21011(08-07-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  21011   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado Acta No. 078  

Bogotá  D.C.,  ocho  (8) de julio de dos mil  tres (2003)   

Define    la   Sala   el   conflicto   de  competencia   que  se  ha  presentado  entre  el Juzgado 6o  Penal del  Circuito  y  el  Juzgado  1o Penal del Circuito Especializado de Descongestión de Cali.   

I ANTECEDENTES  

    

1. HECHOS     

     

1. La indagación preliminar se inició  con  fundamento  en  la  solicitud  elevada  el  8  de septiembre de 2000 por la  Dirección  Seccional del Departamento Administrativo de Seguridad DAS en Cali a  la  Fiscalía  37  Delegada de esa ciudad para que autorizara la interceptación  de  un  abonado telefónico,  ya que al parecer Hugo Jiménez Molina estaba  comprometido   en  la   fabricación  y  tráfico  de  moneda  falsificada,  autorización   que   se   concede   y  se  prorroga  por  espacio  de  un  año  aproximadamente.     

1.2. El 5 de octubre de 2001, los funcionarios  del  DAS  rinden un informe  en el que se da cuenta de la existencia de una  organización   dedicada a la fabricación y tráfico de moneda extranjera,  motivo  por  el  cual   la  Fiscalía  37 Delegada ordena la apertura de la  investigación  vinculando  mediante indagatoria a Hugo Jiménez Molina, Víctor  Hugo  Jiménez   Neira,  Juan  Carlos Bonilla Cifuentes, Mauricio González  Riascos,  Adalberto  Ortiz  Franco  y Enrique Ruiz, quienes al parecer cumplían  diferentes actividades con tal propósito.   

1.3. Mediante resolución del 25 de octubre de  2001  la  Fiscalía  define  la  situación  jurídica  de  los  sindicados Hugo  Jiménez  Molina,  Víctor  Hugo  Jiménez Neira, Mauricio González, Rodrigo de  Jesús   Uribe   Tabares,  Juan  Carlos  Bonilla  Cifuentes  y  Adalberto  Ortiz  Franco   imponiéndoles  medida  de aseguramiento consistente en detención  preventiva  por  el  delito  de  fabricación  y  tráfico de moneda extranjera,  atendiendo  lo  dispuesto  por  el  artículo  356  del Código de Procedimiento  Penal.   

1.4.  El  27 de febrero de 2002, la Fiscalía  Delegada   dispuso  el  envío  de  la  actuación  a  la  Unidad  de  Fiscalía  Especializada  argumentando  la  entrada  en vigencia de la ley 733 de 2002, que  atribuyó  a  los  Fiscales  Delegados  ante  los  Juzgados Penales del Circuito  Especializados  el delito de concierto para delinquir, hecho punible por el cual  son investigados los sindicados.   

1.5.  El  4  de  marzo  de 2002, la Unidad de  Fiscalía    Especializada   asumió   el    conocimiento    del   proceso    para    provocar  conflicto   negativo   de   competencia    por   considerar   que    al    no   introducir   

modificación  alguna  la  ley 733 de 2002 al  tipo  básico  del  concierto  para  delinquir su conocimiento le corresponde al  Fiscal  ordinario,  conflicto  que  es  aceptado  el  11 siguiente por le Fiscal  Seccional.   

1.6.  El  27  de   marzo  de  2002,  la  Fiscalía  83   Delegada  profirió  resolución de acusación en contra de  Hugo  Jiménez  Molina,  Víctor  Hugo  Jiménez  Neira,  Enrique Ruiz, Mauricio  González  Riascos,  Rodrigo  de  Jesús  Uribe  Tabares,  Juan  Carlos  Bonilla  Cifuentes  y  Adalberto  Ortiz  Franco  como  presuntos  autores  del  delito de  falsificación  de moneda nacional o extranjera, trafico de moneda falsificada y  concierto   para  delinquir,  contra  la  que  fue  interpuesto  el  recurso  de  apelación.   

