13043 (22-08-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    COMPETENCIA     FUNCIONAL/     NULIDAD/  APELACION   

Es  pues, el factor funcional de competencia,  el  que  le  permite  en  este  caso  al  Tribunal Nacional, si a bien lo tiene,  corregir  los yerros en que considera incurrió el Juez Regional, tal como lo ha  sostenido  la Sala en decisiones del 24 de abril y 6 de diciembre de 1996, entre  otras, con ponencia del Magistrado Dr. Ricardo Calvete Rangel.   

En  efecto,  en  la  primera  decisión,  se  dijo:   

“El  principio de que las nulidades deben ser  decretadas  por el funcionario competente se respeta en esos eventos, porque por  mandato  legal  el  único  que  puede  invalidar  una  sentencia es el superior  funcional  del  Juez  que  la  dictó,  y  esto  opera en segunda instancia y en  casación.  Una indebida interpretación de este principio genera una situación  no  contemplada  en  la ley, como es que la apelación o la consulta la terminan  resolviendo  horizontalmente  ,  o  lo  que es más inadmisible, por parte de un  inferior”.   

Y   en   la  segunda  también  se  afirmó  que:   

“Es  claro  que  si el Tribunal al revisar la  sentencia  por  vía  de  apelación  encuentra que el inferior conoció de unas  diligencias  respecto  de las cuales no tenía competencia, o cuya calificación  contiene  un error en la denominación jurídica, o cualquier otra irregularidad  trascendente,  debe  decretar la nulidad, decisión para la que está facultado,  y  no  puede abstenerse de hacerlo so pretexto de carecer de competencia, porque  de    esa    manera    traslada   su   función   a   una   autoridad   que   no  corresponde”.   

Proceso No. 13043  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No. 97 (21-08-97)  

          Santafé  de  Bogotá D.C., veintidós de agosto de mil novecientos  noventa y siete.   

VISTOS:  

          Decide  la  Corte  la colisión negativa de competencias, suscitada  entre  el  Tribunal  Nacional  y  el  Tribunal  Superior  de Cali, en el proceso  seguido  en  contra  de  ROSEMBERG  BENITEZ  VARGAS,  por  el  delito  de  hurto  calificado y agravado de combustible.   

HECHOS:  

          En  horas  de  la noche del 3 de junio de 1993, en la jurisdicción  de  la  vereda  montañitas del municipio de la Cumbre (Valle), cuando cumplían  labores  de  patrullaje, miembros del ejército aprehendieron a Harold Ferrerosa  Salcedo,  Ramiro  Izquierdo  Murillo,  Víctor  Hugo  Tejada  Osorio y ROSEMBERG  BENITEZ  VARGAS,  quienes  se movilizaban en un camión, en el que transportaban  23  canecas  con  capacidad  para  55  galones cada una, con líquido al parecer  gasolina,  que  previamente  habían  extraído  de  las  tuberías de Ecopetrol  mediante    una    válvula    y    cuya    destinación    era    el   comercio  clandestino.   

          Con  base  en  información de los incriminados, igualmente se  dio  captura,  en el municipio de Yumbo,  a Irne Salazar Calero y a Ricardo  González   Montero,  encargados  del  depósito  a  donde  se  transportaba  el  combustible hurtado.   

ANTECEDENTES:  

          1º.  La  captura  de  Harold  Ferrerosa  Salcedo, Ramiro Izquierdo  Murillo,  Víctor  Hugo  Tejada  Osorio,  Irne Salazar Calero, Ricardo González  Montaño  y  ROSEMBERG  BENITEZ  VARGAS,  así como la denuncia que por hurto de  gasolina  formuló  en  su  contra  el  oficial  del  ejército  Martín Antonio  Ortigosa  Trujillo,  sirvieron  de base a la Fiscalía Regional Delegada ante la  Unidad   de   Policía   Judicial   de   Cali   para  abrir  la  correspondiente  investigación el 5 de junio de 1993.   

          Vinculados  los  aprehendidos  mediante  indagatoria, el 8 de junio  del  mismo año se les definió la situación jurídica afectándolos con medida  de   aseguramiento   de   detención  preventiva  por  el  delito  de  hurto  de  combustible.   

          Mediante  resolución  del  6 de octubre del mismo año, se negaron  algunas  peticiones  sobre  la  acumulación  de procesos y libertad provisional  presentadas  por  los defensores de Ferrerosa Salcedo, Tejada Osorio e Izquierdo  Murillo,  al  tiempo  que  se  modificó  la medida de aseguramiento respecto de  Salazar  Calero  y González Montero, imputándoles el delito de receptación, a  petición de sus respectivos abogados.   

