14205(14-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  14205   

          CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

          Magistrado Ponente   

               Dr.    JORGE   E.   CÓRDOBA  POVEDA   

          Aprobado acta N° 72   

Bogotá.  D.  C., cuatro (4) de julio de dos  mil dos (2002).   

         V I S T O S   

Se  pronuncia  la  Corte  respecto  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  en  el  proceso  que  se  adelanta contra  HÉCTOR MANUEL ADAME SALAZAR, EDWIN MAURICIO ÁLVAREZ  ÁLVAREZ y QUILER EDUARDO DIAZ PARRA.   

                                                                  H E C H O S   

Fueron relatados por el Juzgado 48 Penal del  Circuito de Bogotá de la siguiente manera:   

“Estos  se  originaron  por  la  denuncia  presentada  por  la  señora EMILEC GARCÍA JARA, quien da cuenta que el día 30  de  abril  del  año  pasado (1996), siendo aproximadamente las tres de la tarde  cuando  conducía el vehículo Renault 6, en la calle 3ª con carrera 35 de esta  ciudad,  fue interceptada por tres agentes de tránsito, quienes le manifestaron  que  llevarían  el  carro  a  los patios, por no llevar la licencia de conducir  respectiva,  que  ante  tal  situación  les  ofreció la suma de diez mil pesos  ($10.000)  a objeto de que no procedieran en tal forma, pero éstos le exigieron  la  cantidad  de treinta mil ($30.000) pesos y como quiera que no atendieron sus  súplicas se vio obligada a dar dicha cantidad.”   

                                                                  A N T E C E D E N T E S   

1.-  En estas condiciones, se adelantó  proceso  penal  contra  HÉCTOR MANUEL ADAME SALAZAR,  EDWIN  MAURICIO  ÁLVAREZ  ÁLVAREZ  y  QUILER  EDUARDO  DÍAZ PARRA.   

El 4 de septiembre de 1996, la Fiscalía 222  Delegada  ante  los Jueces Penales del Circuito de Bogotá dictó resolución de  acusación  contra  los sindicados por el delito de concusión de que trataba el  artículo  21  de la Ley 190 de 1995, que modificó el artículo 140 del Decreto  100  de  1980,  y  que  preveía  una  pena entre cuatro (4) y ocho (8) años de  prisión,    determinación    que    quedó    ejecutoriada   el   13  de  septiembre  de  1996, sin que se  hubiera interpuesto recurso alguno contra la misma.   

2.-  El Juzgado 48 Penal del Circuito de  Bogotá,  en  decisión  del  12  de  febrero  de  1997, condenó a HÉCTOR  MANUEL  ADAME  SALAZAR a la pena  de  48  meses de prisión por el delito de concusión y absolvió a EDWIN   MAURICIO   ÁLVAREZ   ÁLVAREZ   y   QUILER  EDUARDO  DÍAZ  PARRA.   

Apelado  el  fallo  por  el  procesado,  fue  confirmado  por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  el  9  de  mayo  de 1997,  modificándolo  en  el  sentido  de  que  también  la  condena  cobijaba  a los  absueltos  EDWIN  MAURICIO ÁLVAREZ ÁLVAREZ y QUILER  EDUARDO  DÍAZ  PARRA,  a quienes les impuso la misma  anteriormente mencionada.   

Aunque esa Corporación negó para todos los  sentenciados  el subrogado de la condena de ejecución condicional, señaló que  seguirían  en  detención  domiciliaria  hasta  tanto  no  quedara  en firme el  fallo.   

Oportunamente,   los   defensores  de  los  procesados  interpusieron  el recurso de casación y presentaron las respectivas  demandas,   motivo   por   el   cual   se  remitieron  las  diligencias  a  esta  Corporación.   

3.-  Corrido  el  pertinente  traslado  a la  Procuraduría   Delegada   en   lo   Penal,   ésta   emitió   el  concepto  de  rigor.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

Sería del caso emitir el fallo de casación  respectivo  de  no  encontrarse  que  la  acción  penal se ha extinguido por el  fenómeno de la prescripción. En efecto:   

1.-   Con  la  entrada en vigencia del  nuevo  ordenamiento  penal  (Ley 599 de 2000) se produjo un cambio sustancial en  cuanto  al  método  para calcular el lapso de prescripción de la acción penal  en  la  etapa  de  juzgamiento,  cuando se trata de delitos cometidos dentro del  país,  por  un  servidor  público en ejercicio de sus funciones, de su cargo o  con ocasión de ellos.   

Una  interpretación  sistemática  de  los  artículos  80,  82 y 84 del Código Penal derogado (Decreto 100 de 1980) y 83 y  86  del  vigente  (Ley 599 de 2000), llevan a las siguientes conclusiones:    

1.1.  En  ambos,  el  aumento de la tercera  parte   se   aplica  de  manera  autónoma  tanto  en  el  sumario  como  en  el  juicio.   

1.2.  En  los dos, interrumpido el término  prescriptivo  de  la  acción  penal,  con  la  ejecutoria  de la resolución de  acusación  o  su  equivalente, éste comenzará a correr de nuevo por un tiempo  igual  a  la  mitad  del máximo señalado en la ley (artículos 80 del C. Penal  derogado y 86 del actual).   

1.3.   En   ambos   estatutos   el  lapso  prescriptivo  no  puede  ser  inferior  a  cinco  (5) años (artículos 80 y 83,  respectivamente).   

1.4.  En  el  Decreto  100  de  1980,  para  calcular  el  término  de  prescripción en la etapa de juzgamiento, primero se  dividía  por  dos el máximo de la pena privativa de la libertad previsto en la  ley  y  luego  se  aumentaba  la  tercera  parte, lo que significaba que si, por  ejemplo,  ese  máximo  era  de  ocho  años,  se  dividía por dos, lo que daba  cuatro.  Como el resultado era inferior a cinco (5) años, entonces se aumentaba  a  ese guarismo, y a éste se le incrementaba la tercera parte, lo que daba seis  (6) años y ocho (8) meses.   

Este método de contabilización traía como  consecuencia  que  cuando  se  trataba de delitos cometidos dentro del país por  servidores  públicos en ejercicio de sus funciones o de su cargo o con ocasión  de  ellos,  el  lapso  de  prescripción de la acción penal en el juicio, nunca  podía ser inferior a seis (6) y ocho (8) meses.   

En el nuevo Código Penal (Ley 599 de 2000),  al  tenor  de  los  incisos  1°  y  5° del artículo 83, al máximo de la pena  privativa  de  la  libertad  previsto  en  la ley, primero se le suma la tercera  parte y luego sí se divide por dos.   

En  el  ejemplo, partiendo de un máximo de  ocho  años  (96  meses),  se aumentará una tercera parte, lo que nos dará 128  meses  que  al  dividirse por dos, dará un guarismo de 64 meses, esto es, cinco  (5) años y cuatro (4) meses.   

Como se observa, este segundo procedimiento  de   cálculo   es   más   favorable  al  procesado,  por  lo  que  se  deberá  aplicar.   

2.-  En el caso que ocupa la atención  de  la  Sala,  si  consideramos  que  la  resolución de acusación proferida en  contra   de   HÉCTOR  MANUEL  ADAME  SALAZAR,  EDWIN  MAURICIO   ÁLVAREZ   ÁLVAREZ   y   QUILER   EDUARDO   DIAZ   PARRA  quedó  ejecutoriada el 13 de septiembre de 1996 y que el máximo  de  pena  fijada  para  el delito de concusión por el artículo 140 del Decreto  100  de  1980,  modificado  por  la  Ley  190  de  1995,  era de ocho (8) años,  concluiremos  que  el  lapso de prescripción de la acción penal, en la fase de  juzgamiento,  es  de  cinco  (5) años y cuatro (4) meses que ya transcurrieron,  por  lo  que  se  impone  la  declaratoria  de  tal  fenómeno  procesal  y,  en  consecuencia,  se  dispondrá la cesación del proceso seguido contra ellos, por  el punible de concusión.   

En  consecuencia,  se  dispone su libertad  inmediata  e incondicional, para lo cual se deberán librar los oficios del caso  a  todas  las  autoridades judiciales y administrativas a las que se les hubiera  comunicado la detención domiciliaria.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE CASACION PENAL,   

        R E S U E L V E   

1.-     DECLARAR    que  la  acción  penal  por  el  delito  de  concusión al que se  contrae  este  expediente,  y  en  el  que aparecen como procesados HÉCTOR  MANUEL  ADAME SALAZAR, EDWIN MAURICIO ÁLVAREZ ÁLVAREZ y  QUILER    EDUARDO    DIAZ   PARRA,   se   encuentra  prescrita.   

2.-   En  consecuencia, se dispone la  cesación  de  la  actuación  procesal y su libertad inmediata e incondicional,  para  lo  cual,  por  Secretaría de la Sala se librarán los oficios del caso a  todas  las  autoridades  judiciales y administrativas a las que se les comunicó  la detención domiciliaria.   

Notifíquese,  cúmplase  y devuélvase al  Tribunal de Origen.   

ALVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN               

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                        JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

No hay firmas  

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS                                        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

Salvamento de voto  

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO           

CARLOS  EDUARDO MEJÍA ESCOBAR                               NILSON     PINILLA  PINILLA                       

Salvamento de voto  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria     

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