22857(29-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22857  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado Acta No. 081  

Bogotá D.C.,veintinueve (29) de septiembre de  dos mil cuatro (2004)   

Define    la   Sala   el   conflicto   de  competencia   que  se ha presentado entre el Juzgado Promiscuo Municipal de  San  Juan  Nepomuceno  (Bol.)  y  el  Juzgado      Penal     del     Circuito     Especializado    de  Cartagena.   

I ANTECEDENTES  

    

1. HECHOS     

     

1. El  18  de   junio de 2001, la  comunidad  del  corregimiento  de  San  Cayetano  capturó  a  Jorge Luis Pérez  López,  persona  que  desde  fines  del  mes  de mayo se encontraba solicitando  dinero  a  los  comerciantes  en  nombre  de  las  autodefensas  y de uno de los  establecimientos se  apoderó de $50.000.     

1.2.  La investigación fue adelantada por la  Fiscalía  7ª  Local  de  esa localidad, que lo vinculó mediante diligencia de  indagatoria  le  dictó  medida   de  aseguramiento  por  el  delito de extorsión, punible por el   

que le profirió pliego de cargos al calificar  el mérito de la investigación el 23 de agosto de 2001.   

1.3.  La  etapa  del  juicio correspondió al  Juzgado  Promiscuo Municipal de San Juan Nepomuceno, que ordenó el traslado del  artículo  400 del anterior Código de Procedimiento Penal, fijó el 25 de enero  de  2002  para realizar la audiencia preparatoria, en dos oportunidades le negó  al  procesado  la  detención  domiciliaria  y el 26 de junio le concede la  libertad  provisional  por vencimiento de términos, y sólo hasta el 2 de julio  vuelve a señalar fecha para audiencia preparatoria.   

1.4.  El  30  de  agosto  de 2002, el Juzgado  Promiscuo  Municipal de San Juan Nepomuceno se declaró incompetente para seguir  conociendo  del  proceso, aduciendo que el artículo 14 de la ley 733 de 2002 le  atribuyó  competencia  para  conocer de los delitos de extorsión, terrorismo y  secuestro  a  los  Juzgados Penales del Circuito Especializados y que de acuerdo  con  jurisprudencia  de  la  Corte  Suprema de Justicia la competencia a para el  delito  de  extorsión  se efectuó sin consideración alguna a la cuantía. Sin  embargo,  un  mes  después  al  entrar  en  vigencia  el  Decreto 2001 del 9 de  septiembre de 2002 le fue devuelto el proceso.   

1.5.   La   audiencia  pública   fue  realizada  el  15  de noviembre de 2002 y el 27 de noviembre de 2003, el Juzgado  Promiscuo  Municipal  de San Juan Nepomuceno ordena el envío de las diligencias  al  Juzgado  Penal del Circuito Especializado de Cartagena en virtud de  la  declaratoria    de     inexequibilidad    del    Decreto   245   de    2003    que   

prorrogaba el estado de conmoción interior,  al  amparo  del  cual  había  sido  expedido  el  Decreto  2001  de  2002 sobre  competencia.   

    

1. DEL CONFLICTO     

2.1. En auto del pasado 25 de mayo de 2004, el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena sostuvo que como los  hechos  que  se  imputan  a Jorge Luis Pérez López ocurrieron en junio de 2001  carecía  de  competencia  para  su  conocimiento,  ya  que  para  el  delito de  extorsión  estaba  limitada  a  los  de  cuantía  superior  a los 150 salarios  mínimos  legales  mensuales,  que  luego  con  la expedición del Decreto   Legislativo  2001  de  2002  la  cuantía  mínima pasó a 500 salarios mínimos  legales  mensuales  y  de  aplicar  estrictamente  la  ley  733 de 2002 se   desconocería  el debido proceso, el principio de legalidad y daría lugar a una  mayor restricción del derecho a la libertad.   

Además,  invocó  la  sentencia  de la Corte  Constitucional,  C-1064  del  3  de  diciembre  de  2002,  pues  al  declarar la  constitucionalidad   condicionada   del   Decreto   Legislativo  2001  de  2002,  estableció   que  las  nuevas competencias que el Decreto asigna sólo son  aplicables  a  los  hechos  ocurridos  con  posterioridad  a su vigencia dado el  carácter  mas  gravoso de su procedimiento. Por lo que aplicado el principio de  favorabilidad  al  presente  caso  debe  ser  conocido  por  el  Juez  Promiscuo  Municipal  al  que  le propone colisión negativa de competencia de no compartir  su criterio.   

