18472(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18472  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado Acta No. 46  

Bogotá D.C., junio dos (2) de dos mil cuatro  (2004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Corte acerca del recurso de  casación  excepcional  interpuesto por el defensor del procesado MANUEL ANTONIO  SARMIENTO  MOLINA  contra  la  sentencia  proferida el 3 de abril de 2001 por el  Tribunal  Superior Militar, que lo condenó como autor responsable del delito de  Abandono del Comando.   

HECHOS   Y  ACTUACIÓN  PROCESAL:   

1.  El 26 de octubre  de  1999,  el  TE.  MANUEL  ANTONIO SARMIENTO MOLINA, quien se desempeñaba como  Comandante  de  la  Estación  de  Policía  El Cardón, adscrita al Distrito de  Policía  de  Boyacá,  salió  de  allí  sin  autorización de sus superiores,  presentándose  ante el Comandante del Cuarto Distrito de Policía de Duitama el  día 28 de octubre de ese año.   

2.  El  Juzgado  Sesenta   de   Instrucción   Penal   Militar   de  Tunja  declaró  abierta  la  investigación,  vinculó  mediante  indagatoria  al  inculpado y le definió la  situación  jurídica con medida de aseguramiento de detención preventiva, el 2  de  noviembre  de  1999,  que  fue  revocada por el Tribunal Superior Militar al  conocer  de  la misma por vía de apelación, en providencia del 10 de diciembre  siguiente1.   

3. El 2 de agosto de  2000  el  Inspector  General de la Policía Nacional, Juez de Primera instancia,  declaró  la  iniciación  de  la  etapa del juicio y el 18 de octubre siguiente  dictó  la  sentencia  de  primera  instancia  a  través de la cual condenó al  procesado  a  la  pena  de seis (6) meses de prisión como autor responsable del  delito  de  Abandono de Comando y a las accesorias de separación absoluta de la  Fuerza  Pública  e  interdicción  de derechos y funciones públicas por tiempo  igual          a         la         principal2.   

5.  El  Tribunal  Superior  Militar,  al  desatar  el  recurso  de  apelación  interpuesto por el  defensor  del  procesado,  lo confirmó en su integridad, en providencia que fue  recurrida            en           casación3.   

LA DEMANDA:  

Invoca  el  recurrente, como fundamento para  interponer  el  recurso  de  casación  discrecional  contra el fallo de segunda  instancia,  el  desconocimiento de los derechos fundamentales de su representado  MANUEL  ANTONIO  SARMIENTO,  porque  la  conducta  por  la  cual se le sancionó  ilegalmente  no se adecua a la descripción que hace el legislador en el Código  Penal Militar para el delito de abandono de comandos especiales.   

Adicionalmente,   considera  necesario  el  desarrollo  de  la jurisprudencia en cuanto a la garantía de respeto absoluto a  los  derechos  constitucionales  y  a  la  aplicación  de  la  ley  sustancial,  particularmente  frente a los nuevos tipos consagrados en la normatividad penal,  punto  jurídico  que  merece  aclararse  “determinando  en  qué  consisten las  posturas  jurisprudenciales  encontradas  sobre  el  particular,  de  manera que  amerite  su  unificación  por  la  Honorable  Corte  Suprema  de Justicia” y el  alcance interpretativo del tipo penal aplicado a su representado.   

De  esa  manera,  no  solo  se  daría  una  solución  específica al caso concreto, sino que la jurisprudencia serviría de  guía  hacia  el  futuro  en  la  actividad  judicial  de la jurisdicción penal  militar,  al establecer con toda precisión cómo se debe proceder al momento de  realizar  una  calificación  jurídica  y  la  necesidad de que en cada caso se  encuentre   meridianamente  demostrada  la  tipicidad,  desde  el  mismo  pliego  enjuiciatorio.   

A continuación, formula dos cargos contra la  sentencia  recurrida,  al amparo de las causales primera y tercera del artículo  442 del Código Penal Militar.   

          Primer Cargo.   

Atribuye al Tribunal la violación directa de  la  ley  sustancial,  por  aplicación  indebida de los artículos 108 y 110 del  Código  Penal  Militar,  por  cuanto  se  aplicó  una sanción punitiva que no  corresponde  a  la conducta desplegada por el Teniente MANUEL ANTONIO SARMIENTO,  pues la estación a su cargo no era ningún Comando Especial.   

En   consecuencia,  solicita  se  case  la  sentencia   y   se   dicte   la   de   reemplazo    que   absuelva   a   su  representado.   

Segundo  Cargo.   

De  manera  subsidiaria, y con fundamento en  los  mismos  supuestos  de  hecho  de  la  censura  anterior, ataca la sentencia  acusada  por  haberse  incurrido  en  las causales de nulidad consagradas en los  numerales  2º  y  3º  del  Código  de  Justicia Penal Militar, atinentes a la  existencia  de  irregularidades  sustanciales que afectan el debido proceso y el  derecho a la defensa.   

Solicita  se  case  parcialmente  el  fallo  recurrido   y,   en   su   lugar,  se  profiera  la  sentencia  que  en  derecho  corresponda.   

CONSIDERACIONES:  

          1.  Cuando  la casación se intenta por la  vía   excepcional,  es  requisito  indispensable  para  su  viabilidad  que  el  recurrente  elabore  una  debida  fundamentación respecto de uno de los motivos  consagrados   en  la  ley,  bien  sea  que  se  pretenda  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales.   

          Efectuada  la justificación para que la Corte intervenga en el caso  concreto,  es procedente entrar a verificar si además en la formulación de los  cargos  el  libelista cumplió con los parámetros de orden técnico en cuanto a  su  demostración  y  trascendencia,  conforme  a  la causal de casación que se  invoque y el yerro que se pretenda acreditar.   

          2.  En  lo  atinente  al  desarrollo de la  jurisprudencia,  es  necesario  que  el  recurrente,  además  de  determinar el  objetivo  específico  de  su  pretensión, esto es, para que se fije el alcance  interpretativo  de  alguna disposición o se unifiquen posturas disímiles de la  Corte,  o  se  haga  un  pronunciamiento  sobre un punto concreto que no ha sido  desarrollado  jurisprudencialmente  o  se actualice la doctrina, demuestre cómo  ese  proceso  intelectual  que  se  propone  se  proyecta  favorablemente  en la  situación jurídica del procesado.   

          En  cuanto  a  la  protección  de  los  derechos  fundamentales, es  indispensable   que   el  casacionista  identifique  cuáles  garantías  fueron  vulneradas  y la forma como se produjo la irregularidad de carácter sustancial,  de  tal  manera  que  resulte  necesario  el  estudio  del  asunto por esta vía  excepcional.   

          Adicionalmente,  el  motivo  que  se aduce como base de la casación  discrecional  debe  estar  íntimamente  vinculado  a  la censura que se formula  contra  la  sentencia recurrida. Cumplido este requisito, es procedente entrar a  examinar   si   los   cargos   formulados  contienen  las  exigencias  técnicas  indispensables  para  su  admisión,   de  acuerdo  con  la  precisa causal  invocada.   

          3.  En el asunto que es materia de examen,  el  actor  se apoya en los dos motivos legalmente consagrados para acudir a esta  vía  excepcional,  pues considera que a su representado se le desconocieron las  garantías  fundamentales  porque  la  conducta  por  la  cual  se  le sancionó  ilegalmente  no se adecua a la descripción que hace el legislador en el Código  Penal Militar para el delito de Abandono de Comandos Especiales.   

Así  mismo,  pretende  el  desarrollo de la  jurisprudencia  en  torno a ese tipo penal porque considera indispensable que se  aclaren  las  posturas  jurisprudenciales  encontradas  sobre el particular y se  fije    el    alcance    interpretativo   del   tipo   penal   aplicado   a   su  representado.   

          4.  No  obstante,  ninguno  de los motivos  aducidos  por  el  demandante  resulta  suficiente  para  la  viabilidad de este  mecanismo  porque  de  ellos  no se desprende cuál es en realidad el propósito  del   recurrente   quien   simplemente   no   lo  acreditó,  pues  el  supuesto  desconocimiento  de las garantías fundamentales del procesado,  lo vincula  a  eventuales discrepancias en cuanto a la aplicación  del  derecho y  no,    como    era    su    deber,   a    evidentes   e  insubsanables   transgresiones   del   debido   proceso   o  del  derecho  a  la  defensa.   

          Además,  la  unificación  o  el  desarrollo  de  la jurisprudencia  implica  para  el  recurrente  la  necesidad de identificar el tema respecto del  cual  se requiere el pronunciamiento de la Corte, demostrando en forma clara que  determinado  tema  jurídico  ofrece  confusión,  o  que  sobre el mismo se han  sentado diferentes posturas.   

          5.  Agréguese  a lo anterior, que ninguna  de  las  reflexiones  plasmadas  en  cada  uno  de  los  cargos  cumple  con las  exigencias  técnicas  ampliamente  difundidas  por  la  jurisprudencia  para su  demostración,  pues  la  violación  directa de la ley sustancial, por indebida  aplicación  implica,  además  de  aceptar  los  hechos en la forma como fueron  declarados  en  el  fallo  y  la  evaluación  y  mérito  asignado  al material  probatorio,  la  obligación  de  demostrar  porqué  el juzgado aplicó al caso  controvertido   la   norma   equivocada   y   dejó   de   aplicar  el  precepto  correspondiente.   

          El  demandante, limitó su discurso a pregonar que la conducta de su  representado  no  se  adecua  a la de Abandono de Comando, pero a la vez intenta  justificar  la  conducta  asumida por MANUEL ANTONIO SARMIENTO MOLINA el día en  que  abandonó  el  puesto  que  comandaba,  haciendo  una mezcla inaceptable de  argumentos que no corresponden a la precisa causal invocada.   

          Agréguese  que  en  el cargo que postula de manera subsidiaria, por  la  vía  de  la  causal tercera, postula los mismos argumentos que el anterior,  porque  considera  que  al  haberse  aplicado  de  manera  indebida la norma que  tipifica  el  delito  por  el cual se condenó al procesado, implica un atentado  contra  el  debido  proceso y el derecho a la defensa cuando, como se dijo, esta  especie  de  errores  comportan  la  existencia  de  vicios  de  garantía  o de  estructura,  subsanables únicamente a través de la declaratoria de nulidad del  proceso.   

          En  esas  condiciones,  no  surge  otra alternativa que inadmitir la  demanda y devolver las diligencias al Tribunal de origen.   

          A  mérito  de  lo  expuesto,  la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de  Casación Penal,   

  RESUELVE:   

          INADMITIR  la  demanda  de  casación  que  por  la vía excepcional  interpuso    el    defensor    del    procesado    MANUEL    ANTONIO   SARMIENTO  MOLINA.   

          Contra     esta     providencia     procede     el     recurso    de  reposición.   

Notifíquese    y  devuélvase. Cúmplase   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

SECRETARIA     

1  Folios 9 37, 49 y 212 C.1.   

2  Folios  379 y 427 C.2.   

3  Folios 462 y 482.     

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