12442 (10-04-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    CASACION DISCRECIONAL  

Nuevamente  ha  de  decir  la  Corte,  que el  recurso  extraordinario de casación discrecional debe fundamentarse debidamente  frente  a  los  motivos  por  los  cuales  puede  ser  admitido, esto es para el  desarrollo   de  la  jurisprudencia,  o  en  protección  de  aquellos  derechos  constitucionales  fundamentales  violados en el trámite ordinario y que en caso  de  no  cumplirse  esta  carga por el impugnante, la decisión no puede ser otra  que su inadmisión.   

Razones de política judicial han dado lugar a  la   incorporación   de    este   nuevo   instituto  procesal  en  nuestra  legislación,  con  el  propósito de ampliar las posibilidades de intervención  de  la  Corte, a aquellos asuntos en que por la pena imponible, o el órgano que  profirió  el fallo de segunda instancia, no permitían el ejercicio del control  de legalidad por el máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria.   

Sin  embargo  de  la  mayor  cobertura,  la  procedencia  del  recurso  no  opera  ipso jure; su invocación debe nacer de la  parte  inconforme  con  la decisión, quien ha de exteriorizar oportunamente los  motivos  que  le  animan  al  disentimiento, en relación con las causas por las  cuales  la  vía  excepcional resulta de recibo, recogidas por el inciso tercero  del artículo 218 del Código de Procedimiento Penal.   

En ese sentido, es obligación del recurrente  exponer  con  claridad los fundamentos y alcances de la impugnación para que la  Corte   pueda   decidir   la   admisibilidad   del  recurso,  pues  si  no  obra  fundamentación  alguna,  o se sustenta de manera recortada o confusa, los fines  perseguidos  con  el  recurso  no  pueden ser desentrañados sin que se corra el  riesgo de distorsionar su verdadero propósito.   

Nótese,  por ejemplo, que la necesidad de un  desarrollo  jurisprudencial,  prevista  como causal de impugnación excepcional,  abarca  tan diversas posibilidades, como temas debatidos a lo largo del proceso,  eso  sin  contar  con los pasos de procedimiento que rigen su trámite, al punto  que  respecto  de cada una de ellas pueden presentarse alternativas de solución  manejables  sólo  en  una  progresión geométrica, de donde resulta impensable  que   la   Corte   se   pronuncie   respecto  de  todas  ellas  sin  limitación  alguna.   

Igual  sucede  con  la  violación  de  una  garantía  fundamental,  también erigida como causal de utilización de la vía  excepcional,  pues  tales derechos pueden ser conculcados de tan variada forma y  en  tantos  momentos como aquellos seguidos en el trámite, de ahí la necesidad  de  que  el impugnante concrete el que considera transgredido, la manera como su  desconocimiento  tuvo  realización  en  el  proceso,  su  real protección como  fundamental   por  la  Carta  Política  y  su  repercusión  definitiva  en  el  proferimiento  del fallo que cuestiona; no de otra manera puede ser advertida la  naturaleza  y  alcance  de  la  violación, a menos que se persiga una revisión  integral  de  lo actuado, tan ajena a los fines del instituto como del principio  de seguridad jurídica que gobierna las decisiones judiciales.   

Pese  a  que  este  deber  de  fundamentar el  recurso,  así  sea  sumariamente  pero  con  absoluta claridad, no se encuentra  previsto  normativamente, la doctrina ha impuesto esta carga como presupuesto de  admisibilidad  pues  de  obviarse  este  requisito,  se  llegaría al absurdo de  considerar  que  fue  voluntad  del legislador extender sin condición alguna un  recurso  excepcional  a  toda clase de sentencias, a manera de tercera instancia  de  plena  justicia,  cuando  por  su propia naturaleza es medio de impugnación  rogado,  en  clara  paradoja  donde  lo  excepcional sería general, negando las  posibilidades  de  interpretación  sistemática  para hacer operable la figura.   

PROCESO                                    : 12442   

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                           Aprobado acta No. 35   

                           Magistrado Ponente:   

                           Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa  Fe de Bogotá, D.C., diez de abril de  mil novecientos noventa y siete.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  del  recurso  extraordinario  de  casación  discrecional,  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  ADALBERTO  AGUDELO  DUQUE  con fundamento en el inciso  tercero  del  artículo  218  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  contra la  sentencia   proferida   por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Manizales,  confirmatoria  de  la  dictada  por  el  Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito,  mediante la cual lo condenó a las penas principales de doce meses de  prisión  y  multa  en  cuantía  de  dos  mil  pesos  (  $2.000.oo) al hallarlo  penalmente   responsable   del   delito   de   falsa   denuncia  contra  persona  determinada.   

     

          Antecedentes.   

Con  ocasión  de  la  denuncia  presentada  mediante  apoderado  por  el  señor  Adalberto  Agudelo  Duque, la Fiscalía 14  Especializada  de  Manizales tramitó un proceso penal contra RAUL TORO CARVAJAL  el  cual  finalizó  con  preclusión  de  la  instrucción al considerar que el  procesado  “no  incurrió  en  ningún  delito, como lo quiere hacer aparecer el  querellante”.  En  esa  misma decisión se dispuso compulsar copia de lo actuado  en  el  proceso,  a  fin  de investigar separadamente “la posible violación del  art.  166  del  C.P.,  por  parte  del  denunciante  AGUDELO  DUQUE”  (fls.  2 y  ss.).   

Con  fundamento  en las copias expedidas, la  Fiscalía  Diecisiete  de  la  Unidad  Especializada  de  Manizales,  dispuso la  apertura  de  instrucción  (fl.  68) y la vinculación mediante indagatoria del  procesado  ADALBERTO  AGUDELO  DUQUE  (fl. 71) a quien le definió la situación  jurídica  mediante  la  imposición  de  medida  de  aseguramiento  de caución  prendaria  (fl.  85)  y  posteriormente,  el  cinco  de abril de mil novecientos  noventa  y cinco, calificó el mérito del sumario con resolución de acusación  por   el   delito   de   falsa   denuncia   contra   persona   determinada  (fl.  144).   

      

Ejecutoriado  el  pliego  enjuiciatorio,  el  asunto  correspondió  conocerlo  al Juzgado Octavo Penal del Circuito, el cual,  luego  de  realizar  la  vista  pública, profirió sentencia culminatoria de la  instancia  condenando  al  procesado  a  doce  meses  de  prisión y multa en la  cuantía  ya  referida,  por hallarlo penalmente responsable del delito deducido  en la resolución acusatoria (fls. 271).   

Esta  decisión  fue impugnada en apelación  por   el   defensor,   y  el  Tribunal,  al  desatar  la  alzada,  le  impartió  confirmación  integral  mediante la providencia que ahora es objeto del recurso  extraordinario (fl. 322).    

          El recurso.   

En tiempo, el defensor manifestó interponer  “recurso  extraordinario  de  CASACION,  con  base  en  el  inciso  tercero  del  artículo  218  del  C.  de  P.P.,  es  decir,  por la necesidad de desarrollo y  unificación  de  la  jurisprudencia  nacional”,  según  dijo,  limitando a ese  escrito los fundamentos de la impugnación excepcional (fl. 343).   

          SE CONSIDERA:   

Nuevamente  ha  de  decir  la  Corte, que el  recurso  extraordinario de casación discrecional debe fundamentarse debidamente  frente  a  los  motivos  por  los  cuales  puede  ser  admitido, esto es para el  desarrollo   de  la  jurisprudencia,  o  en  protección  de  aquellos  derechos  constitucionales  fundamentales  violados en el trámite ordinario y que en caso  de  no  cumplirse  esta  carga por el impugnante, la decisión no puede ser otra  que su inadmisión.   

Razones de política judicial han dado lugar  a   la   incorporación  de   este  nuevo  instituto  procesal  en  nuestra  legislación,  con  el  propósito de ampliar las posibilidades de intervención  de  la  Corte, a aquellos asuntos en que por la pena imponible, o el órgano que  profirió  el fallo de segunda instancia, no permitían el ejercicio del control  de legalidad por el máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria.   

Sin  embargo  de  la  mayor  cobertura,  la  procedencia  del  recurso  no  opera  ipso jure; su invocación debe nacer de la  parte  inconforme  con  la decisión, quien ha de exteriorizar oportunamente los  motivos  que  le  animan  al  disentimiento, en relación con las causas por las  cuales  la  vía  excepcional resulta de recibo, recogidas por el inciso tercero  del artículo 218 del Código de Procedimiento Penal.   

En ese sentido, es obligación del recurrente  exponer  con  claridad los fundamentos y alcances de la impugnación para que la  Corte   pueda   decidir   la   admisibilidad   del  recurso,  pues  si  no  obra  fundamentación  alguna,  o se sustenta de manera recortada o confusa, los fines  perseguidos  con  el  recurso  no  pueden ser desentrañados sin que se corra el  riesgo de distorsionar su verdadero propósito.   

Nótese, por ejemplo, que la necesidad de un  desarrollo  jurisprudencial,  prevista  como causal de impugnación excepcional,  abarca  tan diversas posibilidades, como temas debatidos a lo largo del proceso,  eso  sin  contar  con los pasos de procedimiento que rigen su trámite, al punto  que  respecto  de cada una de ellas pueden presentarse alternativas de solución  manejables  sólo  en  una  progresión geométrica, de donde resulta impensable  que   la   Corte   se   pronuncie   respecto  de  todas  ellas  sin  limitación  alguna.   

Igual  sucede  con  la  violación  de  una  garantía  fundamental,  también erigida como causal de utilización de la vía  excepcional,  pues  tales derechos pueden ser conculcados de tan variada forma y  en  tantos  momentos como aquellos seguidos en el trámite, de ahí la necesidad  de  que  el impugnante concrete el que considera transgredido, la manera como su  desconocimiento  tuvo  realización  en  el  proceso,  su  real protección como  fundamental   por  la  Carta  Política  y  su  repercusión  definitiva  en  el  proferimiento  del fallo que cuestiona; no de otra manera puede ser advertida la  naturaleza  y  alcance  de  la  violación, a menos que se persiga una revisión  integral  de  lo actuado, tan ajena a los fines del instituto como del principio  de seguridad jurídica que gobierna las decisiones judiciales.   

Pese  a  que  este  deber  de fundamentar el  recurso,  así  sea  sumariamente  pero  con  absoluta claridad, no se encuentra  previsto  normativamente, la doctrina ha impuesto esta carga como presupuesto de  admisibilidad  pues  de  obviarse  este  requisito,  se  llegaría al absurdo de  considerar  que  fue  voluntad  del legislador extender sin condición alguna un  recurso  excepcional  a  toda clase de sentencias, a manera de tercera instancia  de  plena  justicia,  cuando  por  su propia naturaleza es medio de impugnación  rogado,  en  clara  paradoja  donde  lo  excepcional sería general, negando las  posibilidades   de   interpretación   sistemática   para   hacer  operable  la  figura.     

         

Ya  en  relación  con  el caso concreto que  ocupa  la atención de la Sala, es evidente que el defensor de ADALBERTO AGUDELO  DUQUE,  se  limitó  a  interponer  el recurso so pretexto de la necesidad de un  desarrollo  y  unificación  de  la  jurisprudencia, quedando su propuesta en el  mero   enunciado   pues   allí   concluyó  su  argumento  sin  fundamentar  la  pretensión,  de  suerte  que  se  desconoce  sobre  qué  aspecto en particular  demanda  el  pronunciamiento,  cuáles  las  razones  por  las que la Corte debe  intervenir,  de qué manera la decisión le brindaría una solución distinta al  caso   y   qué   clase   de   servicio  prestaría  por  trazar  derroteros  de  interpretación, como criterio auxiliar de la actividad judicial.   

Como  nada  de  esto  hace el recurrente, la  Corte  no  puede  adivinar  el alcance de la impugnación y ello le impide hacer  uso  de  su  facultad  discrecional  para  admitir el recurso; en esa medida, la  pretensión  está  llamada  al  rechazo,  tal  como  se  decidirá  en la parte  resolutiva de este proveído.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          R E S U E L V E:   

INADMITIR   el  recurso  extraordinario  de casación discrecional intentado por el defensor del  procesado ADALBERTO AGUDELO DUQUE.   

Devuélvase  el  expediente  al  Tribunal de  origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

         CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL     RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE            CORDOBA  POVEDA            JORGE  ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS         E.        MEJIA  ESCOBAR                  DIDIMO          PAEZ  VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA              JUAN    MANUEL  TORRES FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria.   

     

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