13866b1

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 13866  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Sustanciador:  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 191  

Santafé  de Bogotá, D.C., noviembre treinta  (30) de mil novecientos noventa y nueve (1999).   

V I S T O S:  

Resuelve la Corte la viabilidad de aceptar el  recurso  excepcional  de  casación  presentado por el representante judicial de  BEATRIZ  NOVOA  TORRES  y  DIANA  BEATRIZ  APONTE  NOVOA  contra la sentencia de  segunda  instancia   proferida  por  el Juzgado Cincuenta y Cinco Penal del  Circuito de Bogotá.   

H E C H O S:  

Durante   varios   años,   en  calidad  de  arrendatarias  de  apartamentos  contiguos ubicados en el inmueble de la carrera  12  B  N°  3-68  sur de Bogotá, habitaron BEATRIZ NOVOA TORRES (madre) y DIANA  BEATRIZ  APONTE  NOVOA (hija), por una parte, y TERESA PEÑALOZA CAMARGO, por la  otra.   

Y  a  raíz de problemas derivados del uso de  zonas   comunes   y  del  suministro  de  energía  y  agua  potable,  surgieron  enfrentamientos  que  llevaron  a  BEATRIZ  NOVOA  y  DIANA  APONTE  a  efectuar  manifestaciones  deshonrosas  contra  TERESA PEÑALOZA CAMARGO, como tratarla de  prostituta,  asesina  y  lo  expresado  en  la  denuncia que formularon el 16 de  octubre  de  1992,  en  la  que  indican  que ha llamado telefónicamente a LUIS  APONTE   para   decirle   que  se  marche  del  hogar  porque  ellas  lo  van  a  matar.   

ANTECEDENTES PROCESALES:  

Surtido a satisfacción el trámite procesal,  el  Juzgado Trece Penal Municipal de Bogotá condenó, el 13 de junio de 1997, a  BEATRIZ  NOVOA  TORRES   y  a  DIANA  BEATRIZ  APONTE NOVOA como penalmente  responsables  de delito de injuria, a 12 meses de prisión y de interdicción de  derechos  y  funciones públicas, multa de mil pesos y al pago de los perjuicios  morales  derivados  de  la  ilicitud  (fs.  539  y Ss del cd.1°), decisión que  recurrida  por  el  defensor,  el  23  de  octubre de 1997 fue confirmada por el  Juzgado Cincuenta y Cinco Penal del Circuito de esta ciudad.   

Notificada la sentencia de segunda instancia,  el   abogado   de   las  procesadas  la  impugnó  extraordinariamente  alegando  violación  al  debido  proceso  porque  la caducidad de la querella impedía su  iniciación   y   al   existir  “extravío  del  thema  decidendum,  la  pieza  enjuiciatoria  ha  debido  ser  extremadamente  esmerada  y  estricta” para no  dificultar  la  defensa,  además  que se profirió condena contra BEATRIZ NOVOA  TORRES  a pesar de no ser quien formuló previamente contra  la querellante  la denuncia que se dice injuriosa.   

Entonces,  el  expediente  fue  remitido a la  Corte   para   que   decida   sobre  la  concesión  del  recurso  de  casación  discrecional.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

1°  La  casación excepcional procede contra  las  sentencias de segunda instancia proferidas por los tribunales superiores de  distrito  judicial,  el  tribunal  penal  militar  y  los  juzgados  penales del  circuito,  por  delitos  que  tengan  señalada  multa  o  pena  privativa de la  libertad inferior a seis años.   

Dentro  de  los  quince días siguientes a la  notificación  de  la  sentencia,  se  debe interponer el recurso y sustentar el  motivo  que  determine la viabilidad de la admisión, circunscrito al desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la garantía de un derecho fundamental violado en las  instancias.   

2°   Aquí  se  invoca  infracción  a  la  prerrogativa  esencial  del  debido  proceso  porque la querella se presentó de  manera  extemporánea,  pues  los  hechos acontecieron en 1989 y la querella fue  presentada  el  16  de  octubre  de 1992; los cargos fueron formulados de manera  vaga  e  imprecisa  en  la resolución de acusación, con claro “extravío del  thema  decidendum”  por  dedicarse a mencionar las actividades homosexuales de  TERESA  PEÑALOZA  GARCIA  relatadas  por  las  querelladas en la ampliación de  indagatoria  dentro  de  este  proceso y las imputaciones deshonrosas efectuadas  contra  la  madre  de  la  quejosa;  y,  la  denuncia  que se dice injuriosa fue  realizada  por  DIANA  APONTE NOVOA y no por su progenitora BEATRIZ NOVOA TORRES  quien resultó condenada por algo que no efectuó.   

3°  La  actuación  procesal  señala que no  existió  un solo hecho injurioso sino varios, como también se desprende de las  argumentaciones  del  recurrente  frente  a la ampliación de la querella cuando  indica     que      “las     ’anomalías’  relacionados  con  los cortes de servicio de luz y agua a raíz de los cuales se  generaran  las ‘imputaciones  deshonrosas’,   venían  sucediéndose        desde        ‘aproximadamente                un              año’  (constancias  procesales  adicionales  señalarían  ese  lapso  en marzo  de 1989 incluso)”, transcripción que  permite  evidenciar  que  la querellante  se refiere a una sucesión de los  actos  delictivos  acontecidos  de tiempo atrás, ataques deshonrosos efectuados  en  el  año  anterior a la fecha de la queja (21 de octubre de 1992). Y por eso  no  interesa  que  las  imputaciones  comenzaran  a proferirse en marzo de 1989,  porque  lo  importante  es  la  no  caducidad  invocada  frente  a  los  sucesos  acontecidos  en  periodo  señalado  por  la  querellante,  así  tal  fenómeno  jurídico  se  hubiere presentado frente a los hechos sucedidos de marzo de 1989  al 20 de octubre de 1991.   

