AP252-2017(48622)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado  Ponente   

AP252-2017  

Radicación  N°  48622   

(Aprobado  acta  N°    017)   

         

         Bogotá,  D.  C.,  veinticinco  (25)  de  enero    de   dos   mil  diecisiete             (2017).   

         La  Corte  se pronuncia sobre la admisibilidad formal de la demanda  de  revisión  presentada  por  el  defensor  de JOSÉ  ALAÍN  VARGAS  CASTRO  en  contra  de  la  sentencia  emitida  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá que, el 6 de  diciembre  de 2011, lo declaró coautor penalmente responsable de los delitos de  concierto  para  delinquir  y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes,  ambos en la modalidad agravada.   

  H   E   C   H   O  S   

         Fueron    expuestos    por    el    Tribunal    de   la   siguiente  manera:   

“Gracias  a  la información brindada por  una  fuente  humana  no  identificada,  se  puso  al  descubierto  la  actividad  delictiva  realizada  por  un  grupo de personas tendiente a suministrar insumos  químicos  aptos  para  el  procesamiento  de  narcóticos  y  el  transporte de  clorhidrato  de  cocaína,  entre los departamentos del Meta, Guaviare, Nariño,  Norte de Santander y el Magdalena Medio.   

Tras    labores   de   inteligencia   e  investigación,  se  pudo  identificar  a  algunos  de  los  integrantes  de  la  organización   criminal,  entre  ellos  […]  JOSÉ  ALAÍN VARGAS CASTRO […]”.   

LA DEMANDA DE REVISIÓN  

         El  accionante  invoca  la revisión del fallo con fundamento en el  artículo  192,  numeral 7º, de la Ley 906 de 2004, aduciendo que por virtud de  lo  dispuesto  por  la  Corte  Suprema  de Justicia en la sentencia de casación  dictada  dentro  del  radicado  33254,  la  sanción  impuesta  en  contra de su  prohijado  resulta  desproporcionada,  pues,  desde  su  punto  de vista, no era  procedente  para  dosificar  su monto que los juzgadores acudieran al incremento  punitivo consagrado en el artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

         De  este  modo,  luego  de transcribir apartes de dicho proveído y  del  emitido  dentro  del  radicado 41157, estima que pese a que los delitos por  los  que  se profirió condena no hacen parte de aquellos que prevén exclusión  de  beneficios,  incluso  en  los  casos  en  que  las  diligencias culminen por  allanamiento  o  preacuerdo,  es  viable redosificar el quantum irrogado, ya que  “realizar  este  incremento  […]  frente  a otros  (sic)  penal  que  no  son  considerados  tan  graves (sic) res quebrantaría el  derecho  a  la  igualdad”,  aportando con el libelo  copia  de  los  fallos de primera y segunda instancia, así como poder conferido  para actuar.   

CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE   

1.  Atendiendo la naturaleza excepcional de  la  acción de revisión y su carácter rogado, el legislador ha establecido una  serie  de exigencias a efectos de darle paso a la demanda contentiva de la misma  que,  en  términos  generales,  consisten en la determinación de la actuación  procesal  cuya  revisión  se impetra, el señalamiento de las conductas penales  que  motivaron  las decisiones cuestionadas, indicar la causal que se invoca, la  relación  de  pruebas  o  evidencias que fundamentan la solicitud y aportar con  esta  copia  de  las  providencias  demandadas,  junto  con  la constancia de su  ejecutoria.   

Así  las  cosas,  surge  que  el  libelo  respectivo  no  es  un  escrito  de  libre confección y está sometido a reglas  concretas  de  postulación  que  de  ser obviadas impiden a la Corte abordar su  estudio,  ante  la  falta  de  la  idoneidad  conceptual mínima para remover el  instituto de la cosa juzgada.   

         2.   En   ese   orden,  ha  de  decirse  que  son  ostensibles  las  inconsistencias  que  se  advierten  en  la  misiva  allegada  a  la Sala por el  apoderado    del    condenado    y    que    conducirán   a   su   inadmisión,   según   se  constata  a  continuación:   

         2.1.  En  primer lugar, el accionante se limitó a aportar copia de  los  fallos  de  instancia  omitiendo  adjuntar  su  constancia  de ejecutoría,  requisito    cuya    verificación   es   ineludible   para   darle   curso   al  trámite.1  Tal  falencia  no  es  susceptible de ser enmendada por la Corte,  dado  el  carácter  rogado  de  la  acción  y  que  impone  al  demandante  el  cumplimiento   de  dicha  carga  procesal  (Cfr.  CSJ  AP,  06  Jul  2005,  Rad.  23838).    

