AP1230-2016(47399)

2016

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

Magistrado ponente  

AP1230-2016  

Radicación n° 47399  

(Aprobado   Acta  No.53)   

Bogotá  D.C.,  dos  (02) de marzo de dos mil  dieciséis  (2016).   

Se   pronuncia  la  Sala  respecto  de  los  impedimentos  manifestados por los Magistrados Leoxmar  Benjamín      Muñoz      Alvear,     Roberto    Felipe    Muñoz    Ortiz   y  Juan  Manuel Tello Sánchez,  dignatarios  de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali, para conocer de las  apelaciones     interpuestas     tanto    por    el    procesado    FABIÁN  LASSO  HERRERA,  a  través de su  defensor,   como  por  las  víctimas  contra  la sentencia proferida el 28 de agosto de 2015 por el Juzgado  Octavo  Penal  del  Circuito  con  funciones de conocimiento de la misma ciudad.   

ANTECEDENTES  

1. Actuación relevante.  

1.1.  La  Fiscalía  formuló  imputación,  presentó  escrito  de  cargos y acusó a FABIÁN LASSO  HERRERA  por homicidio agravado (numeral 71 del artículo  104  del  Código  Penal)  el  23 de agosto, 23 de septiembre y 20 de octubre de  2011, respectivamente.   

1.2.   El  ente  acusador  y  el  procesado  convinieron  que  este  último  aceptaría  el  cargo  de  homicidio  simple en  legítima  defensa  excedida (artículo 103 del Código Penal y 32-7, inciso 2º  ídem).   

Para  ese  efecto  el documento de preacuerdo  señaló:   

“[N]o existieron el estado de indefensión  ni  el  motivo  abyecto  o  fútil  que se imputó al acusado debido a que en el  material  probatorio  legalmente  obtenido  por  la  Fiscalía se observa que el  acusado  FABIÁN  LASSO al  enterarse   que   STEVEN   VELASCO   –la  víctima-  estaba  atacando su casa donde estaban la mujer y el  hijo,  actuó  por  la  defensa  de  la integridad física de éstos, además se  establece  que pretendía ingresar a la fuerza a esta residencia, y por proteger  su  propia  integridad,  prueba  de  ello son los testimonios de (…) MARTÍNEZ  PEDRAZA  quien  dice  que  al  llegar  a  la casa observó la chapa forzada, los  vidrios  rotos  tanto  de puerta y ventanas, y (…) de DIEGO MARTÍNEZ CÁCERES  HERRÁN  y  HENRY  PÉREZ  MORENO quienes observan cuando STEVEN a quien conocen  como  El  Hechicero  llegó  lanzando  piedras  contra la casa, que en el primer  momento    no   estaba   FABIÁN   LASSO   dentro  de  ella,  cuando  llega  ingresa  trayendo  consigo  un  cuchillo,  además  los  familiares y amigos de la víctima confirman que STEVEN  VELASCO  inicia  los problemas, había lanzado piedras a la casa de FABIÁN y que producto de ello se da una  pelea,    se    observa    entonces    que   FABIÁN  LASSO   actúa  además  para  proteger  su  vida  e  integridad  personal,  actuó  para proteger un derecho propio y ajeno, actual e  inminente,  inevitable  de  otra  manera  y  que  además  no  fue  FABIÁN  LASSO  quien lo causó, sino la  propia  víctima  llena  de  ira  por  la  burla  de  sus  amigos  por  un golpe  –batazo- que recibió de  manos   de  FABIÁN  LASSO  días anteriores (…)”.   

“Fue  esta  golpiza  dada por FABIÁN  LASSO  la  que genera la sed de  venganza  de  STEVEN VELASCO quien arremete contra la propiedad de su victimario  FABIÁN  LASSO, a sabiendas  que  allí  dentro  estaba una mujer y un bebe de 3 meses de edad, -sin embargo-  por  la manera en que se ocasiona la lesión a STEVEN VELASCO tal comportamiento  se  adecúa  de  manera  perfecta  a  lo  estipulado  en  el  Art.  103 del C.P.  (…)”.   

1.3. El Juzgado Catorce Penal del Circuito con  funciones  de  conocimiento  de  Cali  el  18 de enero de 2012 declaró legal el  preacuerdo antes mencionado.   

Apelada la anterior decisión, fue revocada el  23  de  marzo  de  2012  por  la  Sala  Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cali  –integrada   por   los  Magistrados      Leoxmar     Benjamín     Muñoz  Alvear,   Roberto  Felipe  Muñoz  Ortiz  y Juan Manuel  Tello Sánchez.   

