19029(27-05-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19029  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Aprobado acta No.058   

                            Magistrado Ponente:   

                                Dr.     FERNANDO    E.    ARBOLEDA  RIPOLL   

Bogotá D. C., veintisiete de mayo del dos mil  tres.   

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda de casación presentada por el defensor de la procesada MARIA FERNANDA TOVAR MOLINA.   

Antecedentes.   

A  mediados  del  mes  de  mayo  de  1998, la  sociedad  “Félix Trujillo Falla Sucesores Ltda”, con domicilio en la ciudad  de     Neiva     (Huila),    detectó    un    faltante    de    $49’616.036.oo,     de     los    cuales  responsabilizó   a   María  Fernanda  Tovar  Molina,  quien  desde  1994  venía  desempeñando  el cargo de  cajera.   Las   averiguaciones   contables   iniciales   establecieron   que  la  apropiación  se  dio  en  forma  sucesiva,  y en operaciones varias, tales como  intereses  recibidos que ingresaban a caja, cheques devueltos que eran recogidos  y  pagados  en efectivo por los clientes, depósitos de dinero egresados de caja  para  ser  consignados en cuentas de la misma empresa, arrendamientos recibidos,  y cheques no legalizados.   

El  16  de  junio  del  2000,  la  Fiscalía  calificó  el  mérito  probatorio  del  sumario  con  resolución de acusación  contra  María  Fernanda  Tovar  Molina,  por  el  delito de hurto agravado (fls.85-90/1 y 3-9 del cuaderno de  la  Delegada  ante  el Tribunal). Rituado el juicio, el Juzgado Quinto Penal del  Circuito  de  Neiva profirió sentencia de carácter absolutorio, por considerar  que  no  existía  prueba  de  la  responsabilidad  de  la acusada en los hechos  (fls.136-142/1).   

Contra este fallo recurrieron en apelación el  apoderado  de  la  parte  civil  y el Fiscal del proceso, siendo revocado por el  Tribunal  mediante el suyo de 8 de agosto del 2001, que ahora la defensa recurre  en  casación,  para  en  su  lugar  condenar  a  la acusada a la pena principal  privativa  de  la  libertad de 18 meses, 20 días de prisión, y la accesoria de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo término, como  autora  responsable  del  delito imputado en la resolución acusatoria (fls.2-17  del cuaderno del Tribunal).   

La         demanda.   

Con  fundamento  en  la  causal  primera  de  casación,  el  demandante  acusa  la  sentencia  impugnada  de  violar  la  ley  sustancial,  debido  a un error de derecho en la apreciación de las pruebas, de  aquellos  que  se  presentan  “cuando  el  fallador  admite  y  confiere valor  probatorio  a  un  medio  de convicción irregularmente aportado al proceso, por  omisión  de  las  formalidades  que  la  ley  exige  para su aducción”. Dice  soportar el cargo en las siguientes consideraciones:   

1. La falta de evidencia sobre el monto exacto  del   faltante.  Mientras  la  empresa  fijó  la  cuantía  en  $57’000.000.oo,  su  Contador  lo  hizo  en  $49’182.500.32,   y  los  investigadores  de  la  fiscalía en $49’616.036.oo.    

2.    El   testimonio   de   Benjamín  Mosquera, quien preguntado en la  audiencia  pública  sobre  el contenido del informe que presentó a la empresa,  manifestó  no  tener  seguridad  sobre  la forma como ocurrieron los hechos, ni  certeza    de    que    María   Fernanda se hubiese apoderado del dinero.   

3. La Fiscalía no demostró que la procesada  sea  responsable  del  desfalco,  pues también hubo otras personas dentro de la  sociedad  que  pudieron  haber tomado los dineros, aprovechando que se manejaban  grandes cantidades, y no existía revisor fiscal.   

   

4. El Tribunal encontró que la duda planteada  por  el  Juez  en  torno  al  monto del desfase no era razonable. Tampoco le dio  interés  al  hecho  de  que  el  acta de arqueo de caja no está firmada por la  procesada,  y en cambio le da relevancia a su inasistencia al trabajo durante el  tiempo que debió someterse a una intervención quirúrgica.   

Con fundamento en estos elementos de prueba el  Juez  edificó  la  absolución de la procesada. Empero, el Tribunal, al conocer  de  la  apelación, la condenó, sin haberse presentado modificación probatoria  que permita afirmar su responsabilidad en los hechos.   

El error en la interpretación de las pruebas  consiste,  por  tanto,  “en  edificar  una  responsabilidad  en  contra  de la  implicada  donde  no existe, enmarcado sobre la duda, certeza de responsabilidad  que no fue probada por la Fiscalía ni por el a quo”.   

SE        CONSIDERA:   

La  demanda  de casación no es un escrito de  elaboración  ni  crítica  libres, como acontece con los alegatos de instancia.  Su  estructura  y contenido deben sujetarse a las directrices establecidas en el  artículo  212  del Código de Procedimiento Penal, y a los motivos de casación  previstos  en  el  artículo  207 ejusdem, los cuales corresponde desarrollar de  acuerdo  con  los  lineamientos  que  imponen las reglas técnicas aplicables en  cada caso, según la causal alegada.   

En  tratándose  del  primer  motivo,  cuerpo  segundo,   la   fundamentación   del   recurso  debe  contener  las  siguientes  precisiones,  (1)  indicación de la causal propuesta; (2) determinación de las  normas  sustanciales  violadas;  (3) señalamiento del sentido de la violación:  si  la infracción se presentó por falta de aplicación o aplicación indebida;  (3)  identificación  de  la clase de error de apreciación probatoria cometido:  si  de  hecho  por  falsos  juicios de existencia, falsos juicios de identidad o  falso  raciocinio,  o de derecho por falso juicio de legalidad o falso juicio de  convicción;  (4)  determinación  de  la prueba sobre la cual recayó el error;  (5)  demostración  de  la existencia del yerro;  y (6) acreditación de su  trascendencia.   

En su escrito, el demandante escasamente atina  a  precisar  la  causal  de  casación  invocada  (la  primera)  y  el  error de  apreciación  probatoria  cometido  (de  derecho), pero no señala su especie, y  aunque  por  la  precisión  conceptual  que  hace  del  mismo  pareciera  estar  planteando  uno  de  derecho  por  falso  juicio de legalidad, no indica en qué  consistió  la  informalidad,  ni  señala  la  prueba  sobre la cual recayó el  error;   ni  identifica las normas medio violadas, ni concreta el sentido o  concepto  de  la  infracción,  ni  menciona  las normas sustanciales que fueron  indebidamente  aplicadas  o  que  debiendo regir el caso dejaron de serlo.    

En  su  lugar,  se  dedica  a  relacionar las  pruebas  que  sirvieron  de  fundamento  al  juez  a quo para proferir decisión  absolutoria,  y  precisar,  sin  ningún argumento adicional, que el Tribunal no  podía  dictar  fallo  de  condena porque la investigación no había probado en  grado  de  certeza  la responsabilidad de la acusada en los hechos, y porque con  posterioridad  al  fallo  de  primera  instancia  no  se presentaron pruebas que  permitieran   afirmar   su   compromiso   penal,  argumentaciones  que  resultan  inaceptables  en  sede  de  casación, no solo por no comportar demostración de  error  alguno  de  naturaleza  probatoria,  sino  por  su  carácter  general  y  contenido  subjetivo,  propios de una alegación de instancia.      

Visto, entonces, que la demanda no cumple las  exigencias  mínimas  requeridas  para declarar en trámite el recurso, y que la  Corte,  en virtud del principio de limitación que lo preside, no puede entrar a  suplir  sus  vacíos  ni  corregir  sus  deficiencias,  se  la inadmitirá, y se  declarará  desierta  la impugnación, acorde con lo dispuesto en los artículos  197  del  Decreto  2700  de  1991,  y 213 de la ley 600 del 2000. Esta decisión  surte  efectos a partir de su notificación, y contra ella no proceden recursos.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

INADMITIR  la  demanda de casación presentada por el defensor de  María    Fernanda    Tovar   Molina.   Consecuencialmente,  se  declara  desierto  el recurso.   

Contra  esta  decisión no proceden recursos,  Notifíquese y devuélvase al Tribunal de origen. CUMPLASE.   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL            HERMAN GALAN  CASTELLANOS   

CARLOS       A.       GALVEZ   ARGOTE                     JORGE                                  A.                                  GOMEZ  GALLEGO                         

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                      ALVARO O. PEREZ PINZON   

Comisión de servicio  

MARINA        PULIDO        DE  BARON                       JORGE L. QUINTERO MILANES   

                                                    Teresa Ruiz  Núñez   

                                                        SECRETARIA   

    

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