CP059-2014(42797)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ   

CP  059-2014   

Rad:  42797   

Aprobado acta número 104  

         

Bogotá  D.C.,  nueve  de  abril  de  dos mil  catorce.   

Por  el  trámite simplificado la Corte emite  concepto  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano colombiano  RUBÉN   DARÍO   ALZATE   VÉLEZ   formulada    por    el   Gobierno   de   los   Estados   Unidos   de  América.   

ANTECEDENTES  

El  Gobierno  de  los  Estados  de  Unidos de  América,  a  través  de su embajada en Colombia, mediante Nota Verbal No. 1962  del  16  de septiembre de 2013, solicitó la detención provisional con fines de  extradición  del  ciudadano  colombiano  RUBÉN DARÍO  ALZATE  VÉLEZ,  quien se identifica con la cédula de  ciudadanía  No.  16.465.889,  a  efectos  de  juzgarlo  por haber presuntamente  incurrido  en  concierto  para  fabricar  y  distribuir una sustancia controlada  –cocaína- e intentar su distribución.   

Atendiendo esa solicitud, el Fiscal General de  la  Nación  emitió  la correspondiente orden de captura el 20 de septiembre de  2013,  la  cual  se  hizo  efectiva  el  24  del  mismo mes y año (Folios    25   a   27   – Cuaderno de la Corte).   

La Embajada de los Estados Unidos de América,  por  la  Nota  Verbal  2437  del 20 de noviembre de 2013, formalizó la referida  solicitud  de  extradición,  a  la  cual  adjuntó  como  soporte  la siguiente  documentación:   

    

* Acusación  formal  No. 13 CRIM 638, dictada el 19 de agosto de 2013  ante  la  Corte  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva  York,  contra  RUBÉN DARÍO ALZATE VÉLEZ  por  los  cargos  de  concierto  para  fabricar  y  distribuir una  sustancia  controlada  e  intento  de  distribución  de  la  misma (cargos  2  y  3,  folios  113  a  116  -Cuaderno del Ministerio de  Justicia y del Derecho).     

    

* Declaraciones       juradas      rendidas      por      Patrick  Ian  McGinley, Fiscal Auxiliar en  el   Distrito   Sur   de   Nueva   York,   y   Aaron  Koger,  Agente  Especial de la Administración para el  Control  de  las Drogas de Estados Unidos (folios 93 a  99  y 122 a 127 – Cuaderno del Ministerio de Justicia y del Derecho).     

    

* Listado    y    reproducción    de   las   normas   aplicables   al  caso.  (folios  102  a 111  Cuaderno    del    Ministerio    de    Justicia   y   del   Derecho).     

    

* Certificación  expedida  por  Libia  Mosquera  Viveros,  Cónsul de  Colombia  en  Washington  en  la  que  se  indica  que es auténtica la firma de  Sonya N. Johnson, quien para  el  12 de noviembre de 2013 se desempeñaba como Auxiliar de Autenticaciones del  Departamento      de      Estado     (folio   51   -Cuaderno   del   Ministerio   de   Justicia   y  del  Derecho).     

    

* Documentos  con  sus  respectivos  sellos  y  cintas  de  seguridad,  debidamente    suscritos    por    el    Secretario   de   Estado   John  F.  Kerry y el Procurador General de  los  Estados  Unidos  Eric H. Holder, Jr.   (folios.   52  a  54  -Cuaderno  del  Ministerio de Justicia y del Derecho).     

    

* Certificación  expedida  por Magdalena A.  Boynton,  Directora  Asociada de la Oficina de Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los  Estados    Unidos,   sobre   las   declaraciones   rendidas   por   Patrick  Ian  McGinley, Fiscal Auxiliar de  la  Fiscalía  de  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  y  Aaron Koger, Agente Especial  de  la  Administración  para el Control de las Drogas de los Estados Unidos, en  apoyo  de  la  solicitud  para  la extradición formal de Colombia a los Estados  Unidos   de   RUBÉN   DARÍO   ALZATE   VÉLEZ   (folio  92 -Cuaderno del Ministerio de Justicia y del  Derecho).     

    

* Orden  de arresto impartida contra el solicitado por las autoridades  judiciales   de   los   Estados  Unidos  (folio   120   -Cuaderno   del   Ministerio   de   Justicia  y  del  Derecho).     

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de  Colombia  remitió  el  20  de  noviembre de 2013 la nota verbal de extradición  junto   con   el   expediente   anexo   al   Ministerio   de   Justicia   y  del  Derecho.   

El  26  de  noviembre  de  2013,  la  doctora  Natalia    Alejandra   Muñoz   Labajos,  Jefe  de  la Oficina de Asuntos Internacionales del Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho, allegó la actuación a la Sala de Casación Penal de  la Corte Suprema de Justicia.   

El  requerido  y su defensora manifestaron de  manera  formal, acogerse al trámite de la extradición simplificada previsto en  el  parágrafo  1º  del  artículo  500  del  Código  de  Procedimiento Penal,  adicionado   por   el   artículo  70  de  la  Ley  1453  de  2011  (documento  allegado a la Corte el 18 de  diciembre   de   2013,   folio   14   –   cuaderno   de   la  Corte-).   

En tal virtud, se dispuso correrle traslado al  Ministerio  Público,  quien,  tras  asegurar  que la petición no desconoce los  derechos  fundamentales  del  requerido,  la  coadyuvó  y  solicitó a la Corte  emitir  concepto  de  plano respecto de la extradición a los Estados Unidos del  ciudadano   RUBÉN  DARÍO  ALZATE  VÉLEZ,  al  considerar  que  se cumplen los requisitos constitucionales y  legales  para concederla. (Folios 25 a 28 –cuaderno  de  la  Corte-)   

CONSIDERACIONES  

El artículo 502 del Código de Procedimiento  Penal     (Ley     906     de    2004),   estatuto  aplicable  al  caso  en virtud de la ausencia de convenio con los Estados Unidos  de  América  y  por  la  época  en que sucedieron los hechos, establece que el  concepto  que corresponde emitir a la Corte debe fundamentarse en los siguientes  aspectos:  (i)  la  validez  formal  de  la  documentación  presentada, (ii) la  demostración  plena  de  la  identidad del solicitado, (iii) el principio de la  doble  incriminación,  (iv)  la  equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero,  y  (v)  el  cumplimiento  de  lo previsto en los tratados públicos  cuando fuere el caso.   

De  otra  parte,  atendiendo  los  mandatos  contenidos  en los artículos 35 de la Constitución Política y 490 del Código  de  Procedimiento  Penal,  la Corte en su concepto debe verificar que los hechos  imputados  al  colombiano por nacimiento hayan sido cometidos en el exterior, en  fecha  posterior  al 17 de diciembre de 1997, que se trate de delitos diferentes  a  los  de  naturaleza  política y se encuentren sancionados en el ordenamiento  jurídico  interno  con  pena privativa de la libertad no inferior a 4 años. De  igual  modo,  en  garantía  del  derecho fundamental al debido proceso, se debe  constatar  que  en  contra  del  requerido la justicia colombiana no ha ejercido  jurisdicción    sobre    los    hechos    que    fundamentan   el   pedido   de  extradición.   

La  presencia  en  este  caso de los aspectos  indicados se examinará en los siguientes apartados.   

1.   Validez   formal   de  los  documentos  aportados.   

El estatuto procesal requiere que la solicitud  de  extradición  se  formule por vía diplomática, o de manera excepcional por  la   oficina   consular  o  de  gobierno  a  gobierno  (artículo 495),  la  cual  deberá  acompañarse  de  la  siguiente  información  y  documentación  de  acuerdo  como  lo  establece  la  legislación  del  Estado requirente: (i) copia o trascripción auténtica de la  sentencia,  de  la  resolución de acusación o su equivalente; (ii) indicación  exacta  de  los  actos que determinan la solicitud de extradición y del lugar y  fecha  en  que  fueron  ejecutados; (iii) inclusión de todos los datos que sean  útiles   para  establecer  la  identidad  de  la  persona  reclamada;   y,  (iv)   reproducción certificada de las disposiciones penales aplicables al  caso.    

