19200(19-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 19200  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 35   

          Bogotá D.C., diecinueve de marzo de dos mil dos.   

VISTOS  

Dirime  la  Sala  la  colisión  negativa de  competencia  trabada entre el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado y  el  Juzgado  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad, ambos  despachos  adscritos al Distrito Judicial de Medellín, en virtud de la cual las  citadas  dependencias se resisten a conocer de la ejecución de la pena impuesta  a   VIRGILIO   HUMBERTO  POSADA  ARBOLEDA, condenado por violar la Ley 30 de 1986.   

ANTECEDENTES  

1.- Por sentencia del 8 de marzo de 2000, el  Juzgado  1º  Penal del Circuito Especializado de Medellín profirió condena de  100  meses  de prisión contra VIRGILIO HUMBERTO POSADA  ARBOLEDA  y BERNARDO CASTAÑO  VALENCIA,  al  hallarlos responsables de infringir los  Arts.  33  y  38  de  la  Ley  30  de  1986,  sanción  que  la  otrora  Sala de  Descongestión  del  Tribunal Superior de dicha ciudad avaló por la suya del 31  de agosto siguiente.   

2.-  Por  razones  de  salud, el defensor de  POSADA  ARBOLEDA solicitó su  traslado     de     la    Cárcel    del    Distrito    Judicial    “Bellavista”  de  Medellín, a la Cárcel Municipal  de  Sabaneta,  Antioquia,  a  lo  cual  accedió el Tribunal; en este reclusorio  actualmente el condenado redime la pena.   

3.- Ejecutoriado el fallo, el expediente fue  remitido  al  Reparto  de  los  Juzgados  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de  Seguridad  de Medellín, habiéndole correspondido el control y la vigilancia de  la  respectiva sanción al Juzgado Primero de dicha categoría y especialidad de  la  localidad  en  mención, dependencia que recibió la petición del reo sobre  readecuación  punitiva, negándose su titular a considerarla en virtud a que de  acuerdo  con  las  preceptivas  del  Parágrafo Transitorio del artículo 79 del  Código   de   Procedimiento   Penal,  “este  Despacho pierde competencia en el asunto referido.”   En  consecuencia,  remitió  la  solicitud al fallador de primera instancia.   

EL CONFLICTO  

          1.-  En  desacuerdo  con  el  Juzgado  1º  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Medellín, se mostró el Juez 1º Penal del Circuito  Especializado  de  la misma ciudad, como quiera que, en su sentir, la previsión  que  hace  el  Art. 81 in fine  resulta  clara  en  cuanto  dispone  que  la  competencia territorial de aquella  categoría    de    jueces   se   circunscribe   al   distrito   donde   ejercen  jurisdicción.   Como  Sabaneta, lugar donde purga su pena el peticionario,  pertenece  al  Circuito  de  Envigado,  y éste a su vez hace parte del Distrito  Judicial  de  Medellín  en el cual la Juez 1ª de Ejecución de Penas y Medidas  de  Seguridad  tiene jurisdicción, no cabe duda que es a dicha funcionaria a la  que    le   corresponde   pronunciarse   sobre   la   pretensión   del   preso.  Consecuentemente,  propuso colisión negativa de competencia de no ser de recibo  sus argumentos.   

          2.-  A  su  turno  la  Juez  1ª de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Medellín  declinó  la  competencia  para  resolver la petición  elevada  por  POSADA ARBOLEDA,  insistiendo  en  sostener con fundamento en lo que prevé el inciso 2º del Art.  1º  del  Acuerdo Nº 54 de mayo 24 de 1994, en su criterio vigente, que al caso  le  es  aplicable  el  Parágrafo Transitorio del Art. 79 de la Ley 600 de 2000,  puesto  que  “En  aquellos  distritos  judiciales  donde  no  se  hayan  creado  las  plazas  de  jueces  de  ejecución  de penas y medidas de seguridad cumplirán estas funciones, mientras  tanto,      los      jueces      de      instancia      respectivos.”   

Es  que  conforme con aquella norma, arguye,  los  Jueces  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad conocen de todas las  cuestiones  relacionadas  con la ejecución punitiva de los condenados  que  se  encuentren  en cárceles del respectivo Circuito donde estuvieren radicados,  y  como  el  Circuito  de  Envigado  no es sede de Juez de Ejecución de Penas y  Mediadas  de  Seguridad alguno, deja entrever, las solicitudes como la que aquí  se  examina  debe despacharla el juez de instancia respectivo.  En apoyo de  su  tesis,  cita  reciente  pronunciamiento  que  sobre  la  materia  emitió el  Tribunal Superior de Medellín.   

En  el  entendido  de que por tratarse de un  conflicto  de competencia suscitado entre dos juzgados pertenecientes a un mismo  Distrito  Judicial,  estimó  competente para resolverla al Tribunal Superior de  Medellín,  y en consecuencia remitió las diligencias a dicha Corporación para  lo de su cargo.   

3.- La Colegiatura en mención se abstuvo de  conocer   del   asunto,  aduciendo  que  de  conformidad  a  las  estipulaciones  contenidas  en  el  inciso 2º del Art. 18 transitorio del C. de P. Penal, es la  Corte  la que debe conocer del mismo, en cuanto ella conoce de los conflictos de  competencia  que  se  presentan  en asuntos de la jurisdicción ordinaria, entre  los   Jueces   Penales   del   circuito  Especializados  y  un  Juez  Penal  del  Circuito.   Si  el Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad tiene  categoría  de  Juez  Penal  del  Circuito,  arguye,   por  analogía dicho  precepto impera.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          1.-  No  obstante  que  la  divergencia de criterios entre despachos  judiciales  en  razón  de  la  ejecución de la sentencia no tiene, en estricto  sentido,  el  carácter  de  la colisión de competencia regulada en el C. de P.  Penal  -Art.  93  y  Ss.-,  en  tratándose  de  que  en  el  conflicto se halla  involucrado  un  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado,  cuya  existencia  deviene  temporal  de  acuerdo  a lo normado en el Art. 21 transitorio de la Ley  600  de  2000,  la Sala entiende que debe asumir su definición habida cuenta de  la  realidad  y  naturaleza  del  incidente,  pues,  si bien es cierto que en la  actual  Legislación Procesal Penal no se reprodujo un precepto con los alcances  de  las  previsiones del derogado Estatuto de 1971 en su Art. 68-5, y la Ley 504  de  1999 en el inciso final del Art. 35, atinente a la solución por la Corte de  un  tal conflicto entre el Juez Penal del Circuito Especializado, que reemplazó  al  Regional,  y  cualquier  Juez  de la República, la intelección del Art. 18  transitorio  de  la citada Ley 600 apunta a establecer que todo conflicto que en  materia  penal  se  presente  con  esta  categoría  de  Jueces -los Penales del  Circuito  Especializados,  se  repite-,  trátese  en  un  mismo o en diferentes  Distritos,  sea  la  Corte  la  que  los  resuelva. Así dimana de la expresión  “asuntos    de    la  jurisdicción    penal”  utilizada  por  el  Legislador  en el Art. 18 transitorio en mención, sin hacer  distinción, inclusive, del lugar donde se suscite el problema.   

          2.-  Ahora  bien,  en relación con lo que entraña el fondo de este  debate,  ya  la  Sala  ha  tenido oportunidad de fijar el sentido con que han de  interpretarse  los  Arts.  79  y  81  del  actual C. de P. Penal.  Así, en  proveído  del  11  de  diciembre  del año pasado, Rdo. 18.929, con ponencia de  quien aquí funge en similar condición, esto dijo la Corporación.   

“Ninguna  contradicción  cabe advertir, es menester precisar, entre la regulación que en  materia  de  competencia para la ejecución de la sentencia o cumplimiento de la  respectiva  pena  establecen  los Arts. 79 en su Parágrafo transitorio, y 81 de  la   Ley  600  de  2000,  y  la  atribución  constitucional  que,  ‘con  sujeción  a  la ley’, le asiste al Consejo Superior de la  Judicatura  para ‘fijar la  división  del  territorio  para  efectos judiciales y ubicar y redistribuir los  despachos   judiciales’,  conforme  a lo normado en los Arts. 257-1 de la Carta Política y 85-6 de la Ley  Estatutaria de la Administración de Justicia.   

“En  efecto, de  conformidad  con  aquella facultad el Consejo Superior de la Judicatura expidió  el  Acuerdo  Nº  548  del 22 de julio de 1999, por cuyo medio creó y organizó  los  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios  en  los Distritos Judiciales del  país,  como  bien  lo  acotan los funcionarios trabados en el conflicto del que  aquí  se  ocupa  la Sala, división territorial que como tema concerniente a la  administración  de  justicia  trató la Ley 270 de 1996, según lo estatuido en  el Art. 152, literal b) de la Carta Política.   

“Por su parte, la  nueva  codificación  procesal  penal  en  su Art. 79 señaló taxativamente las  actuaciones  de  las  que  deben  conocer  los  Jueces  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad,  empero  en  su  Parágrafo  transitorio  introdujo como  excepción,  la  atinente  a  que de dichos asuntos deben ocuparse los jueces de  instancia  respectivos,  cuando existan distritos judiciales en los cuales no se  hayan  creado  plazas  para aquella categoría de jueces, a quienes seguidamente  en  el  Art.  81  les  delimitó  la  jurisdicción  donde  han  de  ejercer  su  competencia,     que     no     es     otra     que    la    del    ‘respectivo    distrito.’   

“Entiende  la  Corte  que  con  la  regulación contenida en el último inciso del mentado Art.  81,  lo  que  el  legislador  pretendió fue, además de propender por una mejor  racionalización  del  recurso  humano  y  logístico  en aspectos de reparto de  trabajo  de dichos funcionarios, evitar que con la facultad que tiene el Consejo  Superior  de la Judicatura de establecer la división territorial del país para  efectos   judiciales,   pueda  crear  y  organizar  Circuitos  Penitenciarios  y  Carcelarios que abarquen municipios de diferentes distritos.   

“De  una  tal  manera  no  sólo  se fijó con mayor precisión la competencia de los Jueces de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  delimitándola a su respectivo  distrito,  impidiendo así que en razón de sus funciones dirima asuntos que por  regla  general  debería  resolver  funcionario  judicial  perteneciente  a otro  distrito,  sino  que  también,  con  sujeción a la ley, la citada Corporación  podrá  ejercer  aquella atribución constitucional en relación con la referida  división territorial.”   

          3.-  Por  lo tanto, ninguna incompatibilidad cabe avizorar entre las  disposiciones  cuyas  preceptivas  aquí  se debaten y, en tal sentido, devienen  razonables  los  argumentos  de la señora Juez Primera de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de  Medellín  en  cuanto  declinó  su competencia para  conocer  del asunto origen del presente conflicto, pues, conforme con lo normado  en  el  Acuerdo 548 del 22 de julio de 1999, Art. 13-1, normatividad actualmente  vigente,  del  Circuito  Penitenciario y Carcelario de  Medellín  hacen  parte  solamente  los  municipios de  Bello,  Itagüí y Medellín,  en  tanto  que  Sabaneta, en  cuya  Cárcel  municipal  se  encuentra  recluido  purgando su pena POSADA  ARBOLEDA, pertenece al Circuito de  Envigado,  municipio  en el que, como no fue tenido por el referido Acuerdo como  cabecera  o  sede  de Circuito Penitenciario Carcelario, mal  puede ejercer  un Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.   

En ese orden de ideas, resulta incuestionable  que  en  este  asunto  se impone la aplicación de la excepción contenida en el  Parágrafo  transitorio  del  Art.  79  del nuevo Código de Procedimiento Penal  -Ley  600  de  2000-,  en  armonía con el Art. 1º del Acuerdo 54 de 1994 de la  Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, puesto que no siendo  Envigado  cabecera  de  Circuito Penitenciario y Carcelario, y por consiguiente,  no  habiéndose  creado  allí plaza de Juez de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad,  Circuito  al  cual  se  encuentra  adscrito Sabaneta, se repite, los  aspectos  que  atañen  con la ejecución de la pena impuesta al sentenciado son  del  conocimiento  del respectivo juez de instancia, que en este caso no es otro  que el Juez Primero Penal del Circuito Especializado de Medellín.   

Como  lo  ha  venido  sosteniendo la Sala, y  ahora  lo  itera,  conforme  con lo dispuesto en el Art. 469 del C. de P. Penal,  ejecutoriada  la  sentencia condenatoria el control de su ejecución lo asume el  Juez  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad.  De manera que, la  vigilancia  sobre  el  cumplimiento  del fallo corresponde a estos funcionarios,  cuya  competencia  cuando  el condenado está privado de la libertad, no depende  de  la  naturaleza  del  hecho,  o del lugar donde el mismo se cometió, o de la  dependencia  judicial  que  profirió  el  respectivo  fallo,  sino de un factor  personal atinente al lugar donde aquél redime la sanción.   

Consecuentemente   con  lo  dicho,  se  le  remitirán  las  diligencias  para  lo  de  su  cargo  al Juez Primero Penal del  Circuito  Especializado  de  Medellín,  en  tanto  que  a  la  Juez  Primera de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de dicha ciudad se le informará por  la Secretaría de la Sala lo aquí resuelto.      

         

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

RESUELVE  

         ASIGNAR   LA   COMPETENCIA  para  conocer  de  la  ejecución  de  la pena impuesta al condenado  VIRGILIO    HUMBERTO   POSADA   ARBOLEDA,  al  Juez Primero Penal del Circuito Especializado de Medellín, a  quien  se  le  remitirán  las  diligencias  para  lo  de su cargo.  Por la  Secretaría  de la Sala, infórmesele a la Juez Primera de Ejecución de Penas y  Medias de Seguridad de la misma ciudad, lo aquí resuelto.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

     

            

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS               CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                       

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                     No  hay  firma   

CARLOS        E.        MEJÍA  ESCOBAR                           NILSON PINILLA  PINILLA                                

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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