2.2.   A  su  vez,  el   Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  San  Juan  Nepomuceno, en providencia del 28 de junio,  acepta  el  conflicto,  para  lo  cual  indica que  las normas que fijan la  competencia  son de orden público y de inmediato cumplimiento, por lo tanto, al  cobrar  vigencia  el  artículo  14  de la ley 733 de 2002 que  señala los  delitos   que   son   de   conocimiento  de  los  jueces  penales  del  circuito  especializados,  entre  los  que  se  encuentra  el  delito  de  extorsión, sin  establecer   cuantía   ni   referencia   alguna  a  la  fecha  de  los  hechos,  remitiendo   la  actuación  al  Tribunal  Superior  de  Cartagena  para la  definición del conflicto.   

2.3. El  Tribunal  Superior  de  Cartagena  en  providencia  del  1º de  septiembre,  se  abstiene  de pronunciarse al considerar que la competencia para  definir  el  conflicto  radica  en  la  Corte, de acuerdo con lo previsto por el  artículo 18 transitorio del Código de Procedimiento Penal.    

II CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

    

1. COMPETENCIA     

No  obstante, que el Código de Procedimiento  Penal  no  señala  de  manera expresa el funcionario competente para definir el  conflicto  de  competencia  que  se  suscite entre un Juzgado Penal del Circuito  Especializado  y un Juzgado Promiscuo Municipal, como es el caso que se presenta  a   estudio   de   la  Sala,  se  asumirá  su  conocimiento  con  apoyo  en  la  interpretación  del  inciso  2°  del  artículo  18 transitorio del Código de  Procedimiento Penal, que se orienta a establecer que   

todo  conflicto  que  en  materia  penal  se  presente   entre  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  y  otro  funcionario   judicial   le   corresponde   a  la  Corte  su  definición.  Esta  interpretación  se  ha  venido sosteniendo de tiempo atrás para eventos en que  el  conflicto  involucra  a  un  juez  penal  municipal,  que por ser similar al  debatido   en   esta  oportunidad  se  invoca  para  su  definición1.   

2. DEL CONFLICTO DE COMPETENCIA  

2.1.   De   conformidad  con  lo  reseñado  previamente   se   encuentra  debidamente     trabado    el               conflicto              de     competencia      entre    los   Juzgados   Penal   del   Circuito  Especializado  de  Cartagena  y  el  Promiscuo  Municipal de San Juan Nepomuceno  (Bol.),  por  cuanto  los  despachos han expresado las razones por las cuales se  consideran  incompetentes  para  seguir  conociendo  del proceso que por el  delito  de  extorsión  se  sigue  a  Jorge Luis López Pérez, por lo que   están  dadas  las  exigencias  del  artículo  93  del Código de Procedimiento  Penal.   

2.2.  Según  lo  consignado,  el  frecuente  cambio  legislativo  y  la  falta  de  acuciosidad  de  los  funcionarios a cuyo  cargo   ha  estado  el  proceso  en contra de Jorge Luis Pérez López, han  dilatado  su   definición,  pues  los  continuos  cambios  de  competencia  derivados  de  la  falta  de  una  política  criminal  estructurada y definida,  han   sido  invocados  por  los  funcionarios  de  turno  para no asumir el  conocimiento del  presente asunto.   

2.3.  Aciertan  los Despachos trabados en el  conflicto  en  cuanto  a  señalar  que  la  definición  del presente asunto se  orienta  por  las  previsiones  de  la  ley  733 de 2002, publicada en el Diario  Oficial  No.  44693  del  31 de enero, que modifica el ámbito de competencia de  los  jueces penales del circuito especializados y  por ende, de los penales  del  circuito  e  incluso  de  los  penales municipales según ha determinado en  casos      similares      esta      Corporación2.   

Igualmente,  existe  acuerdo en cuanto a que  declarada  por  la  Corte  Constitucional  la inexequibilidad del Decreto 245 de  20033,  mediante  el  cual el Gobierno Nacional dispuso la prórroga por  segunda  vez  del  estado de conmoción interior, las normas expedidas en uso en  las  facultades  de  carácter  extraordinario  perdieron  su  vigencia  el día  siguiente  conforme  lo  precisó  la sentencia, entre ellas, el Decreto 2001 de  2002  que  determinaba  la  competencia  de  los  jueces  penales  del  circuito  especializados.   

2.4.  Por  lo  anterior,  la  normatividad  anterior   que   regulaba   la  materia  recobró  su  vigencia  (artículo  5º  transitorio  del  Código  de Procedimiento Penal  y el 14 de la ley 733 de  2002),  suspendida  temporalmente,  motivo  por el cual, también las decisiones  de   la  Sala  en  torno  al  ámbito  de  competencia  asignada  por estas  disposiciones  a  los  jueces  penales  del  circuito especializados recobren su  validez.  Luego,  los conflictos de competencia que nuevamente se plantean sobre  el  particular   por   los   jueces   penales  del  circuito  especializados   

resultan dilatorios, en cuanto desconocen los  parámetros   ya   establecidos   en   esta   materia   por  la  Sala  en  casos  similares4.   

Se  precisaba,  antes de la expedición  del  Decreto  Legislativo  2001  de    2002,   que  la   ley   733   de   2002  introdujo modificaciones en la competencia  para  los  delitos  de secuestro, extorsión, concierto para delinquir, omisión  de  denuncia,  fuga  de  presos en la modalidad culposa y testaferrato, en   aspectos     tales     como:   aumento   en    el    cuantum  punitivo,   se   establecen nuevas modalidades delictuales (artículos  7º  y  9º),  circunstancias  de  agravación  y  exclusión  de  beneficios  y  subrogados.   

Además, la Sala señaló que el conocimiento  de  las conductas previstas por  el artículo 14 de la citada ley les   corresponde  a  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados,  sin  excepción      alguna,      cuando      dispone     que:      “el   conocimiento   de  los  delitos  señalados  en  esta  ley  le  corresponde  a  los  jueces  penales del circuito  especializados”.   

Del  texto  transcrito se colige de   manera   inequívoca   que   el    legislador    modificó  el  artículo  5° transitorio del Código de Procedimiento Penal que  fijaba  la  competencia   de    los  jueces  penales del circuito  especializados,  según  se  deduce  de los artículos 14  de la ley 733 de  2002,  al  prever   el  artículo  15 de la citada ley que ella entraría a  regir  a  partir  de  la  fecha  de  su  publicación  y  que derogaba todas las  disposiciones  que  le  fueran  contrarias,   esto  es,  que  perdió   vigencia  toda  norma  que  se  opusiera  a  la  nueva  disposición, incluso lo  relativo a la competencia de los citados jueces.   

2.5. En apoyo de la decisión que se tomará  en  el  presente  asunto  se invoca lo señalado por la Sala respecto de un caso  similar, con ponencia de quien cumple similar cometido:   

“Esta afirmación conduce a precisar que la  competencia  de  los  jueces penales del circuito especializados  en cuanto  tiene  que  ver  con  los  delitos  señalados  en  el texto de la nueva ley los  comprende  todos,  independientemente,  de que se trate de conductas agravadas o  no  y  por  unas  determinadas  circunstancias,  ya que, en este evento las  comprende  en  su  totalidad,  es  decir,  el  secuestro  simple,  el  secuestro  extorsivo,   el   simple   agravado  y  el  extorsivo  agravado,  la  extorsión  (independientemente  de  su  cuantía  al no haber sido considerado este aspecto  como  factor  de  competencia  por  lo  que  opera  el  principio  “  donde el  legislador  no  ha  hecho distinción alguna no le es dable al juez hacerla”),  la  extorsión  agravada,  el  testaferrato  cuando  se  realice  en los eventos  referidos  por  el  inciso 2° del artículo 326 del Código Penal, el concierto  para  delinquir, en su modalidad básica y en cualquiera de los eventos a que se  refiere  el  inciso 2° del artículo 8° de la ley en cuestión, la omisión de  denuncia  en  los  casos señalados por el inciso 2° del artículo 441, la fuga  de  presos  en  la  modalidad  culposa  simple,  inciso 1°, y la referida a los  eventos   planteados   en   el   inciso   2°  del  artículo  450  del  Código  Penal”.   5   

Del  mismo  modo,  se  ha  indicado  que los  juzgados  penales  del circuito especializados conservan la competencia definida  por  el  artículo  5° transitorio del Código de Procedimiento Penal,  al  no  ser  regulada  en  forma  distinta  por  la  ley  733/02, es decir,  la  prevista  en  los  numerales  1,  2, 3, 5, 6, 8, 9, 10, 11, 12, 13  y   146,   para  seguir  conociendo del  lavado de activos   (artículos  323  y  324  del  C.P.)    y  enriquecimiento ilícito de  particulares  (artículo  327  del  C.P.)  cuando la cuantía sea o exceda de 50  salarios  mínimos  legales  mensuales,  límite  no   señalado  para  los  eventos  del  inciso  2°  del  artículo  326  del  Código  Penal, al no   resultar opuestas al contenido de la ley 733/02.   

3.  CASO CONCRETO  

En  el  asunto objeto de análisis, se juzga  a   Jorge  Luis  Pérez  López  por el delito de  extorsión  de  acuerdo  con la resolución de acusación formulada en su contra  el  23  de  agosto  de  2001, por la Fiscalía 7ª Local, sin que su cuantía se  haya    determinado,    y    pese    a    la    aceptación   del   Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cartagena que en  estricto  sentido  entiende  que   la  ley  le atribuye competencia para su  conocimiento,  pero  en  aras  de respetarle al procesado el debido proceso y el  principio  de  favorabilidad,  considera  que  debe seguir conociendo el Juzgado  Promiscuo  Municipal  de  San  Juan de Nepomuceno, dado el carácter restrictivo  del  derecho  a  la  libertad,  interpretación  que  no  atiende  el  carácter  inmediato  e  impostergable de las normas que señalan o fijan la competencia de  los jueces.   

En  efecto,  el  principio de favorabilidad  derivado  del  transito legislativo en nada se opone, en el caso que se analiza,  a  la  efectividad  de las normas que fijan la competencia de los jueces penales  del   circuito  especializados,  como  quiera  que  por  mandato  constitucional  obliga   su  aplicabilidad  sin  importar  la  autoridad judicial  que  esté  conociendo  del  asunto, es decir, que no  constituye un impedimento  para  que  el juez colisionante imparta justicia con pleno respeto del principio  de favorabilidad en el caso concreto.   

Sobre el particular,  la  Sala   tiene  definido que es  un tema  que debe ser analizado y aplicado por  el  juez  del proceso en el  caso particular, incluso  en los aspectos  procesales de carácter sustancial   

que   se   deriven   del   tránsito   de  legislación7,  si  como  se observa  la  ley 733 de 2002 establece una  serie  de  prohibiciones en materia de beneficios y subrogados, la reducción de  términos,  el  otorgamiento  de amnistía e indulto, algunas medidas ya estaban  previstas  en  el  Capítulo  IV  Transitorio del Código de Procedimiento Pena,  como  la  obligatoriedad  de  resolver  situación  jurídica, la imposición de  medida  de aseguramiento, la ampliación de los términos para la procedencia de  las   causales   de   libertad,   cuya  incidencia  desfavorable  debe  ser  considerada en cada caso.   

III  DECISIÓN  

El  anterior  análisis  permite concluir que  como   la  extorsión  es una de las conductas señaladas por la ley 733 de  2002,  el  conocimiento  del proceso  le corresponde al Juzgado  Penal  del Circuito Especializado  de Cartagena.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

PRIMERO.  Asignar       el       presente  asunto    al   Juzgado  Penal  del Circuito Especializado de  Cartagena, al que se remitirá la actuación.   

SEGUNDO.  Envíese  copia  de  esta  decisión, contra la que no  procede  recurso  alguno,  al Juzgado Promiscuo Municipal de San Juan Nepomuceno  (Bol.).   

CÚMPLASE     Y     REMÍTASE     AL  COMPETENTE   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ               ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

        Permiso   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                                                      Secretaria     

1  Rad.  19302  del 9 de febrero de 2002, ponente Herman  Galán  Castellanos,  19302  del  8  de octubre de 2002, ponente Álvaro Orlando  Pérez Pinzón   

2  Colisiones  19809, 18904, 19228, 19251 y 19278, entre  otras.   

3  Sentencia  C-327  del  29  de  abril de 2003, ponente  doctor Alfredo Beltrán Sierra   

4  Autos de 19 de marzo, 2 y 30 de abril de 2002, en los  radicados 19228, 19202, 19260 y 19344, entre muchos otros.   

5  Colisión 19228 del 19 de marzo de 2002   

6  Rad.  18711, 28 de septiembre de 2001, ponente doctor  Jorge Córdoba Poveda   

7  Auto  de  Sala  Plena, mayo 7 de 1998, ponente doctor  Jorge Aníbal Gómez Gallego     

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