16226(09-04-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 16226  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado  Acta No. 39  

Bogotá  D.C., nueve  (9)  de   abril  de  dos  mil dos  (2002).   

V   I   S   T   O   S    

Resuelve la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  del  recurso extraordinario de Casación interpuesto por el Procurador  316  Judicial  II  en lo Penal ante el Tribunal Superior Militar, de conformidad  con  lo  establecido  en  el  inciso  3°  del  artículo  218  del  Código  de  Procedimiento  Penal  (derogado),  contra  el  fallo  del  21 de junio de 1999 a  través  del  cual el Tribunal Superior Militar confirmó el del 5 de febrero de  1999   del   Comandante   del   Batallón   de  Ingenieros  No.  3  “Codazzi”  que condenó al soldado HOOVER CHAVEZ  CARDENAS   a  la pena de 6 meses de prisión como responsable del delito de  fuga de presos.   

HECHOS   y     ANTECEDENTES   

1.-            El  soldado  HOOVER  CHAVES  CARDENAS se  encontraba  detenido  en  las  instalaciones  del  Batallón de Ingenieros No. 3  “Agustín  Codazzi”  de  la ciudad de  Palmira  (Valle)  en  cumplimiento de la condena que le había sido impuesta por  parte  de  la  Justicia  Penal  Militar  al  hallarlo  responsable del delito de  deserción.   De  allí  se  fugó  el  4  de  julio de 1998 en horas de la  noche.   

2.-               Adelantada    la    correspondiente  investigación,  previo  perfeccionamiento de la misma se corrió traslado a los  sujetos  procesales  para alegar, luego de lo cual se dictó sentencia en la que  se  condenó al procesado CHAVES CARDENAS a la pena de prisión de 6 meses, como  responsable del delito de fuga de presos (folios 66 a 71).    

3.-            El Tribunal Superior Militar confirmó el  fallo  de  primera  instancia,  del  que  había  conocido  en  virtud del grado  jurisdiccional de consulta.   

4.-            Contra la decisión de segunda instancia,  el  Procurador  316  Judicial  II  Delegado  en  lo  Penal  interpuso el recurso  extraordinario de casación.   

Mediante  escrito entregado en la Secretaría  del  Tribunal  Superior  Militar, el Agente del Ministerio Público señaló que  “les   solicito  acepten  excepcionalmente   el   que   pueda   interponer   el   recurso   de   casación  (…)”.    

La  razón  que  expone  para  que  la  Corte  discrecionalmente  acepte  el  recurso  interpuesto  es  la de “garantizarle   a   los   soldados  sus  derechos  fundamentales  maltratados:  el debido proceso, su derecho de defensa,  la  libertad  y el fuero militar y una vez restablecidos sirvan para desarrollar  y  unificar  la  jurisprudencia  para que no se siga condenando por hechos, como  este,  que no tienen relación con el servicio realizado por personas que no son  miembros  activos  de  la  Fuerza  Pública, porque la Justicia Penal Militar no  tiene  competencia  para  juzgarlos,  al no ser acreedores del fuero”.   

–  Para  disuadir  a  la  Corte que ejerza su  discrecionalidad, explica así su proposición:   

5.-            Advierte  que  el delito de “fuga      de     presos“  está contemplado en el artículo 232  del  Código  Penal Militar, pero que esa norma es inaplicable por ser contraria  a  la  Constitución  Política, por lo que reclama que se aplique la excepción  de inconstitucionalidad.   

Señala  que un soldado que está detenido no  se  encuentra  en  servicio  activo  y que por tanto no puede ser juzgado por la  Jurisdicción  Penal  Militar.   Para  el  peticionario el soldado en tales  condiciones  es un civil y por ello su juzgamiento por la Justicia Penal Militar  viola el último inciso del artículo 213.   

Estima que esa falta de competencia conduce a  la   nulidad  de  la  actuación  por  violación  del  debido  proceso,  causal  consagrada  tanto  en el Código Penal Militar como en el de Procedimiento Penal  (numeral  1° de los artículos 464 y 304, respectivamente).  Ello a su vez  constituye  motivo de casación de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 220  del   Código   de   Procedimiento   Penal   y   el   442   del   Código  Penal  Militar).   

Finalmente   estima   que   la   casación  discrecional   es  necesaria  para  garantizar  el  derecho  fundamental  de  la  libertad,  que  no  debe  recortarse sino por los hechos indicados en las normas  penales  y  por los funcionarios competentes; se recupera el debido proceso y se  lograría   unificar  la  jurisprudencia   en  la  Justicia  Penal  Militar  “en  el  sentido  que debe  haber  vínculo  indisoluble entre el aforado y la relación con el servicio con  el  hecho imputado, elementos que deben estar demostrados procesalmente, lo cual  debe  ser  la  interpretación  lógica y armónica de las normas judiciales que  presiden   el   Derecho  Penal  Militar”.    

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-            El  recurso  extraordinario de casación  que  procede  para  atacar  la sentencia de segundo grado que dictó el Tribunal  Superior  Militar,  es  aquel  consagrado en el inciso tercero del artículo 205  del  Código  de  Procedimiento  Penal (inciso 3° del artículo 218 del Código  derogado).   

2.-             Como   de   tiempo  atrás  lo  venía  precisando  la  jurisprudencia de la Sala y surgía del natural entendimiento de  la  norma citada, era preciso que el recurrente expresara dentro del término de  ejecutoria  de  la  sentencia (artículo 223 del Código de Procedimiento Penal,  antes  de  la reforma de la ley 553/2000)  los motivos que invocaba para la  interposición  del  recurso,  advirtiendo y demostrando que se hacía necesario  el  desarrollo  de algún tema jurisprudencial o, por el contrario, si lo que se  pretendía  era  la  garantía  de  los  derechos fundamentales, cuál o cuáles  fueron  los  derechos  fundamentales  violados  y  cuál  la  incidencia  de  la  violación  en  la  sentencia,  de  modo que fuera explícita la necesidad de la  revisión   extraordinaria   de   un   fallo   al   que  por  naturaleza  no  le  correspondería tal forma de control.   

3.-             En   el   recurso  extraordinario  que  interpuso  el  señor  Procurador 316 Judicial II en lo Penal dentro del proceso  que  culminó  con  la  condena  del  soldado HOOVER CHAVES CARDENAS, se intenta  persuadir  a  esta  Sala de Casación de la necesidad de permitir el acceso a la  casación  por  las  dos  razones  que  consagra  la  ley: Tanto por la presunta  violación  del  derecho  al  debido  proceso,  como  por  la  necesidad  de  un  desarrollo   jurisprudencial   sobre   el   artículo   232  del  Código  Penal  Militar.   

4.-            La  naturaleza  discrecional del recurso  que  se  intenta,  impone al peticionario la obligación de demostrar no solo de  manera  lógica sus peticiones, sino de sustentarlas materialmente, pues no debe  pasar  por  alto  que  la Corte dentro del ejercicio de su discrecionalidad para  decidir  si  acepta  o no el recurso puede verificar los requisitos de necesidad  del  mismo  para  determinar  si es necesario para proteger realmente un derecho  fundamental  aparentemente  vulnerado  o es necesario establecer algún criterio  jurisprudencial  que  al  tiempo resuelva el caso concreto y constituya criterio  auxiliar para futuras decisiones judiciales.   

5.-            En  lo que tiene que ver con la supuesta  vulneración  al  debido  proceso,  no  observa  la  Corte  que  el  Agente  del  Ministerio   Público   haya   demostrado  que  exista  alguna  al  “debido  proceso para soldados en estado  de  detención”  por haber  infringido normas del Código Penal Militar.     

6.-            El peticionario no pretende que la Corte  ejerza   su  discrecionalidad  para  reparar  un  supuesto  agravio  al  derecho  fundamental   al   debido  proceso,  sino  que  la  ejerza  para  construir  esa  violación.   

Para  ello,  dice  el  solicitante,  la Corte  debe:   primero,   declarar  que  el  artículo  232 del Código Penal  Militar  es  inaplicable  por violación de la Constitución Política; y,   segundo,    declarar  que  los  soldados  que se hallen privados de la  libertad  por  delito  de  conocimiento  de  la  Jurisdicción Penal Militar son  civiles, por no encontrarse en servicio activo.   

Esa  situación  impone  no  acceder  a  la  casación  discrecional  solicitada,  pues  no  se  ha  puesto  de  presente  la  vulneración   de  un  derecho  fundamental  concreto.  Se  busca  llegar  a  la  casación,  no   para  que la Corte declare su existencia, sino para que la  construya,  fin  absolutamente desligado de los que corresponden a ese instituto  procesal.    

7.-             La  misma  Constitución  Política  le  señala  a  los  Jueces  de  la  República  –  de  todas las jurisdicciones sin  excepción  –  la  vinculación  exclusiva  de sus decisiones a la ley.  En  este  caso  concreto,  el  Agente  del Ministerio Público pretende que la Corte  ejerza  su  discrecionalidad  de  dar  acceso  al  recurso de casación para que  dentro   de  él  se  declare  una  excepción  de  inconstitucionalidad  y  con  fundamento  en  ella  se  afirme que hubo violación al debido proceso. Es decir  para  que  declare  la  invalidez  constitucional de la ley a la que el Tribunal  Superior Militar vinculó su decisión.   

Esa es una opción incompatible con el recurso  al  que se pretende acceder, pues no pone de presente la necesidad de garantizar  un     derecho     fundamental.      El     requisito    de    “necesariedad”   de   garantía   de   los  derechos  fundamentales  que  consagra  la  ley  (inciso 3°, artículo 205 del Código de  Procedimiento  Penal),  no  puede  ser cumplido sino a partir de la “existencia         “   de   la   violación   del  derecho  fundamental.   La  Corte  solo  puede  encontrar  necesario  garantizar  un  derecho  fundamental, cuando se le ha demostrado que ha sido violado.  Como  la  petición  de  casación  discrecional  no  se  sustenta  en una afirmación  concreta  de  violación  del derecho fundamental, sino en una elaborada teoría  jurídica  del  solicitante  con  la que es necesario que la Corte coincida para  estimarlo afectado,  no se accederá al recurso.   

7.-             El   segundo   motivo   de   casación  discrecional   resulta   exótico,   pues   no   se   pretende   el   desarrollo  jurisprudencial,  sino la declaratoria de inconstitucionalidad del artículo 232  del    Código    Penal    Militar   por   la   vía   de   la   excepción   de  inconstitucionalidad.   Ese es evidentemente un motivo ajeno a los fines de  la  casación  discrecional  a  la  que se pretende acceder.  El desarrollo  jurisprudencial  que  se  pretende de la Corte Suprema de Justicia a través del  ejercicio  de su discrecionalidad, debe partir necesariamente del reconocimiento  de  la  validez  de  la norma que sirvió de fuente formal para la solución del  problema   jurídico.  La  jurisprudencia  que  la  Corte  debe  desarrollar  en  ejercicio  de su función casacional discrecional tiene como función primordial  la  de  establecer  un  criterio  jurisprudencial que al tiempo resuelva el caso  concreto  y constituya criterio auxiliar para futuras decisiones judiciales, sin  que  tal función pueda considerarse desligada del propósito de unificación de  la  jurisprudencia  nacional  como  fin que la ley le atribuye a la casación en  general (artículo 206 del Código de Procedimiento Penal).   

Esa  unificación es una facultad derivada de  la  condición  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  de  máximo Tribunal de la  jurisdicción  ordinaria  (artículo  234  de  la Constitución Política), pero  también  limitada  por  esa  condición.   Ello  significa  que  no  puede  pedírsele  a  la  Corte  que ejerza su discrecionalidad en materia de casación  para  reemplazar  la  función  natural  de otro órgano, pues aunque el control  constitucional  colombiano  es  difuso y la Corte dentro de sus funciones aborda  temas  constitucionales  por  la necesaria relación entre el derecho Penal y de  Procedimiento  Penal  con la Constitución, en tal materia la unificación de la  jurisprudencia es una función ajena a esta Corporación.   

No hay lugar tampoco a acceder a la casación  discrecional por este motivo.   

En mérito de lo expuesto, La Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E  

NO      CONCEDER     la   Casación    que   por  la  vía  excepcional  interpusiera  el  Procurador  316  Judicial II en lo Penal.  Devuélvase el  expediente a la oficina de origen.   

NOTIFIQUESE    Y    CUMPLASE           

ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                            JORGE E.  CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                         CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                      

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                             EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS         E.        MEJIA  ESCOBAR                               NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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