16387 (12-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     Nº  16387   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

Dr.  JORGE  E.  CÓRDOBA  POVEDA   

Aprobado   acta   N°  37   

Bogotá  D.C., doce (12) de marzo de dos mil  uno (2001).   

V I S T O S  

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JAMES GIRÓN BARONA.   

H E C H O S  

Fueron  relatados en la sentencia de primera  instancia, de la siguiente manera:   

“El  día 28 de mayo de 1995, a eso de la  una  y  veinte  p.m.,  en la intersección de la calle 73 con diagonal 26 G 1 de  esta  ciudad  (Cali),  cuando  el  bus  de pasajeros afiliado a la empresa Verde  Plateada   No  183  de  placas  VBK-266,  conducido  por  James  Girón  Barona,  colisionó  con  el  señor José Alfredo Abril Cárdenas quien se movilizaba en  una  bicicleta  en el mismo sentido que lo hacía el bus, es decir, por la calle  73 de acuerdo con lo que muestra el croquis.   

La víctima quedó muerta instantáneamente,  pues   hubo   aplastamiento  cráneo  facial  y  encefálico  y  politraumatismo  secundario  a  lesión  contusa compatible con accidente de tránsito, según se  puede  observar  en  los  resultados  de   la  necropsia,  las fotografías  tomadas  poco  después  de ocurridos los hechos y las verificaciones dejadas en  el acta de levantamiento de cadáver …”.   

2.-  El Juzgado 20 Penal del Circuito de  Cali,  mediante  sentencia del 22 de septiembre de 1998, condenó a JAMES  GIRÓN BARONA a la pena principal de  2  años  de  prisión  y  a  las  accesorias de rigor, como autor del delito de  homicidio culposo.   

Inconforme  con  la  anterior  decisión, su  defensora  interpuso  recurso  de  apelación,  el  cual  al ser desatado por el  Tribunal  Superior  de  Cali, el 25 de mayo de 1999, la confirmó integralmente,  fallo  contra  el  cual  se  interpuso  el recurso extraordinario de casación y  dentro del término legal se presentó la respectiva demanda.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

Al  amparo  del  cuerpo segundo de la causal  primera  de  casación,  la defensora presenta un solo cargo contra la sentencia  de segunda instancia. Sus argumentos se pueden sintetizar así:   

Dice que el Tribunal incurrió, al momento de  apreciar  el  acervo probatorio, en un falso juicio de identidad que llevó a la  violación  indirecta  de  los  artículos  247,  254 y 445 del C. de P.P., pues  tergiversó  el  contenido  material  y objetivo de varias pruebas, lo que de no  suceder  habría  llevado  a  la absolución del procesado, bien por ausencia de  responsabilidad  o  en aplicación del principio de in  dubio pro reo.   

Por   ello,  empieza  refiriéndose  a  la  “mutación”  y  “cercenamiento”  de  la  declaración  de  los  testigos  Mariela  Hurtado  y  José  Osías  Palomeque, al considerar que el sentenciador  coligió  de sus declaraciones que previo al aplastamiento de la humanidad de la  víctima,  el automotor golpeó la bicicleta, lo  que determinó su caída,  lo  cual  no  se  aviene  a  la  realidad  de  la prueba. Todo para descartar la  exculpación  del  sindicado que atribuyó el hecho a lo abrupto y sorpresivo de  la caída y, por ende, a que no tuvo tiempo para maniobrar.   

Igualmente,  sostiene  que se tergiversó la  declaración  de  Palomeque y el acta de levantamiento del cadáver, pues aquél  dijo  que  la  superficie de la vía era rizada y en el acta se dejó constancia  de  que  estaba  en  malas  condiciones  y el pavimento se encontraba destruido,  mientras  que  en  la  sentencia  “se  consigna que el señor fiscal por parte  alguna  da  cuenta  de  la  existencia de irregularidades sobre la calzada en la  cual  se  presentó  el  accidente”, lo que le permitió descartar la versión  del  procesado,  en el sentido de que la víctima cayó espontáneamente al paso  del bus por él conducido.   

Solicita, en consecuencia, casar la sentencia  y absolver al procesado.   

ALEGACIÓN DEL NO RECURRENTE  

En   el   debido   momento   procesal,  el  representante  del  Ministerio  Público  se  opone  a  las  pretensiones  de la  demanda,  como  quiera  que  dice  que  el  yerro  acusado  lo  que denota es un  desacuerdo  con  la  valoración  probatoria  que efectuó el sentenciador, pues  claramente  se  advierte  en  la  sentencia  que  el juicio de valor que hace el  Tribunal  se  contrae  a  la  verificación  de un triple daño en la bicicleta,  especialmente  en  la  llanta  trasera,  que demuestra que sí existió un golpe  previo,  circunstancia  que  unida  al  análisis  de  la huella de frenada (2,5  metros),   llevó  al  Tribunal  a  la  certeza  sobre  la  responsabilidad  del  procesado.   

Añade que el demandante simplemente expresa  su  personal criterio sobre los hechos, pero no muestra la distorsión en que se  incurrió en el análisis de las pruebas.   

LA CORTE CONSIDERA  

La  demanda  de  casación  que a nombre del  procesado  JAMES GIRÓN BARONA  presentó  su  defensora,  no  reúne  los  requisitos  formales  de  claridad y  precisión  que  exige  el artículo 225 del Código de Procedimiento Penal para  que pueda ser admitida. En efecto:   

1.  No  indica cuál fue la norma sustancial  infringida,  ni  su  sentido,  esto  es,  falta  de  aplicación  o  aplicación  indebida,  y  le  da  el  carácter  de  tales  a  normas  procesales,  como los  artículos 247 y 254 del C. de P. Penal.   

2. Aunque se sostiene que los testimonios de  Mariela  Hurtado  y  José Osías Palomeque fueron distorsionados, en el sentido  de  que  éstos  no  dijeron  que  el  automotor  golpeó a la bicicleta, lo que  determinó  su  caída y el atropellamiento de quien la conducía, y el Tribunal  de  esas  declaraciones  dedujo  que  si,  no  muestra  que el sentenciador haya  falseado  su tenor literal, ni señala en qué pruebas se basó para condenar y,  por    lo    tanto,   cuál   fue   la   trascendencia   del    vicio   que  denuncia.   

3.  En  lo  atinente a que se tergiversó el  testimonio  de  Palomeque y el contenido del acta de levantamiento del cadáver,  en  cuanto  allí  aparece  que la vía estaba en mal estado y  el Tribunal  afirmó  lo  contrario,  también  dejó  el reproche a mitad de camino, pues no  indica  qué  otros elementos de convicción fueron considerados por el Tribunal  para  colegir  el  estado  de  la vía ni cuál la incidencia del desatino en la  parte conclusiva del fallo.   

4.  Finalmente,  toda  la  argumentación se  reduce  a  que  se  le  otorgue  credibilidad  al procesado sobre la manera como  ocurrieron  los hechos, desconociendo que la simple discrepancia sobre la fuerza  persuasiva   de   un  medio  de  prueba  no  constituye  ningún   desatino  demandable  en casación, a menos que aparezca que se violaron los postulados de  la  sana  crítica,  evento  en  el cual se deberá denunciar y demostrar que se  incurrió  en error de hecho por falso raciocinio.   

Al  no  reunir  la  demanda  los  requisitos  legales  para  su  admisión,  y dado que la Corte no puede enmendar sus yerros,  por razón del principio de limitación, su rechazo se impone.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R E S U E L V E  

RECHAZAR  IN LIMINE  la   demanda   de   casación   presentada  por  la  defensora  de  JAMES  GIRÓN  BARONA. En consecuencia, se  declara      desierto     el     recurso     extraordinario     de     casación  interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno (art. 197 del C. de P.P.).   

Devuélvase  el  proceso  al  Tribunal  de  origen.   

Comuníquese y cúmplase.  

CARLOS E. MEJÍA  ESCOBAR  

FERNANDO   ARBOLEDA  RIPOLL                                            JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE                             JORGE    ANIBAL    GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                             ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON   E.  PINILLA  PINILLA                                          MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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