28138(29-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 28138  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 158  

Bogotá, D. C., veintinueve (29) de agosto de  dos mil siete (2007).   

V I S T O S  

La   Corte  resuelve  lo  que  en  derecho  corresponda  respecto  de la colisión negativa de competencias surgida entre el  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  y  el  Juzgado  Dieciocho Penal Municipal de la misma ciudad.   

H E C H O S  

El  juzgador  de primer grado los sintetizó  así:   

“Da  cuenta  el  expediente  que  el  2  de mayo de 2003, siendo aproximadamente las 6 y 30 de la  tarde,  la  señora  María  de Jesús Muñoz Camargo recibió en su vivienda la  visita  de dos personas, hombre y mujer, que se movilizaban en una motocicleta y  decían  ser  miembros  del  D.A.N.E..  Así mismo, el sábado 3 de mayo de 2003  recibió  una llamada al abonado 2273787 (Bogotá) de alguien que se identificó  como  Jorge,  quien  le  comentó  que  a  él  lo habían mandado a quitarle un  automotor  de  color  azul, pero que la intención de él no era hacerle ese mal  pero   que   debía   pagarle   la   suma   de  quinientos  mil  pesos  por  ese  favor.   

“Frente  a  lo  anterior,  la  ofendida  compareció  a  la  Policía  Nacional,  grupo Gaula de  Bogotá,   en   donde   puso   de  presente  lo  ocurrido,  recibiendo  precisas  instrucciones  respecto  de  las  medidas  de seguridad que en adelante debería  adoptar,  así  como cual debía ser el manejo de la situación, entre tanto los  uniformados   se   valían  de  medios  técnicos  para  rastrear  las  llamadas  extorsivas  que  el abonado telefónico de la ofendida había recibido, ubicando  patrullas  en  sectores  aledaños  del  sitio  de  donde provenían.   

“Fue así como el  día  6 de mayo de la anualidad pasada, al recibir en la casa de la ofendida una  de  las  llamadas  extorsivas,  se  produjo  la  captura del señor WILMAR   CÁRDENAS  RODRÍGUEZ,  quien  se  encontraba     al     interior    de    una    cabina    telefónica”.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.  Iniciada, adelantada y clausurada la  investigación,   la  Fiscalía  Novena  Especializada  de Bogotá, el 7 de  enero  de  2004,  calificó el mérito del sumario con resolución de acusación  en     contra     de      Wilmar     Cárdenas  Rodríguez,  por  el  delito de extorsión en grado de  tentativa  en  cuantía  de  quinientos mil pesos ($500.000°°), decisión que,  por   virtud   del  recurso  de  apelación  interpuesto  por  la  defensa,  fue  confirmada,  el  16 de febrero del mismo año, por la Fiscalía Delegada ante el  Tribunal Superior de la citada ciudad.   

Ejecutoriado el pliego acusatorio, el proceso  se    remitió    al    reparto   de   los   juzgados   penales   del   circuito  especializados.   

2.  Correspondió adelantar el juicio al  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito Especializado de Bogotá, despacho judicial  que,  el  3 de junio de 2004, llevó a cabo la audiencia preparatoria, dentro de  la  cual  decretó  la  práctica  de  unas  pruebas,  y el 6 de julio siguiente  culminó la diligencia de audiencia pública.   

Posteriormente,   con   fundamento  en  lo  dispuesto  en  los  Acuerdos  2775  del 23 de diciembre de 2004 y 2812 del 19 de  diciembre  de 2005, expedidos por la Sala Administrativa del Consejo Superior de  la  Judicatura,  remitió  el  expediente al reparto de los juzgados penales del  circuito  especializados  de depuración con el fin de que se prosiguiera con el  trámite  de  la causa, advirtiendo que se encontraba pendiente para proferir el  correspondiente fallo.   

3.  Las diligencias fueron asignadas al  Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado  de Depuración de Bogotá,  estrado  judicial  que,  luego  de  avocar  el conocimiento de la causa, el 7 de  abril  de 2005 dictó sentencia de primer grado, a través de la cual condenó a  Wilmar Cárdenas Rodríguez a  las  penas  principales de 72 meses de prisión y multa de 300 salarios mínimos  mensuales  legales  vigentes y a la accesoria de rigor, como autor del delito de  extorsión  en  grado  de  tentativa,  decisión  que  cobró  ejecutoria en esa  instancia el 8 de junio del mismo año.   

Por  razón  de la mencionada ejecutoria y a  solicitud  de  la  defensa,  los  cuadernos  de  copias  del  expediente  fueron  remitidos  al  reparto  de  los  juzgados  de ejecución de penas, según oficio  0696-4  del 1° de agosto de 2005, habiendo correspondido la verificación de la  pena  al  Juzgado  Tercero  de  Ejecución  de  Penas  y Medidas de Seguridad de  Bogotá.   

