41288(19-06-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                      Magistrado  Ponente:   

                         GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

                    Aprobado Acta  No. 189.   

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de junio de dos  mil trece (2013).   

V I S T O S  

Vencido  el  respectivo  término de traslado  dentro     del    presente    trámite    de    extradición    del    ciudadano  colombiano NELSON DE JESÚS ARIAS VALENCIA,  requerido  por  el Gobierno de los Estados Unidos de América, le  corresponde  a  la  Corte pronunciarse sobre la solicitud de pruebas elevada por  la defensora.   

A N T E C E D E N T E S  

1. El Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América, por conducto de su embajada en Colombia, mediante  nota  verbal  No.  0250  del  7  de febrero de 2013, solicitó del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  la  detención  provisional,  con fines de  extradición,   del  ciudadano  colombiano  NELSON  DE  JESÚS  ARIAS VALENCIA, quien es requerido por la Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de Nueva York, para  comparecer  en  juicio, toda vez que allí se emitió en su contra la acusación  sustitutiva        No.        S5–12–CR–859(VM),  dictada  el  16  de  enero de 2013, en la cual se le formulan cargos por delitos  federales de narcóticos.   

2. El señor Fiscal  General  de  la Nación, mediante resolución del 21 de febrero de 2013, ordenó  la    captura    de    NELSON    DE   JESÚS   ARIAS  VALENCIA,  que  se  hizo  efectiva  el  día 28 de los  mismos mes y año.   

3.     La  representación  diplomática  de  los  Estados Unidos de América formalizó la  petición  de  extradición  de NELSON DE JESÚS ARIAS  VALENCIA,  con la nota verbal No. 0681 del 19 de abril  de  2013,  en  la  cual  reitera  que éste es solicitado porque en su contra se  profirió     la     acusación     sustitutiva     No.      S5–12–CR–859(VM),  que  a su vez fue sustituida  para  enmendar  el Cargo Uno y, por consiguiente, ARIAS  VALENCIA es ahora el sujeto de la acusación No. S9 12  Cr.  859(VM),  dictada  por  la  Corte  Distrital  de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  Nueva York el 20 de febrero de 2013, por delitos federales de  narcotráfico.   

4. El Ministerio de  Relaciones  Exteriores, anotando que por no haber tratado que regule el trámite  de  extradición, ésta “…estará gobernada por lo  previsto     en     el     ordenamiento     jurídico     colombiano”, remitió la  mencionada  nota  verbal  y  los documentos anexos al de Justicia y del Derecho,  entidad  que  a  su vez envió tal documentación a esta Corte, donde se dispuso  que  el  requerido  designara  un  apoderado  que  lo  representara dentro de la  actuación.   

5.  Después de la  designación     de     defensor     para     ARIAS  VALENCIA,  se  corrió  el traslado dispuesto para que  los   intervinientes   se   pronunciaran   sobre   las   pruebas  que  estimaran  conducentes.   

6.  La  señora  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación Penal manifestó por escrito  “…que  no  es  necesario  solicitar  práctica de  pruebas…”   

7. Por su parte, la  defensora     de     NELSON    DE    JESÚS    ARIAS  VALENCIA,  pidió  que  se  decretaran  las siguientes  pruebas:   

7.1.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de Colombia para que especifique la fecha  exacta  en  la  que  recibió  la  solicitud  de  extradición,  “…toda  vez  que  dentro  del  expediente  revisado la fecha no es  clara  ya  que  la legalización se realizó hasta el 25 de abril…”   

Argumenta  que  esta  prueba es conducente y  pertinente,   porque   “…en  el  trámite  de  la  extradición  que  trata el Código de Procedimiento Penal en sus artículos 490  hasta    el   514   desarrollan   un   procedimiento   y   un   formalismo   que  permite  (sic) a la defensa,  al  Extraditado  y  a  la  Honorable  Corte  Suprema  de  Justicia guiarse de un  procedimiento  judicial  acorde al Estado Social de Derecho permitiendo realizar  un  debate  probatorio  vinculado  a  la  validez  formal  de  la  solicitud  de  extradición…”   

Asimismo,   considera  que  la  prueba  es  pertinente   debido  a  que  en  su  condición  de  defensora  de  ARIAS   VALENCIA,  el  pasado  2  de  mayo  acudió  al Ministerio de Justicia y del Derecho averiguando por la solicitud de  extradición  de  su  asistido  y “…la funcionaria  manifestó  que  no  había llegado ningún tipo de documentación del ciudadano  NELSON  DE JESÚS ARIAS VALENCIA tanto así que procedimos a instaurar un Habeas  Corpus  y  es  así  como  el  mismo  3 de mayo envían el expediente a la Corte  Suprema de Justicia Sala Penal.”   

7.2. También pide  que  se  oficie  a  la  “Coordinación  del  Centro  Judicial  de  Paloquemao”,  para  que  certifique si  existe    una    orden    judicial    que    autorizara    la    “…búsqueda   selectiva   en   base   de   datos  de  las  líneas  telefónicas    utilizadas   por   mi   representado   u   orden   judicial   de  interceptación…”   

Advierte  que  la  pertinencia y conducencia  radican  en  que  “…es necesaria esta prueba para  que  a  futuro le sirva dentro de su defensa a mi prohijado en un posible juicio  en  Estados  Unidos,  esta  prueba  es  fundamental  teniendo  en  cuenta que la  vinculación  de  mí  representado  al  proceso  que  se  lleva  en  EEUU está  basado  (sic) en una llamada  telefónica…”   

Señala  que  se  le  debe  garantizar  a su  defendido   el  “…derecho  de  defensa  principio  fundamental  y  derecho enmarcado no sólo en la constitución si no  (sic)  en los tratados con otros países  y  expresado en la declaración de los derechos humanos ratificados por Colombia  y  enmarcado  en  nuestro  ordenamiento  territorial,  en donde se manifiesta el  derecho  a  la  igualdad,  al  debido proceso a la defensa como pilar de nuestro  ordenamiento jurídico…”.   

Explica  que  se  refiere  al  derecho  a la  igualdad,  porque   “…en  los  trámites  de  extradición  según la jurisprudencia sentada por la Honorable Corte Suprema de  Justicia  consideran  esta  prueba  como  improcedente pero entonces se pregunta  esta  togada ¿Donde (sic) se  deja  el  derecho  a  la  igualdad  de mí representado el cual esta  (sic)  privado  de  su libertad? Y otro  imputado  igualmente privado de la libertad el cual si hacen una formulación de  imputación   o   una   formulación   de   acusación   fundamentados   en  una  interceptación  esta  debe  ser  legalmente obtenida y cumplir con el rigorismo  que  la  ley  exige  es  decir  debe  haber  pasado  por  el  juez de control de  garantías  y  declarar la legalidad de dicha prueba, de no hacerse no se podrá  tener  este  elemento  como  prueba  y si su acusación estaría fundada en esta  prueba    podría    muy   seguramente   terminar   en   una   absolución   del  acusado…”   

C O N S I D E R A C I O N E S  

Reiteradamente  ha sostenido la Corte que el  objeto  del  concepto que debe rendir dentro de la fase judicial del trámite de  extradición  está  delimitado  por los elementos a que se refiere el artículo  502  de  la  Ley  906  de  2004  y,  en  razón  de ello, las pruebas que pueden  solicitarse  y  practicarse  serán las que conduzcan y resulten necesarias para  establecer  esos  aspectos,  es  decir,  la  validez formal de la documentación  presentada,  la demostración plena de la identidad del solicitado, el principio  de  la  doble  incriminación, la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  y  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos, cuando  fuere el caso.   

En  armonía  con  lo  anterior, las pruebas  solicitadas  por  la  defensora,  resultan  inadmisibles,  atendiendo  a  que no  guardan  relación con el tema probatorio que se debe surtir dentro del trámite  de extradición, razón por la cual se negarán.   

1. En efecto, acerca  del  primer  tema  lo  primero  que  debe señalarse es que la prueba, aparte de  impertinente,  resulta  inútil  si  se  tiene  en  cuenta  que en el expediente  aparece  “…la  fecha  exacta  del  recibo  de  la  solicitud  formal  de  extradición…” por parte del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de Colombia, pues la nota verbal No. 0250  enviada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos de América, por conducto de su  embajada  en  Colombia, data del 7 de febrero de 2013 y en la primera página de  ese  documento  (folios 3), claramente se lee que se recibió en la Cancillería  ese mismo día a las 2:17 p.m.   

En  esa  fecha  (7  de  febrero  2013)  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  remitió  copia de la nota  verbal  No.  0250 al Director de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General  de  la  Nación,  expresándole  que  NELSON DE JESÚS  ARIAS  VALENCIA había sido pedido en extradición. Por  ello,  el  Fiscal  General  de la Nación ordenó su captura el 21 de febrero de  2013 y la aprehensión se llevó a cabo el siguiente 28 de febrero.   

En  consideración  a que el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América  formalizó  la petición de extradición el 19 de  abril  de  2013,  la  Cancillería  remitió la documentación al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia en donde fue recibida el pasado 26 de abril y de allí  fue enviada a esta Corporación el 6 de mayo del presente año.   

La Sala, en consecuencia, no advierte de qué  forma  por  haberse  recibido  la  solicitud de extradición en el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia el 7 de febrero de 2013, se estén violando  las  disposiciones  que  consagra  “…el Código de  Procedimiento   Penal   en   sus  artículos  490  hasta  el  514…”  y  especialmente  cómo, debido a que la defensora requiere que  se  le  certifique  una fecha que aparece en la carpeta, se afecta la validez de  la  documentación  presentada,  o  se  altera  la  identidad del solicitado, se  desconoce  el  principio de la doble incriminación o deja de ser equivalente la  acusación   sustitutiva   dictada  en  el  extranjero  con  la  resolución  de  acusación prevista en el sistema Procesal Penal colombiano.   

Tampoco  se  sabe  cuál  fue la funcionaria  adscrita  al  Ministerio  de  Justicia  y  del Derecho que manifestó ignorar la  existencia  de  la  solicitud de extradición de NELSON  DE  JESÚS  ARIAS  VALENCIA, mucho menos se conocen los  motivos  que  tuvo la servidora pública para hacer esa afirmación ni cómo por  haber  entregado  el  expediente en la Corte Suprema de Justicia el 6 de mayo de  2013, se verían afectados los aspectos que vienen de mencionarse.   

De manera que no se accederá a la práctica  de    esta    prueba,    porque    resulta    inconducente,    impertinente    e  inútil.   

2. En cuanto tiene  que  ver  con  el  requerimiento a la “Coordinación  del   Centro   Judicial  de  Paloquemao”,  para  que  certifique  si la “…búsqueda selectiva en base de  datos  de las líneas telefónicas utilizadas por mi representado…”                y                la               “…interceptación…”     de    sus  teléfonos  se  llevó a cabo previa legalización ante el Juez con funciones de  control  de  garantías,  para  la  Sala  resulta  claro que esta pretensión es  igualmente improcedente.   

En  efecto,  esa  prueba  está encaminada a  desvirtuar  aspectos  esenciales  de  la  acusación  que en el extranjero se le  formula  al  reclamado.  Pero  como  lo  tiene  decantado  la  doctrina  de esta  Corporación,  adelantar  el  estudio  sobre  la fuerza persuasiva de los medios  probatorios  que  se  aducen,  la  forma  como  se  obtuvieron, la suficiencia o  insuficiencia  argumental  de  la acusación, no constituye uno de los fines del  concepto  que le corresponde emitir a la Corte, en cuanto son asuntos propios de  la  soberanía  de  las  autoridades judiciales del país solicitante, a las que  les  compete  absolver  las  posiciones  de la defensa en torno a los mismos. En  razón  de  ello,  las  pruebas  que  busquen  discutir  tales  tópicos u otros  semejantes en esta sede, resultan inconducentes.   

Es  que,  la  prueba  relacionada  con  la  obtención  de  información  sobre  las  órdenes  judiciales  a través de las  cuales  se  hicieron  intervenciones  telefónicas al requerido en extradición,  cuando  con  ello  se  pretende cuestionar la legalidad de las escuchas, se debe  debatir  en  un  escenario  diferente al del trámite de extradición, porque un  aspecto  semejante,  que  llevaría  a  excluirlas,  debe  ser  alegado  ante el  tribunal   extranjero   en  donde  se  tramite  el  juicio  contra  NELSON  DE  JESÚS ARIAS VALENCIA, toda vez  que  a  la  Corte no le incumbe examinar la suficiencia y validez de las pruebas  que las autoridades judiciales foráneas puedan aducir en el caso.   

Menos  podría  la  Sala  de Casación Penal  ordenar  la  práctica  de  alguna  prueba que “…a  futuro  le  sirva  dentro  de  su defensa a mi prohijado en un posible juicio en  Estados     Unidos…”,    porque    –se          itera–  es  ante  la  autoridad judicial del  país  requirente  que  debe  hacerse  la  solicitud y al respectivo juez de esa  nación le corresponde resolver sobre su procedencia.   

Finalmente, no explica la defensora por qué  se  le  estarían vulnerado a su asistido los derechos fundamentales y, en   especial,  el  derecho a la igualdad, cuando admite que compara la situación de  NELSON    DE   JESÚS   ARIAS   VALENCIA,    pedido    en    extradición,   con   la   de   “…otro  imputado  igualmente  privado  de  la  libertad el cual si  hacen    una    formulación    de    imputación    o   una   formulación   de  acusación…”,   siendo   evidente  que  parte  de  hipótesis  disímiles, contrastando el trámite que se sigue en Colombia cuando  una  persona  es requerida en extradición con el proceso penal al que puede ser  sometido  cualquier  sujeto  en  nuestro  país, lo que de suyo demuestra que no  refiere un evento de desigualdad.   

En  síntesis,  el  trámite de extradición  difiere  ostensiblemente  de los demás que regula nuestra legislación procesal  penal,  conforme  lo analizó ampliamente la Corte Constitucional al declarar la  exequibilidad  de  los  artículos  506,  509  y  511  de  la  Ley  906 de 2004:   

“7.1. En cuanto  al  derecho  a  la  igualdad,  considera  la  Sala  que las normas impugnadas no  vulneran  las previsiones del artículo 13 superior, por cuanto la captura de la  persona  solicitada  en  extradición difiere sustancialmente de la aprehensión  que  se  adelanta  respecto  de  quien es sorprendido en flagrancia (C. Po. art.  32),  como  también  de  la captura excepcional que puede disponer la Fiscalía  General  de  la  Nación  (Ley  906 de 2004, art. 300), pues en estos casos, por  mandato  de  la  Constitución  Política  y  de  la  Ley,  la  persona debe ser  conducida  ante  un  juez que resolverá sobre la legalidad de la aprehensión o  captura, según el caso.   

Tampoco   es   comparable   el   trámite  administrativo  al  que está sometida la persona requerida en extradición, con  el  procedimiento  previsto  en  el  artículo  250,  numeral  1º  de  la Carta  Política,  por  cuanto  éste  es  aplicable respecto de medidas necesarias que  aseguren  el comparecimiento de los imputados al proceso penal, la conservación  de  la  prueba  y  la  protección  de  la  comunidad,  considerando la existencia de un proceso regulado por  el   derecho   penal   interno,   mas   no   por   reglas   de   derecho   penal  internacional.   

Sobre  esta  materia  la  Corte1    tuvo  oportunidad de explicar:   

“En  el  caso  de personas solicitadas en  extradición  por delitos cometidos en otro Estado, es claro que al ser juzgadas  por  fuera  de  Colombia  y  ser  requeridas  por  una autoridad extranjera para  proseguir  su  juzgamiento  o  para  ejecutar  la  condena,  estarán  sometidas  también  a  procedimientos diferentes a los aplicables a quienes han delinquido  en  nuestro  territorio,  lo  cual  no  vulnera  en  modo alguno el derecho a la  igualdad  ni  constituye discriminación, por tratarse de situaciones jurídicas  no equiparables”.   

Mientras   las   normas   impugnadas  son  desarrollo  del  artículo  35  de  la  Constitución  Política que trata de la  extradición,  el  artículo  250, numeral 1º del mismo estatuto hace parte del  régimen  de  la  libertad y desarrolla la garantía de la reserva judicial para  que  toda  limitación  a  este derecho solamente pueda ser impuesta por un juez  (C. Po. Art.28).   

Por tanto, las previsiones de los artículos  506,  509 y 511 de la Ley 906 de 2004, no son susceptibles de análisis bajo los  parámetros  del  artículo 250, numeral 1º de la Carta Política, toda vez que  éste  precepto  no  vincula  las relaciones de Colombia con los demás Estados,  mientras  que  las normas demandadas, a pesar de su carácter supletorio ante la  ausencia  de  tratados  internacionales, imponen deberes jurídicos para nuestro  país,   particularmente   los   derivados  del  principio  de  respeto  por  la  soberanía,  equidad,  reciprocidad  y  conveniencia nacional, como también los  vinculados  con  la  solidaridad,  colaboración,  buena  fe  y confianza mutua,  considerados  como  pilares  para  la  cooperación  internacional en materia de  lucha contra la criminalidad.   

7.2.  La Sala considera que el principio de  legalidad  de  las actuaciones públicas (C. Po. Art. 6º), tampoco está siendo  desconocido  con las normas demandadas; por el contrario, los artículo 506, 509  y  511  de la Ley 906 de 2004, establecen la manera de hacer efectiva la captura  de  quien  ha  sido solicitado en extradición, esto con el propósito de honrar  los  compromisos  internacionales  contraídos  por  Colombia  para que, en esta  misma  medida, los demás integrantes de la comunidad internacional atiendan las  peticiones  de  extradición  formuladas  por  nuestro  país,  resultando  así  aplicado   el   principio   de  reciprocidad  propio  de  las  relaciones  entre  Estados.   

7.3. En cuanto a la presunta violación del  derecho  al  debido  proceso  (C.  Po.  Art.  29), vinculado directamente con el  principio  de  legalidad  en  cuanto  significa límite para el ejercicio de las  potestades  públicas,  considera  la  Sala que las normas demandadas regulan el  trámite  administrativo  de  extradición;  es  decir, antes que transgredir la  norma  superior  citada contribuye a desarrollarla, precisando el rol del Fiscal  General  de  la  Nación  en  cuanto  a  la captura de la persona solicitada. Es  decir,  en  relación  con  este  cargo  la Corte no encuentra que los preceptos  demandados   violen   lo   establecido   en   el   artículo   29  del  Estatuto  Superior.   

7.4.  Contrario  a  lo  que  considera  el  demandante,  la  persona  capturada  con fines de extradición dispone de varios  mecanismos  de  defensa  previstos  en  la  Constitución Política y en la Ley;  así,  según  el  artículo  510  del  código de procedimiento penal, desde el  momento  en  que  se inicie el trámite de extradición tiene derecho a designar  un  defensor,  si  no  lo  hace le será nombrado uno de oficio; conforme con el  artículo  500 del mismo código, recibido el expediente por la Corte Suprema de  Justicia,  se  dará  traslado  a  la  persona  requerida o a su defensor por el  término  de  diez  (10)  días,  para  que soliciten las pruebas que consideren  necesarias;  según  el  artículo  511  del  mismo  estatuto,  será  puesta en  libertad  incondicional  si  dentro  de  los  sesenta (60) días siguientes a la  fecha  de  su  captura  no  se hubiere formalizado la petición de extradición,  como  también  si  transcurrido  el término de treinta (30) días desde cuando  fuere  puesta  a  disposición  del  Estado  requirente,  este no procedió a su  traslado.   

De  otra parte, si la persona considera que  la  privación  de  libertad  o  la prolongación de la misma no cumplen con los  requisitos  establecidos  en  el  ordenamiento  jurídico,  podrá  valerse  del  derecho-acción  de  habeas  corpus (C. Po. Art. 30); ante la eventual amenaza o  vulneración  de  sus derechos fundamentales podrá ejercer la acción de tutela  (C.  Po.  Art. 86) y, finalmente, contra el acto administrativo proferido por el  Presidente  de  la  República  autorizando  la  extradición, podrá ejercer la  acción  de  nulidad  con  restablecimiento  del  derecho  (código  contencioso  administrativo, Art. 85).   

7.5.  Para  la  Sala, las normas demandadas  desarrollan  el  artículo  35  de  la  Constitución Política, hacen parte del  estatuto  de  la  libertad  individual de la persona solicitada en extradición,  establecen  el  campo  de  actuación  de  algunas  de las autoridades públicas  encargadas   del   trámite   respectivo,   regulan   parte   del  procedimiento  administrativo  al  cabo  del  cual  se  resolverá  sobre  la procedencia de la  extradición,  respetan  adecuadamente la soberanía del Estado requirente y, en  general,  permiten  al Estado colombiano cumplir eficazmente con los compromisos  contraídos   en   materia  de  cooperación  y  lucha  contra  la  criminalidad  transnacional.”2   

En consecuencia, la Sala tampoco accederá a  la práctica de esta prueba.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

R E S U E L V E  

Primero:              NO  ACCEDER a la práctica de las  pruebas  solicitadas  por  la  defensora  de  NELSON DE  JESÚS ARIAS VALENCIA.   

Segundo:  En firme  esta  providencia, córrase en secretaría traslado por el término de cinco (5)  días a los intervinientes, para que presenten alegatos.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                                          FERNANDO A. CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ              GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS  GUILLERMO  SALAZAR OTERO                                        JAVIER DE JESÚS ZAPATA ORTIZ   

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Corte  Constitucional, Sentencia C-700 de 2000.   

2 Corte  Constitucional. Sentencia C-243/09.     

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