18434(09-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18434  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. JORGE E. CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado acta N° 73  

Bogotá,  D. C, nueve (9) de julio de dos mil  dos (2002).   

V I S T O S  

Resuelve  la Corte la admisibilidad formal de  la  demanda de revisión presentada por el defensor del sentenciado JUAN  CARLOS  SAENZ  ARTUNDUAGA, condenado  por el delito de homicidio.   

L  A      D  E  M  A  N D  A   

El citado profesional promueve la acción para  que  se  ordene la revisión del proceso en el cual el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de  Pitalito  (Huila)  y  el  Tribunal  Superior  de  Neiva,  mediante  sentencias  del  3  de  diciembre de 1998 y 5 de marzo de 1999, respectivamente,  condenaron  al  acusado  Juan Carlos Sáenz Artunduaga a la pena principal de 25  años  de  prisión  y  a  la  accesoria  de  rigor,  como  autor  del delito de  homicidio.   

La  causal  con  la  que  pretende obtener la  revisión  del  proceso es la 3ª de las contempladas en el artículo 232 del C.  de   P.  Penal,  vigente  para  la  época,  sustentándola  en  los  siguientes  argumentos:   

En  el  aparte  que  denomina “FUNDAMENTOS  DE  HECHO”,  dice  que  los  testimonios  extraproceso  de César Quesada González y Teresa de Jesús Murcia  Parra,   “demeritan   en  su  totalidad  la  prueba  indirecta  que  tanto el juzgador de primera como de segunda instancia, tuvieron  en  cuenta  para  condenar  a  JUAN  CARLOS  SAENZ  ARTUNDUAGA  y, por lo mismo,  demostrativas  sin  lugar a dudas de su total inocencia, por lo que obliga a los  Honorables  Magistrados revocar la sentencia injusta impuesta a mi poderdante y,  en    su    lugar,   adoptar   la   que   en   derecho   corresponda”.   

Respecto del primer testigo, afirma que él se  hallaba  en la discoteca donde ocurrieron los hechos y observó a la persona que  le  causó  las  heridas  a la víctima, sujeto a quien había visto en unas dos  oportunidades en Pitalito.   

En  cuanto  al  segundo  declarante, dice que  aseveró,  de manera categórica, que “observó a eso  de  las nueve (9) de la noche a JUAN CARLOS SAENZ ARTUNDUAGA, conversando con la  mamá frente a su casa”.   

Después de citar los artículos 68, 232 y 234  del  C.  de  P.  Penal y de informar que allega a su escrito dichos testimonios,  recibidos  extrapocesalmente,  y  los  fallos  de  instancia con las respectivas  constancias  de  ejecutoria,  solicita  a  la  Corte,  admitir  la  petición de  revisión   y,   en   consecuencia,   adoptar   la   decisión  que  en  derecho  corresponda.    

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

Una  vez  más  debe reiterar la Corte que la  remoción  de  la cosa juzgada sólo es posible cuando frente a la demostración  de  alguna  de las causales taxativamente señaladas en la ley, se evidencia que  se  cometió  una  injusticia.  Por ello, la demanda habrá de confeccionarse de  manera  técnica,  encontrándose entre sus requisitos, los fundamentos de hecho  y  de  derecho  en  que  se  apoya la solicitud, para que la Sala, al momento de  estudiarla,  se  forme un juicio anticipado respecto de la seriedad y viabilidad  de la acción instaurada.   

En  el  presente  caso, la lectura del libelo  pone  de  presente  que  el  demandante  desconoce  los  soportes filosóficos y  doctrinales  en  que  se  ampara  este instituto, por cuanto, lo que pretende es  rebatir  la  presencia  de  su defendido en el lugar de los hechos y la autoría  del   delito  de  homicidio  por  el  que  fue  condenado,  basándose  en  unos  testimonios  extraprocesales que carecen de la eficacia necesaria para derrumbar  una  sentencia  amparada  por  la  cosa juzgada, ya que, como lo ha sostenido la  Corte,  la  prueba  nueva  debe  ser  de tal naturaleza que ab initio merezca la  credibilidad  suficiente  para concluir en la posibilidad de que se cometió una  injusticia.   

En   efecto,  en  el  diligenciamiento  se  demostró  que  si  bien el sentenciado se declaró ajeno a los hechos, de todos  modos   las   construcciones  indiciarias  sustentadas  en  las  manifestaciones  anteriores  al  delito, en la amenaza, en la presencia en el lugar de ocurrencia  de  los  hechos,  en  el  móvil  y  en  la  huida,  luego  de  su  apreciación  mancomunada,   condujeron   a   los   sentenciadores   a  la  certeza  sobre  la  responsabilidad  del  sentenciado,  declaración  de  verdad  que  no  logra ser  modificada con los testimonios allegados.   

Finalmente,  si  las personas que declararon  extrajudicialmente,  traídos como prueba nueva, sabían que el condenado no fue  el  autor de la citada conducta punible, no entiende la Sala por qué la defensa  no  los  allegó  al  interior del proceso, máxime cuando todos residían en el  municipio  de Timaná, lugar donde ocurrieron los hechos y, como ellos mismos lo  indican,  se  conocían  entre  sí,  además  de que una de las declarantes era  vecina del sentenciado.   

En   consecuencia,   no  se  admitirá  la  demanda.   

Así mismo, se dispondrá que por Secretaría  se  expidan  las  copias  pertinentes  con  destino  al  Director  Seccional  de  Fiscalías  de  Neiva  (Huila),  para que se investigue la posible comisión del  delito de falso testimonio.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R  E  S  U  E  L  V  E   

1.  Reconocer  al doctor Jorge Orlando Nieto  González  como  apoderado  del  condenado JUAN CARLOS  SAENZ ARTUNDUAGA.   

2.   INADMITIR  la  demanda de revisión contra el fallo proferido, el  5 de marzo de 1999, por el Tribunal Superior de Neiva.   

3.  Expídanse  las copias a las que se hace  referencia en la parte motiva.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                              JORGE    E.    CÓRDOBA  POVEDA   

Aclaración de voto  

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                            CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ  ARGOTE   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO               EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                     

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA ESCOBAR              NILSON  PINILLA     PINILLA                              

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria     

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