Así,   los  datos  proporcionados  por  el  casacionista  no conducen a establecer la ausencia de un factor que impidiera la  apertura  de  la investigación (Art. 32 del C. de P. P.), pues no sólo le da a  las  palabras  de  la  quejosa  un  alcance  que  no  tienen  sino  que  resulta  contradictorio  afirmar  la  caducidad  de la querella del 21 de octubre de 1992  por  hechos  acontecidos  el  16  de octubre del mismo año, cuando la sindicada  formuló  denuncia  penal  en  la  que  además de endilgar un hecho punible, se  hacían imputaciones deshonrosas, según TERESA PEÑALOZA GARCIA.   

En  la  denuncia instaurada por DIANA BEATRIZ  APONTE  NOVOA  se  le  endilga  a la querellante el delito de amenazas y algunas  frases  que  los juzgadores de instancia consideraron injuriosas. Es posible que  en  ese  acto  se  esté dando a conocer a la autoridad la comisión de un hecho  punible   realmente   acontecido   o  falso  y  además  se  hagan  imputaciones  deshonrosas.  Lo  segundo constituiría falsa denuncia y lo último, injuria. Es  decir, pueden concurrir varios delitos.   

De  ahí  que si a favor de las sindicadas se  precluyó  la  investigación  por el hecho punible contra la administración de  justicia,  no  significa  que  hubiera  quedado  comprendido  el reato contra la  integridad  moral,  pues  cada uno es autónomo y eran investigados por separado  al  parecer  porque aquél es perseguible de oficio y éste requiere querella, y  la  competencia  es  distinta,  de donde devienen infructuosos los esfuerzos que  realiza  el  impugnante  para tratar de demostrar que con base en la querella no  podía iniciarse el proceso.   

4°  Tampoco  aparece que los cargos hubieran  sido  formulados  en  la resolución de acusación en forma vaga e imprecisa con  claro  “extravío  del  thema  decidendum”,  porque  en dicha providencia se  analizan   principalmente   las   imputaciones   deshonrosas  contenidas  en  la  mencionada  denuncia injuriosa del 16 de octubre de 1992, luego no puede decirse  que  no  se  especifican  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar en que  acontecieron los hechos (ordinal 2° del Art. 442 del C. de P. P.).   

5°.  En  cuanto  a las otras injurias, en el  auto  calificatorio  se  dice:  “En  el  a-lite,  desde  la denuncia de TERESA  PEÑALOSA,  se ha referido con especial preponderancia además de las agresiones  de  palabra  con  la  hija  DIANA  y su madre BEATRIZ, a las imputaciones que le  hicieron  en la denuncia”. Y se agrega:  “…bien se denota cómo MARTA  y  CENELIA,  comentaban  de las exclamaciones groseras contra TERESA, a CENELIA,  le  insinuaba BEATRIZ que se fuera, que no le sirviera a aquella, que la ropa la  tomara  con  guantes  por  las enfermedades y costumbres desviadas de TERESA, en  fin,  comentarios  que  indican  que  la  intención  de  las sindicadas sí era  menoscabar las calidades de la persona de TERESA”.   

Así,  la  resolución  de acusación tuvo en  cuenta  la  querella  para formular los cargos, permitió a las procesadas saber  de  qué  se  les  acusaba y las desviaciones de que habla el recurrente tienden  más  a resaltar circunstancias concomitantes y posteriores a la realización de  los  hechos para destacar el ánimus injuriandi y no a un verdadero extravío de  lo que denomina thema decidendum. Y,   

6°  No  surge  del proceso que BEATRIZ NOVOA  TORRES  hubiera  sido  condenada  por  algo que no realizó, pues en la referida  denuncia   contentiva  de  que  contiene  imputaciones  deshonrosas  aparece  la  progenitora   de   la   denunciante   firmando   como  víctima  de  los  hechos  relatados,   circunstancia  reveladora  de  un  acuerdo de voluntades   madre-hija  sobre  su contenido y la autoridad ante la cual sería formulada, es  decir,  sobre  aspectos  de  tiempo,  modo  y  lugar  en que se realizarían las  imputaciones  que  las  judicatura consideró injuriosas, lo cual explica el por  qué  la  ascendiente  concurrió ante la Unidad de Policía Judicial del barrio  Restrepo  y  suscribió como ofendida la denuncia, de suerte que si no es autora  material  del  delito  por  el  que  fue  condenada,  ostenta  el  carácter  de  determinadora,  de  donde  es  necesario  concluir  que  no  le asiste razón al  recurrente.   

7°  El  instituto  discrecional  tiene  como  razón   de   ser  el  restablecimiento  pronto  de  una  garantía  fundamental  conculcada  cuya  vulneración  debe  aflorar  con  la  sola  argumentación del  escrito  sustentatorio,  como  no  sucede  en  el caso a estudio, debiéndose en  consecuencia         rechazar       la       impugnación       excepcional  interpuesta.   

A  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA EN SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

NO  ACEPTAR  el  recurso  de casación discrecional propuesto por sujeto procesal legitimado para  hacerlo.   

CÓPIESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL                                                JORGE  E. CÓRDOBA  POVEDA                     

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE                   ÉDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                       

MARIO           MANTILLA  NOUGUÉS                      CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR           

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN            YESID  RAMÍREZ     BATIDAS                     

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Secretaria    

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