22383(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22383  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr.  MAURO SOLARTE PORTILLA  

Aprobado acta No. 58  

Bogota, D.C., treinta (30) de Junio de dos mil  cuatro (2004).   

Decide la Corte la admisibilidad de la demanda  de  casación  discrecional  presentada  por  el defensor público del procesado  JOSE  DEL  CARMEN  TOBAR  MERCHAN,  con fundamento en el inciso tercero del  artículo  205  del  Código  de  Procedimiento Penal,  contra la sentencia  condenatoria  proferida  en  segunda instancia por  el Juzgado Quinto Penal  del  Circuito  de  Bogotá,   mediante  la cual confirmó la dictada por el  Juzgado  Setenta  y Cinco Penal Municipal de la misma ciudad,  en la que se  declaró   al   procesado   autor   responsable   del   delito  de  Inasistencia  Alimentaria.   

Antecedentes  

1.   El día 13  de  noviembre  de 1998 MARIA YOLANDA PEÑA WILCHES formuló querella contra JOSE  DEL   CARMEN   TOBAR   por   el   delito   de   INASISTENCIA  ALIMENTARIA  (fl.1  Cuad.1)   

2.   Abierta la  investigación  por  la  Fiscalía 179 Local de Bogotá (fl.11 Cuad.1),  se  dispuso  vincular  mediante  indagatoria  a JOSE DEL CARMEN TOBAR MERCHAN y para  tal  efecto  libró  comisorio  a  la  Unidad  de  Fiscalías  Locales de Tunja;  informándose  que  dicho comisorio no fue recibido,  el día 30 de mayo de  2001  se  libró  uno  nuevo,  como  resultado  del  cual  la Fiscalía de Tunja  informó  que,  pese  a  las  comunicaciones  enviadas al señor JOSE DEL CARMEN  TOBAR,   dicha  persona no compareció y  por tanto se devolvieron las  diligencias sin cumplir.   

3.  Con base en  lo  anterior,   la Fiscalía Instructora mediante providencia fechada el 27  de  mayo  de  2002  declaró  PERSONA  AUSENTE   a  JOSE  DEL  CARMEN TOBAR  MERCHAN,   y  le  designó  el  correspondiente  defensor  de oficio (fl.91  Cuad.1).   

4.   Posteriormente,     previa    clausura   del   ciclo   instructivo   (fl.95  Cuad.1),   el  19 de Julio del 2002, se calificó el mérito probatorio del  sumario      con      resolución     acusatoria  en  contra  del  procesado por el delito de INASISTENCIA  ALIMENTARIA  (fls.99  Cuad  1)  mediante determinación que cobró ejecutoria en  esa instancia al no haber sido objeto de impugnación.   

5.    El  conocimiento  del  juicio  fue  asumido  por  el  Juzgado  Setenta y Cinco Penal  Municipal  de  Bogotá  (fl.114),   autoridad  que  puso fin a la instancia  mediante  providencia  de  nueve  de  Mayo  de  dos mil tres,  en la que se  condenó  al procesado JOSE DEL CARMEN TOBAR MERCHAN a la pena principal de (15)  quince  meses  de  prisión  y  multa  equivalente a (10) diez días de salarios  mínimos  legales  vigentes,  a  la  accesoria  de inhabilitación de derechos y  funciones  públicas por el mismo lapso de la sanción privativa de la libertad,  y  a  pagar  por  concepto de indemnización perjuicios el equivalente en moneda  nacional  de  18.85  salarios  mínimos  legales  mensuales vigentes, como autor  responsable    del    delito    de    Inasistencia    Alimentaria    (fl.205-211  Cuad.1)   

6.   Recurrida  esta  decisión  por  el defensor en procura de su revocatoria,  el Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito,   por  medio  de  fallo  de segunda instancia  emitido  el  diecinueve de diciembre de dos mil tres, confirmó íntegramente la  sentencia  condenatoria  de  primera  instancia  proferida en contra de JOSE DEL  CARMEN TOBAR MERCHAN (fl.2 Cuad.2)   

7.  Contra esta  decisión,   el  defensor  de confianza manifestó oportunamente interponer  recurso  de  casación  excepcional  (fl.17  Cuad 2) mediante escrito al cual se  acompañó  la  respectiva demanda de casación presentada personalmente ante el  juzgado  de  segunda  instancia  el  día  nueve  de  marzo de 2004 (fls.18 Cuad  2),   ante  lo cual, la Secretaría corrió el traslado pertinente por (15)  días  a los sujetos procesales no recurrentes (fl.31 Cuad.2),  después de  lo    que   se   dispuso   remitir   las   diligencias   a   la   Corte   (fl.32  Cuad.2).   

