39897(03-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Luis Guillermo Salazar Otero  

Aprobado Acta No. 208  

Bogotá,  D.C.,  tres (3) de julio de dos mil  trece (2013).   

ASUNTO  

La Sala se pronuncia sobre la admisibilidad de  la  demanda  sustento  del  recurso  de casación interpuesto por el defensor de  JUAN  CARLOS  MOLINA  AHUMADA,  contra el fallo de 11 de julio de 2012 proferido  por  el  Tribunal Superior de Barranquilla, que revocó la sentencia absolutoria  emitida  el  31 de enero del mismo año por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito  de  esa  ciudad, condenándolo a setecientos veinte (720) meses de prisión como  coautor  de los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio agravado y  porte de armas de fuego de defensa personal.   

HECHOS  

El   16   de  enero de 2010, hacia las cuatro de la tarde, un grupo  de  personas  que  se  encontraba  departiendo  en la  carrera  47C  con calle 22  del   barrio  Alfonso  López  de  Barranquilla,  fue  atacado  por  cuatro  individuos  que  se movilizaban en dos motos, quienes   utilizando   armas  de  fuego  causaron    la    muerte    a   cuatro   de   ellas   e   hirieron     a     tres    más.  Las  investigaciones adelantadas por  policía  judicial  llevaron a capturar a JUAN CARLOS  MOLINA  AHUMADA  alias “El  Loco”,  como uno de los responsables del insuceso.   

ANTECEDENTES  

El  8          de         abril  de 2011 fue legalizada la captura  de    JUAN    CARLOS   MOLINA   AHUMADA.     La  Fiscalía   25  de  la  Unidad  de  Vida le       imputó       los     delitos     de     homicidio  agravado  y  porte  de  armas  de  fuego  de  defensa  personal   y   solicitó  al  Juez  Noveno  Penal  Municipal  con  función      de      control   de   garantías   medida     de     aseguramiento    de  detención  preventiva, la  cual  le  fue impuesta en establecimiento carcelario.   

El  6     de     mayo    de    2011,    la  Fiscalía presentó escrito  de  acusación  contra MOLINA AHUMADA por los delitos  endilgados    en    la  formulación    de   la  imputación  y  por  homicidio  agravado  en grado de  tentativa.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN  

Con  sustento  en la causal 3ª del artículo  181   de   la   ley   906   de   2004,   propone  un  cargo  por  el  manifiesto  desconocimiento   de  las reglas de producción y apreciación de la prueba  sobre la cual se ha fundado la sentencia.   

Según  el reparo, la sentencia acusada tiene  una  conclusión  errónea  derivada de un falso raciocinio en la valoración de  la  prueba  en  la  cual  se  fundamenta,  ya  que  en  la  apreciación  de  la  declaración  de  Manuel  Yamid Carmona Hernández omite la hipótesis normativa  contenida en el artículo 404 del Código de Procedimiento Penal.   

Así  mismo  formula  algunos  interrogantes  relacionados  con  la ubicación y lo manifestado por el testigo de cargo frente  a  lo  dicho por los heridos, señala la existencia en él de una contradicción  acerca  de  la  forma  como  ocurrieron  los hechos y expresa que el Tribunal es  “indulgente”   en  la  apreciación de dicha versión.   

CONSIDERACIONES  

La  demanda  falta  a  los  presupuestos  de  técnica  exigidos  en esta sede, dado que el cargo propuesto contra el fallo de  segunda  instancia falta a la claridad y precisión en su formulación así como  en  la  sustentación, en contravía de lo dispuesto en los artículos 183 y 184  inciso 2º de la ley 906 de 2004.   

Aun  cuando  la  casación  es  un  control  constitucional  y  legal  contra  las  sentencias  de  segunda  instancia, no ha  perdido  su  entidad de juicio lógico jurídico, lo cual obliga al recurrente a  observar  las  reglas propias que diferencian  a la demanda de los alegatos  de  instancia, con la proposición de cargos claros y precisos en los cuales los  errores  sean  postulados  de  manera  objetiva  y  sin  contradicciones,  en el  entendido   que   la   interpretación   de   las   alegaciones   hechas  en  el  libelo1,  la  modificación  y la readecuación de los reparos son ajenas a  la impugnación extraordinaria.   

Cuando  se  postula  el  falso raciocinio por  desconocimiento  de  los postulados de la sana crítica, el censor debe señalar  qué  expresa  objetivamente  el  medio  probatorio  sobre el cual se predica el  error,  las  inferencias  del  juzgador y el mérito suasorio otorgado a él, el  principio  de  la  ciencia,  la lógica o la regla de la experiencia vulneradas,  cuál  es  la  aplicable  y  demostrar  la  trascendencia  del error en el fallo  atacado.   

A  pesar  de  la  demanda mencionar la prueba  objeto  del error postulado, el recurrente omite transliteral lo que ella dice y  limita  el  desarrollo  del  cargo  a  indicar que el Tribunal al apreciarla fue  “indulgente”,   sin  precisar   los  postulados  de  la  lógica, la ciencia o de la experiencia  desconocidos    en    esa    labor,    cuál   correspondía   aplicar   o   fue  inaplicado.   

Bajo ese sentido, la argumentación no supera  el  alegato de instancia mientras lo circunscribe a mostrar su desacuerdo frente  al  valor  que  el  Tribunal le atribuye a la versión del testigo de cargo para  imponer  la  suya,  sin  tener  en  cuenta que en esta sede se juzgan errores de  juicio   y   no   las   discrepancias   probatorias   que   se   tengan  con  el  juzgador.   

Esa  es  la  razón  por la cual en principio  discute  el  informe de Kenny Marchena Pinto, investigador de campo, para aludir  a  la  “manera extraña”  en  que  el  testigo  de  cargo  es  ubicado en otra ciudad y al hecho de ser el  único  de  los  presenciales  que  mostró  disposición  a  declarar, para con  fundamento    en    ello    formular    interrogantes    que    afectarían   su  credibilidad.   

De  ese  modo  no  encuentra razonable que el  testigo  aduzca  amenazas  a  pesar  de  residir  en un lugar distinto al de los  hechos,  como  también  que  los  heridos  sean  incapaces  de  reconocer a los  agresores  y  aquel  sí,  y  que  el investigador modifique su versión inicial  respecto  al  número  de  atacantes  una vez entra en contacto con Manuel Yamid  Carmona Hernández.   

En esa perspectiva, el recurrente controvierte  la  credibilidad  que el Tribunal le otorga a la versión del citado declarante,  sin  evidenciar  el  falso  raciocinio  propuesto  en  la demanda a partir de la  violación    de   los   principios   de   la   lógica,   la   ciencia   o   la  experiencia.   

En  esas  condiciones, es insuficiente que la  demanda  diga  que  el ad quem desconoció los criterios fijados en el artículo  404,  los  cuales  deben ser tenidos en cuenta por el juzgador en la valoración  del  testimonio,  puesto  que  con  ello  no  demuestra el vicio reprochado a la  sentencia.   

Ni  mucho  menos contribuye a la claridad del  cargo  que  en  el  haga  mención  a  la memoria, exprese que con el tiempo las  imágenes  van  perdiendo  consistencia  e  impide  recordar  con precisión los  rasgos  morfológicos  de  las personas que antes no conocía, según las reglas  de  la  experiencia  y las “tecno-científicas de la  memoria”.   

Era  necesario que las mencionara y no optara  por  hacer  sus propias reflexiones acerca de la actitud asumida por el testigo,  por   entender   que   ha  debido  al  escuchar  los  disparos  de  “manera    instintiva”   tratar   de  protegerse,  para enseguida concluir que el Tribunal en esas condiciones ignoró  el contenido del artículo 404 de la ley 906 de 2004.   

Las  falencias  de técnica en la demanda son  insuperables  y  dan  al traste con la admisibilidad del cargo, con mayor razón  frente  a  la  doble  presunción  de  acierto  y  legalidad  que acompaña a la  sentencia,  respecto  de la cual en esta sede no cabe la controversia probatoria  y  mucho  menos  el  desacuerdo  que  se  tenga  con  la  valoración probatoria  efectuada en el fallo.   

En  consecuencia,  la  Sala  inadmitirá  la  demanda  porque  no  reúne los presupuestos materiales para ordenar su trámite  ni  tampoco  dispondrá  su  intervención  oficiosa en este asunto, en tanto no  vislumbra   la   afectación  de  los  derechos  y  de  las  garantías  de  los  intervinientes.   

Finalmente,  contra  la determinación que se  adoptará  procede el mecanismo de insistencia previsto en el inciso segundo del  artículo  184 de la Ley 906 de 2004, cuyo trámite a falta de regulación legal  es  el  señalado  por  la  Sala en el auto de diciembre 12 de 2005, radicación  25006.   

* * * * * *  

En  mérito de lo  expuesto,  la  CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por     el    apoderado    de    JUAN    CARLOS    MOLINA    AHUMADA.   

Contra    lo    dispuesto    en    esta  decisión,     procede     el     mecanismo     de  insistencia.   

Notifíquese  y en su oportunidad devuélvase  el expediente al tribunal de origen.   

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS MARTÍNEZ   

JOSÉ   LUIS  BARCELÓ  CAMACHO                    FERNANDO                       ALBERTO                      CASTRO  CABALLERO                

MARIA    DEL   ROSARIO   GONZALEZ   MUÑOZ                         GUSTAVO     E.     MALO  FERNÁNDEZ   

LUIS       GUILLERMO      SALAZAR  OTERO                                                  JAVIER  DE  JESUS  ZAPATA  ORTIZ   

                          

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria    

1 Corte  Suprema de Justicia: radicado: 25.565 del 8 de junio de 2006.     

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