1.7.  La  Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Superior  de  Cali,  el  12  de  abril  de  2002,  confirmó la resolución  que   negó  la  revocatoria de  la medida de aseguramiento impuesta a  los  procesados  y  determinó  que  la competencia para seguir conociendo de la  actuación  era  de  la  Fiscalía Delegada ante los Jueces Penales del Circuito  Especializados.   

El  26  de  junio  de  2002, la Fiscalía 3ª  Delegada  ante los Jueces Penales del Circuito Especializados declara la nulidad  de  la  actuación  desde  el  cierre de la investigación, la que se repone con  resolución del 8 de agosto de 2002.   

1.8.  El  12   de septiembre de 2002, la  Fiscalía  3ª  Especializada  remite    copia   de la actuación  a     los     Jueces    Penales    del    Circuito   

Especializados para que conozcan del trámite  de    sentencia    anticipada    respecto    de    Rodrigo   de   Jesús   Uribe  Tabares.   

1.9.  Nuevamente  el proceso es remitido a la  Fiscalía  83  Delegada  en  virtud  de la expedición del  Decreto 2001 de  2002,  despacho  que  el  25  de  septiembre  de  2002 califica el mérito de la  actuación,  con  resolución  de  acusación en contra de Hugo Jiménez Molina,  Víctor  Hugo  Jiménez  Neira,  Enrique  Ruiz, Mauricio González Riascos, Juan  Carlos  Bonilla  Cifuentes  y  Adalberto Ortiz Franco como presuntos autores del  delito  de  falsificación  de  moneda  nacional o extranjera, trafico de moneda  falsificada y concierto para delinquir.   

1.10.  Al resolver la Fiscalía Delegada ante  el  Tribunal  Superior  de  Cali  el  recurso  de  apelación  confirmó  en  su  integridad el pliego de cargos el 26 de marzo de 2003.   

1.11.  La  etapa  del juicio correspondió al  Juzgado  6º Penal del Circuito de Cali, que surtió el traslado previsto por el  artículo  400  del Código de Procedimiento Penal entre el 7 de abril y el 6 de  mayo.   

    

1. DEL CONFLICTO     

2.1. El pasado 6 de mayo, el Juzgado 6º Penal  del  Circuito  advierte  que  entró  en  vigor  la  ley  733 de 2002 que asigna  competencia  a los Jueces  Penales  del  Circuito Especializados,  incluyendo  entre  los   

delitos asignados el concierto para delinquir,  disposición  que  debe ser aplicada teniendo en cuenta los principios generales  de  aplicación de la ley penal en el tiempo, artículo 40 de la ley 153 de 1886  (sic)  es  decir,  que  rige en forma inmediata. Por lo que dispone el envío de  las    diligencias    al    competente   proponiendo   conflicto   negativo   de  competencia.       

2.2.   A  su  vez, el  Juzgado 1º  Penal  del  Circuito Especializado de Descongestión de Cali en providencia, del  30  de mayo  acepta el conflicto, indicando que si bien se  desconocen  los  alcances  de la sentencia, en la aplicación de las normas que reviven debe  tenerse   en  cuenta  que  consulten  el  espíritu  constitucional  y  no   constituyan  mandatos o prohibiciones, además que al considerar el principio de  favorabilidad   el  conocimiento  del  proceso debe corresponder al Juzgado  6º  Penal  del  Circuito,  por  lo que  remite  el proceso a la Corte  para su definición.   

II CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

    

1. COMPETENCIA     

La  Corte  es  competente  para  dirimir  el  conflicto  de  competencia  suscitado  entre  el  Juzgado 1º Penal del Circuito  Especializado  de Descongestión y el Juzgado 6º   Penal del Circuito  de  Cali,  no  obstante tener competencia en   el  mismo distrito  judicial,   en  virtud  de  lo dispuesto por el inciso 2° del artículo 18  transitorio del Código de   

Procedimiento  Penal  que  le  atribuye a la  Sala   el  conocimiento  de  los conflictos de competencia que se presenten  entre   un   juez   penal  del  circuito  especializado  y  un  juez  penal  del  circuito.   