La  demanda   

Con apoyo en lo previsto en  los  artículos  205  a  218 del Código de Procedimiento Penal, el defensor del  procesado  solicita  la  admisión  del  libelo  aludiendo  a  la  necesidad  de  garantizar   los  derechos  fundamentales  del  acusado.   Consecuentemente  fundamenta  su solicitud en la existencia de irregularidades que atacan “todas  las  garantías de tipo o rango constitucional” en tanto no se ordenaron ni se  practicaron  pruebas  que  permitieran  definir  si  el  procesado  se  sustrajo  injustificadamente  del  pago  de  la  obligación  alimentaria o si lo hizo con  apoyo  en  una  justa  causa.  Adicionalmente  alude  el defensor a que se   tomaron  en  cuenta  para  la decisión pruebas nulas de pleno derecho por haber  sido  ellas “practicadas en detrimento del debido proceso”,  destacando  por  último   la existencia de “nulidades de tipo o rango constitucional  por  falta de DEFENSA TECNICA”,  con transgresión del artículo 29 de la  carta política.   

Luego  de identificar los  sujetos  procesales  y  la  sentencia  impugnada,   sintetizar los hechos y  resumir  la  actuación  procesal,   con fundamento en la causal tercera de  casación,   dos  cargos  formula  el impugnante contra el fallo de segunda  instancia.    

El  primero  de  ellos  relacionado  con  la  existencia  de  una  “NULIDAD  POR  INDEBIDA CITACION AL  PROCESO  DEL  DENUNCIADO”,   con  apoyo en el artículo 306, numeral 2º,  del  Código  de  Procedimiento  Penal,   cargo que esgrimen el defensor en  cuanto  afirma  que el procesado no tuvo la posibilidad de ejercer el derecho de  defensa  en la etapa sumarial ni en la etapa de juicio en virtud de que no se le  enteró  de  la  existencia  del  proceso  que se adelantaba en su contra pese a  contar  con  información  sobre  su  residencia y con los elementos coercitivos  para  lograr  su  comparecencia.   Acusa  la  violación  del artículo 336  ejusdem,  debido  a que no se adelantaron las diligencias necesarias para lograr  la  notificación  personal  requerida  por dicha norma para surtir indagatoria,  aduciendo  que “nunca se citó al denunciado a la dirección real de domicilio  y  residencia,   y  sobre  la cual se disponía información desde el mismo  momento  de  presentación  de  la  querella”…  “Igualmente se violó esta  disposición  al  no  ordenar  la  conducción  del  imputado para garantizar la  práctica  de la diligencia de indagatoria,  la cual procedía por la falta  de  comparecencia  a dicha diligencia”, con respecto a su trascendencia afirma  el  impugnante  “la  violación  de  la  norma antes descrita tiene incidencia  directa  con  la  violación  del artículo 29 de la carta fundamental,  ya  que  por  esta  razón  se  viola  el  debido  proceso e inclusive el derecho de  defensa  porque  el  imputado  no  tuvo  la  posibilidad  de  designar su propio  defensor  y  de  contera  no  pudo  presentar pruebas ni controvertir las que se  allegaron  en  su  contra,  violándose  las  garantías  procesales atacando el  esquema   del   proceso  y  socavando  las  bases  mismas  del  juzgamiento  con  desconocimiento  de  las garantías esenciales de las partes.”, Con base en lo  dicho,  solicita  el  impugnante se declare nula toda la actuación a partir del  auto  de  cierre  de  investigación   por  ataque  al  debido proceso y al  derecho de defensa.    

Seguidamente  formula un  segundo  cargo con fundamento en la causal tercera de casación,  referente  éste  a  la  existencia  de  nulidad por FALTA DE DEFENSA TECNICA artículo 306  numeral  3  del  Código  de  Procedimiento  Penal “,  Sostiene al efecto  “Tanto  la inercia total en el desempeño de la función del abogado de oficio  en  la etapa instructiva,  en la etapa preparatoria del juicio ,  como  la  deficiente  defensa  esgrimida,   conducen  a  establecer  sin  mayores  consideraciones  retóricas  la  FALTA  DE  DEFENSA  TECNICA,  que lejos de  constituir  un  generoso  despliegue  profesional,  desemboca automática e  inexorablemente en un ataque al debido proceso”.   