Cabe agregar que los cuadernos originales del  expediente  quedaron  en  el  Juzgado Cuarto Penal del Circuito Especializado de  Depuración que dictó la sentencia.    

4.    No   obstante,   como  la  Sala  Administrativa    del   Consejo   Superior   de   la   Judicatura   no   prorrogó   la  permanencia  de  los  juzgados   penales  del  circuito  especializados  de  depuración  de  Bogotá,  mediante  oficio  0122  del 20 de febrero de 2007 se enviaron los originales del  expediente  al  Juzgado  Sexto Penal del Circuito Especializado de la mencionada  ciudad,  toda  vez  que  este despacho “conoció con  antelación      del  proceso”.      

5.  Sin embargo, el mencionado Juzgado Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado,  mediante  auto  del 23 de febrero de 2007,  manifestó  “carecer  de competencia funcional para  conocer  de la presente actuación”, toda vez que, de  conformidad  con el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, son los “jueces  penales  municipales  a  quienes  les corresponde continuar  conociendo   de  la  presente  causa  seguida  en  contra  de  Wilmar  Cárdenas  Rodríguez,   por  el  delito  de  extorsión  en  cuantía  de  quinientos  mil  pesos”, razón por la cual remitió el expediente al  reparto    de    tales    juzgados,    proponiendo    colisión    negativa   de  competencias.   

6.   Por su parte, el Juzgado Dieciocho  Penal  Municipal  de  Bogotá,  luego  de  recordar  que este proceso cuenta con  sentencia  condenatoria  ejecutoriada  y  de advertir que en la actualidad es un  juzgado  de  ejecución de penas y medidas de seguridad el que está verificando  el  cumplimiento  de la sanción impuesta al condenado, considera que el Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado es el competente para “mantener  en  la  secretaría  del  despacho  los cuadernos de este  expediente”,  pues en el pasado conoció del asunto,  situación  que  se impone ante la desaparición de los juzgados de depuración.   

En  consecuencia,  aceptando  la  colisión  propuesta, el expediente fue remitido a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES   DE  LA  CORTE   

1.   El  presente conflicto se presenta  entre  los  Juzgados  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  y  Dieciocho  Penal  Municipal  de esta ciudad, ambos  pertenecientes al mismo  Distrito Judicial.   

De acuerdo con el inciso 2° del artículo 18  transitorio  del  Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000), a la Sala de  Casación   Penal   de   la   Corte  Suprema  de  Justicia  corresponde  dirimir  “los  conflictos  de  competencia   que   se     presenten     en     asuntos     de     la   jurisdicción   penal entre los Jueces Penales de Circuito Especializados y  un Juez Penal del Circuito”.   

Conforme a dicha norma la Sala, en principio,  no  tendría  competencia  para  dirimir  la presente colisión, toda vez que se  halla involucrado un juzgado municipal y no del circuito.   

Sin  embargo,  como  el punto específico no  estaría  comprendido  en  ninguna  disposición  y  dado  que el propósito del  legislador  fue  dejar  en  la  Sala  de Casación Penal de esta Corporación la  resolución  de los conflictos en donde estuviere vinculado un juzgado penal del  circuito  especializado,  procederá a pronunciarse, como así lo ha definido la  jurisprudencia en los siguientes términos:   

“No  obstante no  aparecer  norma expresa que faculte a la Sala de Casación Penal para conocer de  los  conflictos  de  competencia  que  se  suscitan  entre  un Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  y  un  Juzgado  Penal  Municipal  de  un mismo Distrito  Judicial,  la  Corte  ha  venido  asumiendo  su  definición,  en  razón  de la  naturaleza  del  incidente  y  en  el  entendimiento  de  que  el  artículo  18  transitorio  de  la ley 600 de 2000 apunta a establecer que todo conflicto donde  se  halle  involucrado  un  Juzgado  Especializado,  sea  resuelto por la Corte,  según  se  infiere  de  la expresión asuntos de la jurisdicción penal, que el  legislador   utiliza,   sin   distinción   de   lugar   donde   se  suscita  el  problema”.1   

2.   Frente  al  asunto  que  ocupa  la  atención  de  la  Sala,  resulta  importante  recordar  que  en  este  caso  el  cumplimiento  de  la  sentencia  condenatoria ejecutoriada está siendo vigilado  por  el  Juez  Tercero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Bogotá,  toda  vez  que a este despacho judicial fueron remitidos los cuadernos de copias  del expediente para tal efecto.   

En  esas  condiciones,  cuando  la sentencia  condenatoria  ya  está  ejecutoriada,  por obvias razones jurídicas, el único  asunto  de  competencia sobre el cuál podría presentarse discusión alguna, es  lo relativo a la ejecución de la pena.   