El artículo 259 del Código de Procedimiento  Civil,  modificado  por el 1°, numeral 118 del Decreto 2282 de 1989, establece,  a  su  vez,  que  los documentos públicos otorgados en país extranjero por sus  funcionarios,   o   con   su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el  cónsul  o  agente diplomático de la República, o en su  defecto  por  el  de  una  nación  amiga.  Y  que la firma del cónsul o agente  diplomático  debe  ser  abonada  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores de  Colombia,   y  si  se  trata  de  agentes  consulares  de  un  país  amigo,  se  autenticarán  previamente  por  el  funcionario  competente  del mismo y los de  éste      por     el     cónsul     colombiano1.   

Estas exigencias de carácter formal se hallan  debidamente  reunidas  en  el  caso  analizado. La solicitud de extradición fue  tramitada  por  vía  diplomática,  y  adjunta  a  la misma aparece copia de la  acusación  formal  No.  13  CRIM  638,  dictada el 19 de agosto de 2013 ante la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de Nueva York,  contra   RUBÉN   DARÍO   ALZATE  VÉLEZ,   decisión  en  la  cual  aparece  relacionada  la  conducta  que  determina    la    solicitud,   los   lugares   y   periodo   temporal   de   su  ejecución.   

Se  allegó  copia  de  la  orden  de arresto  emitida  contra RUBÉN DARÍO ALZATE VÉLEZ  por  las  autoridades  judiciales  de  los  Estados Unidos; de las  declaraciones   juradas   rendidas  por  Patrick  Ian  McGinley, Fiscal Auxiliar de la Fiscalía del Distrito  Sur  de Nueva York,, quien explica el procedimiento de la acusación emitida por  el  jurado,  hace un recuento de los hechos junto con los cargos imputados; y de  Aaron Koger, Agente Especial  de  la  Administración  para  el  Control  de las Drogas de los Estados Unidos,  quien refiere igualmente los hechos del caso.   

Todos  estos  documentos fueron aportados con  traducción  al  español  y se encuentran debidamente autenticados.  Las  declaraciones  del Fiscal Auxiliar  Patrick  Ian  McGinley y del  Agente     Especial     Aaron    Koger,  se encuentran  certificadas  por  Magdalena  A.  Boynton,  Directora  Asociada  de  la  Oficina  de Asuntos Internacionales,  División  de lo Penal, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, cuya  firma   fue   refrendada   por   Eric   H.   Holder,  Jr.,   Procurador  de  los  Estados Unidos, quien  ordenó  estampar  el sello del Departamento de Justicia y solicitó al Director  adjunto   de   la   Oficina   de   Asuntos   Internacionales   dar   fe   de  su  firma.   

Respecto  de  la  imposición  del  sello del  Departamento  de  Justicia  de  los  Estados  Unidos  en  el referido documento,  certifica  a  su  vez  el Secretario de Estado John F.  Kerry,  quien  en  prueba  hizo  fijar  el  sello  del  Departamento  de  Estado  y que suscribiera su nombre la funcionaria auxiliar de  Autenticaciones  de  dicho  Departamento Sonya N.  Johnson.  Por  su  parte,  el Consulado de Colombia en  Washington dio fe de la autenticidad de la firma de esta última.   

Se  concluye entonces, que los requerimientos  formales  de  legalización  de  la  documentación  que soporta la solicitud de  extradición,  impuestos  por  la legislación del Estado requirente y el Estado  colombiano,  efectivamente  se  cumplen  y  que  por  esa  razón los documentos  aportados  con  tal  fin  son  aptos  para  ser  considerados por la Corte en el  estudio que precede al concepto.   

2.   Identidad   plena   de   la   persona  reclamada.   

Este presupuesto se encuentra acreditado en la  actuación.  Del  examen  de  la  documentación aportada por el Gobierno de los  Estados    Unidos    de    América    -solicitud  de  detención  provisional  con fines de extradición,  solicitud   formal   de   extradición,  la  acusación  y  los  testimonios  de  apoyo-,    se    establece   que   la   persona   reclamada   es   RUBÉN   DARÍO  ALZATE  VÉLEZ,  también  conocido  como  “El Doctor”, ciudadano colombiano nacido el 26 de septiembre  de 1951, identificado con la cédula de ciudadanía No. 16.465.889.   

Estos datos coinciden plenamente con los de la  persona  aprehendida  por  virtud  del presente trámite de extradición, según  aparecen  consignados  en el acta de derechos del capturado, en la diligencia de  notificación  de  los  motivos de la aprehensión, así como en el memorial con  el que confirió poder al abogado que lo representa.   

3.     Principio     de     la    doble  incriminación.   

Este  principio  impone  confrontar  que  el  comportamiento  delictivo  imputado al ciudadano reclamado en extradición en el  país  solicitante,  esté  previsto  como  delito  en Colombia y tenga adscrita  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años  –artículo 493 del  Código de Procedimiento Penal del 2004-.   

De conformidad con la documentación aportada  por  el  Estado  requirente,  un jurado federal de acusación el 19 de agosto de  2013,  ante  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Nueva York, acusó al requerido por los siguientes cargos:   

“CARGO  1   

“El  Gran  Jurado  expide  la  siguiente  acusación:   

    

1. Aproximadamente  desde al menos febrero de 2013 hasta abril de 2013  inclusive,  en  el  Distrito  Sur  de Nueva York y en otras partes, RUBÉN  DARÍO ALZATE VÉLEZ, alias “el  Doctor”,   el   acusado,   y  otras  personas  conocidas  y  desconocidas,  se  combinaron,   conspiraron,  se  aliaron  y  acordaron  juntas  y  mutuamente,  a  sabiendas   e   intencionalmente,  infringir  las  leyes  estadounidenses  sobre  narcóticos.   

2. Parte  y  objeto de la asociación delictuosa era que RUBÉN DARÍO  ALZATE-  VÉLEZ, alias “el Doctor”, el acusado, y otras personas conocidas y  desconocidas,  distribuyeran,  y  así lo hicieron y poseyeran con intención de  distribuir  una  sustancia  controlada en infracción de la Sección 841 (a) (1)  del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

3. La  sustancia  controlada  involucrada  en el delito eran cinco (5)  kilogramos   y  más  de  mezclas  y  sustancias  que  contenían  una  cantidad  detectable  de  cocaína,  en  infracción  de  la  Sección 841 (b) (1) (A) del  Título   21  del  Código  de  los  Estados  Unidos.”   (sic):     

(…)  

“CARGO 2  

El Gran Jurado también expide la siguiente  acusación:   

    

1. Aproximadamente   desde   julio   de  2012  hasta  agosto  de  2012  inclusive,  en  Colombia  y en otras partes, RUBÉN DARÍO ALZATE- VÉLEZ, alias  “el  Doctor”, el acusado, que entraría inicialmente a los Estados Unidos en  el  Distrito  Sur de Nueva York, intentó distribuir y poseer, con intención de  distribuir,  una  sustancia  controlada,  es  decir,  5 kilogramos y más de una  mezcla  y  sustancia  que  contenía una cantidad detectable de cocaína, con la  intención  a  sabiendas,  de que dicha sustancia sería importada a los Estados  Unidos  desde  un  lugar  fuera  de los Estados Unidos, y en aguas dentro de una  distancia  de 12 millas de la Costa de los Estados Unidos, en infracción de las  Secciones  959  (a), 960 (a) (3) y 960 (b) (1) (B) del Título 21 del Código de  los Estados Unidos.”     

Las  normas  sustanciales  mencionadas  en la  acusación,  de  las  cuales  obra  traducción  al  español en el informativo,  tratan  de  conductas  que en la legislación penal colombiana son constitutivas  de  concierto  para  delinquir  agravado  y  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes  en su modalidad tentada,  tipos  penales  contenidos  en los artículos 340-2, 376 y 27 – 1  del Código Penal. Dicen las normas:   

“Artículo 340. Concierto para delinquir.  [Modificado   por   el  artículo  8 de la ley 733 de 2002 y sus penas aumentadas por el artículo 14 de  la  Ley  890  de  2004]  Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin de cometer delitos, cada una de ellas será penada, por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108)  meses.   

[Modificado  por  el artículo 19 de la ley  1121  de  2006]  Cuando el concierto sea para cometer  delitos    de   genocidio,   desaparición   forzada   de   personas,   tortura,  desplazamiento       forzado,      homicidio,      terrorismo,      tráfico   de   drogas   tóxicas,   estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,   o   Financiamiento  del  Terrorismo  y  administración  de  recursos  relacionados  con actividades terroristas, la pena será de prisión de ocho (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2700) hasta treinta mil  (30000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir”.   

“Articulo   376.  Trafico,  Fabricacion   O   Porte   De   Estupefacientes:   Artículo  modificado  por  el  artículo 11 de  la  Ley  1453  de  2011. El que sin  permiso  de  autoridad  competente, introduzca al país, así sea en tránsito o  saque  de  él,  transporte,  lleve consigo, almacene, conserve, elabore, venda,  ofrezca,   adquiera,   financie  o  suministre  a  cualquier  título  sustancia  estupefaciente,   sicotrópica   o   drogas   sintéticas   que   se  encuentren  contempladas  en  los  cuadros  uno,  dos,  tres  y  cuatro  del Convenio de las  Naciones  Unidas  sobre  Sustancias  Sicotrópicas,  incurrirá  en  prisión de  ciento  veintiocho  (128)  a  trescientos  sesenta  (360)  meses  y multa de mil  trescientos  treinta y cuatro (1.334) a cincuenta mil (50.000) salarios mínimos  legales mensuales vigentes.”   

“Artículo       27.  Tentativa. El  que  iniciare  la  ejecución  de una  conducta  punible  mediante  actos  idóneos  e  inequívocamente dirigidos a su  consumación,  y  ésta no se produjere por circunstancias ajenas a su voluntad,  incurrirá  en  pena  no  menor  de  la  mitad  del mínimo ni mayor de las tres  cuartas   partes   del   máximo  de  la  señalada  para  la  conducta  punible  consumada.   

“(…)”  

La  Nota  Verbal  2437 del 20 de noviembre de  2013  a  través  de la cual se formalizó la solicitud de extradición, precisa  que    RUBÉN   DARÍO   ALZATE   VÉLEZ  es  requerido  como  sujeto  de  la acusación número 13 CRIM 638  dictada  el  19  de  agosto  de 2013 en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  mediante  la  cual  se  le  acusa de:  –Cargo Uno– concierto para  fabricar  y  distribuir  una  sustancia  controlada  (cinco kilogramos o más de  cocaína)  a  sabiendas  de  que  la  misma  sería  ilegalmente importada a los  Estados  Unidos  y  –Cargo  Dos—intentar  distribuir y  poseer,  con  intención  de  distribuir,  una sustancia controlada, es decir, 5  kilogramos  y  más  de  una  mezcla  y  sustancia  que  contenía  una cantidad  detectable  de  cocaína,  con la intención a sabiendas, de que dicha sustancia  sería  importada  a  los  Estados  Unidos  desde  un lugar fuera de los Estados  Unidos.   

Señala  que  la  investigación  reveló  la  participación   de   RUBÉN   DARÍO  ALZATE  VÉLEZ  en  una organización de tráfico de narcóticos (DTO)  desde  julio  de  2012  hasta  abril  de  2013 y que operaba desde Colombia para  transportar  cantidades  de  múltiples  kilogramos  de  cocaína  a los Estados  Unidos.  Desde  julio  de  2012  hasta  agosto  de  ese mismo año, ALZATE   VÉLEZ   intentó  importar  100  kilogramos  de  cocaína  por aeronave a los Estados Unidos. A partir de febrero  de  2013  hasta abril de la misma anualidad, actuó como intermediario de dinero  para  transacciones  de cocaína, a cambio de un porcentaje de las ganancias por  la venta de la sustancia ilegal.   

Con  lo  anterior se verifica el cumplimiento  del  principio de doble incriminación, porque las conductas de concertarse para  cometer  ilícitos relacionados con fabricación o tráfico de estupefacientes e  intentar  poseer y distribuir cocaína, las contempla la legislación de los dos  Estados  como  delitos.  En  Colombia,  además,  están  reprimidas con pena de  prisión superior a cuatro años.   

Asimismo,  se  evidencia  que  los  presuntos  comportamientos  ilícitos  tuvieron lugar el primero en Nueva York y el segundo  el  Colombia  y  en  otras  partes,  pero  en  todo caso para que sus efectos se  surtieran en los Estados Unidos.   

4. Equivalencia de la providencia proferida en  el extranjero.   

Conforme  a este requisito, debe establecerse  que  la decisión que contiene el cargo contra la persona reclamada, por el cual  se  pide  la  extradición,  corresponda  en sus aspectos formal y sustancial al  acto  procesal  conocido  en  la  legislación  colombiana  como formulación de  acusación    (arts.   336   y   337   L.   906   de  2004),   es  decir,  a  la  decisión  que sirve de introducción a la fase del juicio, a través de la cual  el  Estado  acusa  a  una persona determinada de violar la ley penal, discrimina  los  cargos  que le imputa,  consigna  los  hechos  que  le  sirven  de fundamento y determina la época y el  lugar  de  comisión  de los ilícitos, para que el acusado tenga la posibilidad  de conocerlos y enfrentarlos.    

Confrontada  la acusación formal No. 13 CRIM  638,  dictada  el  19  de  agosto de 2013 ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos   para   el   Distrito   Sur   de   Nueva   York,   contra   RUBÉN   DARÍO  ALZATE  VÉLEZ,  por  los  cargos  de  concierto  para  fabricar  y  distribuir una sustancia controlada, 5  kilogramos  o  más de cocaína y tentativa de tráfico, fabricación o porte de  estupefacientes,  se verifica que la referida decisión, al igual que sucede con  la   acusación   en  el  sistema  procesal  colombiano,  contiene   cargos  concretos  contra  una  persona determinada, señala los hechos que le sirven de  sustento,  las  circunstancias  de  su ejecución, identifica las normas penales  aplicables  al  caso y marca la iniciación del juicio, donde el acusado tendrá  la  oportunidad  de  ejercer  el  derecho de contradicción, caracterizaciones a  partir  de  las  cuales se observa que se está en presencia de actos procesales  equivalentes.   

5. El concepto.  

Según  lo  expuesto, en este asunto aparecen  acreditados  los  requerimientos  relacionados  con  la  validez  formal  de  la  documentación   presentada,   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  el  principio  de  la  doble incriminación y la equivalencia de la  providencia  proferida  por  el Estado requirente; de igual modo que los delitos  por  los  cuales  se hace el pedido surtió efectos jurídicos en el extranjero,  pues  el  concierto  para  fabricar  y  distribuir  cocaína  y la tentativa del  tráfico  de  estupefacientes,  se  llevó  a  cabo para introducir la sustancia  ilegalmente a los Estados Unidos.   

De otra parte, la conducta punible se ejecutó  con  posterioridad  al  17  de diciembre de 1997, no es de naturaleza política,  tampoco  en la actuación existe información de la que se pueda deducir que los  hechos  aludidos en la acusación proferida en los Estados Unidos, fueron objeto  de  juzgamiento  por  alguna  autoridad  judicial  colombiana,  y  el requerido,  coadyuvado  por su defensora, manifestó acogerse al trámite de la extradición  simplificada,    lo   cual   fue   debidamente   avalado   por   el   Ministerio  Público.   

En  este  orden  de  ideas, la Corte emitirá  concepto  favorable  a  la  extradición  que demanda el Gobierno de los Estados  Unidos de América.   

6. Cuestión final.  

La Corte, como lo ha venido haciendo frente a  casos  similares,  previene  al  Gobierno  Nacional para que en el evento de que  acceda  a  la  extradición  de  RUBÉN  DARÍO ALZATE  VÉLEZ,   advierta   al   Estado  requirente  que  su  juzgamiento  no  podrá  incluir  hechos  cometidos  con  anterioridad  al 17 de  diciembre  de  1997,  ni sucesos diferentes de los que  motivan  la  solicitud  de  extradición  y  determinan  su  entrega;  que  el  extraditado  no  podrá  ser  sometido  a  desaparición  forzada,  tortura,  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni condenado a pena  de  muerte,  cadena  perpetua  o confiscación, de acuerdo con lo establecido en  los    artículos   11,   12   y   34   de   la   Constitución   Política   de  Colombia.   

De  igual  modo, en orden a garantizar otra  gama  de  derechos  del  solicitado,  la  Corte  considera necesario prevenir al  Gobierno  Nacional  para  que,  si lo considera pertinente, el Estado requirente  garantice  la  permanencia  en el país extranjero y el retorno al de origen, en  condiciones  de  dignidad y respeto por la persona humana, cuando el extraditado  llegare  a ser sobreseído, absuelto, declarado no culpable o eventos similares,  incluso  después  de  su  liberación  por  haber cumplido la pena que le fuere  impuesta  en  la  sentencia  de  condena  en razón de los cargos que motivan la  solicitud    de    extradición    y    por    el   cual   esta   hubiere   sido  concedida.   

Así   mismo,   al  Gobierno  Nacional  le  corresponde  condicionar  la entrega a que el país reclamante, de acuerdo  a  sus  políticas  internas  sobre  la materia, le ofrezca  posibilidades  racionales  y  reales  para  que  RUBÉN  DARÍO  ALZATE VÉLEZ pueda tener contacto regular con  sus   familiares   más  cercanos,  considerando  que  el  artículo  42  de  la  Constitución  Política  de Colombia concibe a la familia como núcleo esencial  de  la  sociedad,  garantiza  su  protección  y  reconoce  su honra, dignidad e  intimidad,  lo  cual  se  refuerza con la protección que a ese núcleo también  prodigan  la  Convención  Americana de Derechos Humanos en su artículo 17 y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en el 23.   

Además,  como  la extradición entre Estados  Unidos   de  América  y  Colombia  se  rige,  en  ausencia  de  un  instrumento  internacional  que  la  regule,  por  las  normas contenidas en la Constitución  Política  (artículo  35) y  en  el  Código de Procedimiento Penal (artículos 490  a  514  de  la  Ley  906 de 2004), el Gobierno Nacional  debe  hacer  las  exigencias que estime convenientes en orden a que en el Estado  reclamante  se  le  reconozcan  todos  los derechos y garantías inherentes a la  persona  del solicitado, en especial las contenidas en la Carta Fundamental y en  el  denominado  bloque  de  constitucionalidad,  es decir, en aquellos convenios  internacionales  ratificados  por  Colombia que consagran y desarrollan derechos  humanos   (artículo   93   de   la   Constitución,  Declaración  Universal  de  Derechos Humanos, Convención Americana de Derechos  Humanos,  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y Políticos),  en virtud del deber de protección a esos derechos que para todas  las    autoridades    públicas    emana    del   artículo   2º   ibídem.2   

Por  esa  razón,  de  conformidad  con  lo  establecido  por  el  artículo 189-2 de la Constitución Política, al Gobierno  Nacional,  en  cabeza  del  señor  Presidente  de  la  República  como supremo  director  de  la  política  exterior  y  de  las relaciones internacionales, le  corresponde  hacer  estricto  seguimiento  del  cumplimiento por parte del país  requirente  de los condicionamientos atrás señalados y establecer, así mismo,  las  consecuencias  de su inobservancia. Además, en el desarrollo del proceso y  proferida   la   sentencia  por  la  autoridad  judicial  extranjera,  si  fuere  condenatoria,  deberá  informar  a esta Corporación acerca del cumplimiento de  las  exigencias  a  las  que se refiere este concepto, dado que en ejercicio del  control  constitucional  se  hace  necesario  que  la  Corte Suprema de Justicia  reflexione  sobre  la posibilidad de emitir conceptos desfavorables, respecto de  solicitudes  de  extradición  de nacionales colombianos, cuando constate que el  Estado requirente no cumple con las mencionadas condiciones.   

Finalmente, el Gobierno Nacional advertirá al  del  Estado  requirente,  que en caso de un fallo de condena, deberá computarse  el  tiempo  que RUBÉN DARÍO ALZATE VÉLEZ  ha  permanecido  privado  de  la  libertad  con  ocasión  de este  trámite de extradición.   

En  mérito  de  lo  expuesto, la    Sala    de    Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   emite  concepto  favorable  a la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano  RUBÉN  DARÍO  ALZATE  VÉLEZ,  identificado con cédula de ciudadanía No. 16.465.889, formulada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América a través de su embajada en  Colombia,  por  los  cargos 1 y 2 contenidos en la acusación formal No. 13 CRIM  638,  dictada  el  19  de  agosto de 2013 ante la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Nueva  York,  por  conductas realizadas con  posterioridad al 17 de diciembre de 1997.   

Por  la  Secretaría de la Sala, comuníquese  esta  determinación  al requerido RUBÉN DARÍO ALZATE  VÉLEZ,   a   su   defensora,  al  representante  del  Ministerio   Público  y  al  Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo.   

Devuélvase el expediente  al  Ministerio  de  Justicia  para  los trámites subsiguientes señalados en la  ley.   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Esta  regulación  legal  resulta  aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto  en  el  artículo  25  del  estatuto procesal  penal.   

2  Así,  con arreglo al artículo 29 de la Carta; a los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos Humanos, 5-3.6,  7-2.5,  8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5,  9  de  la Convención Americana de  Derechos  Humanos,  9-2.3, 10-1.2.3, 14-1.2.3,5, y 15 del Pacto Internacional de  Derechos  Civiles y Políticos, el Gobierno Nacional debe condicionar la entrega  de  un  compatriota,  si  concede  la  extradición,  a  que  se  le respeten al  extraditado   –como  a  cualquier  otro nacional en las mismas condiciones- todas las garantías debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que tenga acceso a un proceso  público  sin  dilaciones  injustificadas,  a que se presuma su inocencia, a que  cuente  con  un  intérprete, a que tenga un defensor designado por él o por el  Estado,  a  que  se le conceda el tiempo y los medios adecuados para que prepare  la  defensa,  a presentar pruebas y controvertir las que se aduzcan en contra, a  que  su  situación  de  privación  de la libertad se desarrolle en condiciones  dignas,  a que la eventual pena que se le imponga no trascienda de su persona, a  que  la  sanción  pueda  ser  apelada  ante un tribunal superior, a que la pena  privativa  de la libertad tenga la finalidad esencial de reforma y readaptación  social.     

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