23104(16-03-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23104  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.   JORGE  LUIS  QUINTERO MILANÉS   

Aprobado  acta  N°   017   

Bogotá    D.    C.,     dieciséis    (16)    de    marzo   de   dos   mil   cinco  (2005).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Sala  la  solicitud  de pruebas  elevada  en  el  trámite  de  extradición del ciudadano colombiano LUIS BENT DONADO.   

A N T E C E D E N T E S  

    

1. El Gobierno de los Estados Unidos de  América,  mediante  Nota  Verbal  N°  2861  del  22  de noviembre de 2004, por  conducto  de  su Embajada en Colombia, solicitó formalmente la extradición del  ciudadano colombiano Luis Bent Donado.     

2. Con oficio del 30 de noviembre de 2004, el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho,  luego de considerar perfeccionado el  expediente,   remitió   la  documentación  relacionada  con  la  solicitud  de  extradición    presentada,    demandando    de    la    Sala    el   respectivo  concepto.   

3.  Corrido  el  traslado  de  que  trata  el  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el defensor, en escrito  presentado  dentro  del  término legal, deprecó la práctica de los siguientes  medios de convicción:   

3.1.   Después  de  referirse   a  la  pertinencia,  utilidad,  conducencia y oportunidad de la prueba y de emitir unas  personales  opiniones  sobre el instituto de la extradición, en el acápite que  denominó     “PRUEBAS     N°     1”,   manifiesta  que  se  debe  solicitar  a  las  autoridades  de  inmigración   de   los   Estados   Unidos   de   América   la  correspondiente  certificación  con  el  objeto  de  establecer   la  veces que ingresó su  defendido    a    ese    país    y    los    documentos   que   “acreditó” para dicho fin.   

Acota que la citada probanza es indispensable  a  fin  de  verificar si los hechos atribuidos en el indictment  ocurrieron  con  anterioridad al 17 de diciembre de 1997, para lo cual procede a transcribir  apartes de la citada pieza acusatoria.   

Así, concluye:  

    

1. Que los hechos son anteriores al año de 1997.   

2. Que  “el  papel de BENT es pertenecer a  una tripulación”.   

3. “Que   las  leyes  comprometidas  para  entonces  son  las  COLOMBIANAS  en  virtud  de  lo  dispuesto  en la Ley 33/86,  POSTERIORMENTE (modificado  por  el artículo 17 de la Ley 365 de 1997) artículo 33 en cuanto las conductas  de TRANSPORTAR O SACAR DEL PAIS.   

4. Que   su   “trabajó  concluyó  en  COZUMEL  MÉXICO”.   

5. “Que  no  se aportó prueba de la MATERIALIDAD DE LA INFRACCIÓN,  dictamen   o   experticio   que   lo   transportado   era   COCAÍNA”.   

6. Que  los  Estados  Unidos  de  América no tiene jurisdicción y de  competencia  para  acusar  y juzgar conducta ocurridas con anterioridad al 17 de  diciembre  de  1997  “y  en territorios soberanos de  COLOMBIA Y MÉXICO”.     

3.2. Que la Embajada de los Estados Unidos de  América  certifique si a Luis Bent se le ha concedido visa para entrar ha dicho  Estado.  En caso afirmativo que informe qué documentos allegó para ese efecto.  Afirma  que pretende demostrar que su representado no es prófugo de la justicia  de ese país.   

A continuación copia una porción de la Nota  Verbal,  por  medio  de  la  cual se solicitó la extradición, y reitera que el  tener  visa  para  ingresar  a  los  Estados Unidos de América, “nos    dará   la   certeza   que   en   efecto   ha   VIAJADO   voluntariamente,  que  podía  ingresar  a  ese país y probar que el motivo de su viaje fue el de suscribir un  acuerdo   de   colaboración   y   que   3  dice  lo  ha  incumplido,  o  lo  ha  negado”.   

3.3. Que las autoridades de la Florida aporte  copia    autenticada    del    acuerdo   suscrito   entre   la   “autoridad  de  orden  público”  con su  defendido  “para  predicar  del  mismo  su validez,  cumplimiento,  fecha  de  suscripción, ante quien suscribió, quiénes son esos  Agentes,  cuál  es  el objeto del acuerdo, compromisos adquiridos, beneficios y  en  calidad  de  qué  suscribió  el  mencionado  acuerdo,  si  obtuvo LIBERTAD  CONDICIONAL,  como todos los elementos integradores del citado pacto. Recordemos  que  en  nuestra  Constitución rige como imperativo, que quien se autoincrimina  debe  conocer  los  efectos  de  tal  declaración.  Este acuerdo nos permitirá  saber   si  quien  los  suscribe  es  LUIS BENT y no persona que lo hubiese  suplantado  y si al acto compareció acompañado de abogado defensor”.   

3.4.  Que se allegue copia de la declaración  que  hace alusión el indictment y que al parecer fue rendida en el Estado de la  Florida.   

3.5.   Que   se  oficie  a  las  anteriores  autoridades  que  informen  “en  qué consistió el  INCUMPLIMIENTO   del   ACUERDO    o   la  NEGACIÓN  DEL  PACTO”.   

3.6.  Que  las  autoridades  en  precedencia  citadas  certifiquen  si Luis Bent “compareció ante  Tribunal,  Fiscal,  Juez, Corte, en donde presuntamente hizo las manifestaciones  y  celebró  el  acuerdo, asistido por un abogado para que se le advierta de los  efectos de la AUTOINCRIMINACIÓN”.   

3.7.  Que  como  quiera  que  en  el  Estado  requirente   se  califica   a  Luis  Bent  como  fugitivo,  “se   deberá   establecer  si  contra  el  mismo  existe  sentencia  condenatoria,  o  medida  restrictiva privativa de la libertad y en consecuencia  se  oficiará a las mismas autoridades por cuanto para la defensa es prioritario  establecer  las  circunstancias  de  la  de  hipotética  fuga,  por  cuanto  mi  representado  no conoce esta condición y tiene el legitimo derecho de saberla y  establecerla”.   

3.8. Que el indictment es contradictorio, por  cuanto  plasma   que  su  procurado es “FALLADO  CULPABLE”,  motivo por el  cual,   también  se  hace  imperioso  establecer   si  Luis  Bent  al  ser  extraditado  es  para  ser  juzgado  o  por  si  el  contrario  ya fue condenado  “y en efecto su presencia obedece a la necesidad de  la aplicación de la pena”.   

3.9.   Que  se oficie a la Capitanía de  Puerto  de  San  Andrés  Islas y  a las autoridades marítimas colombianas  para  que certifiquen si Luis Bent “tiene la calidad  de  Capitán de embarcación, esto es, si se le ha expedido licencia alguna para  ejercer  tal  profesión  y,  en  caso  afirmativo  se  aportarán copias de los  documentos        que        acrediten        esta        condición”.   

3.10.   Que  la  Capitanía  de  Puerto  de  Barranquilla,  San Andrés Isla y autoridades marítimas colombianas informen si  la  embarcación  “aguacate”  se  encuentra  matriculada  o si se le ha  expedido  licencia  para  desplazarse  dentro  y fuera de territorio colombiano,  “en caso afirmativo se aportarán copias de todos los  documentos  presentados  para  tal  concepción,  la  prueba se fundamenta en la  necesidad  de  establecer  las  características  de  la  nave  y  si las mismas  coinciden     con    aquellas    referenciadas    en    el    requerimiento  judicial”.   

3.  11.  Que las autoridades correspondientes  del  Estado requirente certifiquen si el señor Oscar Bent ha sido investigado y  condenado   por   delitos   por   los  cuales  su  protegido  es  solicitado  en  extradición.  Y,  en caso afirmativo, pide que suministren las características  morfológicas  del  él.  Del  mismo modo, que informen si éste ha utilizado el  nombre de Luis Bent como su identidad.   

3.12. Que las autoridades correspondientes del  Estado  requirente certifiquen si el señor Luis Bent Donado ha sido investigado  y  condenado  por  delitos  relacionados  con el tráfico de estupefacientes. En  caso afirmativo, que envíen copias de las actuaciones procesales.   

3.13.   Que   las   autoridades  judiciales  correspondientes  del  Estado  requirente, “teniendo  en  cuenta  que  LUIS BENT,  tiene    un    familiar    (tío)    llamado   OSCAR  BENT  de quien sospecha fundadamente que lo  ha  suplantado en su identificación,  y  de  quien  se dice tiene antecedentes con las autoridades de los ESTADOS  UNIDOS;  por tanto requiero que  para   efectos   de  la  IDENTIFIACIÓN  de  mi  representado,  no solo se haga por la fotografía del anexo  H,  sino  que  las  autoridades  judiciales,  alleguen  otros medios idóneos de  identificación,  pues  para  los  organismos  de seguridad es muy fácil con el  nombre  saber  su  número  de  identidad  y  sus  características.”   

A  continuación  se  interroga:  ¿cómo  se  obtuvo  la  fotografía  que  figura  en  el  anexo H?,  y ¿cómo se puede  establecer  la  plena  identidad  sobre la base de esta?. Además cuando se sabe  que  en  el  Estado  requirente  el  sistema  de pesos y medidas es diferente al  nuestro.   En  esas  condiciones,  se  hace  imperioso  que  se  “alleguen  por  las  autoridades de los Estados Unidos, otros medios  de  identificación  (huellas,  carta dental, ADN, espectografía de voces, etc)  que  reposan  en  los archivos, máxime si se afirma que en ABRIL DE 2002 viajó  voluntariamente a los Estados Unidos”.   

Luego de reiterar de la necesidad de confirmar  si  los  hechos ocurrieron con anterioridad al 17 de diciembre de 1997, dice que  la  práctica  de  las  pruebas  se  debe  tener  en  cuenta  los procedimientos  diplomáticos  y los acuerdos de cooperación que existan entre las dos naciones  “y  la  vía  que  se  emplee  para materializar el  derecho  natural  y  fundamental  de  la  defensa  aplicable  a  toda  persona y  respetada  por  toda  autoridad  jurisdiccional, o administrativa por imperativa  majestad,   de   la   Constitución   política  fuente  de  todos  los  poderes  públicos”.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. El concepto que debe emitir la Corte acerca  de  la  viabilidad  o  no  de la extradición, se fundamenta en la demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere el caso, en el  cumplimiento  de  los  tratados  públicos  (art.  520  de  la Ley 600 de 2000),  necesario  es entonces que las pruebas solicitadas tengan estricta relación con  dichos aspectos y que así lo sustente el peticionario.   

Teniendo  en  cuenta   lo  anterior  y  conforme  a  los  parámetros fijados por los artículos 235 y 518 de la Ley 600  de  2000,  las pruebas solicitadas por la defensa serán negadas por inútiles y  superfluas.   

En  lo  atinente a la prueba solicitada en el  numeral   3.1,   según   la   cual,   se  hace  indispensable  que  se  allegue  certificación   emitida   por   las  autoridades  de  inmigración  del  Estado  requirente  en donde conste si Luis Bent Donado ingresó a dicho país, probanza  que  a  juicio  del  memorialista establecerá si los hechos a atribuidos a Bent  Donado  tuvieron  ocurrencia  antes  de  la  reforma  del  artículo  35  de  la  Constitución   Política,   el  “papel”  que  él desempeñó en la embarcación, que su “trabajo”  concluyó  en México, que no  se   aportó  prueba  de  la  “MATERIALIDAD  DE  LA  INFRACCIÓN” y que los Estados Unidos de América no  tiene  jurisdicción  y  competencia  para  juzgar  a  éste,  será  negada por  impertinente y superflua.   

Son dos las razones:  

En primer término, debe decirse que respecto  a  que  si  los  hechos  atribuidos  a  Bent  Donado  en  el indictment tuvieron  ocurrencia  antes  de la modificación hecha al artículo 35 de la Constitución  Política,  mediante  el Acto Legislativo N° 01 de 1997, será un asunto que la  Sala  estudiará  al  momento  de emitir el correspondiente concepto con base en  los  documentos  allegados  a  través de la vía diplomática, instrumentos que  ofrecen toda la claridad sobre el punto.   

En  segundo lugar, los demás aspectos que el  memorialista  quiere  demostrar  no guarda relación con los presupuestos en los  cuales   la   Sala   debe  sustentar  el  concepto.  Como  lo  ha  reiterado  la  jurisprudencia,  el  trámite de extradición que se surte en esta sede no es el  escenario  para  discutir  la  jurisdicción  y la competencia de los tribunales  extranjeros, así como también la responsabilidad del solicitado.   

En  efecto,  la  Corte  ha  sido  clara  en  afirmar:   

“La extradición,  ha  sido  sostenido  por  la  Corte,  no  corresponde a la noción de un proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,  sino  que  obedece a un instrumento de cooperación internacional  previsto  normativamente (Convención, Tratado, Convenio, Acuerdo, Constitución  o  ley, según el caso), con la finalidad de evitar la evasión de la acción de  la   justicia  por  parte  de  quien  ha  realizado  comportamientos  delictivos  escondiéndose   en   territorio  sobre  el  cual  carecen  de  competencia  las  autoridades  jurisdiccionales  que  solicitan  su  presencia,  y pueda responder  personalmente  por  los  cargos  que  le  son  imputados  y por los cuales se le  convocó a juicio criminal.   

“Debido   a  ello,  en  su  trámite  no  tienen   cabida  cuestionamientos  relativos  a  la validez o mérito de la  prueba  recaudada por las autoridades extranjeras sobre la ocurrencia del hecho,  el  lugar  de  su  realización,  la  forma  de  participación  o  el  grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del Estado  que  formula el pedido”.1     

En esas condiciones, no guarda armonía con el  tema  probatorio  que  se  surte en la Sala establecer el rol que desempeñó el  solicitado  en  extradición  en  la comisión de las conductas atribuidas en el  tribunal extranjero.   

Finalmente, el artículo 513 de la Ley 600 de  2000,  enumera,  de  manera taxativa, la documentación que se debe allegar a la  solicitud  de  extradición,  sin que en ella se haga alusión  a la prueba  de  la  “MATERIALIDAD DE LA INFRACCIÓN, dictamen o  experticio      que      lo      transportado      era      COCAÍNA”.   

Del  mismo modo, tampoco forma parte del tema  probatorio  verificar  si  Luis  Bent  Donado  es prófugo de la justicia de los  Estados  Unidos  de  América,  si  celebró  un acuerdo con la fiscalía de ese  país  y si rindió declaración en el Estado de la Florida, razón por la cual,  por  impertinentes,  se  negarán  las pruebas solicitadas en los numerales 3.2,  3.3 y 3.4.   

Como  se  adujo  en precedencia, la actividad  probatoria  que  se  realiza  en  esta sede está circunscrita a verificar si se  cumplen  o no los presupuestos contemplados en el artículo 520 de la Ley 600 de  2000,  y  en  los  cuales  la  Corte  debe  sustentar  el  concepto al pedido de  extradición.  Así, resulta impertinente verificar otros aspectos distintos que  no forman parte del concepto.   

La misma situación acontece con las probanzas  solicitadas  en  los  numerales  3.5,  3.6,  y  3.7,  puesto  que no interesa al  trámite  establecer  si  Luis  Bent  Donado  cumplió  o  no con el acuerdo que  celebró  con  la  justicia  del  país  requirente, si en esa diligencia estuvo  acompañado  de  defensor  y,  si es prófugo de los Estados Unidos de América,  pues  tales  aspectos,  como  se ha dicho,  no forman del concepto que debe  emitir la Sala.   

En   cuanto   a   que   el   indictment  es  contradictorio,  razón  por la cual se hace necesario establecer si Bent Donado  es  requerido  para  ser  juzgado  o  “obedece a la  necesidad  de  la  aplicación de la pena” por cuanto  se  dice  que  él fue “FALLADO CULPABLE”,  es  una  afirmación  personal de la defensa, pues revisada la  pieza  acusatoria,  se  advierte con claridad que se trata de un “AUTO  DE  PROCESAMIENTO”,  en donde  “El Gran Jurado”, acusa,  entre   otros,   a   Luis   Bent   Donado  por  un  cargo.  Así  mismo,  en  el  diligenciamiento     obra     la     “ORDEN    DE  APREHENSIÓN”  que el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos, Distrito Central del Estado de  Florida,  División  Meyers,  dictó  en  contra  del aquí requerido. Del mismo  modo,  de  las  declaraciones  apoyo  de  la   solicitud de extradición de  aquél  se  concluye que se le requiere para ser juzgado por la conducta punible  atribuida  en indictment. Por consiguiente, no se ordenará la prueba incoada en  el numeral 3.8.   

Respecto  de  las  probanzas  incoadas en los  numerales  3.9, 3.10, 3.11,  3.12 y 3.13, tampoco se ordenarán, puesto que  no   forma   parte   del  debate  probatorio  establecer,  con  las  autoridades  correspondientes,  si Luis Bent tiene la calidad de Capitán de embarcación, si  el  navío  “aguacate” se  encuentra  matriculado  en  Colombia  o  si  se  le  ha  expedido  licencia para  desplazarse  dentro  y fuera del territorio colombiano, que si el señor Oscar y  Luis   Bent han sido investigados o juzgados por el Estado requirente y que  si  el primero de los citados ha usado para sus actividades delictivas el nombre  del segundo.   

Finalmente,  con  los  datos  que obran en el  diligenciamiento  son  suficientes  por  ahora  para  que la Sala, en el momento  procesal  oportuno,  concluya  en  la  demostración  plena  de la identidad del  solicitado  en extradición, razón por la cual, no se ordenará la práctica de  la  prueba   impetrada  por  la  defensa,  según  la cual, que por la vía  diplomática  el  Estado  requirente  allegue “otros  medios  de  identificación  (huellas carta dental ADN, espectografía de voces,  etc.)”.   

En  consecuencia,  se  negarán  las  pruebas  deprecadas por la defensa.   

2. Conforme lo dispone el artículo 510 de La  Ley  600  de  2000 Penal, córrase traslado por el término de 5 días, para que  las    partes    si    lo    estiman   a   bien,   presenten   las   alegaciones  respectivas.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U  E  L  V  E   

1. NEGAR  la  práctica de las pruebas pedidas por el defensor del ciudadano  LUIS  BENT DONADO, solicitado  en extradición.   

2. Conforme lo dispone el artículo 510 de La  Ley  600  de  2000,  córrase  traslado por el término de 5 días, para que las  partes si lo estiman a bien, presenten las alegaciones respectivas.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Permiso  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                             EDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                       

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                                    JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                             MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

Permiso  

TERESA    RUÍZ  NUÑEZ   

Secretaria   

    

1  Concepto    del   8  de  agosto  de  2000,  M.  P.  Dr.  Fernando  Arboleda  Ripoll.     

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