12629a

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

          Magistrado Ponente:   

          Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

          Aprobado Acta No. 02   

          Santafé   de  Bogotá  D.  C.  dieciocho  (18)  de  enero  de  mil  novecientos noventa y nueve (1999).   

Se decidirá sobre las pruebas que solicita  en  esta  acción  de  revisión el defensor público del condenado JAIRO CORREA  ALZATE.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Las  pruebas  pedidas  y  su conducencia se  verá en seguida:   

1.-  Se  traslade  el  peritaje  que  en el  proceso  6746  adelantado en un Juzgado Regional de Medellín se practicó en la  hacienda  “La  Suiza”,  y  en  el  cual  consta  que  allí no podían haber  “pistas    de    aterrizaje”,    contrario    a    lo    que    afirmó   el  sentenciador.   

Empero,  a  ese  aspecto,  que  también se  trató  en  el  proceso,  respondió  esta Sala en sentencia mediante la cual no  casó  el  fallo  proferido  contra Correa Alzate, que, de acuerdo a la realidad  procesal  “las  actividades ilícitas del  narcotráfico se realizaban en  dos  fincas distintas a disposición del acusado -se repite-, donde ‘tenían  radios de comunicación para  comunicarse    con    las   avionetas’,  y allí mismo en donde ‘venían  de  Boyacá  o  de  la  Suiza a recoger la mercancía para  echarla     para     la    cocina…’,  siendo  más claro aún al precisar que era en la finca del lado  de  la  autopista  ‘donde  estaba la pista a la que llegaban las avionetas.   

“Si  esta  versión  es una de las que le  sirven  a  los  juzgadores  para  fundar las bases del fallo de condena, resulta  incontestable  que  ni  el  censor  acierta  al  cuestionar  que en ‘La          Suiza’   no   existía   posibilidad   de  aterrizaje,   porque  la  prueba  apunta  es  a  otro  predio”.  (fl.63  cdno.  Corte).   

                  De ahí que,  en  rigor,  no  sea  la  pedida una prueba “nueva”, sino que a su través se  pretende  reabrir el debate probatorio, cuestión del todo ajena a la acción de  revisión,  en  la  cual  de  la  cosa  juzgada que exhibe el fallo atacado cabe  predicar  la  CERTEZA  DE INTANGIBILIDAD y “acierto”, del todo refractaria a  la referida reapertura del debate probatorio.   

                    Se negará  entonces la prueba.   

2.  En cuanto a las declaraciones de Samuel  Vargas  Cubides, Ricardo Villarraga Franco y Carlos Cañizales, que se solicitan  para                  ‘demostrar’  las         imputaciones        ‘falsas’ que  hizo  el sindicado en otro proceso, Guillermo Alfonso Gómez Hincapié, se deben  negar  sustancialmente  por  las mismas razones dadas en el punto anterior, pues  las  instancias  y  esta  Sala  en  la  referida sede de casación le dió plena  credibilidad  al  mencionado  GOMEZ HINCAPIE, quien “señala a Correa como uno  de  los  dueños de la cocaína que se guardaba en la bodega en la que trabajaba  Alberto  Cárdenas  como  celador,  en  Bogotá,  y   que  era manejada por  Gonzalo     ‘Chalo  Marín’”  (fl.46 supra  anexo No.1).   

         

         También entonces se negará esa prueba.   

3.   Igual  suerte  correrá la prueba  referente  a  la certificación de que a la sazón delictual la mencionada finca  ‘La  Suiza’  no  estaba  registrada a nombre del  condenado  JAIRO  CORREA  ALZATE, tema así mismo alegado en las instancias y en  casación,  considerándose  al  respecto  en  esta  última (sentencia de 18 de  septiembre de 1996, fl.31 cdno. Corte):   

“…resulta  que  de  ese  hecho  no  se  desentendieron  los juzgadores, en cuanto fueron otros los medios que llevaron a  su  convenci­miento sobre  la  verdadera  persona  que  sobre  esos  fundos  dominaba como señor y dueño,  pruebas  que  para  nada  refiere  el  recurrente, lo que indica que han quedado  sobre el particular incólumes.   

“Tal el sentido en que se expresa el fallo  de  segunda instancia, luego de aludir a los testimonios rendidos principalmente  por  Jorge Rodríguez Arango, Guillermo Alfonso Gómez Hincapié y Ubaldo Molano  Aguilar,  coincidentes en afirmar que el acusado sí estuvo durante largo tiempo  dedicado  al  tráfico  de  narcóticos  que recibía, guardaba y posteriormente  trasladaba  o  distribuía a diferentes lugares, actividades que los declarantes  constataron  directamente y para las cuales el imputado utilizaba la hacienda La  Suiza  sobre  la  cual  mandaba  como  su  señor, al punto de culminar con esta  inequívoca  y  certera  conclusión, de la cual se desprende que para los fines  del  proceso poco y nada interesaba la titularidad sobre el predio, en tanto sí  los actos de señorío puestos en evidencia:   

         “…el  hecho de que la mencionada hacienda -La Suiza-, no figure a  nombre  de  CORREA  ALZATE, no quiere decir que los testigos mientan, puesto que  perfectamente  se  podía  ejercer  actos de señor y dueño en ella, o realizar  actividades    como    la   que   se   juzga,   sin   que   se   figurase   como  propietario”.”   

