18862(06-03-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18862  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 28  

Bogotá  D.  C., seis (6) de marzo de dos mil  dos (2002).   

V I S T O S  

Decide   la   Corte  el  recurso  de  queja  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  FELIPE  ORDOÑEZ   GÓMEZ,   condenado  por  los  delitos  de  homicidio y lesiones personales culposas.   

A N T E C E D E N T E S  

1. De acuerdo con las copias aportadas a este  diligenciamiento,  se  sabe  que  el  Tribunal  Superior  de  Pamplona, mediante  sentencia  del  13  de  agosto  de  2001,  confirmó  el fallo de condena que el  Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de la misma ciudad dictó contra el citado  procesado,  en  el  cual  le  impuso  como  penas  principales  la de 4 años de  prisión,  multa  de  $4.000,oo  y  suspensión  en la conducción de vehículos  automotores  por  el  lapso  de 3 años, por los delitos culposos de homicidio y  lesiones personales.   

2.  Inconforme  con la anterior decisión, el  defensor   interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación  que,  mediante  providencia  del  4  de  septiembre  de  2001,  fue  inadmitido  por  la  citada  Corporación,  por  cuanto  los delitos imputados no contemplaban pena privativa  de la libertad cuyo máximo excediera de 8 años.   

3.  Interpuesto  el recurso de reposición y,  subsidiariamente,     el     de     “apelación”  contra  aquella decisión, el Tribunal Superior de Pamplona, el 28 de septiembre  siguiente,  negó  el primero y declaró improcedente el segundo. No obstante, a  solicitud  del defensor, dispuso la remisión de las correspondientes fotocopias  a esta Corporación.   

4.   El  citado  profesional  del  derecho,  manifiesta  que acude al recurso de queja contra el auto del 28 de septiembre de  2001,  por medio del cual el Tribunal Superior de Pamplona le negó “el  recurso  de  apelación”,  al  tenor  de  lo  dispuesto  en los  artículos 195 y 196 del nuevo C. de P. Penal.    

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE   

1.  Observa  la Sala que la inconformidad del  memorialista  se  centra  en  que  el  Tribunal Superior de Pamplona le negó el  recurso   extraordinario   de  casación  interpuesto  oportunamente  contra  la  sentencia  fechada  el  13  de  agosto  de  2001, mediante la cual condenó a su  defendido  Felipe  Ordoñez  Gómez  por  los  delitos  culposos  de homicidio y  lesiones  personales,  con  el  argumento  de  que  el  quantum  punitivo,  como  requisito  de  procedibilidad,  no  se reunía, ya que las conductas punibles no  excedían los ocho años de prisión.   

2.  Conforme a lo decidido por la Sala, en el  auto  de  octubre  22  de 2001, con la declaratoria de inexequibilidad de varias  normas  de la ley 553 de 2000 (que extendió sus efectos a las pertinentes de la  Ley  600  del  mismo  año,  al  ser  reproducción  de aquellas), recobraron su  vigencia  algunos  preceptos del Decreto 2700 de 1991 que habían sido derogados  por la citada Ley 553.   

Al  tenor de lo allí resuelto, en los fallos  proferidos  después  de  la  declaratoria  de  inexequibilidad,  el  recurso de  casación,  excepcional  o no, debe interponerse dentro de los quince (15) días  siguientes  a  la  última  notificación  de la sentencia de segunda instancia,  debiendo  decidir  el  ad quem, mediante auto de sustanciación, si lo concede o  no,     pudiendo     negar     la    “concesión  sólo  en  cuanto se interponga de manera extemporánea,  pues       las       demás      condiciones      de      viabilidad…  atañe  analizarlas  a la Corte en el  momento  en  que  proceda a calificar el libelo, de conformidad con el artículo  213  de la Ley 600 de 2000”.   

También   precisó   la   Sala,  en  dicha  providencia,   que   contra   el  auto  que  niega  la  concesión  del  recurso  extraordinario,  sólo  procede  el  ordinario  de reposición, por cuanto el de  queja  quedó  excluido,  al  tenor de los artículos 195 y 210 de la Ley 600 de  2000.   

En  conclusión, para las sentencias dictadas  bajo  la vigencia de la Ley 553 de 2000, no era procedente interponer el recurso  de   casación  ni,  consecuencialmente,  concederlo  o  negarlo,  sino  que  se  presentaba  directamente  la  demanda  ante  el  ad  quem, bien se tratara de la  casación  común  o  de  la  discrecional,  dentro  de  los  treinta (30) días  siguiente  a  la  ejecutoria  de  la  sentencia de segunda instancia. Presentada  oportunamente,  sin  ningún  otro  análisis,  y  surtido  el traslado a los no  recurrentes,  se  remitía  el  original  del  expediente  a  la  Corte para que  calificara  el libelo y decidiera sobre su admisibilidad, según que cumpliera o  no los requisitos de procedibilidad de la casación.   

