28307(13-02-08)

2008

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 28307  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                               

                            Magistrado Ponente   

                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                            Aprobado Acta No.28   

Bogotá,  D. C., trece (13) de febrero de dos  mil ocho (2008).   

VISTOS  

Cumplido el trámite previsto en el artículo  518  de  la ley 600 de 2000, procede la Sala a rendir el concepto que en derecho  corresponda  en  relación  con  la  solicitud  de extradición del ciudadano   colombiano  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO,  presentada por el Gobierno de Italia a través  de la vía diplomática.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota  Verbal 1919 de 2   de   mayo   de  2007,  el   Gobierno   por   intermedio  de  la  Embajada  de  Italia  en  nuestro  país  solicitó al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  la  detención  provisional con fines de  extradición  de  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO, debido al llamamiento a juicio que  profirió  el  16  de  enero de 2007 el Tribunal Ordinario de Milán,  en el que se le formularon          cargos          por          delitos         relacionados    con   el   tráfico      de      estupefacientes  ocurridos  entre agosto de  2000  y  agosto  de  2001  en  diversas localidades de  España, Holanda e Italia.   

2.  Por lo anterior,  el  Fiscal  General de la Nación ordenó la captura de dicha persona, sin que a  la fecha se haya materializado su aprehensión.   

3.  En  la  Nota  Diplomática  2027  de  8  de  mayo de 2007, la embajada italiana aclaró que la  solicitud  de  extradición  debía  entenderse formalizada con la referida Nota  1919,  a  la  que  ya se le había anexado la documentación respectiva, como la  copia  auténtica  del decreto de llamamiento a juicio proferido por el Tribunal  Ordinario  de  Milán,  la trascripción de las disposiciones penales al parecer  infringidas  por  el  requerido  y  la  copia  de la tarjeta fotodecadactilar de  GABRIEL MARTÍNEZ FRANCO.   

4. Después de que el  Ministerio    de   Relaciones   Exteriores   conceptuara   que   “por  no  existir  convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad   con   el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”,  el expediente fue remitido por el Ministerio del Interior y de  Justicia  a  la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia para lo  pertinente.   

5.  Después de que  por  intermedio  de  la  secretaría  de  la  Sala  se  intentara por los medios  disponibles  localizar al requerido en extradición con el fin de informarle del  derecho  que le asistía a designar un abogado de confianza, se le garantizó la  defensa mediante el nombramiento de un abogado de oficio.   

6.  Trascurrido  el  término  para  solicitar  pruebas,  se ordenó traslado por cinco días para la  presentación  de  alegatos, de conformidad con lo señalado en el artículo 518  de la ley 600 de 2000.   

7.   Dentro  del  término  previsto,  el  Procurador  Delegado solicitó que se rindiera concepto  favorable  acerca  de la petición de extradición del  Gobierno   de   Italia,   en   la   medida        en       que       concurren       los       requisitos  contemplados en el Código de  Procedimiento  Penal,  pero  con  la exhortación al Gobierno Nacional a fin de que  advirtiera  de  manera expresa al país requirente que  juzgara  a  GABRIEL  MARTÍNEZ FRANCO únicamente por los delitos que suscitaron  la  extradición  y  que  además  no  lo  someta  a  penas crueles, inhumanas y  degradantes,  así  como  a  cualquier  otra  sanción punitiva prohibida por la  Constitución.   

8. Por su parte, el  defensor  de  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO  solicitó  a  la Corte que rindiera el  concepto  que  legalmente corresponda, sin olvidar lo previsto en los artículos  11, 12, 34 y 35 de la Constitución Política.   

9. Con posterioridad  al  vencimiento  del  término  para  alegar,  se  allegó  al  expediente poder  conferido  por  GABRIEL  MARTÍNEZ FRANCO a un abogado  de   confianza,   quien   solicitó  que  se  corriera  nuevamente traslado para que pudiera ejercer el derecho de defensa.   