          2º.  Posteriormente,  por  resolución del 7 de diciembre de 1993,  la  Fiscalía Regional le concedió la libertad provisional a José Irne Salazar  y  a  Ricardo  González,  al  tiempo  que  dispuso  el  envío del proceso, por  competencia,   a   la   Fiscalía   Delegada   ante   los  Jueces  del  Circuito  proponiéndole  colisión negativa de competencia, pues, en su criterio, si bien  el  Decreto  05  de  1993  asignaba el conocimiento de esta clase de hurtos a la  justicia  Regional  cuando  la cuantía fuera superior a 5 salarios mínimos, al  entrar  en  vigencia la Ley 81 de 1993, en su artículo 9 “no se contempla esa  situación”.   

          3º.  Avocado  el  conocimiento de la instrucción el 3 de enero de  1994,  por  la  Fiscalía  Seccional  No. 20  de Cali, en la misma fecha le  concedió  libertad  a  Víctor Hugo Tejada y a Harold Ferrerosa y sustituyó la  medida  de  aseguramiento  impuesta  a  ROSEMBERG  BENITEZ  VARGAS,  por  la  de  detención domiciliaria.   

          4º.   Practicada   diligencia  de  reconocimiento  y  avalúo  del  líquido  incautado,  habiéndose  establecido  que  se  trataba  de  20 canecas  metálicas  y  3  plásticas  con  capacidad  para  55 galones, “las cuales al  parecer  contienen  gasolina”  (f. 354), mediante auto del 4 de marzo de 1994,  se  ordenó  remitir  nuevamente el proceso a la Fiscalía Regional, por cuanto,  “…este  Despacho observa que el avalúo del combustible de marras supera los  diez  (10)  salarios mínimos, siendo entonces competente para el adelantamiento  de   la   investigación  la  Fiscalía  Regional  (ley  104  de  1.993)”  (f.  365).   

          Continuada  de  nuevo la instrucción por la Fiscalía Regional, el  8  de  abril  de  1994, y en razón a que los demás procesados habían decidido  acogerse  a  la  sentencia  anticipada,  se  decretó  el  cierre  parcial de la  investigación  respecto  de ROSEMBERG BENITEZ VARGAS, calificándose el mérito  probatorio  del sumario el 25 de julio del mismo año con resolución acusatoria  por  el delito de hurto calificado – art. 351.9 y 10 del C.P.- y agravado por la  cuantía, – art. 372.1, ibídem -.   

          5º.  Surtida  la  etapa  del  juicio,  un  Juez  Regional de Cali,  profirió   sentencia   de   primera   instancia  el  10  de  febrero  de  1996,  imponiéndole  a  éste  procesado la pena principal de 54 meses de prisión, al  igual  que las accesorias de ley, decisión que fue apelada por el Procurador en  lo  Judicial Penal y de la cual, por auto del 10 de agosto del mismo año,   el  Tribunal  Nacional se abstuvo de desatar por considerarse incompetente, pues  siendo  23  canecas  con  capacidad  de  55  galones  cada  una, se tiene que la  cantidad  de combustible hurtada asciende a 1265 galones, que de conformidad con  el  informe sobre la calidad del combustible – Kerosene contaminado con gasolina  –   y  la  certificación que sobre el precio de dicho derivado suministró  Ecopetrol,  “el  monto total de lo hurtado asciende a la suma $ 732.435,oo”,  inferior  al  valor  de  10  salarios  mínimos del año de 1993, si se tiene en  cuenta que era de $81.510.   

          6º.  Así,  remitido  el  proceso,  por  competencia,  al Tribunal  Superior  de  Cali,  proponiéndole  colisión negativa, mediante auto del 17 de  marzo  del  año  en curso éste la aceptó, por no compartir los argumentos del  Tribunal  Nacional,  ya  que  en  su  criterio  la  conducta  asumida  por   ROSEMBERG  BENITEZ  la  noche  de  los  hechos  no era ocasional, máxime si los  propios  implicados  afirmaron  al  momento  de  su  captura  que  “en  varias  oportunidades  habían extraído el hidrocarburo”, pues “en esas condiciones  la  COMPETENCIA no puede establecerse teniendo como parámetro los 1.265 galones  decomisados”,  pues  la prueba, “a la que se le da credibilidad, informa que  fueron  varios los viajes realizados, y, uno solo más, supera considerablemente  los  $815.100  pesos  que constituían los diez (10) salarios en la fecha de los  hechos.  Esto  en  el evento de que lo hurtado fuera Kerosene, circunstancia que  habría   de   determinar   con   la  misma  empresa  ECOPETROL  comprobando  si  evidentemente  por  el  sitio de los hechos fluye tal hidrocarburo y no gasolina  como se advirtió desde un comienzo”.   

          Por  tales  razones,  el  Tribunal  de  Cali  se  declaró también  incompetente  y  remitió  el  proceso  a  ésta  Corporación  para  dirima  la  colisión propuesta.   

CONSIDERACIONES:  

          1º.  Por  tratarse  de  una  colisión  de  competencia  entre dos  Tribunales,  es  competente  la  Corte  para  dirimirla,  de  conformidad con lo  dispuesto en el artículo 68.5 del C.P.P..   

2º. Ahora bien, en el caso concreto se tiene  que  el  procesado  ROSEMBERG  BENITES  VARGAS,  fue  acusado y condenado por un  Fiscal  y  un  Juez Regional, respectivamente, razón por la cual, resulta claro  que  siendo  el  Tribunal  Nacional  el  Superior  jerárquico  de  quien dictó  sentencia  en  primera  instancia,  dado  el  factor funcional existente, en él  radica  la  competencia  para  revisar  la  actuación  de  su  inferior y no el  Tribunal   Superior  de  Cali,  que,  como  es  apenas  obvio,  no  es  superior  jerárquico  de  los  jueces  regionales, sino de los jueces del Circuito, y por  tanto,  en  segunda instancia conoce de los recursos de apelación y de hecho de  las   decisiones   que  aquellos  profieran  en  primera  instancia  (art.  70.1  C.P.P.).   

3º.  Es  pues,  el  factor  funcional  de  competencia,  el  que le permite en este caso al Tribunal Nacional, si a bien lo  tiene,  corregir  los  yerros  en  que considera incurrió el Juez Regional, tal  como  lo  ha sostenido la Sala en decisiones del 24 de abril y 6 de diciembre de  1996,   entre   otras,   con   ponencia   del  Magistrado  Dr.  Ricardo  Calvete  Rangel.   

En  efecto,  en  la  primera  decisión, se  dijo:   

“El  principio de que las nulidades deben  ser  decretadas por el funcionario competente se respeta en esos eventos, porque  por  mandato  legal  el  único que puede invalidar una sentencia es el superior  funcional  del  Juez  que  la  dictó,  y  esto  opera en segunda instancia y en  casación.  Una indebida interpretación de este principio genera una situación  no  contemplada  en  la ley, como es que la apelación o la consulta la terminan  resolviendo  horizontalmente  ,  o  lo  que es más inadmisible, por parte de un  inferior”.   

Y  en  la  segunda  también  se  afirmó  que:   

“Es claro que si el Tribunal al revisar la  sentencia  por  vía  de  apelación  encuentra que el inferior conoció de unas  diligencias  respecto  de las cuales no tenía competencia, o cuya calificación  contiene  un error en la denominación jurídica, o cualquier otra irregularidad  trascendente,  debe  decretar la nulidad, decisión para la que está facultado,  y  no  puede abstenerse de hacerlo so pretexto de carecer de competencia, porque  de    esa    manera    traslada   su   función   a   una   autoridad   que   no  corresponde”.   

          3º.  Siendo ello así, no puede el Tribunal Nacional sustraerse al  conocimiento  de  la  sentencia  proferida  por  el  Juez  Regional,  pues de lo  contrario  estaría contraviniendo lo dispuesto en el artículo 69.1 del C.P.P.,  según  el  cual esa autoridad conoce en segunda instancia “de los recursos de  apelación  y  de hecho interpuestos contra las decisiones proferidas en primera  instancia  por los jueces regionales”.            

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE:  

          Dirimir  el  presente  conflicto declarando que la competencia para  conocer  de este asunto corresponde al Tribunal Nacional. Envíese copia de esta  decisión al Tribunal Superior de Cali.   

Cúmplase  

CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                   RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE         E.        CORDOBA  POVEDA            JORGE ANIBAL  GOMEZ GALLEGO   

CARLOS        EDUARDO       MEJIA  ESCOBAR              DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON            PINILLA  PINILLA                  JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

   

    

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