AP5095-2014(44404)

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Eyder Patiño Cabrera  

Magistrado Ponente  

AP5095-2014  

Radicación N° 44.404  

(Aprobado Acta N° 280)  

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de agosto de  dos mil catorce (2014).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Procede la Sala a resolver lo que legalmente  corresponde  dentro del trámite de la recusación planteada por el defensor del  procesado   Xavier  Ivann  Pineda  Cerón  en  contra  de  los  Magistrados integrantes de la Sala Única del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Yopal, doctores Gloría Esperanza  Malaver  de  Bonilla,  Jairo  Armando  González  Gómez  y  Pedro  Pablo Torres  Beltrán,  a  quienes correspondería desatar el recurso de apelación formulado  por  el aludido sujeto procesal contra la sentencia condenatoria de primer grado  emitida,  el  11  de junio de 2014, por el Juez 3 Penal del Circuito de la misma  ciudad.   

SÍNTESIS  DE   LA  ACTUACIÓN  PROCESAL   

        1.  La  presente actuación se adelanta por el incidente ocurrido el 12 de noviembre  de  2012, donde resultó gravemente lesionada la señorita Johana Isabel Samacá  Garzón,   luego   de   que   fuera   lanzada   por   su   pareja   Xavier  Ivann Pineda Cerón desde el cuarto  piso   del   hotel   donde   se   encontraban   hospedados   en   la  ciudad  de  Yopal.   

2. Luego de haberse declarado la nulidad del  preacuerdo   celebrado   el   2  de  febrero  de  2012  entre  la  Fiscalía  25  Seccional   y  el  encartado  por  parte  de  la  Sala  Única del Tribunal  Superior  de  la ciudad en mención, se presentó acusación contra Pineda  Cerón  por el delito de homicidio  agravado en grado de tentativa.   

3.  Surtida  la  audiencia  preparatoria el  25  de julio de 2013, en la  cual  se  declararon  probados  los siguientes hechos: (i) identificación plena  del   acusado,   (ii)   carencia   de  antecedentes  penales  del  mismo,  (iii)  lesiones    personales  sufridas  a  la  víctima y  (iv)  la  intoxicación etílica grado  II   del  procesado, se realizó  la  audiencia  pública  del juicio oral el    8    de    octubre   de   esa   misma   anualidad.   

4.  Cumplido  lo anterior, el 11 de junio de  2014,   el   Juez  3  Penal  del  Circuito  de  Yopal  condenó  a  Xavier  Ivann  Pineda  Cerón por el delito  acusado,  decisión  que fue apelada por la defensora del sentenciado. Concedido  el  recurso,  el  1  de  julio  siguiente, la actuación se remitió al Tribunal  Superior de esa localidad, para lo de su competencia.   

LA RECUSACIÓN  

A través de escrito del 17 de julio de 2014,  la  defensora  del procesado elevó ante los Magistrados de la Sala Única de la  mencionada  Corporación una petición para que, en atención a la imparcialidad  que  debe  gobernar  las  actuaciones  judiciales,  se  declaren  impedidos para  desatar   el  recurso  de  apelación  formulado  contra  el  fallo  de  primera  instancia,  pues  estaban  inmersos  en  las  causales 4ª  y 6ª  del  artículo 56 de la Ley 906 de 2004.   

En  sustento de su reclamo, señaló que los  togados   ya  habían  conocido de la presente actuación cuando decretaron  la  nulidad  del  preacuerdo celebrado entre la Fiscalía y el procesado el cual  fue  aprobado  por el juez de conocimiento. Igual, aduce, que han participado en  otras  actuaciones,  entre  las  cuales  refiere  una  petición  de  cambio  de  radicación,  del  recurso  de  apelación  contra  el  decreto de pruebas en la  audiencia  preparatoria y sobre una solicitud de decreto de prueba sobreviniente  en el desarrollo de la audiencia de juicio oral.   

POSTURA     DE     LOS    FUNCIONARIOS  RECUSADOS   

Los  Magistrados  del  Tribunal  Superior de  Yopal,  doctores  Gloría  Esperanza Malaver de Bonilla, Jairo Armando González  Gómez  y  Pedro  Pablo  Torres  Beltrán,  en  auto del 17 de julio de 2014, se  pronunciaron sobre la petición de la defensa.   

Fue  así  como, tras repasar la tesis de la  defensora  y  hacer referencia a la postura de la Sala de Casación Penal frente  a  las  causales  aducidas,  no se declararon impedidos y dispusieron remitir la  actuación  a  esta  Colegiatura  para que resolviera respecto de la recusación  planteada.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

La  Sala  de  Casación  Penal  anticipa  su  decisión  en  el sentido de que se abstendrá de resolver de fondo acerca de la  procedencia  de  la recusación formulada por la defensora, toda vez que ante el  Tribunal  Superior  de  Yopal  no  se  ha  surtido  el trámite que establece el  artículo  83  de  la  Ley  1395  de  2010,  norma  que  introdujo al Código de  Procedimiento  Penal  de  2004  el  artículo  58A,  que  regula el trámite del  impedimento  o  recusación  respecto de los magistrados de tribunal superior de  distrito judicial.   

La  postura reseñada encuentra apoyo en que  antes  de  entrar  la  Corte  a  resolver  sobre  los  motivos de recusación es  necesario,  en  primer  lugar,  que los demás integrantes de la respectiva sala  del  tribunal  se  pronuncien  sobre su fundamento; así, solamente si éstos la  rechazan  se activa la competencia de la Sala de Casación Penal para decidir el  incidente.   

Sobre el procedimiento que tiene lugar cuando  la  recusación  se  dirige  contra  los  magistrados de un Tribunal Superior de  Distrito  Judicial,  la  Ley  1395  de  2010,  en  su  artículo 83, consagra lo  siguiente:   

“La Ley 906 de  2004 tendrá un nuevo artículo, cuyo texto será el siguiente:   

Artículo  58A.  Impedimento    de    magistrado.   Del   impedimento  manifestado  por  un  magistrado  conocen  los  demás  que  conforman  la  sala  respectiva,  quienes  se  pronunciarán  en  un  término  improrrogable de tres  días.  Aceptado  el  impedimento  del magistrado, se complementará la Sala con  quien  le  siga  en turno y si hubiere necesidad, se sorteará un conjuez. Si no  se  aceptare  el impedimento, tratándose de Magistrado de Tribunal Superior, la  actuación  pasará  a  la Corte Suprema de Justicia para que dirima de plano la  cuestión.”   

Además  del  precepto  reseñado, cuando la  manifestación  de  impedimento,  o  bien  la  formulación  de  recusación, es  conjunta,  se  impone  acudir  igualmente al artículo 59 de la ley 906 de 2004,  norma  que  no  sufrió modificación alguna con la reforma introducida a la Ley  906 de 2004 por la Ley 1395 de 2010, y que establece lo siguiente:   

“Impedimento  conjunto.  Si  la causal de impedimento se extiende a  varios  integrantes  de las salas de decisión de los tribunales, el trámite se  hará conjuntamente.”   

En el caso que ocupa la atención de la Corte  se  observa  en los antecedentes procesales detallados en acápite anterior, que  una  vez la defensora formuló la recusación contra todos los Magistrados de la  Sala,  éstos  no  aceptaron  el  argumento  del sujeto procesal y remitieron la  actuación   con   destino   a   esta   Colegiatura   para   que  resolviera  lo  pertinente.    

Con  dicho proceder olvidaron que, según la  Ley   1395  de  2010,  el  trámite  encaminado  a  resolver  el  impedimento  o  recusación  de  magistrados  se  surte  de la siguiente manera (CSJ ASP, 7 abr.  2011, rad. 35891):   

i)  Una  vez  manifestado  el impedimento o  formulada   la   recusación  los  demás  magistrados  que  conforman  la  sala  respectiva  deben  pronunciarse  sobre  sus  fundamentos; si aquellos admiten la  configuración  de  la  causal  de  impedimento o recusación invocada, entonces  así  queda resuelto el incidente. En consecuencia, se procederá a complementar  la  Sala  con  quien  le siga en turno al magistrado o magistrados apartados del  conocimiento  del  caso;  y  si  no hubiere otros magistrados o los que quedaren  fueren  insuficientes para conformar la pluralidad, se sortearán conjueces. Con  éstos  (es  decir,  con  el o los magistrados que siguieren en turno, o con los  conjueces  designados),  el  proceso  continuará su trámite ordinario hasta su  culminación,  en  el  entendido  de  que  el  impedimento  o recusación ya fue  decidido por los restantes integrantes de la Sala;   

ii)  En  contraste  con  lo anterior, puede  ocurrir  que  “los  demás  magistrados  que  conforman  la sala respectiva”  resuelvan  no  aceptar  los  motivos de impedimento o recusación.  Si así  ocurriere,  la  actuación pasará, entonces, a la Sala de Casación Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia  para  que  ésta  decida de fondo el asunto, en el  entendido  de  que,  al contrario de lo que sucede en la hipótesis anterior, es  decir,  cuando  los  motivos del impedimento o recusación son aceptados por los  demás integrantes de la sala, el incidente no ha quedado resuelto.   