10.   Negada  la  anterior  solicitud  por cuanto en el respectivo trámite se había observado de  manera  efectiva  la  garantía  del  debido  proceso,  el apoderado radicó dos  escritos  en  los  que invocó la aplicación del principio de reciprocidad (por  cuanto  la  Constitución  Política  italiana  prohíbe  la extradición de sus  nacionales),  adujo  que el delito que se le atribuye a GABRIEL MARTÍNEZ FRANCO  se    cometió    en    territorio    español   y   no   en   el   italiano,  cuestionó  la  legalidad  de  la  prueba  de  las  interceptaciones  telefónicas  en  las  que  se funda el  llamamiento  a  juicio  y  consideró contrarios a los  derechos  fundamentales  las  normas  que en el ordenamiento procesal regulan la  actuación y competencia de la Corte.   

CONSIDERACIONES  

1. Cuestiones previas  

Según el artículo  35    de    la    Carta  Política  –modificado  por el acto legislativo 01 de  1997–, el artículo 18 del  Código  Penal  y  el  artículo  508  de la ley 600 de 2000, la extradición se  puede  conceder  a  los  colombianos  de  nacimiento por delitos cometidos en el  exterior,  de  conformidad  con  los tratados públicos o, en su defecto, con la  ley.   

En  el  presente  caso, teniendo en cuenta la  documentación  aportada  vía  diplomática  por el Gobierno de Italia, la Sala  encuentra  que  las  conductas  imputadas  al  colombiano  de nacimiento GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO  ocurrieron  entre el mes de agosto de 2000 y el mes de agosto  de  2001, es decir, después del 17 de diciembre de 1997, fecha en la que entró  en vigencia el acto legislativo 01.   

Así  mismo,  en  el decreto de llamamiento a  juicio  de  fecha  16 de enero de 2007, se advierte que, en términos generales,  los  hechos  atribuidos  al  requerido  en extradición hacen referencia a actos  relacionados  con  el  narcotráfico  que  ocurrieron  en  diversas  localidades  españolas, holandesas e italianas.   

Por lo tanto, en cualquiera de las hipótesis  establecidas  por la jurisprudencia y la doctrina como criterios para determinar  el  lugar de ocurrencia del hecho, la Sala encuentra que los delitos imputados a  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO  por el Tribunal Ordinario de Milán fueron cometidos  sin lugar a dudas en el exterior.   

A su vez, como en este asunto, de acuerdo con  lo  preceptuado  por  el Ministerio de Relaciones Exteriores, no existe convenio  de  extradición  aplicable entre Italia y Colombia, resulta procedente obrar de  conformidad  con  la  ley  600  de  2000, en razón de que los hechos endilgados  tuvieron  ocurrencia  antes  de  que  entrara  en  rigor,  de  manera  gradual y  sucesiva,  la  ley  906  de  2004,  que  sólo  resulta  procedente para delitos  cometidos con posterioridad al 1º de enero de 2005.   

Por  último,  ya  que  el  artículo 518 del  Código  de  Procedimiento  Penal dispone que la Corte fundamentará su concepto  en  la validez formal de la documentación enviada por  el  ejecutivo,  la  plena demostración de la identidad  del  solicitado,  el  cumplimiento  del  principio  de  la  doble incriminación  (según  el  cual  el hecho que motiva la petición debe también estar previsto  como  delito  en  Colombia  y  estar reprimido con pena privativa de la libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro  años)  y  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el extranjero con la resolución acusatoria regulada  en  el  derecho procesal interno, la Sala analizará a  continuación   y   en   el   orden   mencionado  la  convergencia   de  tales  elementos  en  el  presente  asunto.   

2.  Validez  formal  de  la  documentación  enviada   

Según  lo establecido en el artículo 513 de  la  ley  600 de 2000, para conceder u ofrecer la extradición de una persona, la  petición  debe  presentarse por vía diplomática, o en casos excepcionales por  la  consular,  o  de  gobierno  a  gobierno,  anexando copia de la trascripción  auténtica  de  la  resolución  de  acusación  o su equivalente, indicando con  exactitud  los  actos  que  determinan  la reclamación, así como el lugar y la  fecha  de  su  ejecución,  y aportando, además, la información que sirva para  acreditar  la  plena identidad de la persona requerida y copia auténtica de las  disposiciones penales aplicables al caso.   

Dicha  documentación  debe  ser expedida con  arreglo   a  las  formalidades  de  la  legislación  del  Estado  requirente  y  traducidos al castellano, de ser ello preciso.   

A  su  vez,  el  artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado por el numeral 118 del artículo 1 del decreto  2282  de  1989,  prescribe  que  los  documentos públicos otorgados en el país  extranjero  por  funcionarios  del  mismo  o  con  su  intervención,  deben ser  presentados   y  autenticados  por  el  cónsul  o  agente  diplomático  de  la  República  o, en su defecto, por el de una nación amiga, con lo que se presume  que se otorgaron conforme a la ley del respectivo país.   

En  el  asunto  que concita el interés de la  Sala,  fueron  observadas las exigencias en comento, toda vez que el Gobierno de  Italia   presentó   la  solicitud  formal  de  extradición  mediante  la  vía  diplomática,  esto  es,  por  intermedio  de su embajada en nuestro país, a la  cual  adjuntó copia del decreto de llamamiento a juicio de fecha 16 de enero de  2007,  proferido por el Tribunal ordinario de Milán1 (en el que se relacionaron los  comportamientos  que  soportan  la  reclamación,  el  lugar  y las fechas de su  ejecución),  al  igual  que  anexaron  los  datos necesarios para establecer la  identidad     de     la     persona     reclamada2 y las disposiciones penales al  parecer                  infringidas3.   

Los   anteriores   documentos,   que  obran  traducidos           al          castellano4,  fueron  certificados en Roma  por            Alberto            Pioletti5,  Magistrado  Director  de  la  Oficina  de  Extradiciones del Ministerio de la Justicia, y deben ser tenidos en  cuenta  por  su  valor  probatorio,  en  la medida en que cumplen las exigencias  previstas  en  el  artículo  259 del Código de Procedimiento Civil, modificado  por el numeral 118 del artículo 1 del decreto 2282 de 1989.   

Por  lo  tanto,  el  requisito  de la validez  formal de la documentación remitida se satisface en este asunto.   

3.  Identificación  plena  entre la persona  requerida  en  extradición  y  la  capturada  con tal  fin   

En   la   Nota  Verbal 1919 de 2 de mayo de  20076,   no   sólo   se  consignaron  datos  relativos  a  la  identidad de GABRIEL MARTÍNEZ FRANCO como el lugar y fecha de  nacimiento (Pereira, 11 de abril de 1965)7,   sino   que   además   se   le   anexó   copia  de  la  tarjeta  fotodeca-dactilar  de  esta persona, en la que aparece con el número de cédula  de  ciudadanía 10’118.384  expedida  en  Pereira,  así como copia de su solicitud de pasaporte8.  Estos datos  fueron  incorporados  a la resolución por medio de la cual la Fiscalía General  de   la  Nación  ordenó  su  captura  con  fines  de  extradición9, que a su vez  fue        aclarada       debido       a       un       error       involuntario  en  lo  que  respecta  al  número  de  cédula  del  requerido10.   

En  consecuencia,  la Sala concluye que se ha  acreditado  la  plena  identidad  de  la  persona  solicitada  por  el  Gobierno  italiano.   

4.      Principio      de      doble  incriminación   

De acuerdo con los requisitos señalados en el  numeral  1  del  artículo  511  de  la  ley  600  de  2000,  para  conceder  la  extradición  es  indispensable  que  el hecho que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y  reprimido  con  sanción  privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro años.   

En el decreto de llamamiento a juicio de fecha  16  de  enero  de  2007,  el  Tribunal Ordinario de Milán les imputó a GABRIEL  MARTÍNEZ FRANCO y a otras personas los siguientes cargos:   

”13)  Delito  previsto por los artículos  110,  81 C.P., 73 párrafo 1 D.P.R. 309/90, porque, en concurso entre ellos, sin  la  autorización  indicada  en el artículo 17, fuera de la hipótesis prevista  por  el  artículo  75,  con  varias  acciones  ejecutivas  del  mismo  programa  criminal,   ilícitamente  compraron,  recibieron,  detuvieron,  abastecieron  y  cedieron  en  Madrid  para importar a Italia, transportar con el fin de poner en  venta  y  ceder  partidas  de  cocaína, sustancia estupefaciente indicada en la  tabla  I  del  artículo  14 del mismo D.P.R., que subían a 8 Kg. entregados en  dos  ocasiones  diferentes,  habiendo  mantenido MARTÍNEZ FRANCO las relaciones  con  AROSIO  y  habiendo  pactado los abastecimientos con FRANGI, y habiendo ido  él  a  Monza  para  tratar  los  pagos;  habiendo  guardado  ORLANDO  (no mejor  identificado)  en  su casa y habiendo entregado materialmente las dos partidas a  FRANGI, en Madrid.   

