8903 (05-03-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    NULIDAD/   RESOLUCION  DE  ACUSACION/      DEBIDO      PROCESO/ SUJETO PROCESAL   

1.-La  actividad  de las sujetos procesales,  una  vez ejecutoriada la resolución de acusación, la circunscribe el artículo  446  del C. de P.P., a la preparación de la audiencia pública, a que soliciten  las  nulidades  que  se  hayan  originado  en la etapa de instrucción que no se  hayan resuelto, y las pruebas que sean conducentes.   

Proceso No. 8903  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                    Magistrado Ponente   

                                                    Dr.DIDIMO PAEZ VELANDIA   

                                                    Aprobado Acta No.34   

Santafé de Bogotá, D.C., marzo cinco de mil  novecientos noventa y seis.   

                      Dentro  del  término  establecido  por  el  artículo  446  del C. de P. P., el  defensor  del imputado doctor JULIO MORA ACOSTA, ha solicitado que se declare la  nulidad  de  lo  actuado  en  el  proceso  a partir del auto mediante el cual se  clausuró  la  investigación,  con apoyo en lo dispuesto por el numeral 2o. del  artículo 304 del C. de P. P.   

                       Corresponde a la Corte resolver lo que en derecho resulte.   

          ANTECEDENTES INMEDIATOS   

                       Llevada  a  cabo  la investigación que se inició con fundamento en la denuncia  formulada  por  BLANCA OLIVA PEÑA HERNANDEZ contra el doctor JULIO MORA ACOSTA,  actual  miembro  de  la  H. Cámara de Representantes, la actuación sumarial se  calificó  el  l5  de  agosto  del  año pasado dictando la Corte resolución de  acusación  por  el delito de fraude procesal (fl.255), determinación contra la  cual  se  interpuso recurso de reposición, aduciéndose, entre otras causas, la  inexistencia  de delito y la prescripción de la acción penal. El  recurso  fue  resuelto  en  forma  negativa  en   proveído  del  31  de  los mismos  (fl.317).   

                    Contra   esta   última   decisión  el  imputado  interpuso  nuevo  recurso  de  reposición,  cuya  improcedencia  se  declaró  en  interlocutorio  del  26  de  septiembre del año en cita (fl.350).   

          FUNDAMENTOS DE LA SOLICITUD DE NULIDAD   

                    Ejecutoriada   la   resolución   de   acusación,  por  la  Secretaría  de  la  Corporación  se  surtió el trámite establecido por el artículo 446 del C. de  P.  P.,  dentro  del  cual,  con  invocación  de la causal 2a del artículo 304  Ibidem,  la  defensa  peticiona  que se decrete la nulidad de la actuación, por  violación al debido proceso.   

                    

         

            En  criterio  del  libelista,  en  dos  irregularidades  de orden  sustancial incurrió la Corte que conculcan el debido proceso.   

                    1.Adecuación  típica  equívocada.  En  sentir  del  defensor, al calificar la  Corte  el  mérito probatorio del sumario incurrió en error en la denominación  jurídica  de  la  infracción,  pues  así  se  admitiera,  en  extremo, que la  conducta  es  punible,  se  estaría  de  cara  a fraude a resolución judicial,  tipificado  en  el  artículo 184 del C. P. y no fraude procesal, descrito en el  artículo  182  de  la  misma  obra,  que  fue  el tipo penal al cual adecuó el  comportamiento  la  Corporación, con violación del principio constitucional de  la  legalidad  de  los delitos y de las penas que apareja nulidad por violación  del debido proceso.   

                      Erró  también  la  Corte  al  sostener  que la infracción por la cual se  procedía  era  de  las  consideradas  permanentes, pues cualquiera que fuera el  tipo   penal   que   se   tuviera   como   vulnerado,   sería  de  consumación  instantánea.   