1.4.   Las  partes  celebraron  un  segundo  preacuerdo2  por  el  cual  el  procesado  aceptó el cargo de homicidio simple  atenuado   por   “ira  e  intenso  dolor”  (artículos  103  y  57 del Código  Penal),  sin  embargo  el  Juzgado  Décimo  Penal del Circuito con funciones de  conocimiento  de  Cali  lo  declaró  ilegal  el  19  de  febrero de 2013.    

1.5. Adelantadas las audiencias preparatoria y  de    juicio   oral,   LASSO   HERRERA   fue  condenado  el  28  de  agosto de 2015 a la pena principal de 17  años  de  prisión  como  autor responsable de homicidio simple. Esta decisión  fue  apelada  tanto por el defensor del acusado como por el representante de las  víctimas.   

Al momento en que el Tribunal Superior de Cali  debía  pronunciarse de las apelaciones, los tres magistrados atrás mencionados  se  declararon  impedidos  para  conocer del asunto y remitieron la actuación a  sus  pares  de  la  misma  colegiatura, quienes por auto emitido en Sala dual no  aceptaron  la  manifestación  y  enviaron  las  diligencias  a la Corte para su  resolución definitiva.   

2.   Fundamento  de  las  declaraciones  de  impedimento.   

2.1.    Los    Magistrados   Leoxmar   Benjamín   Muñoz   Alvear  y  Roberto  Felipe Muñoz Ortiz  indicaron  estar  incursos en el supuesto fáctico contenido en el numeral 4 del  artículo  56  del Código de Procedimiento Penal de 2004, por cuanto al conocer  en  segunda  instancia  del  preacuerdo  signado  por  las  partes  y revocar la  aprobación  que del mismo hizo el Juez Catorce Penal del Circuito con funciones  de  conocimiento  de  Cali,  comprometieron  sus  criterios  frente a la posible  responsabilidad del procesado.   

Para  su demostración señalaron los apartes  pertinentes  de la providencia, en los que expresaron sus opiniones en relación  con   la   conducta   del   procesado   FABIÁN  LASSO  HERRERA.    

2.2.    El    Magistrado    Juan  Manuel  Tello  Sánchez, no obstante  hallarse  en similar situación a la de sus pares atrás mencionados, manifestó  su  impedimento basado en el numeral 6º del artículo 56 de la Ley 906 de 2004,  pues    adujo    haber    participado    dentro    del   proceso,   “teniendo  en  cuenta  que  al  existir  un  preacuerdo  entre la  Fiscalía  y  el  imputado, que fue aprobado en su legalidad y que fue objeto de  controversia,     el     asunto     –lo  conoció-  rechazando  el mismo, pero  haciendo  unas  consideraciones  muy  puntuales  en  el  sentido  de no estar de  acuerdo  con la existencia de un homicidio agravado basado en el numeral 7º del  artículo  104  del  C.P.,  adelantado –su-  criterio en el sentido de la posible  comisión  de  un  homicidio  simple  en estado de ira  (sic)”.   

Enfatizó  en  no haber conocido de un asunto  accidental   dentro   del  proceso,  “sino  de  una  situación    que    vincula   de   manera   determinante,   pues   –adelantó   su  opinión-  con  base  en los elementos materiales probatorios arrimados a la  actuación,  que  permitieron  tomar esa decisión”,  lo  cual afecta su imparcialidad para emitir sentencia  de segunda instancia.   

CONSIDERACIONES  

1.  De conformidad con el artículo 58A de la  Ley  906  de  2004,  adicionado  por  el artículo 83 de la Ley 1395 de 2010, la  Corte  es competente para pronunciarse en relación con el impedimento expresado  por dignatarios de la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali.   

2.  Constituye  criterio  reiterado  de  esta  Colegiatura,  que  el  instituto del impedimento tiene como finalidad garantizar  los  principios  de imparcialidad y objetividad del funcionario judicial, cuando  ejerce  la  atribución  de  administrar  justicia;  de tal suerte que cualquier  factor  que  pueda  afectar  su  buen  juicio y transparencia se erige en motivo  suficiente  para  separarlo  del conocimiento del asunto. (CSJ AP, 13 Ago. 2014,  Rad. 44362, entre otros).   

3.  Corresponde  a la Corte determinar si los  doctores  Leoxmar Benjamín Muñoz Alvear,  Roberto Felipe Muñoz Ortiz  y Juan Manuel Tello Sánchez  deben  marginarse del conocimiento de las apelaciones interpuestas  tanto     por    el    procesado    FABIÁN    LASSO  HERRERA,   a   través  de  su  defensor,   como   por  las  víctimas  contra  la  sentencia  -proferida el 28  de  agosto  de  2015  por  el Juzgado Octavo Penal del Circuito con funciones de  conocimiento   de  Cali  mediante  la  cual  aquél  fue  condenado  como  autor  responsable    de    homicidio   simple-,  pues  la  razón impeditiva invocada fue la de haber rechazado el  preacuerdo  suscrito  entre las partes –el  cual  había  sido aprobado en primera instancia por el juez de  la causa-.   

4.  Para  los  dos  primeros Magistrados esta  circunstancia  materializa  la  última  de  las  hipótesis  consagradas  en el  artículo  56-4  de  la  Ley  906  de  2004,  la  cual  señala  como  causal de  impedimento   “que   el   funcionario  haya  (…)  manifestado su opinión sobre el asunto materia del proceso”.   

El   último   de  los  dignatarios  atrás  mencionados  es  del criterio que su situación satisface el segundo presupuesto  impeditivo       contenido      en      el      numeral      6      ídem:  “que  el funcionario (…) hubiere participado dentro del proceso”.   

5. En relación con la primera de las causales  enunciadas,  si  bien para su configuración es necesario que: (i) la opinión o  concepto  que  la  origina  haya  sido  dado  por  fuera del proceso; (ii) esté  referida  en concreto al asunto que es materia de estudio; y (iii) comprometa el  recto  juicio  del juzgador en la resolución o definición del caso; la Sala de  Casación  Penal  ha  aceptado  como  excepción a la primera de las exigencias,  cuando  “el  servidor  judicial en el desempeño de  sus  funciones anticipa conceptos sobre aspectos puntuales del asunto, por fuera  del  marco propio de su competencia, que compromete su criterio”, evento  en  el  cual  “resulta sensato y  razonable  declarar  su  separación  del conocimiento del asunto, con el fin de  garantizar  el  principio  de  imparcialidad  en su definición, y evitar que se  genere  desconfianza  en  los  sujetos  procesales  y en la comunidad en general  (Cfr.   Auto   de   29   de   noviembre   de   2000,  Rad.,  17843  (…)     entre     otros)”3   

.  

Respecto  del  segundo  motivo de impedimento  –el de haber “participado  dentro  del  proceso”-,  la   Corte   tiene   establecido   que   esta  causal  “se  estructura  cuando  el  servidor  judicial  ha  comprometido  su  opinión  con  aspectos sustanciales del proceso, a través de  afirmaciones,  negaciones  o comentarios relevantes del acontecer fáctico (…)  sobre   los  cuales  debe  pronunciarse  de  nuevo”.   

6.  Ahora  bien,  la  Sala Penal del Tribunal  Superior  de Cali por auto emitido el 23 de marzo de 2012 resolvió “revocar  la  providencia interlocutoria proferida el 18 de enero  de   2012   por   el  Juzgado  Catorce  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento”  mediante la  cual  impartió  “legalidad al preacuerdo presentado  por  la  Fiscalía  (…) y el procesado FABIÁN LASSO  HERRERA   (…)”,   que  consistió    en   aceptar   el   cargo   de   homicidio   simple   “incurriendo  en  la  causal  7, inciso segundo, del artículo 32  del  C.P.  el  cual  refiere  exceso  de  legítima defensa (…)”.   

Ciertamente, como lo indican las declaraciones  de  impedimento,  en  la  decisión  precitada  los  magistrados  expresaron sus  opiniones  sobre  el asunto que fue objeto de juzgamiento, particularmente en lo  relacionado   con   la  legítima  defensa  excedida,  al señalar:   

“Efectivamente para poder hablar de exceso  en  la  legítima  defensa  en  los  hechos (…) se hace necesario verificar en  principio  si  efectivamente  hubo  legítima  defensa  y luego estudiarla en el  marco del exceso.   

“En  el  caso  bajo estudio, considera la  Sala  que  no  se presenta legítima defensa ni exceso en la misma en la acción  homicida  en  contra  de la persona quien en vida respondía al nombre de STEVEN  VELASCO”.   

(…)  

“En  efecto,  el  procesado  FABIÁN  LASSO  HERRERA  actuó motivado  por  la  acción  injusta  de  STEVEN VELASCO quien respondía un comportamiento  anterior,  al  parecer  un batazo que se le hubiere ocasionado a la altura de la  cabeza  y  que proviniera de FABIÁN LASSO,  actitud  que  fue  llevada  de  manera  consciente por el occiso  cuando  se enteró por medio de sus amigos que FABIÁN  LASSO  le  había  propinado  tal golpe. Por esa sola  manifestación  ya  se  podría  descartar  la  legítima defensa en que hubiere  actuado     FABIÁN    LASSO    HERRERA,  pues  fue  éste  que (sic) generó la acción vengativa del hoy  occiso STEVEN VELASCO (…).   

“(…)  

“Para esta Corporación, el devenir de los  sucesos  a  partir  de  aquel  instante  en  que  STEVEN  VELASCO y FABIÁN      LASSO      HERRERA  aquel  12  de  marzo de 2011 se  encontraban  enfrentados,  pues  en  dicha  riña  (sic) permitiría afirmar que  FABIÁN  LASSO no tiene el  derecho  de  defenderse,  por  cuanto  del  legajo  probatorio  que presentó la  Fiscalía  en  la  audiencia  celebrada  ante  el  a  quo  se  puede extraer que  efectivamente  no  se  encontraba  el  procesado  ante  una  agresión  actual e  inminente,   toda   vez   que   según   varios   declarantes  fue  FABIÁN   LASSO   cuando   observó  su  residencia  golpeada  por  las  piedras,  que entró a la misma y se resguardó,  pero  previamente  había  observado  el  regreso que hacía STEVEN VELASCO para  materializar  el  acto  de venganza por el batazo ocasionado. Fue ese interregno  de  tiempo que le permitió al acusado no sólo verificar las condiciones en que  se  encontraba  su  casa, sino también verificar la integridad de su familia y,  ya  enterado  de  esa situación, se encargó de dirigir su voluntad a conseguir  un  cuchillo  para  entrar  a  repeler  un ataque del que ya tenía conocimiento  había  sido  generado  por  el  golpe  que  con un bate había ocasionado días  atrás a su contrincante.   

“Además  debe  recordarse  que  de  las  declaraciones  que  arrimó  la  Fiscalía  se  extrae  la  de la señora YERLEY  VANESSA  GALINDO  MENESES  quien  pone  de  referencia una riña que se suscitó  entre   FABIÁN  LASSO  y  ESTEVEN  VELASCO,  circunstancia ella (sic), que no admite la legítima defensa,  más  aún  cuando los dos contrincantes de manera consciente deciden provocarse  daño  o  lesiones  físicas.  Además  de  lo  anterior  no se habían roto las  relaciones  de equilibrio de combate, toda vez que los declarantes han informado  que  no  solo  FABIÁN LASSO  sacó  de  su  residencia un cuchillo sino que STEVEN VELASCO tenía previamente  otra  arma  blanca que estaba utilizando minutos antes, para tratar de forcejear  la  puerta  de  entrada  de  la  residencia de FABIÁN  LASSO (…).   

“(…)  

“Aún más, para reiterar que la legítima  defensa  no tiene cabida en este caso concreto, se ha presentado la información  consistente  en  que el grado de agresividad con que fue recibido STEVEN VELASCO  conllevó  a  que  quisiera  evadir  la  respuesta  agresiva  que  se hizo de su  contrincante     el     señor     FABIÁN    LASSO  HERRERA,  es decir que quiso seguir evitando la riña  y  para  ello al correr del sitio de los hechos, se tropezó con los ladrillos y  piedras  que se habían dejado de utilizar en contra de la residencia del señor  LASSO  HERRERA, conllevando  a  que  la  víctima  se  cayera  y que por la espalda fuera atacado por el  señor   LASSO   HERRERA  generándole  las  heridas que ocasionaron la muerte de STEVEN VELASCO MOSQUERA.  Se  traduce  lo  anterior  en  que  el  señor  STEVEN  VELASCO  al abandonar la  confrontación    y    el   señor   FABIÁN   LASSO  HERRERA  querer seguirlo para agredirlo, ya si quiere  argumentar   alguna  imaginaria  legítima  defensa,  la  supuesta  –incluso  mutua-  agresión  actual  o  inminente  ya  ha  cesado,  por  cuanto el presunto agresor ha desistido de esta  descartando  de  plano  la  legítima  defensa, es decir que la huida del señor  STEVEN  VELASCO  generaba  pérdida  de  una necesidad de la defensa a favor del  señor     FABIÁN    LASSO    HERRERA.   

“De  esta  manera  no es posible predicar  auxilio   necesario   a   favor   de   FABIÁN  LASSO  HERRERA o respecto de su núcleo familiar, cuando fue  esta  misma  persona,  la  que  generó  días  antes el motivo de la agresión,  igualmente  ha repelido el ataque de forma en que lo hizo contra STEVEN VELASCO,  hasta  incluso  terminó agrediéndole al cesar la riña cuando al verlo caer al  piso,  le  propina  la  puñalada  que le ocasionó la muerte. En otras palabras  jamás  hubo  situación conflictiva alguna susceptible de generar una reacción  legítima       en       el       procesado”4.   

Adicionalmente, por aclaración de voto uno de  los  Magistrados indicó que “no se puede admitir la  existencia  de  un  homicidio  agravado  con base en la causal establecida en el  numeral  7º  del  artículo 104 del C.P. por un presunto estado de indefensión  de             la             víctima”5.   

7.  Sin embargo, sobre ninguno de estos temas  –es decir, la existencia  del  delito  de  homicidio,  su  autoría,  la  legítima defensa y su exceso, o  circunstancias    de    agravación-   versaron   las  apelaciones  promovidas  contra  la  sentencia proferida el 28 de agosto de 2015  por  el Juzgado Octavo Penal del Circuito de Cali, mediante la cual FABIÁN  LASSO  HERRERA fue condenado a la  pena   principal   de   “17  años  y  4  meses  de  prisión”      y      a      la     “accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  el mismo lapso” como autor  responsable   de  “homicidio  simple”. Veamos:   

7.1.   La  defensa  dirigió  la  alzada  a  cuestionar:  la  falta  de  reconocimiento de la ira e  intenso     dolor,     la     cual     –propuso- fue debidamente probada en el  juicio;  y  la  validez  del  control  material de la acusación contenida en el  segundo  preacuerdo  por cuyo medio la Fiscalía igualmente había reconocido la  mencionada circunstancia atenuante.   

7.2. A su vez, el representante de la víctima  en  la  impugnación criticó la tasación punitiva, en el sentido de que debió  ser   impuesta  en  el  máximo  del  primer  cuarto,  mas  no  en  el  mínimo.   

8. En este orden de ideas, sobre los puntos de  debate  objeto  de  apelación,  se  reitera,  los  Magistrados ninguna opinión  -fuera o dentro del proceso-  han   expresado;   o,  dicho  de  otro  modo:  las  afirmaciones,  negaciones  o  comentarios  del  acontecer  fáctico  expresados  por los doctores Leoxmar    Benjamín    Muñoz   Alvear,  Roberto  Felipe Muñoz Ortiz  y  Juan Manuel Tello Sánchez  en  auto  del  23  de  marzo  de  2012 –y  en la aclaración de voto suscrita por este último-,  no  son  materia  de  discusión  en las apelaciones interpuestas  contra  la  sentencia y, por tanto, no se advierten satisfechos los presupuestos  que  invocaron  como  causal  impeditiva,  ni  alterada  su  imparcialidad  para  resolver las impugnaciones.   

Por  consiguiente, la Sala observa infundados  los impedimentos examinados y así será declarado.   

En  mérito  de  lo  expuesto la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.-  Declarar  infundadas  las  manifestaciones  de impedimento de los Magistrados Leoxmar    Benjamín    Muñoz   Alvear,  Roberto  Felipe Muñoz Ortiz  y    Juan    Manuel   Tello   Sánchez,   dignatarios   de   la   Sala   Penal  del  Tribunal  Superior  de  Cali.   

Segundo.  Devolver  inmediatamente las diligencias al Tribunal de origen.   

         

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cúmplase.  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  “Colocando  a  la  víctima  en  situación  de  indefensión o inferioridad o  aprovechándose de esta situación”   

2 Folio  103 del cuaderno 1.   

3  Auto  proferido  el  13 de julio de 2005, Rad. 23878,  por    el    cual   la   Sala   de   Casación   Penal   declaró   “fundada  la recusación formulada por la defensa” con  base  en  el  numeral  4  del  artículo  56  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2004.   

4  Folios 52 a 65 del cuaderno 1.   

5 Folio  66 ídem.     

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