”En  Limbiate,  en  Monza, en Madrid y en  otras  localidades  españolas  e  italianas  en  agosto-septiembre  de 2000 las  entregas, en mayo de 2001 el encuentro en Monza.   

”[…]  

”16)  Delito  previsto por los artículos  110  C.P.,  73 párrafo 1 D.P.R. 309/90, porque, en concurso entre ellos, sin la  autorización  indicada  en el artículo 17, fuera de la hipótesis prevista por  el  artículo  75, ilícitamente compraron, recibieron, detuvieron, abastecieron  en  Ámsterdam  para importar a Italia, transportar con el fin de poner en venta  y  ceder  3 Kg. de cocaína, sustancia estupefaciente indicada en la tabla I del  artículo   14  del  mismo  D.P.R.,  MARTÍNEZ  FRANCO  habiendo  mantenido  las  relaciones  con  AROSIO;  habiendo  ido  ambos  a  Monza para tratar y pactar el  abastecimiento  con  FRANGI, en presencia de AROSIO y de PELLIZZERI; MONTANO (no  mejor  identificado)  habiendo  tenido  en  custodia  en su casa de Ámsterdam y  habiendo entregado materialmente la partida a FRANGI y a AROSIO.   

”En Limbiate, en Monza, en Ámsterdam y en  otras localidades holandesas e italianas en mayo y agosto de 2001.   

”[…]  

”38)  Delito previsto por el artículo 74  párrafos  1,  2  y 3 D.P.R. 309/90, porque se asociaron entre ellos y con el ya  juzgado  GEROSA  Darío,  con  la  finalidad de cometer varios delitos entre los  previstos  por  el  artículo  73  del  mismo D.P.R., ya que PELLIZZERI y FRANGI  constituyeron,   promovieron,   dirigieron,   organizaron   y   financiaron   la  asociación  finalizada a comprar en Holanda, en España, en Colombia y en Santo  Domingo,  y  en cualquier caso a procurar, importar en la zona de las afueras de  Milán  y  en  Milán,  detener,  transportar,  vender, ofrecer o poner en venta  cocaína  y en una ocasión hachís, sustancias estupefacientes indicadas en las  tablas  I y II del artículo 14 del mismo D.P.R.; habiendo participado todos los  demás  en  la  misma  asociación  cooperando  a  abastecer, comprar, importar,  detener,  guardar,  transportar,  proporcionar  soportes  logísticos,  ofrecer,  vender,  cobrar y administrar las ganancias de las cesiones de estupefaciente en  las  antedichas  localidades  de  compra  en  el  extranjero  y  de  venta en la  provincia de Milán, y más concretamente, además:   

”[…] MARTÍNEZ  FRANCO   Gabriel,   en  calidad  de  narcotraficante  colombiano   operante   en   Madrid,   habiendo   mantenido  estables  contactos  organizativos  con  AROSIO  Giulanio  y  así  pues  entre grupos de proveedores  colombianos  y FRANGI y PELLIZZERI, compradores milaneses, habiendo desempeñado  entre  otros  un  papel  de  intermediario  entre  FRANGI  (y  AROSIO)  con  los  colombianos  BETO y TOCAIO para la compra de 250/350 Kg. de cocaína para enviar  con  containers  [sic] de Colombia a Italia, habiendo abastecido en concurso con  ORLANDO  a.  FRANGI  8  Kg.  de cocaína en Madrid, habiendo abastecido trámite  MONTANO   Julián   a   FRANGI  y  a  AROSIO  Giuliano  3  Kg.  de  cocaína  en  Holanda”11.   

Estos cargos guardan evidentes semejanzas con  las  conductas  que  penalmente han sido sancionadas en Colombia como delitos de  concierto   para   delinquir   agravado  y  tráfico,  fabricación  o  porte de  estupefacientes.   

El primer comportamiento se encuentra regulado  en  nuestra  legislación  en el artículo 340 de la ley 599 de 2000, modificado  por  el  artículo  8  de la ley 733 de 2002 y el artículo 19 de la ley 1121 de  2006, que señala:   

Artículo  340-.  Concierto     para     delinquir.     Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo, tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  financiamiento  del  terrorismo  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas, la pena será de prisión de ocho (8) a dieciocho (18)  años  y  multa  de  dos mil setecientos (2 700) hasta  treinta mil (30 000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen, constituyan o financien el concierto para delinquir.   

Y  el  segundo está previsto en el artículo  376 del Código Penal:   

Artículo  376-.  Tráfico,     fabricación     o     porte     de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso  de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título  droga  que  produzca  dependencia, incurrirá en prisión de  ocho  (8)  a  veinte  (20) años y multa de mil (1 000) a cincuenta mil (50 000)  salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Si  la  cantidad  de droga no excede de mil  (1.000)  gramos  de  marihuana,  doscientos  (200) gramos de hachís, cien (100)  gramos  de  cocaína  o  de sustancia estupefaciente a base de cocaína o veinte  (20)  gramos  de derivados de la amapola, doscientos (200) gramos de metacualona  o  droga  sintética, la pena será de cuatro (4) a seis (6) años de prisión y  multa   de   dos   (2)   a   cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

Si la cantidad de droga excede los límites  máximos  previstos  en el inciso anterior sin pasar de diez mil (10 000) gramos  de  marihuana,  tres  mil  (3  000) gramos de hachís, dos mil (2 000) gramos de  cocaína  o de sustancia estupefaciente a base de cocaína o sesenta (60) gramos  de  derivados  de  la  amapola, cuatro mil (4 000) gramos de metacualona o droga  sintética,  la  pena  será de seis (6) a ocho (8) años de prisión y multa de  cien    (100)    a   mil   (1   000)   salarios   mínimos   legales   mensuales  vigentes.   

En  este  orden  de  ideas,  las  conductas  imputadas,  además  de  ser  típicas  en nuestro país, están sancionadas con  penas  de  prisión  no  inferiores  a  los  cuatro años y, en consecuencia, se  cumple    lo    relativo    a   la   concurrencia   del   principio   de   doble  incriminación.   

5.  Equivalencia de la providencia dictada en  el exterior   

Con  arreglo  a lo estipulado en el artículo  511  de  la ley 600 de 2000,  es  preciso  que  el país requirente haya   por  lo  menos  proferido   en   contra   del  solicitado  resolución  de  acusación  o  su  equivalente.   

Este  presupuesto fue igualmente cumplido por  el  Gobierno  de  Italia  en este caso, toda vez que el decreto de llamamiento a  juicio  de  fecha  16  de  enero de 2007, proferido por el Tribunal Ordinario de  Milán,   es   equiparable  a  la  resolución  de  acusación  que  en  nuestro  ordenamiento  jurídico  el  representante de la Fiscalía General de la Nación  dicta  para  calificar  el  mérito  del  sumario  y  llevar  a cabo la etapa de  juzgamiento,  de  conformidad  con  lo señalado en los artículos 397 y 398 del  Código  de Procedimiento Penal, en la medida en que contiene las circunstancias  de  tiempo,  modo  y lugar que especifiquen los comportamientos investigados, la  calificación  jurídica  de  los  hechos  y  la apreciación de las pruebas que  sustentan la imputación.   

El   elemento   de   la  equivalencia,  por  consiguiente, también concurre en este caso.   

6. Precisiones finales  

6.1. Reunidos como se  encuentran  los  requisitos  exigidos  por la ley 600 de 2000, la Corte emitirá  concepto  favorable  a  la  solicitud de extradición elevada por el Gobierno de  Italia.   

Así  mismo,  la  Sala,  en  atención  a las  solicitudes  que  en  este sentido presentaron tanto el Ministerio Público como  el  defensor  del  requerido,  exhortará  al Gobierno Nacional a fin de que, de  acoger  esta  opinión,  condicione la entrega a que GABRIEL MARTÍNEZ FRANCO no  sea  juzgado  por hechos distintos a los que fueron materia del decreto de fecha  16  de  enero de 2007, proferido por el Tribunal Ordinario de Milán, ni que sea  sometido  por  parte del país requirente a penas de muerte, destierro, prisión  perpetua,  desaparición forzada o confiscación, de conformidad con lo previsto  en la Carta Política.   

Igualmente, es de anotar que, en virtud de lo  dispuesto   por  el  numeral  2  del  artículo  189  de  la  Constitución,  le  corresponde    al    Gobierno   Nacional   realizar   el   seguimiento   a   los  condicionamientos  que  imponga a la concesión de la extradición, al igual que  determinar    las    consecuencias    que    derivarían    de    su    eventual  incumplimiento.   

6.2. Para finalizar,  la  Sala  considera  oportuno precisar que, si bien es cierto que en el presente  trámite  de  ninguna manera se ha desconocido el debido proceso ni el ejercicio  del  derecho de defensa que le asiste a GABRIEL MARTÍNEZ FRANCO, también lo es  que,  incluso  en  el  evento  de que los escritos que allegó el apoderado a la  actuación   hubieran  sido  presentados  en  términos,  los  argumentos  allí  contenidos  carecían  de  la  fuerza  necesaria  para  convencer  a  esta  Corporación  de  adoptar una decisión distinta a la anunciada.   

En  efecto, no sobra recordar que,   en   relación   con   el  principio  internacional      de      reciprocidad,      el  cumplimiento   del  mismo  le  compete  al      Presidente     de     la     República     por     mandato  constitucional12;   que,   por  otro  lado,  no  es  cierto  que  los  delitos por los cuales fue  requerido  el  ciudadano  colombiano  se cometieron únicamente en España, sino  también   en   Holanda   y   en   Italia,  y  en  todo  caso  el  aspecto  relevante consiste en que fueron  realizados  en el exterior; que no le corresponde a la  Sala  analizar  la  legalidad  de  las  pruebas  que  sustentan  el  equivalente  a  la resolución de acusación, pues en el trámite  previsto  por  el  legislador no realiza labor jurisdiccional alguna  (que  por lo demás es propia del estado reclamante),  sino  tan  solo  emite un concepto13;   y   que  la  Corte  Constitucional,  en  sentencias  como  la  C-1106  de 2000 y C-1266 de  2005,  ha  declarado ajustado a la Carta Política y  al  ordenamiento  jurídico  en  general  el  trámite que le compete a la Corte  respecto de las solicitudes de extradición.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia,   Sala   de   Casación  Penal,  CONCEPTUA  FAVORABLEMENTE   a  la  extradición   de  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO  por los cargos a él imputados en el decreto de llamamiento a  juicio  de  fecha  16  de  enero de 2007, proferido por el Tribunal Ordinario de  Milán,   

Por   secretaría,   se   comunicará  esta  determinación   al  requerido  GABRIEL  MARTÍNEZ  FRANCO,  a  su  defensor  de  confianza  y  al  representante  del Ministerio Público, al igual que al Fiscal  General de la Nación para lo de su cargo.   

Devuélvase  el  expediente  al Ministerio de  Justicia y del Derecho, para los trámites legales subsiguientes.   

Cúmplase.  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                                MARÍA   DEL   ROSARIO  GONZÁLEZ DE L.   

         

AUGUSTO  J.  IBÁÑEZ  GUZMÁN                              JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

                                                                                                                                              

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                           JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

Permiso  

JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

              

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 Folios 68-49 de la carpeta   

2  Folios 282-284 ibídem    

3  Folios 70-79 ibídem    

4  Folios 70-280 ibídem   

5  Folios 281 ibídem   

6 Folio 285 ibídem   

7  Ibídem   

8 Folio  282 ibídem   

9  Folios 291-295 ibídem   

10  Folio 297 ibídem   

11 Folios 266-276 ibídem   

12  Cf.,  entre  otros,  concepto  de  28  de noviembre de 2007, rad.  28171   

13  Cf., entre otros, auto de 16 de octubre de 2003, radicación 20956     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *