13105 (20-05-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    IMPEDIMENTO/ RECUSACION  

El capítulo IX del Título II del Código de  Procedimiento  Penal  regula  de  manera  especial el tema de los impedimentos y  recusaciones.   No  solamente  el  legislador  se  limitó  a catalogar las  diferentes  circunstancias constitutivas de impedimento del funcionario judicial  (art.  103),  sino  que  estableció  con precisión el procedimiento a seguirse  ante  una  manifestación  de esa naturaleza por parte del funcionario, lo mismo  que  los  requisitos y el trámite correspondiente cuando la discusión sobre el  impedimento  tenga  como  origen  una  propuesta  de  recusación  de una de las  partes.   

En  el  primer  caso,  la  declaración  de  impedimento  es controlada por el funcionario que sigue en turno; o por otro del  lugar  más  cercano  cuando en el sitio no hubiere más de uno de la categoría  del  impedido,  o todos estuvieren impedidos; o por los demás componentes de la  Sala  cuando  el  impedimento sea planteado por un Magistrado.  Sólo en el  caso  de  que  quien  controla  la  expresión  de  impedimento  no comparta los  argumentos  del  funcionario,  así  lo  precisa el artículo 105 del Código de  Procedimiento  Penal,  interviene  el  superior jerárquico y decide de plano la  diferencia.   En  caso  contrario, la decisión del funcionario mediante la  cual  admite  los  fundamentos del impedimento pone fin al incidente y contra la  misma  no  procede  ningún recurso, de acuerdo con el artículo 117 de la misma  obra.   

Ocurre   de  manera  similar  frente  a  la  recusación.   Si  el  funcionario  la  acepta,  se  continúa  el trámite  previsto  para  cuando  se  acepta  una  causal de impedimento.  Y si no lo  hace,  remite el caso a quien le corresponde resolver (los demás miembros de la  Sala  cuando  la  recusación  versa  sobre  un  Magistrado),  para  el  control  respectivo, el cual se materializa en una decisión de plano.   

Es claro, entonces, frente a los incidentes de  impedimento  o  recusación  de  funcionarios,  que  la única intervención del  superior  jerárquico  prevista  en  la ley se presenta cuando los argumentos en  los  cuales se sustenta una manifestación de impedimento no son compartidos por  el  funcionario  a  quien  se  envía  el  expediente  para  resolver  sobre  la  misma.    Y  se  trata  de  una intervención impuesta por la ley y no  originada   en   el   uso   de   los   recursos   por   parte   de  los  sujetos  procesales.   

Significa  lo dicho que las decisiones que se  adopten  en  el  trámite  de un impedimento o una recusación, aunque deben ser  motivadas,  no  son  susceptibles de recursos y por lo tanto no deben ser objeto  de  notificación  a  las partes, sino simplemente de comunicación.  Aquí  se  excedió  el  Tribunal de Neiva al disponer que se notificara la providencia  cuya  apelación  pretende  el  recurrente,  circunstancia  que  no solamente le  permitió  a  éste  sostener  que  era  impugnable  a  través  de los recursos  ordinarios,     sino    que    llevó    al    proceso    a    una    parálisis  significativa.   

En  conclusión,  la única participación de  las  partes  en el trámite de un impedimento o recusación es exclusivamente la  formulación  de  la  última  en los términos del artículo 108 del Código de  Procedimiento  Penal,   sin  que  la  ley  les  permita  la utilización de  ningún  recurso  en su trámite, como en forma clara lo preceptúa el artículo  117  del  mismo  Estatuto.  Y el trámite del incidente, a diferencia de como lo  plantea   el   defensor,   obviamente   incluye   la   decisión   que  le  pone  fin.   

RAD. 13105  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente Dr.  

CARLOS E. MEJIA ESCOBAR  

Aprobado Acta No. 53  

Santafé de Bogotá D.C., mayo veinte (20) de  mil novecientos noventa y siete (1997).   

Vistos:  

Resuelve  la  Sala  el  recurso  de  hecho  interpuesto  por  el  defensor del doctor XXXXXXXXXX XXXXX XXXXXXXXXX, contra la  resolución  de abril 10 de 1997, mediante la cual el Tribunal Superior de Neiva  no  accedió  a  concederle el recurso de apelación a través del cual impugnó  la    providencia   de   diciembre   12   de   1996,   emanada   de   la   misma  Corporación.   

Antecedentes:  

El  Tribunal  Superior  de Neiva adelanta la  fase  del  juicio en el proceso seguido contra el doctor HECTOR RAMIRO TRUJILLO,  ex-Juez  2o.  Laboral  de  esa  ciudad,  XXXXXXXXXX XXXXX XXXXXXXXXX, XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXX XXXXX XXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  XXXXXXXXXX XXXXX  XXXXXXXXXX  y  XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  por  los  delitos de prevaricato,  peculado,  falsedad  en  documento  público,  uso de documento público falso y  concierto para delinquir.   

El defensor suplente del procesado XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX,  con  sustento en el numeral 11 del artículo 103 del Código  de  Procedimiento Penal, recusó a dos de las Magistradas que forman parte de la  Sala  de  Decisión a cargo del caso.  Las funcionarias, mediante decisión  de  diciembre  10  de  1996,  rechazaron  la  propuesta y dispusieron remitir la  actuación  al tercer Magistrado de la Sala.   Este integró una nueva  y  mediante  providencia  de  diciembre  12  de  1996, que se ordenó notificar,  fueron   aceptados   los   planteamientos  de  las  funcionarias  recusadas  por  encontrarse acordes con los lineamientos legales.   

La    defensa    interpuso   contra   el  pronunciamiento  los  recursos  de reposición y apelación.  El Magistrado  Ponente  los consideró improcedentes, con apoyo en el artículo 117 del Código  de  Procedimiento  Penal.  Y fue contra tal determinación que se concedió  el  recurso  de  hecho  el  pasado  17  de  abril.   Los siguientes son los  argumentos en los cuales lo sustentó la parte recurrente:   

1.   Que  la  resolución  del Tribunal  mediante  la  cual  se  acogieron  los  motivos  para  no aceptar la recusación  propuesta   “puede  catalogarse  de  interlocutoria,  dado  que  resuelve  una  cuestión   de   trascendencia  en  el  proceso,  como  que  toca  con  aspectos  relacionados con la competencia para conocer de él”.   

2.   Que cuando exista acuerdo entre el  funcionario  que no se declara impedido y quien le sigue en turno, debe darse la  oportunidad  a  los  sujetos  procesales  para  que  lleven la cuestión ante el  superior  jerárquico,  lo cual significa que “…la decisión del funcionario  o  la  Sala  que  sigue  en  turno  es  impugnable  por  la vía de los recursos  ordinarios” y naturalmente notificable.   

3.  Que el artículo 117 del Código de  Procedimiento  Penal  señala  que  las decisiones que se profieran en   el  trámite  de  un  impedimento  o  recusación  no  tendrán  recurso  alguno, lo cual traduce que la que decide el  incidente es impugnable.   

Consideraciones de la Sala:  

El capítulo IX del Título II del Código de  Procedimiento  Penal  regula  de  manera  especial el tema de los impedimentos y  recusaciones.   No  solamente  el  legislador  se  limitó  a catalogar las  diferentes  circunstancias constitutivas de impedimento del funcionario judicial  (art.  103),  sino  que  estableció  con precisión el procedimiento a seguirse  ante  una  manifestación  de esa naturaleza por parte del funcionario, lo mismo  que  los  requisitos y el trámite correspondiente cuando la discusión sobre el  impedimento  tenga  como  origen  una  propuesta  de  recusación  de una de las  partes.   

En  el  primer  caso,  la  declaración  de  impedimento  es controlada por el funcionario que sigue en turno; o por otro del  lugar  más  cercano  cuando en el sitio no hubiere más de uno de la categoría  del  impedido,  o todos estuvieren impedidos; o por los demás componentes de la  Sala  cuando  el  impedimento sea planteado por un Magistrado.  Sólo en el  caso  de  que  quien  controla  la  expresión  de  impedimento  no comparta los  argumentos  del  funcionario,  así  lo  precisa el artículo 105 del Código de  Procedimiento  Penal,  interviene  el  superior jerárquico y decide de plano la  diferencia.   En  caso  contrario, la decisión del funcionario mediante la  cual  admite  los  fundamentos del impedimento pone fin al incidente y contra la  misma  no  procede  ningún recurso, de acuerdo con el artículo 117 de la misma  obra.   

Ocurre  de  manera  similar  frente  a  la  recusación.   Si  el  funcionario  la  acepta,  se  continúa  el trámite  previsto  para  cuando  se  acepta  una  causal de impedimento.  Y si no lo  hace,  remite el caso a quien le corresponde resolver (los demás miembros de la  Sala  cuando  la  recusación  versa  sobre  un  Magistrado),  para  el  control  respectivo, el cual se materializa en una decisión de plano.   

Es  claro, entonces, frente a los incidentes  de  impedimento  o  recusación de funcionarios, que la única intervención del  superior  jerárquico  prevista  en  la ley se presenta cuando los argumentos en  los  cuales se sustenta una manifestación de impedimento no son compartidos por  el  funcionario  a  quien  se  envía  el  expediente  para  resolver  sobre  la  misma.    Y  se  trata  de  una intervención impuesta por la ley y no  originada   en   el   uso   de   los   recursos   por   parte   de  los  sujetos  procesales.   

Significa lo dicho que las decisiones que se  adopten  en  el  trámite  de un impedimento o una recusación, aunque deben ser  motivadas,  no  son  susceptibles de recursos y por lo tanto no deben ser objeto  de  notificación  a  las partes, sino simplemente de comunicación.  Aquí  se  excedió  el  Tribunal de Neiva al disponer que se notificara la providencia  cuya  apelación  pretende  el  recurrente,  circunstancia  que  no solamente le  permitió  a  éste  sostener  que  era  impugnable  a  través  de los recursos  ordinarios,     sino    que    llevó    al    proceso    a    una    parálisis  significativa.   

En  conclusión, la única participación de  las  partes  en el trámite de un impedimento o recusación es exclusivamente la  formulación  de  la  última  en los términos del artículo 108 del Código de  Procedimiento  Penal,   sin  que  la  ley  les  permita  la utilización de  ningún  recurso  en su trámite, como en forma clara lo preceptúa el artículo  117  del  mismo  Estatuto.  Y el trámite del incidente, a diferencia de como lo  plantea   el   defensor,   obviamente   incluye   la   decisión   que  le  pone  fin.   

Así  las  cosas,  en  atención  a  que  la  decisión  del  Tribunal  de diciembre 12 de 1996 no era susceptible del recurso  de  apelación  (ni del de reposición), es natural que no prospere el de hecho,  por lo que la Sala así lo resolverá (C.P.P. 210).   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

No  se  concede  el  recurso  de  apelación  intentado  a  través  del  hecho,  interpuestos  por  el defensor del procesado  XXXXXXXXXX  XXXXX  XXXXXXXXXX.  En  consecuencia,  devuélvase  la actuación al  Tribunal de origen.   

Cúmplase.  

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                  RICARDO CALVETE  RANGEL                        

JORGE           CORDOBA  POVEDA                         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                        DIDIMO PAEZ VELANDIA   

                                                                                       No firmo   

NILSON           PINILLA  PINILLA                           JUAN M. TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *