40749(16-07-13)

2013

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

APROBADO ACTA Nº. 225-  

Bogotá, D.C., dieciséis (16) de julio de dos  mil trece (2013)   

ASUNTO  

La  Sala  se  pronuncia  sobre  la demanda de  revisión   presentada  por  la  abogada  Gina  María  García  Chávez,  quien  manifiesta  actuar  como  apoderada  de  confianza  del sentenciado HUGO ERNESTO  PINEDA  ORTIZ,  contra  la  sentencia  proferida  el  31 de marzo de 2011 por el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  mediante la cual confirmó la emitida el 18 de  enero  del  mismo  año por el Juzgado 15 Penal del Circuito de la misma ciudad,  que  lo condenó como autor de secuestro simple en concurso heterogéneo con los  delitos de hurto calificado y acto sexual violento.   

HECHOS y ACTUACIÓN PROCESAL  

1. Aquellos fueron resumidos así por la Sala,  en pasada oportunidad:   

Aproximadamente  a  las  5:10  a.m. del 10 de  noviembre  de  2009,  cuando Clara Inés Mendoza Pinzón se aprestaba a salir de  su  residencia  ubicada  en  la  carrera  115 Nº 152D-45, casa 13, del conjunto  denominado  Quintas  de  Camino  Verde  de  esta  ciudad, apareció Hugo  Ernesto  Pineda  Ortiz, residente en  el  mismo  conjunto,  que la  cogió,  la  golpeó  en  la  frente, le vendó los ojos, le ató las manos y la  condujo  al  segundo  piso  de  la  vivienda  donde  la  lanzó  a  la  cama  y,  amenazándola  con un objeto corto punzante, comenzó a besar su cara, sus senos  y  a  acariciar sus piernas. Sin embargo, se abstuvo de accederla carnalmente al  advertir  que  ella  tenía el período menstrual y sentir la toalla higiénica.   

Inmediatamente   después,   dirigió   su  atención  hacia los elementos de valor existentes en el lugar y se apoderó del  computador  portátil, una cámara para computador, un reproductor de video, una  cámara,  un  teléfono “palm touch”, zapatos tenis, un morral, $300.000 que  la  víctima  portaba en la billetera y $1.000.000 en efectivo que se hallaba en  otra    habitación.   Pineda   Ortiz   permaneció  en  la  residencia  reteniendo  a la víctima hasta las  8:20    a.m.    cuando    salió    del   conjunto1.   

2.  Por  los anteriores hechos, el Juzgado 15  Penal  del  Circuito de Bogotá, condenó a HUGO ERNESTO PINEDA ORTIZ como autor  responsable  de  secuestro  simple  en  concurso heterogéneo con los delitos de  hurto  calificado  y  acto sexual violento. Le impuso la pena de diecinueve (19)  años  de  prisión, multa equivalente a 850 salarios mínimos legales mensuales  vigentes  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas  por  lapso  igual a la pena privativa de la libertad2.   

3.  El  Tribunal  Superior de esta ciudad, en  providencia  del  31  de  marzo de 2011, confirmó la sentencia del A                  quo3.   

4.  El 21 de septiembre siguiente, la Sala de  Casación  Penal  inadmitió  la  demanda  de  casación presentada a nombre del  procesado4.   

LA DEMANDA  

La  libelista,  luego  de  identificar  a los  sujetos  procesales  que  intervinieron  en  el proceso y la sentencia objeto de  censura,  invoca  la  causal  7ª  del artículo 192 de la Ley 906 de 2004, para  señalar  que  esta  Corporación,  en  sentencia No 36385, del 19 de octubre de  2011,  cambió  de  manera  sustancial  la  interpretación en torno a la rebaja  punitiva prevista en el artículo 171 del Código Penal.   

Explica  que,  según  quedó  demostrado, el  enjuiciado  dejó en libertad a la víctima el mismo día de la retención, pero  las  instancias  negaron  el  beneficio con apoyo en el criterio jurisprudencial  vigente  para  ese momento, el cual difiere del actualmente sentado por la Sala.   

Por  lo  anterior,  solicita  se  revise  y  redosifique la pena impuesta a HUGO ERNESTO PINEDA ORTIZ.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte  inadmitirá  la  demanda  por  las  siguientes razones:   

De  acuerdo  con lo dispuesto en el artículo  193  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  la  acción de revisión  “podrá  ser promovida por el fiscal, el Ministerio  Público,  el  defensor  y  demás intervinientes, siempre que ostenten interés  jurídico  y  hayan  sido legalmente reconocidos dentro de la actuación materia  de  revisión. Estos últimos podrán hacerlo directamente si fueren abogados en  ejercicio.   En   los   demás  casos  se  requerirá  poder  especial  para  el  efecto”.   

Significa,  entonces,  que si el mecanismo se  promueve  por  un  profesional  del derecho, en representación del sentenciado,  así  sea  el  mismo que lo asistió en el trámite ordinario, es imperativo que  exhiba  poder  especial  para  actuar  en  esta sede, quien deberá formular una  demanda  ajustada  a  los  requisitos legalmente establecidos para su admisión,  por  cuanto  se  trata de un proceso distinto al que culminó en las instancias.   

Sobre   el   particular,   la   Sala   ha  precisado:   

Desde  ese  punto de vista, la revisión es  una  acción  judicial  autónoma, dirigida contra un proceso penal concluido, y  por  ello la demanda debe ser presentada por un abogado titulado que tenga poder  especial  para  hacerlo, así se trate del mismo profesional que intervino en el  trámite ordinario, o de un defensor distinto.   

La necesidad de acreditar poder especial no  obedece  a  una  exigencia  meramente  formal, sino que la legitimidad por parte  activa  es un requisito de procedibilidad de la acción de revisión, la cual no  puede  iniciarse  sin  la  presentación  de  la demanda por un abogado que haya  recibido  poder  para  ese  efecto,  puesto que no es la continuidad del proceso  penal,  sino  el  ejercicio  de  un  mecanismo jurídico excepcional y distinto,  orientado a remover la entidad de cosa juzgada.   

El  poder  es  el instrumento a través del  cual  la Corte verifica la legitimidad del abogado para actuar, en el sentido de  demostrar  la  existencia  del  vínculo  entre  el profesional y el titular del  derecho   para  ejercer  la  acción  de  revisión5.   

En  este  caso  no se cumple con el señalado  requerimiento,  pues  la togada simplemente manifiesta que actúa como apoderada  de  confianza  del  señor  PINEDA  ORTÍZ,  pero  sin allegar el mandato que la  autoriza a promover acción de revisión.   

Consecuente con lo anterior, se inadmitirá la  demanda formulada por falta de legitimidad.   

En mérito de lo expuesto, la Sala Penal de la  Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

INADMITIR la demanda  de  revisión  presentada  a  nombre  de HUGO ERNESTO PINEDA ORTIZ, por falta de  legitimidad de la abogada que suscribe el libelo.   

Notifíquese y Cúmplase  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Magistrado  

GUILLERMO   ANGULO  GONZÁLEZ                                       PAULA         CADAVID  LONDOÑO   

Conjuez                                                                                  Conjuez   

GUSTAVO  ENRIQUE MALO FERNANDEZ                HUGO  QUINTERO BERNATE   

              Magistrado                                                                        Conjuez   

YESID    REYES    ALVARADO                                        JULIO ANDRES SAMPEDRO ARRUBLA   

         Conjuez                                                                                   Conjuez   

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria   

    

1 Fls  57 a 66.   

2 Fls  18 a 35.   

3 Fls  36 a 56.   

4 Fls  57 a 66.   

5 Auto  del 8 de agosto de 2002, radicado 18.693.     

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