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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 14125  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 133  

          Santafé  de  Bogotá,  D.C., siete de septiembre de mil novecientos  noventa y nueve.   

VISTOS  

          Decide  la  Corte sobre el aspecto formal de la demanda de casación  presentada  por el defensor del procesado HIGINIO JOSÉ LUNA contra la sentencia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  judicial  de  Santafé  de  Bogotá  que  confirmó  integralmente  la  proferida  en  primera instancia por el Juzgado 37  Penal  del  Circuito,  merced  a  la cual el acusado fue condenado a 46 meses de  prisión    por   los   injustos   de   secuestro   simple   y   acceso   carnal  violento.   

HECHOS  

          Los relató el Tribunal de la siguiente forma:   

“Los  que  fueron materia de investigación  ocurrieron  al  amanecer  del 23 de abril de 1994, 5:40 horas aproximadamente, y  tuvieron  su  inicio  en  la calle 128 con carrera 93, sector de Suba, cuando la  menor  SONIA PATRICIA CASTELLANOS ORTEGON de  13  años  de  edad,  a  la fuerza y mediante la amenaza de arma  cortopunzante  fue  obligada  a  subir  a una buseta de servicio público que se  trasladó  hasta  el barrio GLORIA LARA donde, en el interior del automotor, fue  objeto  de  acceso  carnal.  La  ofendida  identifica al mentado rodante como la  buseta  de placas SOA-405 de la empresa NUEVA TRANSPORTADORA DE BOGOTA y como su  agresor  al  conductor  de  la misma HIGINIO JOSE LUNA,  quien      fuera      capturado      al      día  siguiente.”   

ANTECEDENTES  

          Con  base en los anteriores hechos se abrió la investigación y fue  vinculado  con  indagatoria  HIGINIO  JOSE  LUNA,  a  quien la Unidad de delitos  contra  la  libertad y el pudor sexuales de la Fiscalía aseguró con detención  preventiva  y  luego,  el 9 de julio de 1996, acusó formalmente por los delitos  de acceso carnal violento y secuestro simple.   

          Del  juicio conoció el Juzgado 37 Penal del Circuito, condenando en  primera  instancia  al procesado a la pena de 46 meses de prisión como autor de  los  delitos  endilgados  en  la resolución acusatoria; decisión integralmente  confirmada  por  el  Superior mediante sentencia fechada el 1° de septiembre de  1997.   

LA DEMANDA  

          En  el  único  cargo  que  con  fundamento  en la causal primera de  casación presenta el censor, dice:   

“La  inspección  judicial,  era  más que  necesaria  como  examen  y  medio  de  prueba  para  que  se hubiesen comprobado  objetivamente  las  circunstancias  de  hecho  como  distancias,  condiciones de  visibilidad  o  audibilidad, etc, si bien es cierto, cuando no es solicitada por  las  partes  es  a  criterio  del juez el practicarla y este puede abstenerse de  hacerlo,  el  mismo está obligado a que previo a su pronunciamiento tenga plena  certeza  de  la  verdad  verdadera  de  los  hechos,  y simplemente se limite al  testimonio  de  una  menor  de  edad  que  no  puede  por  razones físicas como  sicológicas  tener  una  certeza real de las imputaciones que está realizando,  al  respecto,  son  reiterados los casos en que estos jóvenes son influenciados  por  adultos  que  de  una   u  otra forma pueden buscar tanto un beneficio  personal como el quererle causar agravio a otra persona”.   

          A  renglón seguido echa de menos también la práctica de un examen  de  esperma,  de  todo  lo cual deduce la violación de los artículos 247-249 y  303  del  C.P.P.  y  29  de  la Constitución Política y solicita a la Corte la  casación  del  fallo,  con la petición adicional de que de si encuentra alguna  irregularidad declare de oficio la nulidad correspondiente.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          No  se  requieren  mayores  esfuerzos dialécticos para descubrir la  inidoneidad  del  texto  presentado por el censor en procura de la casación del  fallo adverso a su poderdante.   

          En  efecto,  lo  primero que se descubre es el abrupto desvío de la  causal  primera invocada, en la que ni siquiera se advierte si es por violación  directa  o indirecta de la ley sustancial,  a predios de la tercera, con lo  que se deja sin claridad ni precisión el ataque.   

          No  obstante,  si  se llegare a pensar que en realidad lo perseguido  es   destacar   cómo   la  no  práctica  de  algunas  pruebas  promovieron  la  construcción  ilegal  de  la  sentencia  que  se  ataca,  es  lo cierto que tal  apreciación  pierde  toda seriedad en la medida en que el censor, al implorar a  la  Corte  que  de encontrar alguna irregularidad así lo declare, demuestra que  tampoco  el  desarrollo  de la censura está centrado en la causal tercera, pues  lo  único claro es que el impugnante se abstiene de explicar de qué manera las  pruebas  que  echa  de  menos  pueden destronar el fallo de condena proferido en  contra del procesado.   

          Es  así  como se comprende por qué el casacionista no mencionó la  modalidad  del  supuesto error concebido legalmente dentro de los límites de la  causal  primera  sino  que  diluye  el  ataque  en  un  discurso  propio  de las  instancias,  en  el cual incluso discute el grado de credibilidad dispensado por  el   juzgador  al  testimonio  de  una  menor  de  edad,  desconociendo  que  el  sentenciador  es  libre  para  apreciar  las pruebas y que el único límite que  tiene   en   esta  tarea  es  el  sometimiento  a  los  postulados  de  la  sana  crítica.   

          En  las  citadas  condiciones, por no reunir los requisitos mínimos  de   forma  establecidos  en  el  artículo  225  de  C.P.P.,  la  demanda  debe  inadmitirse,  toda  vez que resulta inidónea para habilitar el estudio de fondo  por parte de la Corte.   

          En   tal   virtud,  LA  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL   

RESUELVE  

          RECHAZAR   IN   LIMINE   la  demanda  de  casación  presentada  en  favor  del  procesado  HIGINIO  JOSE  LUNA  contra la  sentencia  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Santafé de Bogotá,  que   lo  condenó  por  los  injustos  de  secuestro  simple  y  acceso  carnal  violento.   

          Se declara desierto el recurso interpuesto.   

          En  contra de este auto, por mandato de los artículos 197 y 226 del  C.P.P. no procede impugnación alguna.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase.  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                          EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                                          CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR   

ALVARO  ORLANDO  PEREZ  PINZON                                NILSON      PINILLA  PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Secretaria    

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