AP7589-2014(44782)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ MUÑOZ  

Magistrada Ponente  

AP7589-2014  

Radicación 44782  

(Aprobado Acta No. 428).  

Bogotá D.C., diciembre diez (10) de dos mil  catorce (2014).   

  VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  escrito  presentado  por  el  sentenciado  JUAN  ARMANDO LOZANO  DÍAZ,  en el cual manifiesta que interpone recurso de  reposición  contra  el  auto  del  pasado 22 de octubre, por cuyo medio la Sala  decidió  inadmitir  la  demanda  de  revisión  que  en  su nombre promovió el  profesional  que  lo  asistió  en  el  curso  de las instancias, sin allegar el  correspondiente poder para ejercitar esta acción.   

ANTECEDENTES  

Mediante sentencia del 15 de marzo de 2011 el  Juzgado   Segundo   Penal   del   Circuito  de  Bello  condenó  a  JUAN  ARMANDO  LOZANO a doce (12) años de  prisión   como   autor  del  concurso  homogéneo  de  delitos  de  concusión,  oportunidad  en la cual lo absolvió por los punibles de falsedad ideológica en  documento público, fraude procesal y concierto para delinquir.   

          Impugnada    la    decisión    del    a  quo  por  la  defensa  y  la  Fiscalía,  el  Tribunal  Superior  de  Medellín  la  modificó  en  el sentido de condenar al mencionado  ciudadano  a  la  pena  principal de ciento treinta (130) meses de prisión como  coautor  del  concurso  homogéneo  de  delitos de concusión en concurso con el  punible de concierto para delinquir.   

A  través  de  providencia del 9 de mayo de  2012,  la  Sala  decidió  inadmitir  los  libelos  casacionales presentados por  Luis    Enrique    Murallas   Gutiérrez     y    Francisco    Giovanni    Peña  Marín,    condenados    junto    con   JUAN  ARMANDO  LOZANO  DÍAZ;  en la misma  oportunidad  dispuso  que  una vez surtido el mecanismo de insistencia el asunto  volviera  al  despacho  del  ponente  con el propósito de verificar la eventual  vulneración  del  principio  de legalidad de la pena impuesta al primero de los  nombrados,  como  en  efecto  se  procedió,  únicamente  respecto  de  él, en  proveído  del  12  de  junio  de 2013, redosificando la sanción conforme a los  parámetros dispuestos por el legislador.   

          El  22  de  octubre  del año en curso la Corte decidió indmitir la  acción  de  revisión  promovida por el abogado que asistió al condenado en el  proceso  culminado  en  su  contra,  toda  vez que no aportó el correspondiente  poder especial para actuar en esta sede.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Tiene  sentado la Colegiatura que el recurso  de  reposición constituye un medio otorgado por la ley para que los legitimados  para  impugnar  provoquen  un  nuevo  examen  de  la providencia a partir de los  argumentos   expuestos  en  la  sustentación,  con  el  propósito  de  que  el  funcionario  tenga  la  oportunidad  de  corregir los errores en que haya podido  incurrir.  Por  ello,  el recurrente está obligado a señalar de manera clara y  precisa  los  motivos  de  disentimiento, por los cuales estima se debe revocar,  modificar  o  aclarar  la  providencia  recurrida,  lo  cual  le  impone abordar  puntualmente  los  fundamentos  de  la  decisión  atacada, con el propósito de  conseguir que esta varíe en alguno de los sentidos ya indicados.   

Igualmente se tiene que por ser esta acción  de  especial  naturaleza,  es  preciso  que  quien  concurra  a  ella  tenga  la  condición de abogado.   

Sobre  el  particular  es pertinente traer a  colación  el  claro  texto  del  artículo  193  de  la  Ley  906  de  2004, al  señalar:   

“La  acción  de  revisión  podrá  ser  promovida  por  el  fiscal,  el  Ministerio Público, el  defensor  y  demás  intervinientes,  siempre  que ostenten interés jurídico y  hayan  sido legalmente reconocidos dentro de la actuación materia de revisión.  Estos  últimos podrán hacerlo directamente si fueren abogados en ejercicio. En  los  demás  casos  se  requerirá  poder  especial  para  el efecto”.   

Palmario resulta que en cuanto se refiere al  ejercicio  del  derecho  de postulación, este mecanismo precisa del concurso de  un  profesional  del  derecho,  condición  de  la  cual  carece  el sentenciado  LOZANO  DÍAZ,  sobre la que  nada    señala,    ni    tampoco    acredita    con   la   respectiva   tarjeta  profesional.   

En  efecto,  si  bien el artículo 229 de la  Carta   Política   garantiza  el  derecho  de  acceso  de  toda  persona  a  la  administración  de  justicia,  igualmente  otorga  al legislador la facultad de  señalar   en   qué   casos   necesariamente  debe  hacerlo  a  través  de  la  representación   de   un   abogado,   sin   importar   la   calidad  de  sujeto  procesal.   

Es entendible que si en el condenado concurre  la  calidad  de  profesional  del  derecho, bien puede actuar como demandante en  revisión  siempre  que se identifique como tal, legitimidad no acreditada en el  evento  contrario,  dado  que  por  su propia naturaleza, la presentación de la  demanda,  así como la impugnación de la inadmisión y demás  actuaciones  en  dicho  trámite especial, está reservada a un abogado titulado como acto de  postulación,  precisamente por el carácter eminentemente técnico y rogado que  de  la  acción1,  ejercida  a  través  de  un  trámite autónomo, independiente y  diverso de aquél propio de las instancias.   

          De  lo  expuesto  se  concluye  que  el ius  postulandi  dentro de esta acción especial conlleva un  límite   del   derecho   a   la  auto–representación,  pero  no  por  la  capacidad  procesal  del sujeto  procesal   demandante,  a  quien  siempre  asistirá  interés  sustancial  para  controvertir  el  fallo  adverso  a sus intereses, sino por cuanto el actor debe  ser  abogado  o contar con un profesional que adelante el trámite en su nombre.   

En el caso de la especie se advierte, que si  bien  quien  impugnó la decisión inadmisoria de la demanda de revisión fue el  mismo  sentenciado,  lo  cierto  es  que carece de la condición de abogado como  para  que  hubiera  procedido  a  sustentar su disentimiento, sin que tampoco un  profesional  en  nombre  suyo,  y contando con poder especial para ello, hubiera  allegado la respectiva alegación.   

         Lo  anterior  constituye,  entonces,  razón  suficiente para que la  Sala   proceda  a  declarar  desierto  el  recurso  de  reposición  interpuesto  por         LOZANO        DÍAZ.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION PENAL,   

RESUELVE  

DECLARAR DESIERTO el recurso de reposición  interpuesto  en  nombre propio por el sentenciado JUAN  ARMANDO  LOZANO  DÍAZ,  de  conformidad con las razones expuestas en la anterior motivación.   

Contra  esta  decisión  procede  recurso de  reposición.   

Notifíquese  y  cúmplase.   

Impedido  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Impedido  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Impedido  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA     DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Impedido  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Cfr.  Autos  del  20 de agosto de 2002. Rad 18807 y del 25 de septiembre de 2006. Rad.  23026.     

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