27826(08-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27826  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE C ASACION PENAL  

                                     Aprobado  Acta No. 140                                                                                                        Magistrado Ponente:   

                                     Dr. MAURO SOLARTE PORTILLA   

Bogotá,  D.  C.,  ocho  de agosto de dos mil  siete.   

Se  pronuncia la Corte sobre la admisibilidad  de  la  demanda  de  casación  presentada  por  la  defensora  de  Luis  Germán Castellanos, Jorge Enrique Sánchez Lemus y Jaime Abel  Gómez  Galeano  contra  la  sentencia  dictada por el  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial de Bogotá el 28 de febrero de 2007,  por el delito de hurto calificado agravado.   

Hechos.  

El 30 de septiembre de 2006, alrededor de las  11:30  de  la  mañana, el grupo de Antipiratería Terrestre de la DIJIN Bogotá  recibió  una  llamada  telefónica de una persona no identificada, que alertaba  sobre   el hurto de mercancías por parte de los ocupantes del vehículo de  placas  NSH-951  tipo  furgón,  que  prestaba  servicios  de carga. Explicó la  fuente  que  el  referido  vehículo  se  hallaba  dotado de una caleta donde se  ocultaban   dos   personas,   quienes   abrían   las  cajas  de  la  mercancía  transportada,  sustraían  parte  del  contenido,  lo  ocultaban en la caleta, y  volvían   a   sellar   las   cajas,   dejándolas   en  el  estado  en  que  se  hallaban.   

Minutos  más  tarde,  la  policía detuvo el  vehículo  en la avenida 28 con calle 34 de la ciudad, y al revisarlo, halló la  caleta   mencionada,   y   en   su   interior   a   los   señores  Luis    Carlos   Zuñiga   Gutiérrez   y  Luis  Germán Castellanos, al  igual  que ciento cuarenta (140) libros de diferentes temas y autores, avaluados  en  $4’800.000, que debieron  haber  sido  entregados  en  la  Editorial  Educativa,  ubicada  en  la calle 36  No.22-23  del  Barrio  La  Soledad.  El vehículo era conducido por Jaime   Abel   Gómez   Galeano   y  como  acompañante    operaba    Jorge   Enrique   Sánchez  Lemus.     

Actuación  procesal  relevante.   

1.  El  1°  de  octubre, el Juzgado 28 Penal  Municipal  con  función de Control de Garantías de Bogotá, a instancias de la  Fiscalía,   legalizó  la  captura  de  los  implicados,  la  incautación  del  vehículo,  la incautación de la mercancía decomisada, y la formulación de la  imputación  por  el  delito  de  hurto  calificado agravado, en la modalidad de  consumado,  de  conformidad con las previsiones contenidas en los artículos 240  inciso   cuarto   y   241.10   del   Código  Penal1,  a la cual se allanaron libre  y voluntariamente los procesados.   

2.  El  30  de octubre la Fiscalía presentó  escrito  de  acusación  con  aceptación  de  cargos  ante los Juzgados Penales  Municipales  de  conocimiento,  y  el  14 de diciembre de 2006, el Juzgado Trece  dictó  sentencia,  mediante  la  cual  condenó  a  los  implicados  a  la pena  principal  privativa  de  la  libertad  38  meses de prisión, y la accesoria de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas por el mismo término, como  autores  responsables  del  delito  de hurto calificado agravado, negándoles el  subrogado   penal  de  la  condena  de  ejecución  condicional  y  la  prisión  domiciliaria.   

3. La defensa apeló este fallo con el fin de  obtener  el otorgamiento en favor de los procesados de la prisión domiciliaria,  pero  el  Tribunal  Superior  de Bogotá, mediante sentencia de 28 de febrero de  2007,  decidió  desfavorablemente su pretensión. A la audiencia de lectura del  fallo    asistieron   los   acusados   Luis   Germán  Castellanos,    Jorge    Enrique    Sánchez   Lemus   y   Jaime   Abel   Gómez  Galeano, y la defensa.   

4.  El  20 de marzo, el Secretario de la Sala  Penal  dejó una constancia en el sentido de que a las ocho de la mañana de ese  día  empezaba  a  correr  el  término  de  sesenta (60) días para recurrir en  casación  y  que  este  traslado vencía el 22 de junio de 2007. La nota es del  siguiente tenor:   

CONSTANCIA  SECRETARIAL.  Bogotá,  D.  C.,  veinte  de  marzo  de  dos  mil siete (2007). En la fecha se deja constancia que  siendo  las  ocho  de  la  mañana (8 a. m.), empezó a correr el traslado de 60  días  hábiles  comunes  para  efectos  de  que los sujetos procesales alleguen  demanda  de casación de conformidad con el artículo 183 de la ley 906 de 2004,  el  cual  vence:  veintidós  (22)  de junio de dos mil siete (2007), siendo las  cuatro de la tarde (4:00 p.m.)”.   

5.  La defensa presentó demanda de casación  el  22 de junio, en la que plantea dos cargos contra la sentencia impugnada. Uno  por  violación  del  debido  proceso  por  inadecuado  ejercicio  de la defensa  técnica, y otro por violación directa de la ley.   

SE        CONSIDERA:   

El  recurso  de  casación  en  el  sistema  acusatorio   debe  interponerse  dentro  de  los  sesenta  (60)  días  hábiles  siguientes   a   la   última  notificación  de  la  sentencia, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo  183  de  la  ley 906 de 2004. Este término es común,  expresión que significa que corre a la vez para todos  los  sujetos  procesales, y que vencido, expira para todos ellos el derecho a la  impugnación extraordinaria. Dice la norma:   

“Oportunidad.  El recurso se interpondrá ante el Tribunal dentro de  un   término   común  de  sesenta  (60)  días  siguientes  a  la  última  notificación de la sentencia,  mediante  demanda que de manera precisa y concisa señale las causas invocadas y  sus fundamentos”.   

En el caso analizado, el acto de notificación  del  fallo  de  segunda  instancia  a  los  sujetos  procesales  se  cumplió el  veintiocho  (28)  de  febrero  de  2007, fecha en la cual fueron enterados de su  contenido,  quedando  notificados en estrados. Es lo que surge del contenido del  acta    de    la    audiencia   de   lectura,   suscrita   por   el   Magistrado  Sustanciador2,  y  se  concluye  de  lo  previsto en los artículos 168 y 169 del  Código de Procedimiento Penal.   

De  cara  a  estas  realidades  procesal  y  jurídica,  el  término  de  traslado para la interposición del recurso, en el  presente  caso,  empezó  a correr, por mandato legal, el primero (1°) de marzo  de  2007  (día  siguiente  a  la notificación de la  sentencia  en  estrados),  y  concluyó el 4 de junio,  siendo  ésta,  por  consiguiente,  la fecha límite para la presentación de la  demanda.     

La defensa presentó el escrito el 22 de junio  de   2007,   es  decir,  dieciocho   (18)  días  calendario  después  del  vencimiento  del  término  que  la  ley  dispone para hacerlo. Y aunque lo hizo  dentro  de  los  marcos temporales indicados en la constancia informativa dejada  por  la  secretaría del Tribunal, en el sentido de que los 60 días empezaban a  correr  el  20  de  marzo  y  vencían el 22 de junio de 2007, esto no excusa su  tardía presentación.      

La  Corte  tiene  dicho  que  las constancias  dejadas   por   los   funcionarios   judiciales   encargados   de   controlar los términos, en relación con  las   fechas  en  las cuales deben empezar a correr y en las que vencen, no  tienen   carácter  vinculante,  sino  simplemente  informativo,  porque  dichos  funcionarios  no  están facultados para modificar o sustituir las disposiciones  legales  que  regulan su iniciación o duración, sino para ejercer control,  y  que  es deber de los sujetos  procesales   verificar   que   la   información   consignada   en   ellas   sea  correcta.   

La  constancia  dejada por la Secretaría del  Tribunal  no era necesaria para que el término de 60 días previsto en la norma  empezara  a correr, pues, con o sin ella, su contabilización, por ministerio de  la  ley,  comenzaba  el  día  siguiente  de  la  última  notificación  de  la  sentencia.  Y  como  este acto procesal se cumplió el 28 de febrero de 2007, el  término  para la presentación de la demanda corría del primero (1°) de marzo  al cuatro (4) de junio siguiente.        

Distinto es, como lo ha reconocido la Sala en  otras  oportunidades, que la iniciación del término establecido en la ley para  el  ejercicio  del  derecho  de impugnación dependa del cumplimiento de un acto  secretarial  determinado, como por ejemplo, una notificación o el envío de una  comunicación  a  los  sujetos procesales, pues en estos casos, mientras el acto  procesal  respectivo  no  se  realice,  el término legalmente previsto no puede  empezar  a contabilizarse. Pero esta no fue  la situación que se presentó  en el caso en estudio.   

Por  extemporáneo se inadmitirá entonces el  recurso propuesto.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

Rechazar   por  extemporánea   la   demanda   de  casación  presentada  por  la  defensora  de  Luis Germán Castellanos, Jorge Enrique Sánchez Lemus  y Jaime Abel Gómez Galeano.   

Contra  esta  decisión procede el recurso de  reposición.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE.  

                                       ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ            MARIA  DEL                      R.                      GONZALEZ                     DE  L.               

JORGE        L.        QUINTERO  MILANES                 YESID         RAMIREZ  BASTIDAS                 

JULIO         E.         SOCHA  SALAMANCA              MAURO     SOLARTE  PORTILLA              

                                           JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

                                         

                                            Teresa Ruiz Núñez   

                                                    Secretaria   

    

1 Por  haber  recaído  la conducta sobre mercancía transportada en medio motorizado y  por más de dos personas.   

2  Folios 30 del cuaderno del Tribunal.     

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