2. DEL CONFLICTO DE COMPETENCIA  

2.1.  De  conformidad  con  lo  reseñado se  encuentra  debidamente trabado el conflicto de competencia entre los Juzgados 1o  de  Descongestión  Penal  del  Circuito Especializado y  el 6o  Penal  del  Circuito  de  Cali,   por  cuanto  los dos despachos han expresado las  razones  por las cuales se consideran incompetentes para conocer del proceso que  se  adelanta  en contra de Juan Carlos Bonilla Cifuentes y otros por los delitos  concierto  para  delinquir en concurso heterogéneo con falsificación de moneda  extranjera  y tráfico de moneda falsificada, por lo que se encuentran dadas las  previsiones del artículo 93 del Código de Procedimiento Penal.   

2.2.  De la reseña efectuada se colige  claramente  que  el  frecuente  cambio  legislativo  ha tornado en dispendioso e  interminable  el  proceso  que  se  adelanta  en  contra  de Juan Carlos Bonilla  Cifuentes  y  otras personas, pues en dos años ha estado sometido al vaivén de  la  política  criminal  del Estado que se han traducido en la modificación del  juez competente.   

2.3.  No  puede  la Corte pasar por alto los  efectos    nocivos    que    para    la   administración     de   justicia     ha    generado   la   falta   de  coherencia  y   

proyección    de   las   directrices  centrales  que  en  materia  penal  le  corresponden al Estado, las que terminan  afectando  el  normal desarrollo de los procesos, la celeridad que se reclama de  sus  jueces  y  la credibilidad y confianza que de la justicia se esperan por la  sociedad,  produciéndose  unos  efectos  muchas  veces  contrarios a los que se  pretende   combatir,    ya   que    los   procesos  no  son  definidos  oportunamente,  se  produce   congestión  en los despachos judiciales y se  crea inseguridad en cuanto al juez competente.   

La  improvisación  legislativa se advierte,  cuando  a los seis meses de vigencia de una nueva normatividad penal tanto   sustancial  como  procedimental  contenida  en  las leyes 599 y 600 de 2000  que  entró  a  regir  el  25  de  julio  de  2001, se expide la ley 733 de 2002  publicada  en  el  Diario  Oficial  No.  44693  del  31  de  enero  de ese año,  señalando  modificaciones  al  ámbito de competencia de los jueces penales del  circuito  especializados y  por ende, de los penales del circuito e incluso  de  los  penales  municipales  según  ha  determinado  en  casos  similares  la  Corporación1.   

2.4.  Entre los motivos de expedición de la  citada  ley  se  señala  la necesidad de contar con una normatividad mas severa  que  la  prevista  en  la  Ley  599  de  2000,  que permita prevenir y sancionar  ejemplarmente  conductas  como el  secuestro, la extorsión y el terrorismo  que   de   manera   sensible  venían  causando  gran  alarma  en  la  sociedad.   

Sin  embargo,  siete meses de su vigencia se  vuelven  a  cambiar  los  parámetros  de  la competencia atribuida a los jueces  penales  del  circuito  especializados con el Decreto 2001 de 2002, insertado en  el  Diario  Oficial  No. 44930 del 11 de septiembre, de carácter extraordinario  por  haber sido expedido en desarrollo de las facultades derivados del estado de  conmoción  interior  declarado  mediante Decreto 1837 del 11 de agosto de 2002,  es  decir,  que su vigencia se encontraba supeditada al tiempo de la conmoción,  por   ello   en   su   artículo  3º  expresamente  señaló  que  “durante  su vigencia se suspenden los artículos 5º transitorio  de  la  ley  600 de 2000 y 14 de la ley 733 de 2002, en cuanto son incompatibles  con las presentes disposiciones.”   

2.5.  El  pasado  29  de  abril,  la  Corte  Constitucional    determinó    la    inexequibilidad   del   Decreto   245   de  20032,  mediante  el  cual el Gobierno Nacional dispuso la prórroga por  segunda  vez  del estado de conmoción interior, por lo que las normas expedidas  con  uso  en las facultades de carácter extraordinario perdieron su vigencia el  día  siguiente  conforme lo precisó la sentencia, entre ellas, el Decreto 2001  de   2002   que   otorgaba   competencia  a  los  jueces  penales  del  circuito  especializados.  En consecuencia, recuperó su vigencia la normatividad anterior  sobre  la  materia  que  regulaba y que había sido suspendida temporalmente, es  decir,  el  artículo 5º transitorio del Código de Procedimiento Penal  y  el 14 de la ley 733 de 2002.   

2.6.   Esta   situación  conlleva  a  que  necesariamente  las  determinaciones  de   la  Sala  en  torno  a   la  problemática  surgida  en  el   

pasado  sobre  el  ámbito  de  competencia  asignada   por   dichas  disposiciones  recobren  su  validez.  Luego,  resultan  dilatorios  los  conflictos  de  competencia que nuevamente se plantean sobre el  particular  por  los  jueces  penales  del  circuito  especializados,   que  desconocen  los parámetros ya establecidos en esta materia por la Sala en casos  similares3  y  que  de  manera  persistente  son promovidos por los jueces de  Cali,   respecto  de  los  cuales  se  retoman  los  planteamientos   allí  analizados.   

2.7.  Se precisaba, entonces, que la ley 733  de  2002  introdujo  modificaciones  a  los  delitos  de  secuestro, extorsión,  concierto  para  delinquir, omisión de denuncia, fuga de presos en la modalidad  culposa  y  testaferrato,  en   aspectos   tales   como:  aumento  en    el    cuantum   punitivo,    se    introducen   nuevas  modalidades  de  las  conductas,  circunstancias  de agravación y exclusión de  beneficios y subrogados.   

2.8.   Sobre  el  tema  que  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  esto  es,   la  competencia  se  precisaba que el  conocimiento  de  las conductas previstas en la citada ley, el artículo 14, sin  excepción alguna señala:   

“el conocimiento  de  los  delitos  señalados en esta ley le corresponde a los jueces penales del  circuito especializados”   

Se  concluyó  que  de  esta  disposición,  de manera inequívoca, que el    

legislador     modificó   las      normas     que      atribuían    competencia   a    los  jueces  penales del circuito especializados, es decir,   la  señalada  en  el  artículo  5°  transitorio  del Código de Procedimiento  Penal,  por  cuanto,   aplicado  el  artículo  14  en  concordancia con lo  dispuesto  en  el  artículo 15 de la ley 733 de 2002 al prever este último que  lo  dispuesto en ella entrará a regir a partir de la fecha de su publicación y  que  deroga  todas  las disposiciones que le sean contrarias,  esto es, que  pierde  vigencia toda norma que se oponga a la nueva disposición, incluido para  el caso, lo relativo a competencia.   

La Sala en aquella oportunidad, señaló con  ponencia de quien cumple similar cometido:   

“Esta  afirmación conduce a precisar que  la  competencia  de  los  jueces  penales  del  circuito especializados  en  cuanto  tiene que ver con los delitos señalados en el texto de la nueva ley los  comprende  todos,  independientemente,  de que se trate de conductas agravadas o  no  y  por  unas  determinadas  circunstancias,  ya que, en este evento las  comprende  en  su  totalidad,  es  decir,  el  secuestro  simple,  el  secuestro  extorsivo,   el   simple   agravado  y  el  extorsivo  agravado,  la  extorsión  (independientemente  de  su  cuantía  al no haber sido considerado este aspecto  como  factor  de  competencia  por  lo  que  opera  el  principio  “  donde el  legislador  no  ha  hecho distinción alguna no le es dable al juez hacerla”),  la  extorsión  agravada,  el  testaferrato  cuando  se  realice  en los eventos  referidos  por  el  inciso 2° del artículo 326 del Código Penal, el concierto  para  delinquir, en su modalidad básica y en cualquiera de los eventos a que se  refiere  el  inciso 2° del artículo 8° de la ley en cuestión, la omisión de  denuncia  en  los  casos señalados por el inciso 2° del artículo 441, la fuga  de  presos  en  la  modalidad  culposa  simple,  inciso 1°, y la referida a los  eventos   planteados   en   el   inciso   2°  del  artículo  450  del  Código  Penal”.   4   