Así,  entonces,  al no existir controversia  alguna  sobre  la  ejecución  de  la  pena impuesta al sentenciado Wilmar   Cárdenas   Rodríguez,  no  fue  jurídicamente  acertada  la  determinación  del   Juez  Sexto  Penal  del  Circuito   Especializado   en   el   sentido   de  generar  una  “colisión    de   competencias”,   puesto  que, en realidad, la discrepancia radica, como correctamente lo resaltó  la  Juez  Dieciocho  Penal  Municipal,  en  una  cuestión  de  simple  trámite  administrativo,  como  es  el  archivo  temporal de los cuadernos originales del  expediente mientras se ejecuta totalmente la pena.   

Por  ello,  fue  errada  la  actuación  del  mencionado  Juez  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado de Bogotá, pues al  remitir  el  original  del expediente al Juzgado Dieciocho Penal Municipal de la  misma   ciudad,   proponiéndole   una   innecesaria   colisión   negativa   de  competencias,  no  especificó  ningún  extremo de la competencia que estuviese  pendiente  por definir, ni explicó cuál era el trámite que rehusaba adelantar  por   falta   de  competencia  ni  ofreció  ninguna  motivación  al  respecto,  abandonando  el  evidente  hecho  procesal como es el que se trata de un proceso  con  sentencia condenatoria ejecutoriada y que un juez de ejecución de penas es  el  que  se  encuentra  verificando  el  cumplimiento  de  la  pena  impuesta  a  Cárdenas            Rodríguez.   

3.  Ahora  bien,  el  Acuerdo  528  de 1999,  “Por  el cual se asignan funciones a los centros de  servicios  administrativos”, expedido por el Consejo  Superior  de  la  Judicatura, en su artículo primero atribuyó a dichos centros  las    labores    generales    de    la   secretaría,   y   entre   otras,   la  siguiente:   

“10.  Organizar y custodiar los expedientes  de  procesos  activos  que no tengan trámite en el despacho y el archivo de los  originales  de los expedientes de procesos con sentencia ejecutoriada que estén  en     conocimiento     de    los     juzgados    de    ejecución    de    penas    y   medidas   de  seguridad”.   

Como  en este caso el Juez competente por el  factor  territorial  es el Penal del Circuito Especializado de Bogotá, toda vez  que  en  esta ciudad se cometió el delito de extorsión, teniendo en cuenta que  el  cumplimiento  de  la  sentencia está siendo vigilado por el Juez Tercero de  Ejecución   de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  la  misma  ciudad,  donde  Wilmar  Cárdenas  Rodríguez  se  encuentra  privado de la libertad, y toda vez que la Sala Administrativa del  Consejo  Superior  de  la Judicatura no prorrogó la vigencia del Juzgado Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado de Descongestión, despacho que profirió en  este  asunto la sentencia, en aplicación del numeral 10° del artículo primero  del  mencionado  Acuerdo, corresponde al Centro de Servicios Administrativos del  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  mantener en el  archivo  el  expediente  original,  pues este juzgado conoció de gran parte del  juicio,   como   así   quedó   ilustrado   en   los   antecedentes   de   esta  providencia.    

4. En conclusión, la Corte se abstendrá de  dirimir  la  colisión sometida a su conocimiento, por carencia de objeto, y, en  consecuencia,  por  economía  procesal,  dispondrá  el  envío  del expediente  original  al  Centro  de  Servicios  Administrativos del Juzgado Sexto Penal del  Circuito Especializado de Bogotá.   

Para  su conocimiento, se enviará copia del  presente  auto  al  Juzgado  Sexto  Penal del Circuito Especializado, al Juzgado  Tercero  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad y al Juzgado Dieciocho  Penal Municipal, todos de la ciudad de Bogotá.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R     E  S     U  E     L  V     E   

1.           ABSTENERSE de dirimir la colisión surgida  entre  el Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de Bogotá y el Juzgado  Dieciocho  Penal Municipal de la misma ciudad, de conformidad con lo expuesto en  esta providencia.   

2.   Remitir  el  presente  expediente  original  al  Centro  de  Servicios  Administrativos del Juzgado Sexto Penal del  Circuito Especializado de Bogotá.   

3.    Enviar  copia  de  la  presente  providencia,   para  su  conocimiento,  al  Juzgado  Sexto  Penal  del  Circuito  Especializado,  al Juzgado Tercero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad  y   al   Juzgado   Dieciocho   Penal   Municipal,   todos   de   la   ciudad  de  Bogotá.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                         MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                             JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                     

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                             JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA   

       Comisión   de  servicio                       

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                             JAVIER   ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

                                                                          Secretaria     

1  Ver  colisiones  19200 del 19 de marzo de 2002, 19354  del  30  de abril de 2002, 27207 del 16 de mayo de 2007, 27487 del 23 de mayo de  2007,   27600   del   13   de  junio  de  2007  y  27632  del  16  de  junio  de  2007.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *