11188 (22-05-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    IMPUTABILIDAD   

El  hecho  de  dictaminarse  la condición de  imputable  del  procesado, no impide que éste reciba la asistencia psiquiatrica  y  farmacológica  del  Estado,  cuando,  estando precautelativamente detenido o  bajo  tratamiento penitenciario purgando la pena, se establezca científicamente  que   padece   una  afección  mental  y  se  recomiende  la  reclusión  en  un  establecimiento especial.   

Proceso No. 11188  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                                  Magistrado ponente:   

                                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL.   

                                                                  Aprobado acta No. 77   

Santa Fe de Bogotá, D.C., veintidós (22) de  mayo de mil novecientos noventa y seis (1996).      

1. ASUNTO  

Resolver  la  petición de suspensión de la  “MEDIDA  DE  SEGURIDAD”,  hecha  por  el  Director  de la Reclusión Nacional de  Mujeres  de  Medellín,  en  favor  del  interno  RAMIRO  DE JESUS VELEZ RIVERA.   

2. CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El  Juzgado  Once  Penal  del  Circuito  de  Medellín  (Antioquia), el 13 de junio de 1995, condenó a RAMIRO DE JESUS VELEZ  RIVERA,  a  la  pena principal de veinticinco (25) años de prisión, como autor  del  delito de homicidio. Este fallo fue recurrido y el Tribunal Superior de esa  misma   ciudad   lo   confirmó   integralmente,   el  31  de  julio  del  mismo  año.   

Contra  la sentencia de segunda instancia el  defensor  del  procesado  interpuso el recurso extraordinario de casación, cuyo  trámite  se  surte  actualmente  en  esta  Corporación, siendo precisamente el  motivo  de su inconformidad, no haberse declarado en el fallo que el sentenciado  actuó dentro de las circunstancias del artículo 31 del C.P.   

En  escrito  que  antecede,  el Director del  centro  carcelario  donde  actualmente se halla recluído el procesado, solicita  “LEVANTAR  LA  MEDIDA  DE  SEGURIDAD  IMPUESTA  AL INTERNO VELEZ MEJIA RAMIRO DE  JESUS,  mediante  providencia  de  IV-28-95”.  Justifica su petición en que “se  hace  necesario,  TODA  VEZ  QUE  EL  CONTACTO CONTINUO CON INTERNOS QUE PADECEN  GRAVES  TRASTORNOS  MENTALES, pueden (sic) contrarrestar el tratamiento”, según  concepto  médico del psiquiatra de la institución, el cual anexó en fotocopia  (fl. 6 cuaderno de la Corte).   

En  la  parte  final  de este documento -que  corresponde a la historia clínica del interno-, se lee:   

          “Se  hizo  un  diagnóstico  de  psicosis  exotóxica y de psicosis  maniaco-depresiva.   

          Ha  habido  una muy buena respuesta al tratamiento farmacológico y  actualmente  se  encuentra  completamente  asintomático,  con un comportamiento  adecuado  en la unidad. Paciente imputable  que  puede continuar su tratamiento farmacológico en otro centro  carcelario” (Resaltó la Sala).   

La  petición de suspensión de la medida de  seguridad,  no  puede ser considerada por la Corte, por cuanto a VELEZ RIVERA se  le    condenó   a   PENA   DE   PRISION,   habida   consideración   de   su  condición  de  IMPUTABLE, dictaminada en el decurso del  proceso  por  el  Instituto  Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (fl.  257  cuaderno  del  Tribunal)  y ratificada, como acaba de verse, por el médico  tratante en el anexo psiquiátrico donde se encuentra recluído.   

Así lo reafirmaron los juzgadores de primera  y  segunda  instancia,  en  la  sentencia condenatoria -amparada como tal por la  doble  presunción  de  acierto y legalidad e intangible mientras no se produzca  el  fallo  definitivo-:  “Se hace reprochable penalmente su comportamiento y por  ello,  habida cuenta de su salud mental al momento del acontecimiento doloso, se  le  sancionará  con  pena  y  no  con medida de seguridad, pues que si requiere  tratamiento  diferente al que bien merece, bien puede solicitarlo cuando así lo  considere necesario” (fls. 284 y 285, cuaderno del Tribunal).   

Lo  anterior para significar que el hecho de  dictarminarse  la  condición  de  imputable  del procesado, no impide que éste  reciba  la asistencia psiquiátrica y farmacológica del Estado, cuando, estando  precautelativamente  detenido o bajo tratamiento penitenciario purgando la pena,  se  establezca  científicamente que padece una afección mental y se recomiende  la reclusión en un establecimiento especial.   

Ello  es  lo  que  ha  sucedido  en  el caso  sub-júdice:   

A  RAMIRO  DE  JESUS  VELEZ  RIVERA,  se  le  condenó  como  imputable, a la pena de 25 años de prisión. Y estando en curso  el  proceso  adelantado en su contra, concretamente cuatro (4) meses después de  los  hechos, “inicia un cuadro Maníaco” diagnosticado por el Instituto Nacional  de  Medicina  Legal  y  Ciencias  Forenses, lo que llevó al perito a sugerir su  traslado  de  la  Cárcel  al  Anexo  Psiquiátrico  de  Las  Mercedes, para que  recibiera el tratamiento respectivo.   

Ahora, cuando el interno ha permanecido más  de  un  año  recluído en establecimiento especial y recibiendo asistencia  profesional  y  tratamiento farmacológico, el Director del centro de reclusión  solicita  el  levantamiento  de  la medida, apoyado en el concepto precitado del  psiquiatra de la institución.   

La  pretensión analizada, como se anotó en  párrafos  precedentes,  si bien no puede constituir suspensión o modificación  de  una  medida  de seguridad, ello no impide a la Sala allegar los elementos de  juicio   suficientes   para   eventualmente   solicitar  al  Instituto  Nacional  Penitenciario  y Carcelario la variación del sitio de reclusión del procesado,  siempre  y cuando el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses lo  examine  nuevamente  y  conceptúe sobre la conveniencia de esta determinación,  todo  de  conformidad  con  los  arts.  74  y 75-1 de la Ley 65 de 1993 (Código  Penitenciario y Carcelario).   

Por  manera  que,  si  bien  es  cierto  se  abstendrá  la  Sala de considerar la petición de “levantamiento” o suspensión  de  la  medida  de  seguridad,  la Corte ordenará oficiosamente, practicarle al  procesado  nuevo  dictamen  psiquiátrico  para  establecer  la  conveniencia de  suspender  o  continuar  el tratamiento a que actualmente viene siendo sometido,  en otro sitio de reclusión diferente del anexo psiquiátrico.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

          RESUELVE   

1.  ABSTENERSE  de  considerar  la petición  hecha  por  el  Director  del  anexo  psiquiátrico de la Reclusión Nacional de  Mujeres   de   Medellín,   en   favor  del  procesado  RAMIRO  DE  JESUS  VELEZ  RIVERA.   

2.  ORDENAR oficiosamente, que al interno en  mención  le  sea   practicado por parte del INSTITUTO NACIONAL DE MEDICINA  LEGAL  Y  CIENCIAS  FORENSES, un nuevo dictamen psiquiátrico para establecer la  conveniencia  de  suspender  o  continuar  el tratamiento farmacológico en otro  centro  carcelario  diferente  del  anexo  psiquiátrico  donde  actualmente  se  encuentra.   

         Notifíquese y cúmplase.   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                               RICARDO     CALVETE  RANGEL   

JORGE    CORDOBA    POVEDA                           CARLOS   AUGUSTO   GALVEZ  ARGOTE   

CARLOS   E.   MEJIA   ESCOBAR                     DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON   PINILLA   PINILLA                              JUAN    MANUEL    TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

     

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