40298(13-02-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado      Ponente:   

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

Aprobado Acta No. 039  

Bogotá,  D. C., trece (13) de febrero de dos  mil trece (2013).   

VISTOS:  

Procede  la  Corte  a  resolver  la petición  probatoria   formulada  por  el  defensor  de  Germán  Vega  Monroy,  quien  es  solicitado en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  oficio  No.  OFI12-0021140-OAI-1100  del  19 de noviembre de 2012, la Jefe de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales  del  Ministerio de Justicia y del Derecho  comunicó  a  la  Corte que el Gobierno de los Estados Unidos, por intermedio de  su  Embajada  en  Colombia  y con la Nota Verbal No. 3000 del 28 de noviembre de  2011,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Germán Vega Monroy, quien es reclamado para comparecer a  juicio  “por  delitos  federales  de  narcóticos y  lavado  de dinero” ante las autoridades judiciales de  ese  país,  cuya  captura  se  materializó  el  11  de  septiembre de 2012 por  miembros   del   Cuerpo  Técnico  de  Investigación,  en  cumplimiento  de  la  Resolución  del 12 de diciembre de 2011 expedida por la entonces Fiscal General  de la Nación.   

La  aludida  Jefe  de  la  Oficina de Asuntos  Internacionales,  en  esa  oportunidad, también expresó que la representación  diplomática     del     país     requirente,     por   medio   de   la  Nota  Verbal No. 2635 del 8 de noviembre de  2012,  formalizó  la  solicitud  de  extradición  de  Vega Monroy y allegó la  documentación  debidamente  traducida  y  legalizada.  Además, informó que el  Ministerio             de             Relaciones    Exteriores,    con   oficio   DIAJI/GCE  No.  2689  del día  siguiente,  conceptuó  que el tratado aplicable al presente caso es  “la  Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra el tráfico  ilícito  de  estupefacientes  y sustancias psicotrópicas, suscrita en Viena el  20  de  diciembre  de 1988” y que, de conformidad con  lo  establecido  en  el artículo 6º, numerales 4º y 5º, de la convención en  cita,  así como según los  artículos   491  y  496  de  la  Ley  906  de  2004,  es   procedente   obrar  de  acuerdo  con    “el    ordenamiento    jurídico    colombiano”.   

Así  las  cosas,  envió  a  la  Corte  la  documentación   ofrecida  por  la  representación  diplomática  del  Gobierno  requirente,  “teniendo  en cuenta que se encuentran  reunidos  los  requisitos  formales  exigidos  en la normatividad procesal penal  aplicable”.   

2.  Recibidas  las  diligencias  en esta Corporación, una vez el requerido Germán Vega Monroy  designó  defensor de confianza, con auto del 11 de diciembre de 2012 se dispuso  agotar   el   término   para   pedir   pruebas,   del   cual   hizo   uso   ese  abogado.   

2.1. En ese sentido,  el  apoderado de Vega Monroy sostiene que como en la Nota Verbal No. 3000 del 28  de  noviembre  de  2011,  por  cuyo  medio se pide la detención provisional con  fines  de  extradición,  se  menciona  que  desde  el año 2010 las autoridades  colombianas   interceptaron  comunicaciones  de  la  organización  dedicada  al  tráfico  de  narcóticos  y  lavado  de  dinero  a la cual se dice pertenece el  citado,   pero  además,  que  las  mismas  decomisaron  algunos  cargamento  de  cocaína,  solicita  oficiar  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación  con el  propósito de que informe:   

“…si  en  relación con… Germán Vega  Monroy  se  ha  producido  el  ejercicio  de  la acción penal por las conductas  punibles  de  tráfico  de  estupefacientes,  lavado de activos o concierto para  delinquir.   

…en cuáles actuaciones y con respecto de  los  hechos  de  que  aquí  se  ha  tratado,  se produjo la incautación de los  fármacos mencionados en la solicitud extranjera de extradición.   

…en  cuáles  actuaciones  procesales  se  ordenó   a   través   del   respectivo  Juez  de  Control  de  Garantías,  la  interceptación  legítima  de  comunicaciones a que hace mención en los hechos  objeto de acusación formal.   

…en   caso   de   ser   verídicas  las  afirmaciones   contenidas   en  la  solicitud  extranjera  de  extradición,  se  establezca  fehacientemente el por qué de la elusión eventual del ejercicio de  nuestra propia jurisdicción”.   

Así  mismo, solicita oficiar a la Corte del  Distrito  Judicial  del  Sur de Florida, a fin de que indique las fechas exactas  en  las que el reclamado “fue encargado de coordinar  el  envío  de  los  narcóticos, el lugar de envío y de destino”,   toda   vez   que   no   se   mencionan   en  la  acusación  No.  11-20552-CR-GRAHAM  (s) (s) y, por tanto, no es posible verificar esos datos con  el  fin  de  que  el  requerido  Germán Vega Monroy pueda ejercer el derecho de  defensa en el país requirente.   

También solicita oficiar a la Dirección de  Asuntos   Internacionales  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  con  el  propósito   de  que  suministre  “la  información  pertinente”  sobre la incautación de 341,9 kilos de  cocaína  efectuada  por  las  autoridades  colombianas, con la cual se vincula,  entre  otros,  al  requerido,  según  se  menciona  en  la nota verbal donde se  solicita su extradición.   

Finalmente,  la  defensa  expresa  que  los  elementos  de  persuasión  deprecados  tienen  por  fin determinar “si  efectivamente  Estados Unidos… es el país competente para  investigar  y  juzgar  las  presuntas  conductas  cometidas…  por Germán Vega  Monroy   fuera   de   sus  fronteras”  y  establecer  “si   por   los   mismos   hechos  ya  se  empezó  investigación  en Colombia” a fin de salvaguardar la  garantía    de   non   bis   in   ídem.   

CONSIDERACIONES    DE    LA   CORTE:   

1.  Cuestión previa:  

Con el propósito de determinar la procedencia  de  la  práctica  de  un  medio  de conocimiento dentro de la fase judicial del  trámite  de extradición, se debe tener presente que el mismo esté relacionado  con  alguno de los aspectos a revisar por esta Corporación al momento de emitir  el respectivo concepto.   

1.1. En ese sentido,  cualquier  pretensión  probatoria  necesariamente  ha  de  estar  vinculada, de  conformidad   con  lo  preceptuado  en  el  artículo  502  de  la  Ley  906  de  20041,  con: (i) la validez formal de la documentación presentada por el  Estado  requirente;  (ii)  la  demostración plena de la identidad de la persona  solicitada  en extradición con la que haya sido capturada con tal fin; (iii) el  principio  de  la  doble  incriminación,  según el cual el hecho que motiva la  petición  de  entrega  también  debe  estar previsto en Colombia como delito y  encontrarse  reprimido  con  pena  privativa  de la libertad cuyo mínimo no sea  inferior  a  cuatro  años;  (iv)  que la providencia proferida por la autoridad  extranjera  sea una sentencia o, al menos se asimile, de conformidad con nuestro  sistema  procesal  penal, a la acusación; y (v) el cumplimiento de lo dispuesto  en tratados públicos, de ser necesario.   

1.2.   Ahora,   según   lo  ha  decantado  la  jurisprudencia  de  esta  Colegiatura2,      también  se  debe  constatar  si  en  Colombia  se  profirió  decisión  con  fuerza de cosa juzgada  por  los  mismos  hechos que sustentan la petición de  extradición.   

1.3.   A su  vez,  como  de  acuerdo  con  lo  manifestado  por el  Ministerio    de   Relaciones   Exteriores,   según  quedó   consignado   inicialmente,   este   asunto  se      debe      regir      por     “el            ordenamiento  jurídico  colombiano,  es  decir,   el   Código  de  Procedimiento   Penal   de   2004,   será  necesario  tener   presente   que   en   su   artículo  139  señala a los jueces el deber  de    rechazar    de   plano   los   “actos  que  sean  manifiestamente  inconducentes,  impertinentes  o  superfluos”,  mientras  que en el artículo   359   del  mismo  estatuto  atribuye  a  tales  funcionarios  “la exclusión, rechazo o  inadmisibilidad  de  los  medios  de  prueba  que, de conformidad con las reglas  establecidas  en  este código, resulten inadmisibles, impertinentes, inútiles,  repetitivos  o  encaminados  a  probar  hechos notorios o que por otro motivo no  requieran    prueba”.   Y,   finalmente,   que   en  el    artículo    375  ibídem,  se  indican  las  pautas  para  determinar  la pertinencia de las  pruebas,  al  subrayar  la  necesidad de que las mismas se refieran “directa o indirectamente a los hechos  o    circunstancias   relativos   a   la   comisión  de  la conducta”; alcance  que  trasladado al trámite de extradición,  debe  aplicarse  a  los  requisitos contenidos en la Ley 906 de  2004.   

En esa medida, de conformidad con las normas  anotadas,   en  la  fase  judicial  del  trámite  de  extradición,   solamente   se  decretarán    las    pruebas    pertinentes,   es   decir,   las   que  demuestren  los  supuestos  derivados  de  las  exigencias previstas tanto en el  artículo  502 del  Código  de  Procedimiento Penal de  2004,    como    los   requisitos   puntualizados   en   los   artículos   490,   493  y  495  ibídem.   

Igualmente,  se  ordenarán          las          conducentes,    esto    es,   aquellas  autorizadas  en  la ley con capacidad para comprobar los precisos aspectos sobre  los cuales compete a la Corte rendir su concepto.   

Finalmente,   se   evacuarán        las        útiles,  o  sea  las llamadas a acreditar  un   asunto   aún   no  corroborado   y   de   verdadero   interés  para  la  actuación.   

2.      Sobre     la   pretensión  en  concreto:   

Precisados    los    parámetros   bajo   los   cuales  corresponde  adelantar  la  actividad  demostrativa  en  la  fase  judicial  del  trámite de  extradición,  se procede a  resolver   la   solicitud   elevada  por  el  defensor  del requerido   Germán   Vega   Monroy.   

2.1. En cuanto hace  referencia  a  la  pretensión  probatoria  orientada a que (i) se requiera a la  Fiscalía  General de la Nación para que informe si allí se ha hecho ejercicio  de  la  acción  penal  en  contra  de  Vega Monroy por las mismas conductas que  sustentan  la petición de extradición, (ii) se indiquen las actuaciones en las  cuales  se  recogen  los  hechos que a su vez son mencionados en la solicitud de  entrega,  (iii) se precisen aquellas en las que se ordenó la interceptación de  comunicaciones  a  que se refieren los hechos de la acusación extranjera y (iv)  se  ofrezcan  los  detalles sobre la incautación de 341,9 kilos de cocaína por  la  autoridades  colombianas; es claro que resulta improcedente, por cuanto todo  lo  anterior  apunta a demostrar la existencia de una investigación en el país  seguida  contra  el  reclamado, olvidando la defensa que la jurisprudencia de la  Corte  Suprema  de  Justicia  ha  señalado  que lo que se debe revisar es si se  configura  la “cosa juzgada”, con el fin de determinar si hay lugar a emitir  un  concepto desfavorable, mas no la existencia de averiguaciones por los mismos  hechos, como parece entenderlo.   

Así  lo  ha  precisado esta Corporación al  afirmar:   

“La señalada  restricción  opera siempre y cuando concurran los presupuestos establecidos por  la   jurisprudencia   para   la   existencia   de  la  cosa  juzgada  penal  como  son:   

«(i)  cuando  exista  sentencia en firme o  providencia  que  tenga  su  misma  fuerza  vinculante,  también en firme, (ii)  cuando  la  persona  contra  la cual se adelantó el proceso sea la misma que es  solicitada  en  extradición,  y (iii) cuando el hecho objeto de juzgamiento sea  naturalísticamente     el     mismo     que     motiva    la    solicitud    de  extradición.   

En los demás casos, verbigracia, cuando no  se    ha    iniciado    proceso,   o   cuando   habiéndose   iniciado   no   ha  concluido,  o  cuando  la persona solicitada no es la  misma,  o cuando no existe correspondencia entre los hechos de la extradición y  los  de  la  decisión en firme, el Gobierno Nacional  goza   de   total   libertad   para   tomar  la  decisión  que  considere  más  acertada,   en   aplicación  de  los  criterios  de  conveniencia  nacional y cooperación internacional3»”    (subrayas   fuera   de   texto)4.   

Así las cosas, es clara la impertinencia de  los  elementos  de  persuasión  atrás  anotados,  motivo  por  el  cual  no se  ordenará su práctica.   

2.2.    La  petición  de  oficiar a la Fiscalía General de la Nación con el propósito de  que  informe  el  motivo por el cual, de ser ciertos los hechos señalados en la  solicitud  de  extradición, allí no ha hecho ejercicio de la acción penal, es  impertinente,  por  cuanto  no se relaciona con alguno de los aspectos que deben  ser examinados por la Corte al emitir el concepto respectivo.   

2.3.  En lo que  hace  referencia  a  que  se  requiera  a  la Corte del Distrito Judicial Sur de  Florida  para  que  indique  las fechas exactas en las que el solicitado Germán  Vega  Monroy  fue encargado de coordinar el envío de los narcóticos, así como  el  lugar  en  que  ello ocurrió y el destino de éstos, pues lo anterior no se  menciona  en  la  acusación  No. 11-20552-CR-GRAHAM (s) (s); tal pretensión es  improcedente,  pues  sobre  el  particular  la  Corte  Suprema  de  Justicia  ha  expresado:   

“2.  De otra  parte,  se  aduce  de  la Acusación No. 07-270 estar  incompleta      por      cuanto      simplemente      señala:      «Desde          aproximadamente   el  año  2006,  la  fecha  exacta  desconocida  al  Gran Jurado, y continuando despuesta (sic)    hasta   e   incluyendo   la  fecha  de  esta acusación formal, en los países de  Colombia,  Venezuela,  México,  Los  Estados Unidos y otros lugares»    y,    además,   que   tampoco  trae   «una   indicación   exacta   de   los  hechos»,  así        como        del       «lugar     y     fecha    de    la  comisión» de los mismos.   

Visto lo anterior, es claro que el defensor  denuncia  el  incumplimiento  de los requisitos contenidos en el numeral 2º del  artículo  495 de la Ley 906 de 2004, en donde se prevé la necesidad proceder a  la  «indicación exacta  de  los  actos  que  determinaron  la solicitud de extradición y del lugar y la  fecha   en   que   fueron   ejecutados»,  lo  cual  hace  relación  a  aspectos  que deben examinarse al  momento  de  emitir  concepto  por  parte  de  la  Corte,  de conformidad con lo  dispuesto  en  el  artículo  502  ibídem,  por lo tanto, sólo agotada la fase  probatoria   es   posible   entrar   a   emitir   un  pronunciamiento  sobre  el  particular.   

En     efecto,    la    «indicación    exacta    de    los  actos»   tiene   como  propósito  determinar el carácter de los mismos en la legislación colombiana,  de  conformidad  con  lo  dispuesto  en  los  artículos  35 de la Constitución  Política,  18  del  Estatuto  Punitivo  y  el  493 del Código de Procedimiento  Penal,  en  particular  si  son  constitutivos de delitos, los mismos tienen una  pena  no inferior a cuatro años y no son de aquellos calificados de políticos,  pero  también,  pretende  cumplir  uno  de  los requisitos que debe contener la  acusación,  constatado el contenido del numeral 2º del artículo 337 de la Ley  906 de 2004.   

Estas   circunstancias,   desde   luego,  solo se dilucidan por la  Corporación  al  momento de emitir el respectivo concepto, pues se trata de uno  de            los            «fundamentos»  a  tener  en cuenta, según lo consagrado en el artículo 502 de  la    Ley   906   de   2004,   en   general,   al   examinar   la   «validez  formal de la documentación  presentada»   y,   en  especial,      al     verificar     el     cumplimiento     del     «principio     de     la     doble  incriminación».   

Ahora, la determinación de la fecha en que  fueron  ejecutados  los  actos  responde  a la necesidad de conocer si  aquéllos  ocurrieron  con posterioridad a la promulgación del  Acto  Legislativo  No.  01  del  17  de  diciembre  de  1997, por cuyo medio fue  modificado  el  artículo  35  de la Constitución Política y, en consecuencia,  nuevamente se autorizó la extradición de nacionales colombianos.   

Adicionalmente,  también  se requiere para  satisfacer  una  de  las formalidades de la acusación como lo es la mención de  los  hechos  jurídicamente relevantes, lo que supone ofrecer las circunstancias  de  tiempo  de  conformidad con lo dispuesto en el numeral 2º del artículo 337  del  Código  de  Procedimiento  Penal, por lo cual este aspecto al igual que el  relacionado  con  la  determinación  de  los  actos  ejecutados,  se examina al  momento  en que la Corporación entre a emitir su concepto sobre la solicitud de  extradición  elevada  por  el país extranjero, cuando se trata de su modalidad  pasiva.   