4.  En  cuanto  al informe del Departamento  Administrativo  de  Catastro  Distrital  obrante en otro proceso de la Fiscalía  Regional,  sobre la “inexistencia” de la dirección suministrada por otro de  los  testigos  de  cargo,  JORGE  RODRIGUEZ ARANGO,  lo que hace que sea un  testigo  “fantasma”,  debe  recordarse al accionante  que en los fallos  de  instancia y el proferido en esta sede de casación se reafirmó la validez y  la  credibilidad  de  dicho  testimoniante que trabajó a las órdenes de CORREA  ALZATE  y  declaró  que  éste comerciaba con cocaína (fls.42 infra a 45 Anexo  Nro.1),  a más de que de verdad el haber suministrado el testigo una dirección  de  residencia  mentirosa,  de  suyo  es  circunstancia inane y que, por tanto y  rigurosamente,   no   puede  estimarse   como  hecho  nuevo  que  ponga  en  entredicho la responsabilidad del condenado.   

         También se negará esa prueba.   

5.   Se   negará   la   declaración  de  “Bairon”  Liévano  Puentes  que  reposa  en  otro  proceso ante la Justicia  Regional,  pues   con  ella se pretende establecer que el número de carnet  del  miembro  del  C.T.I.  que  recibió  el testimonio de Rodríguez Arango fue  consignado  en  el  acta respectiva, pero que el referido técnico judicial dice  no haber recepcionado tal declaración.   

         Al respecto dijo el fallador de segundo grado:   

“Además,  el error sobre el número  de  carnet  que aparece al pie del funcionario que recepcionó tal declaración,  no  es  mas  que  un  lapsus  calami,  que  no  la afecta sustancialmente y, del  contenido  de  la  diligencia,  se desprende la corrección de su recepción.”  (fl.43 anexo 1).   

         Por  otro  lado es claro que las censuras que se hagan a la validez  de  determinada prueba no es tema de la acción de revisión , sino de casación  por  error  de  derecho debido al falso juicio de legalidad por pretermisión de  los  requisitos esenciales para la validez probatoria, sin perjuicio de lo dicho  en  precedencia,  en  el  sentido  de  que  ya  en  el  proceso se valoró dicha  declaración   y   no   es  dable  controvertir  en  revisión  ese  juicio  del  sentenciador que hizo tránsito a cosa juzgada.   

        6.-  Si  con  la recepción del testimonio de Arceliano Panesso se  pretende  desvirtuar  la  declaración  de DIEGO VIAFARA, aparte de que  no  sería  una  declaración  “nueva”  sino  “contraria”,  tampoco tendría  incidencia  en  la  condena  combatida,  pues  los  fallos  de instancia y el de  casación   son  claros  en  cuanto  a  que  la  misma  se  fundamentó  en  las  declaraciones  de  JORGE  RODRIGUEZ  ARANGO,  GUILLERMO ALFONSO GOMEZ HINCAPIE Y  UBALDO  MOLANO  AGUILAR,  y  en  momento  alguno en la declaración del referido  Viafara.   

        De   suerte   que  el  traslado  de  ese  testimonio  también  se  negará.   

        7.-    Semejante   carácter   de  NO  INCIDENCIA  exhibe  la  declaración  que  en  los  Estados Unidos de Norteamérica rindió JOSEPH   PINE,  pues  con  base  en  ésta  y  otras declaraciones la mencionada justicia  foránea  profirió  la  acusación  o  “indictmens”  Nro.89-29-CER-J-16, de  enero  26  de  1990,  el cual fue considerado expresamente en el fallo accionado  únicamente  como  INDICIO  de  responsabilidad,  pero certeza sobre la misma se  erigió en el trío de testimonios premencionado.   

        Igualmente, esta prueba será negada.   

        8.-  Se  accederá  a  tener  como  pruebas  los documentos que el  demandante en revisión aportó en su momento.   

9.- Se negará la petición de oficiar a la  Registraduría   Nacional   del  Estado  Civil  para  que  remita  a  esta  Sala  “certificación  y  copia  de  las  cartillas decadactilares o de preparación  “de   varias  cédulas  de  ciudadanía  (fl.211),  pues  dicha  prueba  está  encaminada   a   controvertir  la  declaración  del  mencionado  testigo  JORGE  RODRIGUEZ  ARANGO, y ya se dijo en el punto “4” de este proveído que en las  instancias  y  en sede de casación se reafirmó la validez y la credibilidad de  dicho  testimonio,  máxime con la afirmación de que “la enmienda o tachadura  del  número  de  cédula de ciudadanía con que se identificó este testigo, no  es  un  mero  error de mecanografía como se hizo ver  en  los fallos condenatorios, sino que corresponde al  parecer  a  un  acto de falsedad personal que convierte en inexistente la prueba  aducida  como  de cargo” (fls.211 infra. Y 212 se subraya) mediante la cual es  claro  que  se  pretende  reabrir  el dabate probatorio, procedimiento vedado en  revisión, como antes se dijo.   

        En  los  expresados términos, pues, se negarán todas las pruebas  demandadas,   pues   se   reitera   que   ninguna   de  ellas  cuestionaría  la  responsabilidad del procesado.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  en Sala de Casación Penal administrando Justicia en nombre de la  República y por autoridad de la Ley,   

RESUELVE  

1.- Téngase como pruebas las aportadas por  el actor con la demanda.   

2.-  NEGAR  por  inconducentes las pruebas  solicitadas    por   el   defensor   público   del   condenado   JAIRO   CORREA  ALZATE.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO          

CARLOS   A.  CANO  JARAMILLO                               WILLIAM     MONROY  VICTORIA   

GUILLERMO   GARCIA   GUAJE                     JAIME RICO CARVAJAL   

HUMBERTO   RODRIGUEZ  CORTES            ARNOLDO  ZARAZO  OVIEDO                       

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

    

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