Pues  bien,  los  funcionarios  del Tribunal  Superior  de  Yopal  que  fueron recusados asumieron, de manera errónea, que su  oposición  a  los  argumentos  de  la  defensora era suficiente para remitir la  actuación con destino a la Corte.   

Ahora  bien,  en  un  asunto  de  idéntica  connotación  al  presente,  esto  es,  cuando  el  Tribunal está integrado por  una  Sala  única  la Corte  señaló lo siguiente (CSJ ASP, 7 abr. 2011, rad. 35891):   

Es imperioso llamar la atención sobre las  particulares  circunstancias  que  rodean  al  caso que hoy analiza la Corte: el  Tribunal  Superior  de  Florencia  se  conforma  por una Sala Única, la cual se  integra  precisamente  por  las  funcionarias recusadas de suerte que no existen  otros  magistrados de la misma sala llamados a pronunciarse sobre los argumentos  de  la  recusación,  como  así  lo  exige  el  artículo  58A  del  Código de  Procedimiento Penal de 2004.   

Cuando  se  presenta una situación como la  descrita,  ha precisado la jurisprudencia de esta Colegiatura, se hace necesario  -aun  cuando el precepto no lo diga expresamente- recomponer la Sala  mediante  la designación de conjueces  para  el  efecto  de  que  analicen  los  motivos  de impedimento o recusación.   

Una  tal solución encuentra sustento en el  inciso  final  del  artículo  54  de  la  ley  270  de  1996 -Estatutaria de la  Administración  de  Justicia-,  de  acuerdo  con  el  cual  si  el  número  de  magistrados  que deban separarse del conocimiento de un asunto por impedimento o  recusación  «disminuye el de quienes deban decidirlo  a  menos  de  la  pluralidad  mínima prevista en el primer inciso»  deberá  sortearse  conjueces,  para  así  completar  el quórum  deliberatorio  y  decisorio,  puesto  que  las  decisiones  de las Corporaciones  judiciales  en  pleno  «o  cualquiera de sus salas o  secciones»  deben adoptarse con la asistencia y voto  de   la   mayoría   de   los   integrantes   de   la   Corporación,   sala   o  sección1.   

De  la  interpretación sistemática de las  normas  transcritas  se  deriva que ante la declaratoria de impedimento de uno o  varios  magistrados  del  Tribunal,  lo  procedente  es  sortear  uno  o  varios  conjueces,  con  miras  a integrar la Sala de Decisión que definirá el asunto,  pues  la  razón  por  la  que  el legislador dedicó un artículo especial para  regular  el  trámite  de los impedimentos manifestados por los magistrados, fue  para  dotar  de  mayor agilidad su definición, motivo que lógicamente se opone  al  procedimiento  sui generis que acometieron los Tribunales que conocieron del  impedimento.   

En  conclusión,  en  casos  como  el ahora  examinado,   en  que  la  manifestación  de  impedimento  abarca  a  todos  los  magistrados  integrantes de una Sala de Decisión, es necesario que se proceda a  la  convocatoria  de  una  Sala  de  Decisión de Conjueces quienes deberán ser  sorteados  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Florencia conforme  al   reglamento   interno   de   la   Corporación2   

.  

En  estas  condiciones,  como los Honorables  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de  Yopal no actuaron conforme al trámite  descrito  en  el  artículo  83  de  la  Ley 1395 de 2010 y, en consecuencia, de  manera  prematura  remitieron  las  diligencias, la Sala se abstendrá de emitir  decisión  sobre  la  recusación  planteada,  pues  la  Corte  solamente podrá  conocer  del  impedimento,  una  vez la Sala de Conjueces designada decida si lo  acepta  o  no,  siendo  tan  sólo en este último caso, en el que procederá el  envío  de  las  diligencias  a  esta Corporación al tenor de lo previsto en el  artículo 58A de la Ley 906 de 2004.   

Por estos motivos, la Corte se abstendrá de  pronunciarse  en  torno a los motivos de recusación planteados por la defensora  y  remitirá  la  actuación  al  Tribunal  Superior  de  Yopal  para  lo  de su  conocimiento.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

ABTENERSE   de  decidir   sobre   la   recusación   promovida   por  la  defensora   del   procesado  en  contra  de  los  Magistrados  del  Tribunal  Superior  de Yopal.   

DEVOLVER   las  diligencias    a    la  Corporación  mencionada  para  que  proceda  conforme  lo dispuesto en la parte  motiva de esta decisión.   

Contra  esta  determinación  no  procede  ningún recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ   

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, auto del 16 de noviembre de 2010,  radicación No. 35394.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, auto del 9 de febrero de 2011,  radicación No. 35756.     

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