De  otra  parte,  la  Corte entiende que la  mención  relativa  al lugar de ejecución de los actos, además de complementar  la  información  que debe contener la acusación, tiene por objeto discernir si  se  traspasaron  las  fronteras  de Colombia, lo cual, por consiguiente, permite  conocer  si  la  comisión del ilícito fue total o parcial en el territorio del  Estado  reclamante  o  allí  se  produjo  su  resultado, incluso si en su suelo  debió   concretarse  el  efecto  de  la  conducta5,  aspecto  que por igual debe  analizarse  al  momento  de  emitir  el  concepto,  en  aras  de  examinar si se  satisfacen  los requisitos señalados en el artículo 502 de la Ley 906 de 2004,  al   revisar   particularmente   la   «validez   formal  de  la  documentación  presentada»   y   la   «equivalencia   de   la  providencia  proferida  en  el  extranjero»,  por  lo  tanto,  ahora  resulta  inoportuno  proceder  a realizar  cualquier pronunciamiento al respecto.   

En suma, los cuestionamientos identificados  por  el  defensor del requerido en torno de la ausencia de indicación exacta de  los  actos  que determinaron la solicitud de extradición, así como de la fecha  y  el lugar en que fueron ejecutados, sólo es posible analizarlos al momento de  entrar  a  emitir  el  respectivo  concepto por esta Corporación, razón por la  cual   se   abstendrá   de   pronunciarse  sobre  el  particular”6.   

En esa medida, es claro que las críticas que  hace  el  defensor  del requerido a la acusación No. 11-20552-CR-GRAHAM (s) (s)  que  sirve  de  sustento a la petición de extradición, en punto de que en ella  falta  precisión  sobre la fecha de los hechos y su lugar de ocurrencia carecen  de  fundamento,  por  cuanto  confrontada  el  acta  de  esa pieza procesal y la  documentación  aportada  por  el  Gobierno  reclamante,  se  establece  que  su  mención   se   encuentra  suficientemente  acreditada  en  orden  a  emitir  el  respectivo concepto por la Corte Suprema de Justicia.   

2.4.  De otra  parte,  se  ofrece  oportuno  consignar  que  como  la  defensa  al  final de su  pretensión  probatoria  expresa  que  con ella persigue amparar la garantía de  non  bis  in ídem, sobre la  cual  ya  se trató en el numeral 2.1., no se hace necesario realizar comentario  adicional al respecto.   

Ahora, como a su vez aduce que los medios de  convicción  deprecados por igual buscan, en síntesis, establecer si los hechos  que  sustentan  la  petición  de extradición sucedieron fuera de las fronteras  del  país  requirente,  tal  situación,  como  se dejó expuesto en el numeral  2.3., debe analizarse al emitir el concepto por la Corte.   

3.        Cuestión   Final:   

Debido a que la Corte no observa la necesidad  de  evacuar  pruebas de oficio, de conformidad con lo dispuesto en el inciso 3º  del  artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  ordena  dejar el expediente en  Secretaría  de  la  Sala  por  el término de cinco días a disposición de los  intervinientes, para que presenten sus alegatos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:   

1.   NEGAR     la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  reclamado Germán Vega Monroy.   

2. DEJAR, una vez en  firme  esta determinación, el expediente en Secretaría de la Sala Penal por el  término  de  cinco  (5) días para las alegaciones finales, según lo prevé el  inciso   3º   del   artículo   500   de   la   Ley   906  de  2004.   

Contra esta providencia procede el recurso de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

JOSÉ  LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                  FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO   

MARÍA    DEL    ROSARIO    GONZÁLEZ  MUÑOZ             GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ   

LUIS      GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                   JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

1 En el  presente  caso se aplica la Ley 906 de 2004, por cuanto los hechos que sustentan  la  petición  de extradición se habrían cometido después del 1º de enero de  2005,  fecha  en  la  cual  entró en vigencia el nuevo Código de Procedimiento  Penal.  En este sentido, ver Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal,  autos  del  4  de  abril  y  3 de octubre de 2006, radicaciones números 24187 y  25080, respectivamente, entre otros.   

2 Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, conceptos del 19 de febrero y del  16    de    septiembre    de   2009,   radicados   números   30374   y   31036,  respectivamente.   

3 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de Casación Penal, concepto de 6 de mayo de 2009,  radicación No. 30373.   

4 Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal, concepto del 16 de septiembre de  2009, radicación No. 31036.   

5  En   sentido   semejante, conceptos del 21 de febrero y 14 de marzo de  2006, radicaciones No. 24071 y 24879, respectivamente.   

6 Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, auto del 2 de julio de 2008,  radicación No. 29505.     

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