29489(09-04-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 29489  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARÍA   DEL  ROSARIO  GONZÁLEZ DE LEMOS   

Aprobado acta N° 085.  

Bogotá, D. C., nueve (9) de abril de dos mil  ocho (2008).   

VISTOS  

          Define  la  Sala  la competencia para conocer de la actuación penal  seguida  contra  JHON FREDY OSMA CUMACO y LIZ CATHERINE  CABEZAS  PEDRAZA,  contra  quienes  la  Fiscalía  310  Delegada  ante  los  Juzgados Penales Municipales de Bogotá formuló acusación  con  aceptación  de  cargos,  por  el  delito  de  hurto calificado y agravado.   

ANTECEDENTES   

          El  6  de diciembre de 2007 dos hombres y una mujer abordaron, en la  calle  93  con  carrera  11  de  esta ciudad, el vehículo taxi conducido por el  señor  Wilson  Germán  Enríquez  Bedoya,  a quien requirieron trasladarlos hasta la población de Soacha. A  ello  procedió  el  conductor  pero  cuando  se  acercaban al lugar de destino,  después  de  sobrepasar  el  puente peatonal del mencionado municipio, los tres  individuos  se  le  abalanzaron y mediante intimidación de arma corto punzante,  sucedida    a    agresión    física,    lo    obligaron    a   descender   del  automotor.      

          Como  en  ese  momento  pasaba por el lugar una patrulla policial la  víctima  solicitó  su  ayuda,  razón  por  la  cual  se  dispuso la búsqueda  respectiva,  lográndose  la captura de JHON FREDY OSMA  CUMACO  y  LIZ  CATHERINE  CABEZAS  PEDRAZA, a quienes  Enríquez  Bedoya  reconoció  como dos de los victimarios.   

A solicitud de la fiscalía, el Juez 16 Penal  Municipal  de  Bogotá  con  funciones de control de garantías celebró el 8 de  diciembre   de   2007  audiencias  preliminares  de  legalización  de  captura,  formulación  de  imputación  e  imposición  de  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,  por  el  delito  de  hurto calificado y agravado. En el  curso  de  estas  audiencias  los  imputados  manifestaron no aceptar los cargos  formulados.   

El  defensor de LIZ  CATHERINE   CABEZAS   PEDRAZA   interpuso  recurso  de  apelación  contra  la  decisión  mediante la cual se legalizó la captura; sin  embargo,  dicha  determinación fue confirmada por el Juzgado Cuarenta Penal del  Circuito   de   esta   ciudad   en   audiencia  celebrada  el  29  de  enero  de  2007.   

El 22 de enero de 2008 la fiscalía presentó  escrito   de   acusación   con   aceptación  de  cargos,  contra  JHON  FREDY  OSMA CUMACO y LIZ CATHERINE CABEZAS PEDRAZA   por   el  ilícito  atribuido  en  la  medida  de  aseguramiento,  correspondiendo  la  actuación al Juzgado Doce Penal Municipal de Bogotá, cuyo  titular  fijó  el  día 25 de febrero siguiente para llevar a cabo la audiencia  de formulación de acusación.   

Una  vez  iniciada  la mencionada audiencia,  tomó  la  palabra  el  fiscal  acusador  con  el  fin  de  solicitar al juez de  conocimiento  se  declare  incompetente  para tramitar la actuación, por cuanto  los  hechos  ocurrieron  en  el  municipio  de  Soacha.  El  Ministerio Público  coadyuvó  la  petición  de  la  fiscalía  pero  señaló  que  la competencia  estaría,  en  realidad,  radicada en los juzgados penales del circuito de dicha  población, dado que la cuantía asciende a $75.000.000.   

El  juez  compartió  la  manifestación del  órgano  acusador  al  observar  que,  en efecto, los hechos sucedieron luego de  traspasar  el  puente  peatonal  de Soacha. Rechazó, en cambio, la aseveración  del  agente  del  Ministerio Público, pues la cuantía del ilícito corresponde  tan  sólo  al  valor  del  automotor,  el  cual fue avaluado por la víctima en  $30.000.000  como  lo  precisó  el  fiscal,  quien  además aclaró que si bien  inicialmente  se  habló  de  $75.000.000,  ello  obedeció a que en ese último  monto se sumó el valor del cupo, fijado el mismo en $45.000.000.   

          Por  lo  anterior  el  juez  ordenó remitir el expediente a la Sala  Penal  del  Tribunal  Superior de Bogotá, corporación que mediante auto del 14  de  marzo  del  presente  año dispuso, a su vez, enviarlo a la Corte Suprema de  Justicia por tratarse de juzgados de diferente distrito.   

PARA   RESOLVER   SE  CONSIDERA   

         

          Como  de acuerdo con lo previsto en el artículo 54 de la Ley 906 de  2004,  un  juzgado de Bogotá señala a uno de la población de Soacha de ser el  llamado  a  conocer  de este asunto, corresponde a la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema de Justicia pronunciarse sobre el incidente de definición de  competencia  así suscitado, de conformidad con lo establecido en el numeral 4º  del  artículo  32  ibídem,  por  cuanto  los juzgados involucrados en el mismo  están situados en distintos distritos judiciales.   

          Se  precisa, como lo ha hecho la Sala en otras ocasiones1,  que  en  el  esquema  procesal  penal  regulado  en la citada disposición legal se prevé un  mecanismo  breve  y expedito para definir las controversias presentadas en punto  de  la  competencia,  pues  en ese caso basta con la manifestación del juzgador  acerca  de  su  incompetencia  y  de  la  indicación del funcionario que, en su  defecto,  debe  aprehender  el  conocimiento  de  la  actuación, para surgir la  obligatoriedad  de  su  definición, sin necesidad entonces, como acontece en la  sistemática  de  la Ley 600 de 2000, de contarse previamente con el criterio de  la autoridad judicial señalada de ostentar la competencia.   

          Visto  lo anterior, se impone anotar que si los elementos materiales  probatorios  recaudados indican con claridad que los hechos acaecieron cuando ya  se  había  superado  el puente peatonal de Soacha, jurisdicción territorial de  ese  municipio,  pues  fue  en  ese lugar donde los asaltantes exteriorizaron su  voluntad   de  despojar  a  la  víctima  del  vehículo  taxi  en  el  cual  se  desplazaban,  resulta evidente que la competencia de este asunto, por razón del  factor territorial, es del resorte de un juez de dicha población.   

          Siendo  lo  anterior  así,  la  Sala  no encuentra razonable que el  fiscal  de  Bogotá  a cargo de formular la acusación haya insistido en acudir,  para  dicho  efecto,  a  un juez de esa jurisdicción territorial, provocando el  surgimiento  de  un  incidente de definición de competencia, con lo cual aparte  de  entorpecer la rápida decisión de este asunto no ha hecho sino contribuir a  incrementar  innecesariamente  el  ya  de  por  sí excesivo trabajo de la Corte  Suprema  de  Justicia,  cuando  perfectamente  se  pudo  formular  la acusación  directamente  ante  el  juez  de  Soacha, si resultaba tan evidente –como  en  efecto  lo  es-  la falta de  competencia  del juez de Bogotá, conforme lo admitió el propio funcionario del  ente acusador en el curso de la audiencia de acusación.   

          Ahora  bien,  tampoco  puede existir duda alguna en lo atinente a la  categoría  del  juez  al  cual  le  corresponde  asumir  el  conocimiento de la  actuación,  por  cuanto como bien lo señaló el titular del Juzgado Doce Penal  Municipal  de  Bogotá,  la  cuantía del ilícito asciende a $30.000.000, valor  del  objeto  material  del  delito  según  lo  clarificó  la  fiscalía, monto  inferior  a  los  150 salarios mínimos legales mensuales vigentes en el año de  2007,   los   cuales   ascendían   a   la   suma   de   $65.055.0002. Ciertamente,  resulta  inadmisible incluir en la cuantía el valor del cupo, pues por tratarse  éste  de  un  bien  incorporal  no  es  susceptible de sustracción3.   

          En  tales circunstancias, acorde con lo señalado por el numeral 2º  del  artículo 37 del estatuto procesal penal de 2004 la competencia es del juez  penal  municipal de Soacha, pues se procede en este caso por un delito contra el  patrimonio  económico  en  cuantía  inferior  a  150 salarios mínimos legales  mensuales   ocurrido   en  su  jurisdicción  territorial.  En  ese  sentido  se  pronunciará la Sala.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

          1.-  DEFINIR  la  competencia,  en  el  sentido  de  determinar   que el conocimiento de este  asunto  corresponde  a  los  jueces  penales  municipales  de  Soacha,  a  cuyos  despachos se ordena remitir la actuación.   

          2.-       COMUNICAR      para  su conocimiento lo aquí decidido al Juez Doce Penal Municipal  de Bogotá.   

Contra esta determinación no procede recurso  alguno.   

Cópiese y cúmplase  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

JOSÉ  LEONIDAS  BUSTOS  MARTÍNEZ                ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO             

MARÍA   DEL   ROSARIO   GONZÁLEZ   DE  LEMOS                AUGUSTO   J.  IBÁÑEZ GUZMÁN                      

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                                           YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                       

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                             JAVIER      ZAPATA  ORTÍZ   

            TERESA RUIZ NÚÑEZ   

         Secretaria   

    

1  Cfr.  Auto  del 10 de octubre de 2006,  radicación 26203, entre otros.   

2  En  ese año el salario mínimo mensual correspondía a $433.700.   

3 Cfr.  CARLOS    FONTÁN   BALESTRA.   Derecho   penal,   parte   especial,   editorial  Abeledo-Perrot,  Buenos  Aires,  1992,  pág.  419. En el mismo sentido, ANTONIO  VICENTE  ARENAS,  Comentarios  al Código Penal colombiano, parte especial, tomo  II, Temis, Bogotá, 1989, pág. 486.     

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