En  cambio,  si  la  sentencia  fue  emitida  después  de la declaratoria parcial de inexequibilidad de la Ley 553 o después  de  haber  entrado  a regir la Ley 600 de 2000, se debe interponer el recurso de  casación  dentro de los quince (15) días siguientes a la última notificación  de  la  sentencia  de  segunda  instancia y concederse o negarse por el ad quem,  bien  se  trate  de  la casación común o de la discrecional, en la forma antes  prevista,  reiterando  que  lo único que se debe considerar para no conceder el  recurso  es  la  extemporaneidad  y  que  contra el auto que niega la concesión  únicamente procede el recurso de reposición.   

3.  Pero  puede  ocurrir  que el ad quem, que  sólo  debe  tener  en  cuenta  si  el  recurso  se interpuso oportunamente, por  inadvertencia  e  invadiendo la competencia de la Corte, valore otros requisitos  de  procedibilidad, como la naturaleza de la providencia, la cuantía de la pena  señalada  para  el delito, el interés, la legitimidad, etc., y que, al estimar  que  alguno  o  algunos  faltan,  no  conceda  el  recurso.  En  este evento, es  procedente  acudir  al recurso de queja, antes llamado de hecho, previsto en los  artículos  207  y  siguientes del Decreto 2700 de 1991, los que para el caso se  reviven,  pues  como  se  expuso  en  el  auto fechado el 22 de octubre de 2001,  citado,  “en  principio la  declaratoria  de  inexequibilidad  de  una  norma,  que  había  subrogado otras  disposiciones,   tiene   como   efecto   revivir   los   contenidos   normativos  derogados… siempre que ello  se  requiera  para  asegurar  la  supremacía  del texto fundamental”.   

En  síntesis,  si  el  ad quem no concede el  recurso    extraordinario    de    casación    por   haber   sido   interpuesto  extemporáneamente,  contra  el  auto en que así lo dispone sólo procede el de  reposición.  Si,  excediendo  su  competencia,  lo niega por motivos distintos,  contra  la  providencia respectiva procede el recurso de queja, antes llamado de  hecho.   

4. No hay duda que el inciso 2° del artículo  6°  de  la  Ley 553 de 2000 (reproducido por el inciso 2° del artículo 210 de  la  Ley  600  de  2000) derogó tácitamente las normas del Decreto 2700 de 1991  que  permitían  acudir  al  recurso  de hecho (hoy llamado de queja), cuando se  negaba  la concesión del recurso de casación, pues, como se vio, la demanda se  presentaba  ante  el  ad  quem, sin previa concesión del recurso, por lo que al  ser  declarado  inexequible  tal  inciso  y  tener que nuevamente interponerse y  concederse  el  recurso  de  casación,  previamente  a  la  presentación de la  demanda,  hay  que entender que recobraron vigencia los preceptos del Código de  1991  que  permiten  acudir al recurso de queja contra el auto que no concede el  de  casación,  siempre  que  la  denegatoria  sea  por  motivos  distintos a la  extemporaneidad.   

5. En el mismo sentido, también fue derogado  tácitamente   por  el citado inciso 2° del artículo 6° de la ley 553 de  2000,  el  último  inciso  del  artículo  224  del  Decreto  2700 de 1991, que  ordenaba  al  ad  quem  declarar  desierto  el recurso de casación cuando no se  sustentaba,  esto  es,  cuando  concedido no se  presentaba la demanda o se  presentaba  extemporáneamente, contenido que hay que considerar que recobró su  vigencia, por las mismas razones expuestas.   

Por lo tanto, en lo atinente a las sentencias  dictadas  después  de  la declaratoria parcial de inexequibilidad de la ley 553  de  2000,  si se concede el recurso de casación pero no se sustenta, el ad quem  debe declararlo desierto.   

6.  Por lo anterior, y teniendo en cuenta que  el   Tribunal   Superior   de   Pamplona   negó   la   concesión  del  recurso  extraordinario,  en  razón  a  que  los  delitos  por  los cuales fue condenado  Ordoñez  Gómez no contemplan pena privativa de la libertad cuyo máximo exceda  de  ocho  años,  aspecto  cuya valoración compete a la Corte, es procedente el  recurso de queja.   

En consecuencia, el ad quem debió conceder el  recurso  de  casación  interpuesto,  a  lo  que procederá la Sala, por lo que,  devuelta    la    actuación,   aquél   deberá   correr   los   traslados   de  rigor.   

Por    lo   expuesto,   la   CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,        

R E S U E L V E  

1.           CONCEDER   el   recurso   de   casación  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado  FELIPE  ORDOÑEZ  GÓMEZ, contra la sentencia fechada el   13  de  agosto  de  2001.  En  consecuencia, devuelta la actuación, el Tribunal  Superior de Pamplona correrá los traslados de rigor.   

2.  Contra  esta decisión no procede recurso  alguno.   

Cópiese, devuélvase y cúmplase.  

ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                            JORGE   E.  CÓRDOBA  POVEDA   

Aclaración de voto  

HERMAN   GALAN   CASTELLANOS                        CARLOS  AUGUSTO  GÁLVEZ ARGOTE                                

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                 EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO                                     

CARLOS   E.   MEJIA   ESCOBAR                                          NILSON E. PINILLA PINILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

         Secretaria   

    

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