         2.2.  Lo  anterior  es  suficiente  para  rechazar  el  libelo,  no  obstante,  no  puede pasar desapercibido que la petición elevada de todos modos  carece   de  cualquier  soporte  jurídico  con  vocación  de  legitimarla.  En  efecto:   

         El  sentido  y  alcance  de  la  causal  invocada,  se  encamina  a  evidenciar  cómo  la sentencia que se aspira rescindir adoptó una decisión en  determinado  aspecto  con  base  en  una opinión imperante en ese momento y que  posteriormente  la  Sala  de Casación Penal modifica, resultando la nueva tesis  benéfica  a  la  situación  del  condenado  (CSJ  AP  3713-2014). Entonces, es  indispensable  con  ese cometido que se especifique de forma puntual cuál es el  pronunciamiento  que  permitiría  contemplar la variación de aquel criterio y,  en  especial,  su  incidencia  concreta  en  el  asunto  materia  de discusión.   

         Tal   metodología  brilla  por  su  ausencia  en  el  sub  examine, toda vez que el accionante,  en  lugar  de  develar  la  presencia  de  ese  contexto,  se  dedicó de manera  genérica  a  transliterar apartes de las providencias que a su juicio tendrían  la  capacidad  de  replantear  los  criterios  empleados  para dosificar la pena  irrogada      a      VARGAS     CASTRO,  dejando al  albur  el  hipotético  asidero  de  su  pretensión. Es decir, no aparece en su  postulación  razonamientos  idóneos  que  permitan  avizorar bajo que premisas  sería  viable  auscultar cómo el incremento punitivo previsto en la Ley 890 de  2004,  no  tendría  cabida  tratándose  de ilícitos respecto de los cuales es  procedente  rebajar  la  pena  imponible  de  mediar  allanamiento o preacuerdo,  según  aconteció  en este evento, en el que se degradó el monto fijado por la  ley  para  los  injustos  por  los que se adelantó la acción penal debido a la  aceptación de responsabilidad.   

         Desde  esta  perspectiva,  ninguna  concordancia se vislumbra entre  los  argumentos  decantados  dentro del pronunciamiento proferido en el radicado  33254  y  la  situación  particular  del  condenado, por cuanto un examen de lo  allí  expuesto permite colegir que el aumento de penas que operó en su caso no  surge  desproporcionado al obedecer a la dinámica propia de la Ley 906 de 2004,  a   través  de  la  cual  se  adoptó  el  sistema  penal  acusatorio  para  el  procesamiento  de  noticias  criminales.  Debe recordarse que este modelo supone  como  eje  fundamental los mecanismos de terminación anticipada, auspiciándose  una  visión  que exalte los beneficios que trae consigo la justicia premial, en  esa  secuencia,  el  legislador  consideró  que  la  negociación de penas y la  figura  del allanamiento (que permite inclusive una rebaja de hasta el 50% de la  sanción  aplicable),  demandaban un incremento de los montos previstos para los  delitos  en  el  Estatuto  Punitivo  y  así  brindar un margen de maniobra a la  Fiscalía  en  aras  de propiciar la aceptación de responsabilidad, con miras a  lograr  tal  reconocimiento  y  al que solo puede arribarse de ofrecerse ciertas  contraprestaciones.  En  esa coyuntura, se desenvuelve el artículo 14 de la Ley  890  de  2004,  a  efectos  de poner a tono las sanciones consagradas en aquella  codificación con el nuevo paradigma procesal.   

         Por  consiguiente,  no  tiene  cabida  pregonar  en  este asunto el  eventual  quebranto  del  principio  de igualdad, de cara a los injustos por los  que  se  dictó  sentencia y en los que opera el incremento punitivo en comento,  en  tanto no se está ante situaciones semejantes a las analizadas en el aludido  cambio  jurisprudencial,  puesto que este hace referencia a ciertos supuestos en  los   que  la  terminación  anticipada  de  la  actuación,  ya  bien  sea  por  allanamiento  a  cargos  o  preacuerdos, no apareja ningún beneficio para quien  acude  a  esos  institutos  por  expresa  prohibición  legal desvirtuándose la  finalidad  que  llevó  al  aumento  general  de penas señalado en precedencia,  escenario  que  difiere del suscitado en este caso en el que, se insiste, sí se  aminoró la aflicción contemplada en el Código Penal.   

3. En suma, ante el evidente incumplimiento  de  uno  de  los  presupuestos  formales  de  admisibilidad  de  la  acción  de  revisión,  aunado a la ausencia de fundamento sustancial de la causal en la que  se  ampara  la  misma,  la  decisión  que se impone, según se anticipó, es la  inadmisión.   

         En  mérito  de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA  DE CASACIÓN PENAL,   

R   E  S  U  E  L  V  E   

         INADMITIR   el   libelo   de  revisión  allegado  por  el  defensor  de  JOSÉ  ALAÍN VARGAS  CASTRO.   

Contra  la  presente  decisión  procede el  recurso de reposición   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Ley   906  de  2004,  artículo  194,  inciso  final     

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