Con  fundamento  en  lo  expuesto,   solicita a la Corte casar el fallo materia de impugnación y en  consecuencia  declarar  nula  toda  la actuación a partir del auto de cierre de  investigación,     ordenando    rehacer   la   actuación   viciada.    

SE CONSIDERA:  

1.  Antes  de hacer  cualquier  observación  sobre la procedencia de la casación discrecional y los  aspectos  formales de la demanda instaurada,  la sala ha de precisar que la  legislación   que   debe   observarse  para  el  trámite  de  la  impugnación  extraordinaria,   es  la  contenida  en  las normas pertinentes del Decreto  2700  de 1991 (cuya vigencia fue recobrada por virtud de la inconstitucionalidad  de  las  disposiciones  que,   en  principio,  las derogaron),  y  aquellas  que subsistieron en la ley 600 de 2000. De este modo,  sea que el  recurso  de  casación  se intente por la vía común o la excepcional,  ha  de  interponerse  dentro de los (15) días siguientes a la última notificación  de  la  sentencia  de  segunda  instancia,   de  manera que si se interpone  oportunamente,   el  juzgador  ad quem, dentro de los tres días siguientes  al  vencimiento del término señalado,  ha de decidir,  mediante auto  de  sustanciación,  si lo concede o no,  auto en el que también debe  disponer  que  se  corra  traslado  de  treinta  días  para que cada uno de los  recurrentes  presenten  demanda,   luego  de  lo  cual  si dicha demanda se  presenta  se  debe  surtir  traslado  a  los  demás  sujetos  procesales por el  término  común  de  quince  días.   Solo  después  de  concluido  dicho  trámite  ante  el  ad  quem  resulta  procedente  remitir  las diligencias a la  Corte.   

Ello no ha sido estrictamente observado por el  juez  de  segunda  instancia quien omitió proferir pronunciamiento alguno sobre  la  concesión  del  recurso de casación y decidió simplemente,  después  de  presentada  en manera personal la demanda por parte del apoderado del señor  Tobar  Merchán  correr  traslado a los sujetos procesales no recurrentes por el  término de 15 días.   

No  obstante,   la  existencia  de ésta  irritualidad,   resulta  evidente  que  carece  de  entidad para afectar el  debido  proceso  o  el derecho de defensa, y,  por lo tanto,  se torna  inoficioso  declarar  la  ineficacia  de  lo  actuado,  ya  que  el acto omitido  cumplió  la  finalidad  para  la  que  estaba  destinado,   ello es,   conceder  el  recurso y permitir al impugnante la presentación de la demanda de  casación  ,  lo que efectivamente hizo en la oportunidad debida,  sin  que  se hubiera presentado un recorte indebido de términos, o causado menoscabo  alguno a las garantías de las partes.   

2. El artículo 205  del  Código  de  Procedimiento  Penal,   ley  600  de 2000 establece en el  primer  inciso  que  el  recurso  extraordinario de casación procede contra las  sentencias  ejecutoriadas  proferidas  en  segunda  instancia por los Tribunales  Superiores  de Distrito Judicial y el Tribunal Superior Militar, en procesos que  se   hubieren  adelantado  por  los  delitos   que  tengan  señalada  pena  privativa de la libertad cuyo máximo exceda de 8 años.   

El  inciso  tercero  del  citado  artículo,  consagra,  así mismo,  que de manera excepcional la Sala Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia  puede  admitir  la  demanda  de  casación en  casos  distintos  a  los  anteriormente mencionados, cuando se considere necesario para  el   desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  preservación  de  los  derechos  fundamentales,   siempre  que se reúnan los demás requisitos exigidos por  la ley.   

3. De lo anterior se  colige   que   en  eventos  de  Casación  discrecional  como  el  que  hoy  nos  avoca,    por   tratarse   la  sentencia  demandada  en  casación  de  una  providencia  proferida  por un juzgado penal de circuito,  la admisibilidad  de   la  demanda  se  encuentra  restringida  a  la  observancia  de  tres  ejes  básicos:   la  expresión motivada de la necesidad de su admisión para el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o la garantía de derechos fundamentales, la  presentación  oportuna  de  la  demanda y el cumplimiento de los requisitos del  artículo 212 de la ley 600 de 2000.   

4. El recurrente en  primer  lugar  debe  expresar  claramente  la  necesidad  de  la admisión de la  demanda  de  casación  discrecional,  bien sea  para el desarrollo de  la  jurisprudencia  o  para  la garantía de derechos fundamentales que hubieren  sido  transgredidos  en el trámite ordinario del proceso,  únicos eventos  en  los  cuales puede ser admitida por tratarse de una oportunidad excepcional y  reducida.   De manera reiterada ha señalado la Corte que la interposición  debe  ser  motivada,  con  el  fin  de  que  se sepa a cuál de los objetivos se  refiere  la  inconformidad  del  impugnante.   Ha  dicho la Corte que si el  fundamento  de  la  petición  se  finca en la denuncia de haberse conculcado un  derecho  fundamental,  le  corresponde  al  impugnante  identificar  como tal la  garantía  objeto  del  supuesto  quebranto, y señalar específicamente en qué  consiste  la  violación  argüida  dentro  del  respectivo proceso.  En el  presente   caso   aquel  es  claro  en  manifestar  que  acude  a  la  casación  discrecional  por  ser  la  sentencia,  en  su  saber,  violatoria de garantías  fundamentales,   haciendo  mas  tarde  alusión a una triple violación del  debido  proceso  consagrado  en el artículo 29 de la Carta Política,  por  considerar  el  recurrente  que  las  pruebas  fueron practicadas a espaldas del  derecho  de  defensa,  que no se realizaron las actividades necesarias para  citar  a indagatoria a su defendido y que éste careció de una defensa técnica  seria y comprometida.   

5. Por último, del  examen  del  proceso  se  colige sin lugar a dudas que el demandante impugna por  vía  de  casación  discrecional,  habiendo ejercitado dicho derecho en la  oportunidad  prevista por el ordenamiento y cumpliendo a plenitud los requisitos  formales  establecidos  en  el  artículo 212 del Código de Procedimiento Penal  para  la  demanda  de  casación.  En efecto,  después de identificar  claramente  los  sujetos procesales y la sentencia demandada en casación,   sintetizar  los hechos materia de juzgamiento y la actuación procesal,  el  recurrente,   al  amparo  de  la  causal  tercera  de casación formula dos  cargos,   NULIDAD  POR  INDEBIDA  CITACION  AL PROCESO DEL DENUNCIADO (Art.  306-2  C.  de  P.P.)  y  NULIDAD  POR FALTA DE DEFENSA TECNICA (Art. 306-3 C. de  P.P),   cargos  que  fundamenta  estableciendo  una  posible  violación al  debido  proceso y al derecho de defensa por no haberse realizado las diligencias  necesarias   para   citar  personalmente  al  procesado  en  el  momento  de  la  indagatoria  (Art.  336  C.  de  P.P.)   y  por haber carecido éste de una  adecuada  defensa técnica que permitiese el desarrollo de un proceso acorde con  las  garantías  materiales  establecidas  por el ordenamiento jurídico a favor  del sindicado.   

6. El cumplimiento de  los   requisitos  formales  del  artículo  212  del  Código  de  Procedimiento  Penal,   la presentación oportuna de la demanda de casación discrecional,  la  fundamentación  que  hace  el  recurrente  de  la  aducida  vulneración de  garantías  constitucionales  y  la  coherencia que presenta en el desarrollo de  los  cargos  formulados,   que  de  encontrar  respaldo  en  la  actuación  tendrían  la  facultad  eventual  de  desquiciar  el  fallo  de  mérito,   resultan  suficientes para que la Sala se ocupe del examen del asunto en vía de  casación   discrecional,    lo  que  no  representa  en  ningún  caso  un  pronunciamiento de fondo sobre la materia objeto de casación.   

En  merito  de  lo  expuesto,  LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

PRIMERO.     ADMITIR    la  casación  que  por  vía  discrecional  invoca  y  presenta  el  defensor   del   sentenciado  JOSE  DEL  CARMEN  TOBAR  MERCHAN.   

SEGUNDO.   CORRER  TRASLADO al  procurador  Delegado por el termino de (20) días para que emita  el concepto de que trata el artículo 213 de la ley 600 de 2000.   

                     

Notifíquese y cúmplase.  

HERMAN GALAN CASTELLANOS  

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                      ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                     ALVARO                                O.                              PEREZ  PINZON                      

MARINA        PULIDO        DE  BARON                     JORGE L. QUINTERO MILANES   

YESID            RAMIREZ  BASTIDAS                        MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                                                     TERESA RUIZ NUÑEZ   

                                                           SECRETARIA     

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