                      2.  Desconocimiento  de  la  Prescripción de la acción penal. Al incurrirse en  equivocación  en  el  tipo  penal  escogido  y  al  considerarse  que éste era  constitutivo  de delito permanente, llevó a que se ignorara la prescripción de  la acción penal.   

                      En  adición  a  los  planteamientos  anteriores,  y  en  relación con la orden  impartida  por  la colegiatura en la resolución de acusación, en el sentido de  que  se expidieran copias para la averiguación de un posible atentado contra el  patrimonio  económico,  sostiene  que,  así  se  rompió  la  unidad  procesal  incurriéndose en nulidad.   

                   Se  refiere,  de  igual manera, a que no se demostró que la conducta del agente  estuviera  precedida  de  dolo,  la  cual,  en  este caso, únicamente puede ser  catalogada  de  imprudente,  lo  que supone actuación culposa, modalidad que no  admite  el  tipo  penal  que  se  señala como infringido y por ende se estaría  frente a la atipicidad del comportamiento.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

                  La  actividad  de los sujetos procesales, una vez ejecutoriada la resolución de  acusación,  la  circunscribe  el  artículo  446  del  C.  de  P.  P.  ,  a  la  preparación  de  la  audiencia  pública,  a que soliciten las nulidades que se  hayan  originado  en  la  etapa  de instrucción que no se hayan resuelto, y las  pruebas que sean conducentes.   

                  El  numeral  2o.  del  artículo  304  del  estatuto en cita, que es el precepto  descriptivo  de   la  causal  de  nulidad  en  el  cual finca la defensa su  solicitud, reza:   

                 ”  La comprobada existencia de irregularidades sustanciales que afecten el   debido  proceso ”   

                  La  concepción  del debido proceso se extrae del contenido del artículo 1o. de  la  Ley  Procedimental  Penal y se reduce al acatamiento que debe existir por el  Juez  competente, a las leyes preexistentes al acto imputado, observancia de las  formas  propias  del  juicio  dentro del cual el imputado ha de tener asistencia  técnica  y  a  que  se actualicen los principios de publicidad, de aducción de  pruebas, de contradicción, y de impugnación.   

       

                  Si  la  nulidad  que se invoca se afianza en el menoscabo del debido proceso, ha  debido  la  defensa  esforzarse dialécticamente en demostrar por qué acción u  omisión,  reprochable  a la Corte, se resintió la estructura del proceso en su  ciclo  instructivo  –  recuérdese que por mandato del artículo 446 en cita, la  nulidad  alegada  debe  originarse  por vicios presentados en la instrucción -,  pero apuntando a esa finalidad en su solicitud, nada aduce.   

                   Y  es  evidente  que  en  ese  sentido  el  libelista estaba desprovisto de toda  posibilidad  argumentativa,  porque  basta  con  examinar  la actuación surtida  hasta  el momento para comprobar que el trámite cumplido se ha adelantado en la  forma  compleja  y  progresiva  que atañe al proceso debido, según las fases y  grados dictados por nuestro estatuto procesal.   

                   En  efecto,  la  Corte asumió la competencia para investigar y juzgar al doctor  JULIO  MORA ACOSTA atendiendo a precepto constitucional que otorga ese monopolio  –  investigación  y  juzgamiento  –  por su carácter de actual congresista. En  desarrollo  del mismo, la colegiatura abrió investigación (fl.16), le recibió  indagatoria  al  imputado  (fl.57),  resolvió  su situación jurídica mediante  providencia  calendada  el  l3  de  septiembre  de  1994  decretando  medida  de  aseguramiento  de caución prendaria (fl.101), practicó las pruebas solicitadas  por  la  defensa  y  las  que  ordenó  oficiosamente  y  tras la clausura de la  investigación,  calificó  el  mérito  probatorio  del  sumario profiriendo en  contra  del  acriminado  resolución de acusación, para finalmente resolver los  recursos  que  fueron  interpuestos.  Luego,  ha existido absoluto respeto a los  principios  sustanciales  que  informan  el  debido  proceso,  y  por  tanto  es  infundada la afirmación que se hace sobre su desconocimiento.   

                    El  traslado  a  los sujetos procesales que ordena el artículo 446 del C. de P.  P.,  no constituye un nuevo momento procesal para revivir debates sobre aspectos  que  tocan  con  la  tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad, puesto que estos  son  fenómenos  jurídicos  que  se  tratan  en  la  calificación  del mérito  sumarial,  por  la defensa en la vista pública, y por el juzgador al momento de  proferir  el  fallo que resuelve la relación jurídico-procesal. El traslado en  mención,  da  la  oportunidad, en cambio,  para demostrar la existencia de  irregularidades  sustanciales  que  socavan,  en  forma  grave,  el  esquema del  proceso  y  que  por  lo  mismo  impiden que validamente el juzgador pueda hacer  pronunciamientos  de carácter definitivo sobre dicha relación, siéndole   permitido,  como único remedio, la invalidación de la actuación para dar paso  a subsanar el vicio.   

                   En  el  caso  que estudia la Corte, la defensa centró su atención en tratar de  demostrar,  disfrazadamente, que en la resolución de acusación se incurrió en  error  en  el  nomen juris  de  la  delincuencia,  con  el inocultable propósito de abordar de nuevo, entre  otros,  el  tema de la prescripción de la acción penal que fuera en su momento  estudiado  profusamente  por  la Corporación para desestimar su declaratoria en  virtud  a  que  el  poder  punitivo  del  Estado  no  había desaparecido por el  transcurso del tiempo, según claras y conocidas disposiciones.   

                   En  ese momento, también se hizo estudio detenido en punto a la tipicidad de la  conducta  sobre  la  lesión injusta al bien jurídico tutelado y el reproche de  culpabilidad  que,  a título de dolo, merecía, aspectos sobre los cuales no es  dable  retomar  su  examen por razón del estadio por el que transita el juicio.   

                    Finalmente,  ninguna  irregularidad  entraña  que,  habiéndose avizorado en la  calificación  del  mérito  del  sumario  la  posibilidad  de  que  se  hubiera  realizado  por  el  mismo  imputado un atentado contra el patrimonio económico,  que  no  fue  objeto  de  investigación,   se  proveyera la expedición de  copias  para  su  averiguación por separado, porque si bien lo ideal era que se  hubiera  formado  un  sólo proceso para investigar los hechos conjuntamente, al  no  haberse  procedido  así  no  genera  nulidad, pues no se presenta quebranto  sustancial alguno.   

                     Acarrearía  nulidad si al contrario, por el hecho no investigado, se le hubiera  convocado  a  juicio,  pues habría deslealtad con el acusado al deducirle cargo  del cual no tuvo oportunidad de defenderse.   

                     Significa     lo    anterior,    que    la    pretensión    de    nulidad    es  improcedente.   

                     Como  prueba  a  recaudar  antes  del señalamiento de la audiencia pública, se  dispondrá  que  se  solicite  a  las  autoridades pertinentes la expedición de  copia  integral  de  los  procesos  civil  y  laboral  de  que  dá  cuenta este  informativo.   

                     Por   lo   expuesto,   la   CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación  Penal,   

        R E S U E L V E   

                  l.  NO  DECRETAR  la  nulidad  de  lo  actuado  en este proceso, por las razones  anotadas en la parte expositiva.   

                  2.  Librar  oficios  a las autoridades respectivas, solicitando las fotocopias a  que se hízo mérito en la parte motiva.   

                 Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                 RICARDO    CALVETE  RANGEL   

JORGE    CORDOBA    POVEDA                               CARLOS   A.   GALVEZ  ARGOTE   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                  DIDIMO          PAEZ  VELANDIA                            

NILSON           PINILLA  PINILLA           JUAN   MANUEL   TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

     

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