40298(10-04-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 106  

Bogotá,  D. C.,  abril diez (10) de dos  mil trece (2013).   

VISTOS:  

Decide  la  Sala  el  recurso de reposición  interpuesto  por  el defensor del requerido en extradición Germán Vega Monroy,  contra el auto que negó la práctica de pruebas.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  Nota  Verbal No. 3000 del 28 de noviembre de de 2011, el Gobierno de los Estados  Unidos  solicitó, a través de su Embajada, la detención provisional con fines  de  extradición  de Germán Vega Monroy contra quien, el día 10 de igual mes y  año,  se  dictó  la acusación sustitutiva No. 11-20552-CR-GRAHAM (s) (s) ante  la Corte para el Distrito Sur de Florida.   

2.    Con  fundamento  en  esa  petición,  el  Fiscal  General  de  la  Nación,  mediante  Resolución  del  12  de  diciembre  de  2011,  decretó  la respectiva orden de  captura  contra  el  reclamado,  la  cual se materializó el 11 de septiembre de  2012 por miembros del Cuerpo Técnico de Investigación.   

3.  A través  de  la Nota Diplomática No. 2635 del 8 de noviembre de 2012, la Embajada de los  Estados   Unidos  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  Germán  Vega  Monroy.   

4.    Allegadas  las diligencias a la Corte, durante el traslado previsto en el inciso  1º  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  el defensor del reclamado  solicitó  la  práctica  de algunas pruebas, las cuales fueron negadas con auto  del 13 de febrero de 2013.   

5.    El     abogado     del     requerido     presentó  recurso de reposición contra dicho proveído, el cual  sustenta  en  que  si  bien  en  el  trámite  de  extradición  no se valora la  existencia  de  los hechos ni la responsabilidad del solicitado, por cuanto esto  es  objeto  de  debate  en el país requirente, en todo caso la Corte debe velar  por  la  protección  de  las  garantías  del  reclamado, razón por la cual le  corresponde  establecer  que el procedimiento previo a la petición de entrega e  “incluso  el recaudo probatorio que materializa los  cargos   en   su   contra,   cuenten  con  la  legalidad  mínima”.   

Expresa que como las autoridades del Gobierno  extranjero     hacen     mención    a    la    existencia    de    “interceptaciones       obtenidas       legalmente”  en  el  país  y,  a su vez, las colombianas solamente indican que  prestaron  asistencia  judicial  para  la captura del solicitado, lo que permite  concluir  que no se acudió a jueces de control de garantías para avalar dichas  intervenciones,  según  se  desprende  del derecho de petición de información  cursado  por  el  reclamado  a  la  Fiscalía General de la Nación, de allí se  sigue   que  se  debe  determinar  que  no  se  hayan  cometido  ilegalidades  o  desconocido la Carta Política.   

Así  las  cosas,  solicita  revocar el auto  impugnado y que se ordene la práctica de las pruebas deprecadas.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1.   Con  el  propósito  de  definir  la  viabilidad  de revocar la providencia atacada, cabe  precisar  que  el recurso de reposición es un instrumento de carácter procesal  para  conseguir  de quien adoptó la decisión impugnada su revisión directa, a  fin  de  enmendar los eventuales yerros en los cuales ha podido incurrir, motivo  por  el  cual  corresponde al inconforme especificar los errores que a su juicio  contiene  la  decisión,  así  como  suministrar  los  argumentos de hecho y de  derecho con los cuales pretenda patentizarlos.   

2. La carga procesal  que  se  viene  de  advertir  no  es satisfecha por el impugnante, por cuanto no  precisa  los  errores  que  pretende  sean  corregidos  por  la  Sala,  pues, en  realidad,  se  limita  a reiterar desde una nueva perspectiva, la procedencia de  las pruebas cuya práctica demandó.   

3.   Resulta  entonces  oportuno  recordar  que  dentro  del  trámite  de extradición, no es  posible  cuestionar  la  validez  de  los procedimientos adelantados en el país  solicitante,     como     tampoco     las    pruebas    recaudadas    por    sus  autoridades1, como lo pretende el defensor del reclamado.   

4.   Sobre   el  particular  es  preciso  mencionar  que  la  Corporación  de forma constante ha  señalado:   

“Debido precisamente a que en Colombia el  trámite  de  extradición  no  corresponde  a  la  noción  estricta de proceso  judicial  en  el  que  se  juzgue  la  conducta  de aquél a quien se reclama en  extradición,   en   su   curso  no  tienen  cabida  cuestionamientos  relativos  a la validez o mérito de la prueba recaudada por las  autoridades   extranjeras  sobre  la  ocurrencia  del  hecho,  el  lugar  de  su realización, la forma de participación o el grado de  responsabilidad  del  encausado… pues tales aspectos corresponden a la órbita  exclusiva  y excluyente de las autoridades del país que eleva la solicitud y su  postulación  o  controversia  debe  hacerse  al interior del respectivo proceso  utilizando  al efecto los instrumentos que prevea la legislación del Estado que  formula            el           pedido.”2          (subraya fuera de texto).   

Esta  postura  por  igual  es acogida por la  Corte Constitucional, pues al respecto ha razonado:   

«…el  acto  mismo  de la extradición no  decide,  ni  en  el  concepto  previo,  ni  en  su concesión posterior sobre la  existencia  del  delito,  ni  sobre  la autoría, ni sobre las circunstancias de  tiempo,  modo  y lugar en que se cometió el hecho, ni sobre la culpabilidad del  imputado…  todo  lo  cual  indica  que  no se está en presencia de un acto de  juzgamiento,  como  quiera que no se ejerce función jurisdicente”3.   

5.   En  esa  medida,  es    claro    que    la    actividad          probatoria    deprecada    por    el   defensor   de   Germán  Vega  Monroy no se relaciona con  alguno  de  los  tópicos  sobre los cuales debe pronunciarse la Corporación al  momento   de   emitir  su  concepto,  sin  que  pueda  aceptarse  que  por  el  hecho de corresponderle a la  Corte    Suprema    de    Justicia,   como   a   cualquier   otro   Juez  de  la  República,     velar     por     los     derechos  fundamentales     de     las    partes,   se   justifique   la   intromisión  indebida  en la autonomía  de  las  autoridades  extranjeras,  pues,  reitérese,  lo relativo a la validez de los procedimientos y las  pruebas  allí  recaudadas,  es   un   asunto   que   debe  ventilarse     ante    las    mismas,     conforme     se     ha    dejado  expuesto.   

6.    En  definitiva,  en realidad el defensor del requerido no logra evidenciar que en la  decisión  recurrida  se haya cometido un error, sino que simplemente insiste en  la  práctica  de  las  pruebas deprecadas con apoyo en un argumento que resulta  impertinente.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:   

1.   NO REPONER la providencia del  13  de  febrero  de  2013,  por  cuyo medio se negó la práctica de pruebas, de  conformidad    con   lo   expuesto   en   la   parte   considerativa   de   esta  determinación.   

2.   CÓRRASE    el    traslado   para   que   los   intervinientes   presenten   sus  alegatos.   

Contra  este  proveído  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,  auto del 17 de septiembre de 2008, radicación No. 30143.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala de Casación Penal, auto del 1º de agosto de 2007,  radicación No. 27450.   

3 Corte  Constitucional, sentencia C-1106 del 24 de agosto de 2000.     

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