juzgado  Quinto Penal del Circuito  Especializado  de  Santa Fe de Bogotá, en decisión del 2 de noviembre de 1999,  aprobó  el  acuerdo  de otorgamiento de beneficios por colaboración prestada a  la  administración  de  justicia,  celebrado  entre  el  Fiscal  General  de la  Nación, y el señor JAIME LARA ARJONA.   

Como  consecuencia  de  la  aprobación del  acuerdo,  dicho  Juzgado  concedió  en  beneficio  de  aquél  una disminución  equivalente  a  “una sexta (1/6) parte de las penas que le fueron impuestas en  primera  y  en segunda instancia.”, las cuales “quedarán definitivamente en  cincuenta  (50)  meses  de prisión y ciento ochenta y siete millones doscientos  cuarenta y un mil pesos ($ 187.241.740) de multa.”   

10-. En firme el auto del 2 de noviembre de  1999,  el  Juez  Quinto Penal del Circuito Especializado de Santa Fe de Bogotá,  remitió  copia  auténtica  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia, con destino al  recurso   extraordinario   de  casación  número  14.330,  que  actualmente  se  tramita.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1-.  Cómo  quiera  que el ponente inicial,  estima  que  el  Juez  Quinto  Penal  del  Circuito Especializado de Santa Fe de  Bogotá,  no  tenía  competencia  para  aprobar el acuerdo sobre beneficios por  colaboración  eficaz  entre  el señor JAIME LARA ARJONA y la Fiscalía General  de  la  Nación, y por lo  mismo  habría  que  anular   el  auto  del  2 de noviembre de 1999, por el cual   

dicho  Juzgado  efectuó  el  control  de  legalidad  sobre  lo  pactado,  es preciso hacer referencia al tema siguiendo la  tesis sostenida por la Sala en anterior oportunidad.   

El Juez del Circuito Especializado, citó en  nota  de  pié  de  página  el  auto  del  12 de mayo de 1998, con ponencia del  Honorable  Magistrado  Fernando  Arboleda Ripoll, (casación 13.195), en el cual  se expresó:   

“La  Corte  se  abstendrá  de revisar la  legalidad  del  acuerdo en referencia, por carecer facultades para aprobar dicho  tipo   de   acuerdos,   habida  consideración  del  carácter  limitado  de  la  competencia  en sede de casación y la imposibilidad jurídica de pretermitir la  decisión  de primera instancia que decida la cuestión, pronunciamiento que, de  ser  negativo, de conformidad con el inciso final del artículo 369D del Código  de  Procedimiento  Penal  (adicionado por el artículo 47 de la Ley 81 de 1993),  sería  susceptible  de  los  recursos  ordinarios,  correspondiendo  desatar la  alzada al Tribunal Superior del respectivo Distrito Judicial.”   

(…)  

“3.   No   existe  regulación  expresa  sobre   la   aplicación   de  la  figura  en  comento  cuando su  proposición,   trámite   y  aprobación  se  presenten  con  posterioridad  al  proferimiento  de  la sentencia de segundo grado, habiendo culminado el trámite  propio  de  las instancias, esto es, mientras se surte el recurso extraordinario  de casación.”   

“En  esta  hipótesis,  como  ha  quedado  precisado  a  la  luz de una interpretación sistemática de la norma analizada,  acorde  con  la  limitada  competencia  de  la  Corporación  en sede de recurso  extraordinario,  y  la  necesidad  de  preservar el derecho a la doble instancia  respecto  del  proveído  que  impruebe  el acuerdo, la facultad de pronunciarse  sobre   la  legalidad  del  trámite  de  beneficios  por  colaboración  eficaz  corresponde  al juzgador de primera instancia, quien sopesará la eficacia de la  colaboración,  sobre  el  cuaderno  de  copias,  pues  de  conformidad  con  el  artículo  159  ejusdem,  “El secretario está obligado a mantener debidamente  separados  y  foliados  los  cuadernos  del  proceso  y  en  ningún  momento se  remitirán conjuntamente.””   

“Lo   anterior   por  cuanto  la  Corte  –cuya  actuación  en el  presente  asunto  corresponde  a  la  de  tribunal de casación-, no adquiere el  carácter  de  juez  de  instancia por el hecho de que el procesado con quien se  suscribió  el  acuerdo se halle privado de la libertad en razón a la sentencia  cuya legalidad se controvierte por vía extraordinaria.”   

“Si  entre  los  beneficios  acordados se  halla  la concesión de la libertad provisional, o si la disminución de la pena  concedida  por  la  colaboración  eficaz  deviene  en  el  cumplimiento  de  la  totalidad  de la pena impuesta o de la fracción exigida por los artículos 72 y  72A  del  Código  Penal para otorgar la libertad provisional de conformidad con  el  artículo  415.2  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (modificado por el  artículo  55  de la Ley 81 de 1993), una vez aprobado el acuerdo por el juez de  instancia,   mediante  providencia  debidamente  ejecutoriada,  deberá  remitir  oportunamente  a  la Corte Suprema de Justicia la actuación respectiva para que  esta Corporación adopte la decisión que corresponda.”   

“En  los demás casos, sólo por vía del  recurso  de  casación,  la Sala podría considerar el acuerdo de beneficios por  colaboración  eficaz  con la justicia –cuya  aprobación,  se reitera, en todo caso debe efectuarse por el  juzgado  de  instancia-,  siempre y cuando los términos y condiciones del mismo  tengan  repercusiones  en  el trámite y decisión del recurso extraordinario, o  cuando  la  ilegalidad de la sentencia condenatoria de segundo grado se atribuya  a  dicho  procedimiento,  dependiendo  de  los  cargos  formulados en la demanda  respectiva.”   

2-. En el marco de las premisas anteriores,  teniendo  en  cuenta  que  el  artículo  44  de la Ley 81 de 1993, introdujo al  Código  de  Procedimiento  Penal,  el  artículo  369A,  sobre  beneficios  por  colaboración   eficaz   con   la   administración   de  justicia,  y  que  las  disposiciones  que  regulan  y  complementa esta novedosa institución jurídica  prevén   la  posibilidad  de  reducir  la  pena  a  quienes  ya  hubieren  sido  sentenciados,  como  es  el  caso del señor JAIME LARA ARJONA, la rebaja de una  sexta  parte  de  la pena concedida mediante auto del 2 de noviembre del año en  curso,  por  el  Juzgado  Quinto Penal del Circuito Especializado de Santa Fe de  Bogotá,  opera  de  pleno  derecho  para  todo  efecto  de  la ejecución de la  sentencia  condenatoria,  y  sin  necesidad  de  que  un  nuevo  pronunciamiento  judicial formalice la redosificación de las penas resultantes.   

Por ello, en tratándose de una petición de  libertad  provisional,  los cómputos de detención física y redención de pena  por  trabajo  y  estudio,  deben  efectuarse  con relación a la pena resultante  después de la concesión del beneficio.   

Vale  decir  que  en  adelante,  para  todo  efecto,  mientras  las sentencias de instancia no sean modificadas en virtud del  recurso  extraordinario  de  casación,  las penas a que fue condenado el señor  JAIME  LARA  ARJONA,  son:  cincuenta  (50) meses de prisión y ciento ochenta y  siete   millones   doscientos  cuarenta  y  un  mil  pesos  ($  187.241.740)  de  multa.   

3-.   Por  no  encontrarse  ejecutoriada  materialmente  la  sentencia  condenatoria, aunque se  solicita  “libertad por pena cumplida” ha de entenderse la petición como de  libertad  provisional,  referida a las previsiones del numeral 2° del artículo  415 del Código de Procedimiento Penal.   

4-.  El  señor  JAIME  LARA  ARJONA,  ha  permanecido  privado  de  su  libertad  continua  e ininterrumpidamente desde el  veinticuatro  (24)  de  julio  de mil novecientos noventa y seis (1996), día en  que  se  produjo  su  captura,  hasta  el  presente.  (folios  134  y  135 cdno.  3)   

Significa  lo anterior que en la actualidad  cumple  cuarenta  (40)  meses  más  nueve  (09)  días en privación física de  libertad,  que  hacen  parte  de la condena que está pagando en el Pabellón de  Alta Seguridad de La Picota.   

5-. Se trata ahora de verificar si el señor  JAIME  LARA  ARJONA,  alcanza el guarismo de cincuenta (50) meses de prisión, a  los   que   ascendió   finalmente   su   condena,  siendo  pertinentes  algunas  precisiones:   

Haciendo   un   recuento  global  de  los  certificados   por  estudio  y  trabajo  allegados,  inclusive  con  la  última  petición,  se  observa que ha aportado un total de dieciocho (18), en  los  que  constan  las  actividades  aptas  para  redimir  pena  llevadas a cabo por él durante su permanencia en cautiverio:   

Cert.  No.                   Concepto                                   Horas                                  Actividad                               Folio   

01325           trabajo                       434                    arte  y  diseño                          195   

03156           trabajo                       148                    arte  y  diseño                          201   

050292           trabajo                       880                    ornato                                  212   

050152           estudio                  120                         preuniversitario                                  194   

8245                    estudio                                  528                                 sistemas                             197   

6364                    estudio                                  612                                 historia                             199   

03156                    estudio                                  114                                 derechos  humanos         201   

2283                    estudio                                  360                                 ingles                                                                 202   

0721                    estudio                                  225                                 computación                          203   

4627                    estudio                                  120                                 computación                          204   

3914                    estudio                                  237                                 computación                          205   

4812                    estudio                                  225                                 computación                          206   

3106                    estudio                                  357                                 computación                          207   

0827                    estudio                                  318                                 computación                          208   

3031                    estudio                                  126                                 computación                          209   

3531                    estudio                                  87                                  computación                          210   

2923                    estudio                                  237                                 computación                          211   

050292                   estudio                                  120                                 deportes                             212   

Se avalan mil cuatrocientas sesenta y dos  (1.462)  horas de trabajo y tres mil setecientas ochenta y seis (3.786) horas de  estudio,  por  las que, en aplicación de los artículos 82 y 97 de la Ley 65 de  19931,  puede  reconocerse  como  redención de pena el tiempo de trece  (13)  meses  más dieciséis (16) días, en atención a que la Oficina Jurídica  de  la  Penitenciaría  Central  de  Colombia, remitió los documentos en que se  soportan,  como  los  conceptos  de  “satisfactorio”  a  cargo  de  la Junta  Evaluadora   de   Trabajo,   Estudio  y  Enseñanza,  y  las  calificaciones  de  “buena”  y “excelente” conducta emitidas por las directivas del penal en  varias oportunidades. (folios 213 a 236 cdno. Corte)   

En  este  orden  de ideas, la proporción  global  de  pena  redimida en virtud de los mecanismos consagrados en el Código  Penitenciario  y  Carcelario,  Ley  65 de 1993, asciende a trece (13) meses más  dieciséis (16) días.   

Sumando  la  cifra  de redención a la de  privación  física  de  libertad,  se obtiene un total de cincuenta y tres (53)  meses   más   veinticinco   (25)   días   de  pena  descontada,  cantidad  que  efectivamente  supera la condena impuesta, que, como se anticipó fue dosificada  en cincuenta (50) meses.   

6-.  De este modo, al procesado le asiste  derecho   a   su  excarcelación,  y  por  tratarse  de  libertad  estrictamente  provisional,  de  conformidad  con  el  artículo 415 numeral 2° del Código de  Procedimiento  Penal,  podrá hacerse efectiva previa constitución de caución,  que  en  este  evento  será juratoria, toda vez que a dicho beneficio se accede  luego  de  haber  cumplido a cabalidad la condena impuesta, suscribiendo para el  efecto   la   diligencia   de   compromiso  reglamentada  en  el  artículo  419  ibídem.   

7-.  No  obstante,  el  Director  de  la  Penitenciaría  Central de Colombia, La Picota, deberá verificar previamente si  el  señor  JAIME  LARA ARJONA, es requerido por alguna autoridad judicial, caso  en  el  cual  será  dejado  a  disposición  de  la  misma, como lo estipula el  artículo 70 de la Ley 65 de 1993.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

                              PRIMERO: RECONOCER  al  procesado  JAIME  LARA  ARJONA,  identificado con cédula de  ciudadanía  No.  19.294.877 de Bogotá, redención  de pena equivalente a trece (13) meses más dieciséis  (16)  días,  por  la  totalidad  de  horas  de  trabajo  y  estudio en prisión  acreditadas debidamente.   

                              SEGUNDO:  CONCEDER  al  señor  JAIME  LARA  ARJONA,  libertad  provisional por pena  cumplida,  previa  suscripción  del acta de compromiso prevista en el artículo  419   del   Código   de   Procedimiento   Penal.   No   obstante,  en  caso de llegarse a conocer que es requerido por otra autoridad  judicial, será dejado a disposición de la misma.   

                                  TERCERO:    Envíese  copia de este proveído al Director de la Penitenciaría  Central de Colombia, La Picota, para lo de su competencia.   

Cópiese,      notifíquese     y  cúmplase   

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL           JORGE E.  CORDOBA POVEDA   

CARLOS   A.  GALVEZ  ARGOTE                               EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

                                                                                                    Salvamento de voto   

MARIO   MANTILLA   NOUGUES                             CARLOS    E.    MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO   O.   PEREZ  PINZON                                        NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

SALVAMENTO DE VOTO  

Con  mi  acostumbrado  respeto  por  la  decisión  mayoritaria de la Sala, expreso mi disentimiento integral respecto de  aquella, por las siguientes razones:   

1-.  Se da por sentado que el Juez Quinto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Santa Fe de Bogotá, tenía competencia  para  aprobar  el acuerdo de beneficios por colaboración eficaz celebrado entre  la  Fiscalía  General  de  la Nación y el señor Jaime Lara Arjona, a pesar de  que  el  asunto  se  encontraba  en  la Corte Suprema de Justicia, en virtud del  recurso extraordinario de casación.   

El  señor  Lara Arjona, fue condenado en  las  instancias  a  la pena principal de sesenta (60) meses de prisión, la cual  fue  reducida  en  diez  (10)  meses  por  el  Juzgado Quinto Penal del Circuito  Especializado  de  Santa  Fe  de Bogotá, de suerte que, con el aval de la Sala,  dicho  señor  recuperó  su  libertad  “por  pena cumplida”, puesto que los  cómputos  de  detención  física  más  redención de pena, se verificaron con  relación a la condena de cincuenta (50) meses de prisión.   

2-.  Pero  ocurre  que  el Juzgado Quinto  Penal  del Circuito Especializado, no tenía competencia para aprobar el acuerdo  de  beneficios  por  colaboración  eficaz,  toda  vez que en virtud del recurso  extraordinario  interpuesto  contra  la  sentencia  del  Tribunal  Nacional,  el  proceso  se  encontraba  bajo la dirección de la Corte Suprema de Justicia y el  detenido  a  disposición  de la Sala de Casación Penal, realidad que significa  que   era   esta  Colegiatura,  la  única  autoridad  competente  para  adoptar  decisiones con vocación para incidir en la libertad del procesado.   

3-. El auto del  dos  (02) de noviembre de mil novecientos noventa y nueve (1999), por el cual el  Juzgado  Quinto Penal del Circuito Especializado de Santa Fe de Bogotá, aprobó  el  mencionado  acuerdo,  fue motivado con respecto a la competencia apoyándose  en jurisprudencia de la Sala, en los siguientes términos:   

“Por  último  debemos precisar que este  despacho  es  competente  para resolver sobre el punto sometido a consideración  porque  la  sentencia  no  está aún ejecutoriada, toda vez que el defensor del  procesado  informa  que el expediente se encuentra en la Honorable Corte Suprema  de  Justicia, surtiéndose el recurso de casación, no pudiendo esa corporación  pronunciarse  sobre asuntos de esta naturaleza, por ser los mismos de la órbita  exclusiva del juez de primera instancia.”   

La  Sala,  en  la  providencia  de la que  disiento,  reiteró  su jurisprudencia contenida en auto del 12 de mayo de 1998,  con  ponencia  del  Honorable  Magistrado  Fernando  Arboleda Ripoll, (casación  13.195), en el cual se expresó:   

“La  Corte  se  abstendrá de revisar la  legalidad  del  acuerdo  en  referencia,  por carecer de facultades para aprobar  dicho  tipo  de  acuerdos,  habida  consideración  del carácter limitado de la  competencia  en sede de casación y la imposibilidad jurídica de pretermitir la  decisión  de primera instancia que decida la cuestión, pronunciamiento que, de  ser  negativo, de conformidad con el inciso final del artículo 369D del Código  de  Procedimiento  Penal  (adicionado por el artículo 47 de la Ley 81 de 1993),  sería  susceptible  de  los  recursos  ordinarios,  correspondiendo  desatar la  alzada al Tribunal Superior del respectivo Distrito Judicial.”   

(…)  

“3.  No existe regulación expresa sobre  la  aplicación  de  la  figura  en  comento  cuando su proposición, trámite y  aprobación  se  presenten con posterioridad al proferimiento de la sentencia de  segundo  grado,  habiendo  culminado  el trámite propio de las instancias, esto  es, mientras se surte el recurso extraordinario de casación.”   

“En  esta  hipótesis,  como  ha quedado  precisado  a  la  luz de una interpretación sistemática de la norma analizada,  acorde  con  la  limitada  competencia  de  la  Corporación en sede del recurso  extraordinario,  y  la  necesidad  de  preservar el derecho a la doble instancia  respecto  del  proveído  que  impruebe  el acuerdo, la facultad de pronunciarse  sobre   la  legalidad  del  trámite  de  beneficios  por  colaboración  eficaz  corresponde  al juzgador de primera instancia, quien sopesará la eficacia de la  colaboración,  sobre  el  cuaderno  de  copias,  pues  de  conformidad  con  el  artículo  159  ejusdem,  “El secretario está obligado a mantener debidamente  separados  y  foliados  los  cuadernos  del  proceso  y  en  ningún  momento se  remitirán conjuntamente.””   

4-. No empece, ha debido hacerse un nuevo  estudio  de  la  cuestión, para este tipo de eventos concretos, es decir cuando  el   acuerdo   de   beneficios   cristaliza   estando  en  trámite  el  recurso  extraordinario  de casación y, por ende, el beneficiario privado de la libertad  a  órdenes  de la Corte Suprema de Justicia, análisis sistemático que lleva a  concluir  inexorablemente  que  los  jueces  de instancia carecen de competencia  para  aprobar  o  rechazar lo pactado entre la Fiscalía General de la Nación y  el procesado.   

Los argumentos según los cuales no existe  norma  expresa  que  autorice  a  la  Corte  Suprema  de  Justicia  controlar la  legalidad   de  lo  acordado;  que  el  principio  de  limitación  del  recurso  extraordinario  de  casación  impide  abarcar  ese  tema;  y  que  la decisión  judicial  que apruebe u objete el pacto es susceptible de impugnación a través  de  recursos  ordinarios,  no tienen entidad suficiente para asignar o prorrogar  competencia  al  juez de primera instancia sin ley expresa que así lo autorice,  por las siguientes razones:   

4.1-.  En  la  legislación  vigente,  el  proceso  penal sufre una escisión radical en virtud del recurso extraordinario,  pues  al  tiempo  que impide la ejecutoria de la sentencia, suspende o enerva la  competencia  de  los  jueces  de  instancia  para  todos  los asuntos que tengan  relación  con  el  mismo  proceso.  Tan  es  así que las peticiones de diversa  índole  elevadas  por  los  sujetos  procesales, incluidas las de redención de  pena  y  libertad  provisional,  deben ser resueltas exclusivamente por la Corte  Suprema    de    Justicia,   so   pena   de   merecer   su   invalidación   por  nulidad.   

Consistiendo  el  acuerdo aprobado en una  significativa  reducción al tiempo de la condena principal inicialmente tasada,  tal  merma,  desde  luego, está llamada a influir en la libertad del procesado,  al  punto  que,  si, como en este caso, aquél se encuentra a disposición de la  Corte  en  virtud  del recurso extraordinario, es esta Colegiatura la competente  para  decidir  al  respecto,  por  habilitación  expresa  del artículo 231 del  Código de Procedimiento Penal.   

4.2-.  Establece  el  artículo  369D del  Código  de Procedimiento Penal, que la aprobación del acuerdo y la regulación  de   sus  consecuencias  sobre  la  pena,  los  subrogados  y  la  libertad  del  beneficiario,  radican  en  cabeza  del  Juez  de Ejecución de Penas, cuando la  colaboración  eficaz  se concreta con posterioridad a la etapa del juzgamiento,  vale decir cuando la sentencia se encuentre ya ejecutoriada.   

En los otros casos, si el proceso está en  primera  instancia,  en  el  tribunal,  o  en  la  Corte Suprema de Justicia, la  aprobación  o  rechazo  del  acuerdo  corresponde  exclusivamente  al  juez  de  conocimiento respectivo, según dimana de aquel precepto.   

Aquella previsión general debe aplicarse  también,  sin  restricción  alguna, cuando se encuentre en trámite el recurso  extraordinario  de  casación, para evitar la ruptura de aquel armónico sistema  de  competencias,  y  suplir así la falta de una norma expresa que se refiera a  la hipótesis en mención.   

En este orden de ideas, como quiera que en  el  proceso  que  involucra  al  señor Jaime Lara Arjona, se está surtiendo el  recurso  extraordinario  de  casación, es la Corte Suprema de Justicia, el juez  competente  para aprobar o rechazar el acuerdo de beneficios y para analizar las  consecuencias  que  de  su  aprobación deriven para el procesado, en materia de  penas y libertad.   

4.3-.  Los  asertos precedentes no sufren  contradicción  alguna  frente a la previsión del artículo 369D del Código de  Procedimiento  Penal,  en  el sentido de que el auto que objete el acuerdo sobre  beneficios es susceptible de los recursos ordinarios.   

En primer lugar, si de redacción literal  se  trata,  el otorgamiento de los recursos ordinarios se encuentra en el inciso  final  de  aquella  norma,  que  se  refiere  al  Juez  de  Ejecución de Penas,  autoridad  cuyas  decisiones, sin duda, bien podrían cuestionarse a través los  recursos de reposición y apelación.   

De   otra   parte,  la  interpretación  sistemática  y  teleológica  del asunto, conduce a deducir lógicamente que si  la  determinación  de  objetar  el  acuerdo  se adopta por la Sala de Casación  Penal,    únicamente    sería    factible    interponer    el    recurso    de  reposición.   

La anterior no es una postura que prive al  procesado  del  derecho  de  impugnar, puesto que de admitirlo así, la ausencia  del  recurso  de  apelación, se tornaría en talanquera insalvable para adoptar  decisiones  interlocutorias  diferentes a la sentencia de casación, e inclusive  para adelantar procesos en única instancia.   

Es  la  naturaleza  misma del asunto y la  fase  procesal  en la que se encuentre la que determina en qué eventos podrían  intentarse  los  dos  recursos  ordinarios  y  cuándo  sería  viable  sólo la  reposición, o únicamente la apelación.   

En  efecto,  el artículo 369D se refiere  exclusivamente  a  dos  posibles  momentos  en los que podría materializarse el  acuerdo entre la Fiscalía y quien ha ofrecido su cooperación:   

-. En la etapa  de   juzgamiento:  caso  en  el  cual  el  juez  de  conocimiento,  decidirá  de  inmediato  lo  referente  a libertad provisional y  detención  domiciliaria.  Sólo  en  este  evento  coexistirían  los  recursos  ordinarios  de  reposición  y  apelación  para  controvertir la determinación  adoptada.   

Tratándose  de otros beneficios, el juez  de  conocimiento  decidirá  al  respecto  en  la sentencia condenatoria, cuando  hubiere  lugar  a  ella,  hipótesis en la que no cabría más que el recurso de  apelación.   

-.   Con  posterioridad  al  juzgamiento:  caso en el cual, por  presuponer  la  ejecutoria  de  la  sentencia,  el  juez  de ejecución de penas  decidirá sobre la concesión del beneficio.   

Cuando se hubiere interpuesto debidamente  el  recurso  extraordinario  de casación, como viene de explicarse, es la Corte  Suprema  de Justicia “el juez de conocimiento” y por ello la Corporación la  llamada  a  pronunciarse  sobre  la  legalidad  del  acuerdo mediante auto, cuya  impugnación    sería   viable   únicamente   a   través   del   recurso   de  reposición.   

5-.  La  jurisprudencia  de la Sala, cuya  revisión  se estima necesaria, implica habilitación o prórroga de competencia  en  el  Juez  de  primera instancia, sin que exista norma expresa al respecto, a  pesar  de  la  existencia  y  trámite  del recurso extraordinario de casación,  comportando  como  consecuencia adicional la fractura del sistema de competencia  establecido  en  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  y  con  ello, el que se  sorprenda   a   la  Corporación  con  decisiones  que  no  podría  cuestionar,  destinadas   a   influir   necesariamente   en   las   sentencias   materia   de  casación.   

6-. Se arriba así a la conclusión de que  el  auto  del 2 de noviembre de 1999, por el cual el  Juzgado  Quinto Penal del Circuito Especializado de Santa Fe de Bogotá, aprobó  el  acuerdo  de  otorgamiento  de  beneficios  por  colaboración  prestada a la  Administración  de  Justicia,  celebrado entre el señor Jaime Lara Arjona y la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  fue  proferido  por  fuera del marco de la  competencia   del   Juez,   circunstancia   no  convalidable  que  lo  vicia  de  nulidad.   

Era preciso, entonces, declarar la nulidad  de  dicho  auto  y solicitar al Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado,  la  remisión  de  los antecedentes que originaron su expedición, con el fin de  que  la  Sala,  previo estudio de legalidad, adoptara la decisión a que hubiere  lugar.   

La declaratoria de dicha nulidad implicaba  necesariamente  analizar  la solicitud de libertad del señor Lara Arjona en los  términos  del  artículo  415 numeral 2° del Código de Procedimiento Penal en  armonía  con  el  artículo  72  del  Código Penal, de tal manera que, podría  acceder  a  tal  prerrogativa,  única  y  exclusivamente  si  a  favor  de  él  concurrieren  a  cabalidad  los  requisitos ahí establecidos, entre ellos haber  descontados  las  dos  terceras  (2/3)  partes  de  la  condena,  siempre que su  personalidad,   su  buena  conducta  en  el  establecimiento  carcelario  y  sus  antecedentes  de  todo  orden,  permitan  suponer  fundadamente su readaptación  social.   

La  Sala contabilizó los diez (10) meses  de  reducción  de  pena  pertinentes  al  acuerdo  que fue aprobado por el Juez  Quinto  Penal del Circuito Especializado, con los cuales el procesado superó la  condena  resultante,  y  así  prescindió  del  estudio  del  factor subjetivo,  perentoriamente  exigido  en el artículo 72 del Código Penal, motivo adicional  para expresar mi desacuerdo con la mayoría.   

Se evidencia una vez más la trascendencia  de  la institución jurídica denominada beneficios por colaboración eficaz con  la  administración  de justicia, y con ello la necesidad de un análisis sereno  y  minucioso  sobre  la  competencia  para  aprobar  los  acuerdos  que  así se  originen,   cuando   afecten   la   sentencia   cuya   casación   se  encuentra  pendiente.   

Cordialmente,  

EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO   

                  Magistrado   

(fecha ut supra)  

    

1  Código Penitenciario y Carcelario, Ley 65 de 1993.   

Artículo 82-.  Redención    de    la    pena    por    trabajo.  …   A los detenidos y a los condenados se les  abonará  un  día de reclusión por dos días de trabajo. Para estos efectos no  se podrán computar más de ocho horas diarias de trabajo.   

Artículo     97-.     Redención  de  pena por estudio. … A  los  detenidos  y a los condenados de les abonará un día de reclusión por dos  días  de  estudio.  Se computará como un día de estudio la dedicación a esta  actividad  durante seis horas, así sea en días diferentes. Para estos efectos,  no se podrán computar más de seis horas diarias de estudio.     

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