13913b1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 13913  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 191   

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa Fe de Bogotá, D. C.,  treinta de  noviembre de mil novecientos noventa y nueve.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado  DAVID JAIMES GRATENON.   

          Antecedentes.-   

Aproximadamente a la una de la madrugada del  veinticuatro  de  diciembre de mil novecientos noventa y cinco, por el sector de  la  carrera  26  con  la  vía  peatonal 12 B que conduce al barrio José María  Córdoba  de  Bucaramanga,  perdió  la  vida el ciudadano ALFONSO LOPEZ ORTIZ a  consecuencia   de   haber   recibido   múltiples   heridas  causadas  con  arma  cortopunzante,  al  tiempo  que se lo despojó de la suma de ocho mil quinientos  pesos en efectivo.   

Abierta  la  investigación por la Fiscalía  Décima  Seccional   (fl.  38),   se  vinculó  mediante indagatoria a  DAVID  JAIMES  GRATENON (fls. 59 y ss.) a quien definió su situación jurídica  con   medida   de  aseguramiento  de   detención  preventiva  (fls.  65  y  ss.).   

Posteriormente,  previa clausura de la etapa  instructiva  (fl.  98),  el  nueve  de  septiembre  de mil novecientos noventa y  seis    calificó   el  mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución  acusatoria  en  contra  de  DAVID  JAIMES GRATENON por el concurso de delitos de  homicidio  agravado  y  hurto  calificado-agravado  (fls.  105  y ss.), mediante  decisión   que  causó  ejecutoria  en  esa  instancia.       

De  la  etapa del juicio conoció el Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito  (antes  Juzgado Décimo de igual especialidad), en  donde,  luego  de llevarse a cabo la audiencia pública (fl. 154 y ss.), se puso  fin  a  la  instancia  condenando  al  procesado DAVID JAIMES GRATENON a la pena  principal  de  cuarenta  y  dos  (42)  años  de  prisión,  y  la  accesoria de  interdicción  de  derechos y funciones públicas por el término de diez años,  por  encontrarlo  penalmente  responsable del concurso de delitos imputado en el  pliego  enjuiciatorio  (fls.  196  y  ss.),  mediante  sentencia que el Tribunal  Superior  confirmó  íntegramente,  al  conocer en segunda instancia por razón  del  recurso  de apelación interpuesto por el procesado y su defensor (fls. 3 y  ss. cno. Tribunal).   

Contra  la  sentencia de segundo grado estos  mismos    sujetos    procesales    oportunamente   interpusieron    recurso  extraordinario  de  casación  (fls.  26  y 28), el cual fue concedido por el ad  quem  (fl.  29),  presentándose  por  el  abogado,  en  el  término  legal, el  respectivo  escrito con el cual persigue sustentar la impugnación, y sobre cuya  admisibilidad  se  pronuncia la Corte (fls. 33 y ss. cno. Tribunal).     

             La demanda.-   

Apoyado  en  la causal primera de casación,  cuerpo  segundo,  el  actor  denuncia “error en la apreciación de determinada  prueba  por  tergiversar  el  sentido  de  la misma”, esto es, falso juicio de  identidad   “en   relación  con  la  valoración  de  los  medios  de  prueba  existentes”,  como  estima  que  así  aconteció  respecto  del testimonio de  ALEXANDER  ARENAS OVIEDO y la indagatoria de DAVID JAIMES GRATENON, “ya que el  juzgador  le da un contenido diferente al englobar las pruebas y vivificarlas en  el proceso”.   

    

Sostiene que si bien los antecedentes penales  que  el  procesado  registra  no  le  favorecen, es lo cierto que de las pruebas  recaudadas  “no  existe la certeza exigida para condenar y por ende la defensa  solicita  revocar  el fallo de segunda instancia, absolviendo al aquí procesado  DAVID JAIMES GRATENON”.   

Bajo    el    acápite    que   denomina  “fundamentación  del  cargo”, afirma que “la única prueba testimonial en  la  cual  se  puede graduar valorativamente un mínimo de responsabilidad” del  procesado,  es  el  testimonio  de  ALEXANDER  ARENAS  OVIEDO quien de manera no  muy   clara  refiere  la  supuesta  autoría de DAVID JAIMES GRATENON en el  homicidio  materia  de  investigación y sin adentrarse en las circunstancias en  que el hecho tuvo realización.   

Con  la necropsia se establece que la muerte  de  ALFONSO  LOPEZ  ORTIZ se ocasionó con arma blanca, lo que permite calificar  la  conducta  como  homicidio.  Pero,  prosigue,  en  cuanto al delito contra el  patrimonio  económico,  la   indagatoria  carece del valor probatorio para  afirmar que ese fue el propósito perseguido por el homicida.   

En  cuanto  al  móvil para delinquir,   sostiene  que los Juzgadores tomaron como verdad absoluta que  el homicidio  tuvo  un  fin de lucro, pero sin llegar a considerar que  la zona donde fue  llevado  a  cabo,  es  la de más alta peligrosidad en la ciudad de Bucaramanga.  Además,  agrega, “del estado de embriaguez en que se encontraba la víctima y  las  pandillas  reinantes en dichos sectores, de donde claramente se infiere que  un  bracero  a  la  salida  de  su  casa  o  a  su  llegada  no  resalta  botín  alguno”.   

Respecto  de las manifestaciones posteriores  al  hecho,  aduce  que el contenido de la confesión extraprocesal del sindicado  ofrece  algunas  lagunas  que  impiden  otorgar  credibilidad  al  testimonio de  ALEXANDER  ARENAS  OVIEDO  y  estructurar,  a  partir de su dicho, un indicio en  contra  del  procesado,  máxime  si repentinamente se retracta para declarar en  favor de Jaimes Gratenón.   

La circunstancia de haber sido condenado por  la  realización  de  delitos contra el patrimonio económico, agrega, no indica  la  autoría  en  el delito de homicidio  cometido en LOPEZ ORTIZ, menos si  es  tomado  en  cuenta que el hecho sucedió en una zona donde el orden público  habitualmente   se   encuentra   turbado   y   el   sindicado  y  víctima  eran  conocidos.   

                 

El procesado narró cómo en el lugar de los  hechos  estuvo  acompañado  de  su  novia GRISELIA LAGOS, a quien fue imposible  escuchar  en  declaración  y  cuyo  testimonio  habría  dilucidado la efectiva  presencia  de la pareja en el sitio en que se perpetró el crimen y que el autor  del mismo fue JORGE N. alias “la Lechona”.   

La  ausencia  de  pruebas  de  las cuales se  establezca  la  autoría del homicidio por parte de DAVID  JAIMES GRATENON,  permite  concluir  que   la estructura indiciaria posterior carece de valor  probatorio  “y  es así como para la defensa de la apreciación del testimonio  de  ALEXANDER  ARENAS  OVIEDO y de la indagatoria de DAVID JAIMES GRATENON   con  su  manifestación  en audiencia pública no se reúnen los requisitos para  armar prueba para condenar”.   

Con  base  en  lo  dicho,  solicita casar la  sentencia  materia  de  impugnación  y  absolver  al  procesado  atendiendo  al  contenido  de los artículos 247,  300 y 302 del C. de P. P. (fls. 33 y ss.  cno. Tribunal).   

         SE CONSIDERA:   

Entre  los  presupuestos  de  admisibilidad  establecidos  por  el  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento Penal, se  encuentra  el relacionado con la obligación para el demandante de indicar clara  y  precisamente los fundamentos fácticos y jurídicos de la causal de casación  en  que  apoya  la  pretensión  invalidatoria  que  postula  contra el fallo de  segundo   grado,   cuyo   incumplimiento   determina   el   rechazo  del  libelo  sustentatorio  de  la  impugnación,  y,  en  consecuencia,  tener  la Corte que  declarar desierto el recurso extraordinario.      

La violación indirecta de la ley sustancial  por  errores  de hecho en la apreciación probatoria, derivados de la incursión  por  el  juzgador en falsos juicios de identidad, se presenta cuando al apreciar  el  contenido  fáctico objetivo del medio de prueba, el juzgador lo tergiversa,  cercena  o  adiciona,  poniéndolo a producir efectos que no se desprenden de su  contexto.   

Para  su  demostración  es necesario que el  actor  muestre en el libelo sustentatorio de la impugnación, qué dice el medio  probatorio,  qué  concreción  hicieron  de  su  texto  los juzgadores, en qué  consistió  el  desacierto  y  cómo  éste  repercutió  definitivamente  en la  equivocada  declaración  de justicia contenida en la parte  resolutiva del  fallo,  pues  no  se  trata de poner en evidencia cualquier clase de error, sino  sólo  aquellos  que  de  no  haberse  cometido  habrían  dado  lugar  a que la  decisión impugnada fuera de contenido diverso.   

Este derrotero, ampliamente desarrollado por  la  jurisprudencia,  es  incumplido  por  el  actor  quien  si bien alega que el  desacierto   se   presentó   respecto   del   testimonio  de  ALEXANDER  ARENAS  OVIEDO   y  la  indagatoria de DAVID JAIMES GRATENON, nada informa sobre el  contenido  objetivo  del  dicho  de  estos personajes, qué dijeron de ellos los  juzgadores,  y  cómo  en  esta labor se los puso a producir efectos probatorios  que  objetivamente no se desprenden de su contexto, con lo cual resulta evidente  que  solamente  enunció  el  cargo  sin  ocuparse de desarrollarlo y, por ende,  demostrarlo, siendo de su carga hacerlo.   

Se  observa, además, que en desconocimiento  de  las  finalidades  para  las  cuales ha sido establecido el instituto al cual  acude,  siendo  una  de  ellas  la  de  demostrar la violación de la ley por el  fallo,  el  casacionista  dedica  la  mayor parte de su esfuerzo argumentativo a  anteponer  su  personal  criterio  valorativo de los medios de prueba recaudados  durante  el  proceso, al asignado en el fallo,  en posición inadmisible en  esta  sede  por  la  relativa libertad de que gozan los juzgadores para apreciar  los  medios  y  establecer su fuerza persuasiva, limitada solo por las reglas de  la  sana  crítica  cuya  transgresión,  a  más  de  no ser denunciada de modo  expreso, tampoco demuestra.   

Obsérvese cómo, sin decir por qué, expone  que  el  dicho de ALEXANDER ARENAS OVIEDO no merece mayor valor probatorio y que  la  indagatoria  del procesado carece de mérito persuasivo; o, en otro sentido,  saca  particulares  conclusiones  del carácter peligroso que atribuye a la zona  donde  se  cometió  el  homicidio de ALFONSO LOPEZ ORTIZ, o de los antecedentes  penales   que   por   delitos   contra  el  patrimonio  económico  registra  el  sentenciado,  todo  lo cual convierte el libelo en una alegación admisible solo  en  las  instancias  del  proceso,  no  en la casación que es una sede única y  extraordinaria   sujeta   al  cumplimiento  de  precisos  parámetros  de  orden  legal.   

Entonces,  siendo  tantos y tan variados los  defectos  que  presenta  el  escrito  sustentatorio  del recurso extraordinario,  pues,  como se deja expuesto, de él no se desentrañan clara y precisamente los  fundamentos  de  la  causal  que  se  aduce  por  el  actor, y la Corte no puede  corregirlo  por  virtud  del  principio  de limitación que rige el ejercicio de  este  medio de impugnación, lo procedente será rechazarlo, y declarar desierto  el  recurso  en cumplimiento de las previsiones del artículo 226 del Código de  Procedimiento Penal.   

Puesto  que  esta decisión causa ejecutoria  con  su  suscripción,  según  lo  disponen  los artículos 197 y 226 del   Estatuto  que  viene  de  ser  citado, se ordenará la devolución inmediata del  expediente   al   Tribunal   de  origen,  previa  comunicación  a  los  sujetos  procesales.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         

R E S U E L V E:  

RECHAZAR la demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del procesado DAVID JAIMES GRATENON por lo  anotado  en  la  motivación  de  este  proveído.  En  consecuencia  SE DECLARA  DESIERTO el recurso.   

   

Comuníquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL    JORGE E. CORDOBA POVEDA   

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE             EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES           CARLOS  E.  MEJIA  ESCOBAR   

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON               YESID RAMIREZ BASTIDAS   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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