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1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    PROCESO No. 13860  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                  Aprobado acta No. 149   

                                                  Magistrado Ponente:   

                                                  Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL   

Santa  Fe  de  Bogotá,  D.  C.,  treinta de  septiembre de mil novecientos noventa y nueve.   

Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación  presentada por el defensor del procesado  CARLOS JAVIER DURAN CARRILLO.   

          Antecedentes.-   

Aproximadamente a las diez y treinta minutos  de  la  noche  del  veintinueve  de  julio  de mil novecientos noventa y cuatro,  cuando  ELMIS  RAFAEL MINDIOLA ARENAS se acercó al inmueble ubicado en la calle  14  número  5-38  de  Riohacha  (Guajira)  con  el  fin de entrevistarse con su  compañero  de trabajo HERNAN HERMOSILLA quien allí reside, recibió un disparo  con  arma de fuego de carga múltiple, siendo llevado de manera inmediata por la  policía  del  lugar  y  familiares del señor CARLOS DURAN CARRILLO al Hospital  Nuestra  Señora  de  los Remedios donde recibió oportuna atención médica que  logró  salvar  su  vida,  dictaminándose  por  los  galenos  del  Instituto de  Medicina   Legal,   incapacidad   definitiva  de  sesenta  días,  perturbación  funcional  del  órgano  de  la  digestión  y  deformidad física que afecta el  cuerpo, ambas de carácter permanente.   

Pasados ocho meses de haber esto ocurrido, el  ofendido  puso  el  hecho  en conocimiento de la autoridad, indicando que fueron  los  propios  familiares  del señor CARLOS DURAN CARRILLO quienes le informaron  que   éste   había  sido  el  autor  del  disparo  con  una  escopeta  calibre  12.   

El  asunto  lo conoció la Unidad Primera de  Fiscalía   Especializada  con  sede  en  Riohacha,  autoridad  que  dispuso  el  adelantamiento  de averiguación preliminar (fl. 3), y posteriormente, luego del  recaudo  de  algunas diligencias ordenó la formal apertura de instrucción (fl.  143)  y  la consecuente vinculación mediante indagatoria de CARLOS JAVIER DURAN  CARRILLO  (fl.  155),  a  quien  definió  su situación jurídica con medida de  aseguramiento de detención preventiva (fl. 161).   

Previa  clausura  del ciclo instructivo (fl.  196),  el  cuatro  de  septiembre de mil novecientos noventa y seis calificó el  mérito  probatorio  del sumario con preclusión de la instrucción en favor del  procesado  Durán  Carrillo  (fls.  209  y ss.), mediante decisión que al haber  sido  recurrida  en  apelación por el apoderado de la parte civil, la Unidad de  Fiscalía  Delegada  ante  el Tribunal Superior, revocó en todas su partes para  en  su  lugar  proferir  resolución  acusatoria  por  el  delito  de  homicidio  imperfecto (fls. 4 y ss. cno. segunda instancia).   

El  juicio se tramitó ante el Juzgado Penal  del  Circuito,  en  donde  se  llevó  a  cabo la vista pública (fls. 254) y se  culminó  la  instancia  condenando  al  procesado a la pena principal de ciento  cincuenta  (150) meses de prisión y la accesoria de interdicción de derechos y  funciones  públicas  por  el  término  de  siete  (7)  años,  por encontrarlo  penalmente  responsable del delito imputado en el pliego enjuiciatorio (fls. 254  y  ss.), en fallo que el Tribunal Superior confirmó íntegramente al conocer en  segunda  instancia  por  vía de la apelación interpuesta por el defensor (fls.  281).   

Contra el fallo de segundo grado el procesado  y  su  defensor oportunamente interpusieron recurso extraordinario de casación,  el  cual  fue  concedido  por  el  ad  quem, presentándose por el abogado en el  término  legal,  el  respectivo  escrito  con  el  cual  persigue  sustentar la  impugnación,  y  sobre  cuya  admisibilidad  se pronuncia la Corte.     

             La demanda.-   

Con  fundamento  en  las  causales tercera y  primera   de   casación,   tres   cargos  formula  el  defensor  al  fallo  del  Tribunal.   

1.-  Aduce  que  la  sentencia fue proferida  dentro  de  un  juicio  viciado  de nulidad, pues al aplicarse las consecuencias  punitivas  previstas  en  la  Ley  40 de 1993 que modificó el artículo 323 del  Código  Penal,  se  violó  el  principio  de  favorabilidad  recogido  por  el  artículo 29 de la Carta Política.   

Por  lo  anterior presenta ante la Corte “el  recurso  de  INEXEQUIBILIDAD  contra  el  artículo  40 (sic) del 19 de enero de  1993,  con  motivo  de  que  considero  que  esta  ley se colocó por encima del  artículo  29  de  la  Constitución  Nacional”,  solicita  casar  la  sentencia  impugnada, y proferir fallo de sustitución.   

2.-  Con  apoyo en la causal primera, cuerpo  segundo,  denuncia  violación indirecta de la ley sustancial por error de hecho  derivado    de    falso    juicio    de    identidad    en    la    apreciación  probatoria.   

Alude al respecto que en el proceso no existe  prueba  de  la  cual  pudiera colegirse que la voluntad del procesado se hubiere  orientado  a  lograr  la  finalidad  de  cometer  el  delito  de homicidio, sino  solamente   una   acción   orientada   a  lesionar  sin  poner  en  peligro  la  vida.   

Si el Tribunal hubiera valorado correctamente  el  dictamen  de  medicina  legal  y  los  testimonios  recaudados,  no  habría  proferido fallo de condena por el delito de tentativa de homicidio.   

Con  fundamento en esta censura, solicita se  case  la  sentencia  impugnada  y  en  su  lugar  se  absuelva  a su asistido, o  “subsidiariamente”,  se  le absuelva del delito de homicidio y se le condene por  el de lesiones personales.   

3.-   Apoyado  en  la  causal  primera  de  casación,  denuncia  violación  directa  de  la  ley  sustancial  por falta de  aplicación  del artículo 445 del Código de Procedimiento Penal, y aplicación  indebida  de  los artículos 340, 341 y 342 del C. P. y 29 de la Ley 29 de 1993,  pues  no  obstante  reconocer el fallo que no existe certeza sobre la voluntad o  propósito  final  de  causar  la  muerte,  incurrió  “en  error  de  hecho por  desconocimiento  de  los  medios  probatorios  que  tienen legal acepción en el  proceso   y   que   a   pesar   de   su   existencia   fueron  ignorados  en  la  sentencia”.              

Con fundamento en este reproche demanda casar  la  sentencia  impugnada  y  absolver  a  su  cliente  del cargo de tentativa de  homicidio.   

         SE CONSIDERA:   

De   los   presupuestos  de  admisibilidad  establecidos   por   el  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  prácticamente  ninguno  cumple  el  defensor  del procesado CARLOS JAVIER DURAN  CARRILLO,  lo cual determina el rechazo de la demanda de casación presentada, y  tener que declarar desierto el recurso interpuesto.   

No  obstante señalar la citada disposición  la  carga  para  el  censor  de identificar los sujetos procesales, la sentencia  impugnada,  hacer  una  síntesis de los hechos materia de juzgamiento y resumir  la  actuación procesal llevada a cabo, con total menosprecio por el excepcional  instrumento  al  cual  acude,  y  como  si  la  demanda pudiera equipararse a un  alegato  en  las  instancias,  el  actor  en  este caso se desentiende de ellos,  advirtiendo  de  entrada  con  esta postura la falta de seriedad de la propuesta  impugnatoria.   

Los  defectos  que la demanda presenta no se  limitan  a  los  aspectos  que  vienen  de ser referidos: Cuando con apoyo en la  causal   tercera  de  casación  denuncia  la  transgresión  del  principio  de  favorabilidad  por haberse aplicado la ley 40 de 1994 y no el original artículo  323  del  Código  Penal,  el  actor  no  hace otra cosa que evidenciar absoluto  desconocimiento  de  la técnica que gobierna el instituto, pues una tal censura  no  podría proponerse con fundamento en la causal en que dice apoyarse, sino en  la  primera,  mediante  la  demostración  de  haber incurrido el fallador en un  vicio  in iudicando por una errada selección normativa, siendo la solución, no  la  invalidación  de  lo  actuado  como  se pretende, sino la imposición de la  consecuencia  punitiva  prevista  en  la legislación que se estima aplicable al  caso.   

Pero  aún  suponiendo  que  la  pretensión  invalidatoria  del  fallo  estuvo  correctamente  ubicada  dentro  de  la causal  tercera,  al  aducir  el actor que las previsiones de la Ley 40 de 1993 no deben  aplicarse  por  inequitativas  e injustas, es posición que lo menos que produce  es  perplejidad,  máxime  si  se  funda  en  elevar ante esta Corte “recurso de  inexequibilidad” del mencionado estatuto.       

La enunciación y fundamentación del segundo  cargo  no son más afortunadas. Con el argumento de que el Tribunal incurrió en  falso  juicio  de  identidad  en  la  apreciación probatoria al concluir que la  voluntad  del procesado se dirigió a realizar el tipo penal de homicidio, no el  de  lesiones que es lo que demuestra el proceso, el actor demanda la absolución  de  su cliente por el delito de homicidio y la condena por un delito de lesiones  personales,  sin percatarse que la Corte no podría adoptar una solución de esa  factura.   

Como  en  este  caso  lo  cuestionado  es la  calificación  jurídica de la conducta por la que se irrogó condena, sea que a  ese  desacierto  lleguen  los juzgadores por incurrir en errada selección de la  disposición  aplicable  (violación  directa), o por errores en la apreciación  probatoria  (violación  indirecta), de todas maneras por tener repercusiones el  error  en  la  ubicación  de  la  conducta  realizada  por  fuera del capítulo  correspondiente  del  Código  Penal  por  el  que se formuló pliego de cargos,  llegando   incluso  a  comprometer  la  competencia  para  su  investigación  y  juzgamiento,  el  reproche no puede ser formulado al amparo de la causal primera  de  casación  sino  de  la tercera, pues de proferirse el fallo de sustitución  aún  en  esta  sede,  el  vicio  denunciado  no  quedaría  en esas condiciones  corregido.   

En cuanto a la tercera censura se refiere, no  obstante  abonarle al libelista la correcta enunciación del reproche, así como  la  adecuada  ubicación  en  la  causal  primera  de  casación,  del posterior  desarrollo  que  hace no se logra desentrañar si la denuncia se funda en que el  fallador  dejó  de  aplicar  la  solución  prevista  por  el artículo 445 del  Código  de  Procedimiento  Penal  no  obstante  haber  reconocido  en  la parte  considerativa  del fallo la duda probatoria (violación directa), o si a una tal  transgresión   llegó   por   la  errada  apreciación  probatoria  (violación  indirecta).   

Lo   anterior   por   cuanto  si  bien  el  casacionista  parte  de  anunciar  que  el  cargo se soporta en la transgresión  directa  de  la  ley sustancial, a renglón seguido sostiene que el sentenciador  incurrió   “en   error   de  hecho   por  desconocimiento  de  los  medios  probatorios  que  tienen  legal  acepción  en  el  proceso  y que a pesar de su  existencia  fueron  ignorados en la sentencia”, lo cual torna en contradictorio,  por  ende,  inestudiable,  el cargo, toda vez que las dos hipótesis de error no  pueden                                ser                               alegadas  simultáneamente.                        

Son  entonces  tantos  y  tan  variados  los  defectos  que  presenta  la  demanda  de  casación,  y  como  la Corte no puede  corregirla  para   ajustarla a los presupuestos de admisibilidad legalmente  establecidos,  la  decisión  que  se  impone es su rechazo y tener que declarar  desierto  el recurso, en obedecimiento a lo previsto por el artículo 226 del C.  de P. P.        

Puesto  que  esta decisión causa ejecutoria  con  su  suscripción,  según  lo disponen los artículos 197 y 226 ejusdem, se  ordenará  la devolución inmediata del expediente al tribunal de origen, previa  comunicación a los sujetos procesales.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E:   

RECHAZAR la demanda  de  casación presentada a nombre del procesado CARLOS JAVIER DURAN CARRILLO por  lo  anotado  en  la  motivación  de  este proveído. En consecuencia SE DECLARA  DESIERTO el recurso.   

   

Comuníquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen.   

Cúmplase.  

JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL                 JORGE              E.              CORDOBA  POVEDA          

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE              EDGAR LOMBANA TRUJILLO      

MARIO           MANTILLA  NOUGUES               CARLOS E. MEJIA ESCOBAR        

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                  NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

    

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