11307 (08-04-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    CASACION DISCRECIONAL  

Conforme  a  los  lineamientos normativamente  señalados  para  la  institución  cuya  aplicación se reclama, los cuales han  sido   ampliamente   desarrollados  por  la  vía  jurisprudencial,  el  recurso  extraordinario  de  casación  discrecional procede contra los fallos de segundo  grado  proferidos  por  el  Tribunal  Nacional,  los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial y el Tribunal Penal Militar, por delitos que tengan señalada  pena  privativa  de  la  libertad  inferior a seis años, o cuando, aun teniendo  señalada  una  pena  superior,  hayan  sido  emitidos  por un juzgado penal del  circuito.   

    

Igualmente  se  tiene  establecido  que  la  impugnación  excepcional  debe  ser  presentada  dentro  de  los  quince  días  siguientes  a  la  última  notificación  del  fallo  de segundo grado, esto es  dentro  del  término  de  su  ejecutoria,  por el Procurador, su delegado, o el  defensor,  únicos  sujetos  legitimados  para  ello,  según regulación que al  efecto  traen  los  artículos  218  y  223  del  C.  de  P.P.,  para lo cual es  indispensable   que  el  recurrente  exponga  claramente,  dentro  de  la  misma  oportunidad  legalmente  prevista, los motivos que le animan a la interposición  del  recurso,  los  cuales  no  pueden  ser otros distintos a la necesidad de un  desarrollo  jurisprudencial  sobre determinado tema jurídico relacionado con el  caso,   o  en  garantía  de  aquellos  derechos  fundamentales  que  resultaron  infringidos con la sentencia recurrida.   

PROCESO                                    : 11307   

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                     Aprobado acta No. 34   

                                               Magistrado Ponente:   

                                                 Dr.    FERNANDO    E.    ARBOLEDA  RIPOLL   

Santa  Fe de Bogotá, D.C., ocho de abril de  mil novecientos noventa y siete.   

Decide la Corte la admisibilidad del recurso  extraordinario  de  casación  discrecional,  interpuesto  por  el Procurador 58  Judicial  Penal  de  Barrancabermeja  con  fundamento  en  el inciso tercero del  artículo   218   del  Código  de  Procedimiento  Penal,  contra  la  sentencia  absolutoria  proferida  por el Juzgado Tercero Penal del Circuito que revocó la  del  Juzgado  Séptimo  Penal  Municipal  mediante  la cual condenó a GUILLERMO  CONDE  HERRERA  a  las  penas  principales de cuatro meses y veintiocho días de  prisión  y  multa  en  cuantía  de cinco mil pesos, como autor responsable del  delito de lesiones personales culposas.   

          Antecedentes:   

El  4  de  marzo  de  1992, a las 9:30 de la  mañana,  en  el  sector  de  la  finca  “Forestales  California”  ubicada en la  carretera  que  comunica  los Municipios de Barrancabermeja y Bucaramanga, en el  Departamento  de  Santander,  colisionaron  el  camión  marca  Ford  de  placas  WD-O212,  conducido  por  GUILLERMO  CONDE  HERRERA,  y el jeep Toyota de placas  EW-4203,  al mando de LUIS CARLOS DURAN FRANCO, resultando herido este último y  los señores PEDRO DURAN GARCIA y NUBIA CECILIA DURAN SANTOS.   

Por  estos  hechos  fue vinculado al proceso  mediante  indagatoria  GUILLERMO  CONDE  HERRERA  (fl.  54),  a quien el Juzgado  Séptimo  Penal Municipal de Barrancabermeja le definió su situación jurídica  con  imposición de medida de aseguramiento consistente en detención preventiva  (fl.  58), y, posteriormente, en contra suya profirió resolución de acusación  por  el  concurso de delitos de lesiones personales culposas (fl. 155), respecto  de los cuales finalmente emitió fallo condenatorio (fl. 366).   

El  Juzgado  Tercero  Penal del Circuito, al  desatar  la  impugnación  interpuesta por el defensor, el apoderado de la parte  civil  y  el representante judicial de la Aseguradora Colmena -quien fue llamada  en  garantía-,  revocó  la  decisión  del  a  quo, y en su lugar absolvió al  sindicado (fls.4 y ss. cno. segunda instancia).   

          El recurso de casación.   

Inconforme con la decisión de segundo grado,  el  Procurador  58  Judicial  Penal  oportunamente manifestó interponer recurso  extraordinario  de casación excepcional al amparo de las previsiones del inciso  tercero  del  artículo  218  del  C.  de P. P. (fl. 40 cno. segunda instancia),  impugnación  que  fue concedida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito quien  ordenó,  además,  correr  traslado  “por  el término de treinta (30) días al  apelante  (sic)  para  que  presente  la  demanda de casación, y vencidos estos  (sic),  se  correrá traslado por quince (15) días comunes a los demás sujetos  procesales” (fl. 41).   

En  escrito presentado con posterioridad, el  recurrente  manifiesta  que  el  fallo impugnado “implica por la decisión allí  tomada  un  acto  de  impunidad  en cuanto se trata en el fondo de una sentencia  inhibitoria  que no resuelve el problema fundamental que es decidir certeramente  sobre  el  asunto  que  ocupó  por  más  de tres años la justicia penal”, por  consiguiente  presenta  “demanda  de  casación”,  en  la  cual,  luego de hacer  alusión  a  los  hechos  y  la actuación procesal, argumenta que el juzgado de  segundo  grado  incurrió en violación, por falta de aplicación, del artículo  340  del  Código  Penal, como consecuencia de la errada apreciación probatoria  “consistente  en  desconocer  la presencia de una serie de pruebas fundamentales  que  sopesadas  racionalmente  dan  la  certeza  de  la responsabilidad penal de  procesado  CONDE  HERRERA”,  entre las cuales destaca los testimonios de Alfredo  Rojas  Cajar,  Norberto  Acosta Nieves, Roberto Guerrero Ramírez, Carlos Arturo  Barraza Bovea y Sergio Plata Rueda.   

Con  fundamento en las consideraciones antes  expuestas,  persigue  la  revocatoria  de la providencia impugnada, para que, en  lugar de ella, se profiera sentencia de condena.   

A  esta pretensión se opuso el defensor del  procesado  quien reclama declarar desierto el recurso por ausencia de precisión  y  claridad  en  los  fundamentos  que  contiene  el libelo de sustentación del  recurso.    

          SE CONSIDERA:   

Conforme  a  los lineamientos normativamente  señalados  para  la  institución  cuya  aplicación se reclama, los cuales han  sido   ampliamente   desarrollados  por  la  vía  jurisprudencial,  el  recurso  extraordinario  de  casación  discrecional procede contra los fallos de segundo  grado  proferidos  por  el  Tribunal  Nacional,  los  tribunales  superiores  de  distrito  judicial y el Tribunal Penal Militar, por delitos que tengan señalada  pena  privativa  de  la  libertad  inferior a seis años, o cuando, aun teniendo  señalada  una  pena  superior,  hayan  sido  emitidos  por un juzgado penal del  circuito.   

    

Igualmente  se  tiene  establecido  que  la  impugnación  excepcional  debe  ser  presentada  dentro  de  los  quince  días  siguientes  a  la  última  notificación  del  fallo  de segundo grado, esto es  dentro  del  término  de  su  ejecutoria,  por el Procurador, su delegado, o el  defensor,  únicos  sujetos  legitimados  para  ello,  según regulación que al  efecto  traen  los  artículos  218  y  223  del  C.  de  P.P.,  para lo cual es  indispensable   que  el  recurrente  exponga  claramente,  dentro  de  la  misma  oportunidad  legalmente  prevista, los motivos que le animan a la interposición  del  recurso,  los  cuales  no  pueden  ser otros distintos a la necesidad de un  desarrollo  jurisprudencial  sobre determinado tema jurídico relacionado con el  caso,   o  en  garantía  de  aquellos  derechos  fundamentales  que  resultaron  infringidos con la sentencia recurrida.   

En   relación  con  la  oportunidad  para  interponer  y  sustentar el recurso, preciso resulta recordar lo que se ha dicho  al respecto, cuyo criterio mantiene su vigencia:   

“Ahora  bien;  en  nuestro  sistema procesal  imperan los principios de preclusión y de eventualidad.   

“En  virtud del primero, el proceso se halla  estructurado  por  secciones  que  cumplen una progresiva y determinada función  que  les  confiere eficacia a los actos procesales que las partes deben cumplir,  siempre  y  cuando  lo  hagan  en  las  oportunidades  y dentro de los términos  expresamente  señalados  en  la  ley. Cumplida esa condición sin actuar, o con  una  insuficiente  o  equivocada  actuación, el acto precluye, y, por tanto, no  puede ya realizarse.   

“Por   razón  del  segundo,  íntimamente  vinculado  al anterior, las partes deben aducir de una sola vez los instrumentos  probatorios   y  dialécticos  requeridos  para  el  empleo  de  la  oportunidad  procesal,  no  siéndoles  dado, por consiguiente, aportarlos extemporáneamente  ‘por  instalamentos’  y a su propio arbitrio. Correlativamente, ambos principios  sujetan   al   Juez,   que   no  puede  desconocerlos  sin  vulnerar  garantías  fundamentales.   

“…Es  indispensable  que  la  petición de  concesión  del  recurso de casación en los casos no ordinarios -los de los dos  primeros  incisos  del  artículo 218 C. de P.P.- se fundamente sumariamente. Si  ello   no   se   requiriera,   habríale  bastado  al  legislador  extender  sin  condicionamiento  de  ninguna  índole  el  recurso de casación a toda clase de  sentencias   en  materia  penal;  si  no  lo  hizo  de  esa  manera,  es  porque  sencillamente  el  recurso  de  casación  así  reglado  obedece  a  una  pauta  política  del Estado y está consagrado para cumplir una función especifica en  el proceso penal.   

“…Por  lo  demás,  es  obvio  que  si  la  solicitud  de  concesión del recurso ha de hacerse dentro del término que para  impugnar  en  casación se tiene, es en esa oportunidad, y no en otra, cuando la  fundamentación  sumaria  de  lo  que el casacionista pretende al seleccionar la  alternativa  -si  es  que  opta  por  una  sola  de ellas- del tercer inciso del  artículo  218  C.  de  P.P., debe hacerse, y sólo como guía para que la Corte  estudie  la  eventualidad  de concesión del recurso y discrecionalmente decida”  (Auto 22 de octubre de 1993, M.P. Dr. Páez Velandia).   

También   la   jurisprudencia   ha   sido  suficientemente  clara  en  señalar  que, interpuesto oportunamente el recurso,  por  mandato  legal,  corresponde  exclusivamente a la Corte, en ejercicio de su  discrecionalidad,  decidir  si  lo acepta o rechaza, sin que la competencia para  emitir  tal  pronunciamiento  pueda entenderse extendida a otro órgano distinto  de ella.   

   

En  el caso de autos observa la Sala que con  violación  de  la  competencia  exclusiva  otorgada  por la ley a la Corte para  resolver  sobre  la  admisibilidad  del recurso, el ad quem, sin estar facultado  para   ello,  optó  por  darle  a  la  impugnación  un  trámite  no  previsto  legalmente,  pues,  pervirtiendo  el  proceso,  concedió  el  recurso y dispuso  correrle  traslado  al  recurrente  para  que,  en el término de treinta días,  presentara  la  demanda  de casación, lo cual amerita declarar la ineficacia de  lo actuado.   

A este erróneo tratamiento procesal dado por  el  funcionario  de  segundo  grado,  se  suma  el  evidente desconocimiento del  instituto  por  el  recurrente,  quien,  no  obstante  ser  uno  de  los sujetos  procesales  legitimados  para  ello  (el  Agente del Ministerio Público), haber  acertado  en  escoger el camino de impugnación y hacer uso de esta prerrogativa  oportunamente,  omitió  cumplir  con el requisito de la sustentanción que para  su  ejercicio  se  exige:  se  limitó  a  exteriorizar  el deseo de recurrir en  casación  por la vía excepcional sin precisar si lo hacía sobre la base de la  necesidad  de  un  desarrollo  jurisprudencial  o  en  guarda  de  una garantía  fundamental   transgredida   con   la   providencia   impugnada,   falencia  que  inexorablemente conduce al rechazo de la pretensión.   

Igual     omisión    se   observa   en   la  “demanda de casación”, -libelo que fue allegado al  proceso  en el transcurso del irregular traslado dispuesto por el sentenciador-,  pues  sin  tomarse  el  trabajo de indicar, mucho menos fundamentar, las razones  legales   por  las  cuales  puede  intervenir  discrecionalmente  la  Corte,  el  recurrente  se  introduce por el camino de demostrar la ocurrencia de una de las  causales  previstas  para la casación ordinaria (violación indirecta de la ley  sustancial),  incurriendo en el error de no relacionarla con los presupuestos de  admisibilidad  legalmente  establecidos para la vía excepcional. Aun suponiendo  que  fue  presentado  en la oportunidad legalmente prevista, en este escrito, al  igual  que  sucede  con  el  primero,  no  se precisa si el recurso se interpone  basado   en  la  necesidad  de  un  desarrollo  jurisprudencial  sobre  un  tema  específico,  o  para  garantizar  la  prevalencia de un derecho fundamental que  pudo  haber  resultado violado en las instancias ordinarias, únicos motivos que  hacen  de  recibo  esta  clase  de  impugnación extraordinaria y que tampoco se  desentrañan del contenido del memorial.   

En  estas  condiciones no queda otro remedio  que  declarar  la  nulidad  de  lo actuado en tal sentido por el juez de segunda  instancia  (art.  304-1 del C. de P.P.), e inadmitir el recurso ante la falta de  sustentación del mismo.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          R E S U E L V E:   

                         

PRIMERO. DECRETAR  LA  NULIDAD  de  lo  actuado  por  el  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito de  Barrancabermeja,  a  partir  e inclusive del auto proferido el dos de octubre de  mil  novecientos  noventa  y cinco (fl. 41), según se anotó en la parte motiva  de este proveído.   

SEGUNDO. INADMITIR  el  recurso  extraordinario de casación excepcional intentado por el Procurador  58 Judicial Penal dentro del presente asunto.    

Devuélvase  el  expediente  al  Juzgado  de  origen.   

Notifíquese y cúmplase.  

        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL    RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE           CORDOBA  POVEDA            JORGE  ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                  DIDIMO          PAEZ  VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA              JUAN    MANUEL  TORRES FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria.   

     

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