De igual manera, se indicó que los juzgados  penales  del  circuito  especializados conservan la competencia atribuida por el  artículo  5°  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en  cuanto  no   fue  regulada  en forma distinta por la ley 733/02, es decir,  la  prevista   en   los   numerales   1,   2,   3,   55,  6,  8,  9,  10,  11,  12,  13   y   14,   al  seguir  conociendo del lavado de activos   (artículos  323  y  324  del  C.P.)  y enriquecimiento ilícito de particulares  (artículo  327  del  C.P.)  cuando  la  cuantía  sea  o  exceda de 50 salarios  mínimos  legales  mensuales,  límite  no   señalado para los eventos del  inciso  2°  del  artículo 326 del Código Penal, al no  resultar opuestas  al contenido de la ley 733/02.   

    

1. CASO CONCRETO     

En  este  proceso,  se  juzga  a  Juan  Carlos  Bonilla  Cifuentes  y   otras personas por  los  delitos  de  concierto  para  delinquir  en  concurso con falsificación de  moneda  nacional  o  extranjera  y  tráfico  de  moneda falsificada,   por  lo  que  su  conocimiento  corresponde al Juzgado 1o  Penal  del Circuito Especializado de Descongestión de Cali al hacer parte de la  conducta  imputada,  el  concierto  para delinquir, delito señalado  en el  texto  de  la  ley,  que  se  reitera  no  hace distinción alguna entre el tipo  básico  referido en el inciso 1° y el especial contemplado en el inciso 2° en  cuanto al funcionario competente.   

Finalmente, debe indicarse frente al argumento  planteado   por   el   Juez   Primero   Penal   del  Circuito  Especializado  de  Descongestión  de  Cali que la aplicación del principio de favorabilidad   es  un tema  que   

debe  ser analizado en el caso en particular,  respecto  del  cual  la  Sala tiene por definido que no se excluyen los aspectos  procesales   de   carácter   sustancial   que   se  deriven  del  tránsito  de  legislación6,  máxime  cuando  en el presente caso la norma establece una serie  de  prohibiciones  en  materia  de  beneficios  y  subrogados,  la reducción de  términos,  el  otorgamiento  de amnistía e indulto, y de hecho ya el Capítulo  IV  Transitorio  del  Código  de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, contiene  preceptos  mas  restrictivos  como  la  obligatoriedad  de  resolver  situación  jurídica,  la  imposición  de  medida  de aseguramiento, la ampliación de los  términos  para  la  procedencia de las causales de libertad, y que por supuesto  su incidencia desfavorable debe ser considerada en cada evento.   

III  DECISIÓN  

El  anterior  análisis  permite concluir que  como  el  concierto para delinquir es una de las conductas señaladas por la ley  733  de  2002,  el  conocimiento del proceso  le corresponde al Juzgado 1º  Penal del Circuito Especializado de Descongestión de Cali.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

PRIMERO.  Asignar       el       presente  asunto   al  Juzgado 1º  Penal  del   

Circuito  Especializado  de Descongestión de  Cali, al que se remitirá la actuación.   

SEGUNDO.  Envíese  copia  de  esta  decisión,  contra la que no procede recurso alguno, al Juzgado  6o  Penal del Circuito de Cali.   

CÚMPLASE     Y     REMÍTASE     AL  COMPETENTE   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Excusa justificada  

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS            CARLOS      A.      GÁLVEZ  ARGOTE        

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                   EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO      

ÁLVARO      ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN       MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS            MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  Colisiones  19809, 18904, 19228, 19251 y 19278, entre  otras.   

2  Sentencia  C-327  del  29  de  abril de 2003, ponente  doctor Alfredo Beltrán Sierra   

3  Autos  de  19  de  marzo,  2 de abril, 30 de abril de  2002,   en   los   radicados   19228,   19202,   19260  y  19344,  entre  muchos  otros.   

4  Colisión 19228 del 19 de marzo de 2002   

5  Rad. 18711, 28 de septiembre de 2001, ponente doctor  Jorge Córdoba Poveda   

6  Auto  de  Sala  Plena  del  7  de  mayo de 1998, Rad.  11-001-02-3008-0151, ponente doctor Jorge Aníbal Gómez Gallego     

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