27742(29-08-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 27742  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

                                 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                          Aprobado       Acta  No.158   

Bogotá  D.C., veintinueve (29) de agosto de  dos mil siete (2007).   

VISTOS  

Procede  la  Sala  a  resolver  acerca de la  admisibilidad  de la demanda de revisión presentada a través de apoderado, por  EMILFOR  RUIZ  ALTAMAR,  en  contra  de  la sentencia del 27 de febrero de 2007,  proferida  por  la Sala de decisión Penal del Tribunal Superior de Riohacha, en  virtud  de  la cual se confirmó la emitida  por el  Juzgado Penal del  Circuito  de  esa  ciudad  el 26 de septiembre de 2006, por la que fue condenado  como     autor    penalmente    responsable    del    punible    de    homicidio  agravado.   

LA DEMANDA  

Como  fundamentos de la demanda se aducen la  tercera  y  la  quinta  de las causales previstas por el artículo 220 del CPP.,  aun  cuando  solo se citan los dispositivos legales que presuntamente amparan la  petición,     ya     que     el    libelista    concluye    que    “pretendo  demostrar  es  que  la  revisión  es  viable,  ya  que  considero  que  al señor EMILFOR RUIZ ALTAMAR, se le violó el debido proceso y  por  ende  el  derecho  a  la  defensa,  al  no  escuchar los testimonios de sus  testigos, de igual forma se le está investigando”   

CONSIDERACIONES  

1. Con la demanda de revisión se acompañó  copia  de  la sentencia condenatoria del 27 de febrero de 2007, proferida por la  Sala  Penal de Decisión del Tribunal Superior de Riohacha, en virtud de la cual  se  confirmó  la  sentencia  emitida   por  el  Juzgado  Segundo Penal del  Circuito  de esa ciudad el 26 de septiembre de 2006, por la que fue condenado el  ciudadano   EMILFOR   RUIZ  ALTAMAR,   como  autor  penalmente  responsable  del   punible  de  homicidio  agravado y el poder específico para  la  demanda de revisión  conferido al demandante.   

2.   No  obstante  lo  anterior,  como  se  motivará,   los  argumentos  ofrecidos  no  están  llamados  a  prosperar.  Al  confrontar  el  escrito  presentado  por  el  demandante, con las exigencias del  artículo 220 de la Ley 600 de 2000, se observa:   

2.1.  “la acción  de  revisión  procede  contra  las  sentencias  ejecutoriadas…”;  sobre  este  primer  aspecto,  no  se  allegó a la Sala la comprobación de la condición de  cosa  juzgada  que envuelve a la sentencia cuya revisión se pide,  pues no  aparece constancia de ejecutoria de la misma.   

2.2.  En  lo  que  hace  a la tercera de las  causales  previstas  por  el  artículo  220  ib, la condición procesal se hace  consistir  en  testimonios  que  genéricamente, dice, no fueron atendidos en el  proceso  y que corroboraban que su representado “para  el  día  de  marras  se  encontraba en la ciudad de Valledupar y no en Riohacha  Guajira  tales  como  los  testimonios  de  WILMAR  BARRETO,  ADA LUZ GONZÁLEZ,  LILIANA  GONZÁLEZ,  JOHANA  GONZÁLEZ, DEVINSON GONZÁLEZ, WILLIAM GOMEZ DÍAZ,  YOMAIRA  DE  LUQUE,  ROSMIRA  DE LUQUE, PABLO FRÍAS, entre otros”.   Agregando   que,   “Con  esta  misma  declaración  contradictoria  de la señora MARÍA CENITH HERNÁNDEZ, el Juzgado  Penal  del  Circuito  de Riohacha (…) resuelve condenar al señor EMILFOR RUIZ  ALTAMAR”.   

Sobre esta singular postura, no debe perderse  de  vista  que  la  prueba  no  conocida  a la que se refiere el artículo 220-3  ib.,    constituye    un  presupuesto  de  admisibilidad  imprescindible,  en  cuanto  a  que junto con la  demanda,   “…se  aportan,  para demostrar los  hechos   básicos  de  la  petición.”  1;  bajo  ese  entendido, la jurisprudencia de la Sala ha insistido en  que  “…junto con la demanda se aporten tales medios  probatorios  novedosos,  los cuales deben ser idóneos para acreditar cualquiera  de   las  finalidades  anotadas  en  precedencia”2, esto  es, inocencia o inimputabilidad.   

Por esta razón, el eventual ordenamiento de  recaudo  de evidencias en el  espacio a que se refiere el artículo 224 del  C.de  P.  Penal, no exime al demandante de la obligación de demostrar la causal  que  aduce,  tal  y  como  se  señala en el artículo 222-3  ibidem.    

Téngase  en  cuenta que en los términos de  los  artículos  220  y  222  del  mismo  estatuto  procesal, como la acción de  revisión   se  orienta  a  la  remoción  de  la  cosa  juzgada,  este  preciso  objetivo,   impone  la  exigencia de una técnica rigurosa a la que se debe  adecuar  la  demanda. Bajo este entendido, no es posible fundir, como lo hace el  demandante,  la exigencia  de la acreditación de los hechos o la prueba no  conocida  a  la  que se refiere el artìculo 222-3 de la Ley 600 de 2000, con la  evidencia,  cuyo recaudo eventualmente se dispondría en caso de acreditarse las  exigencias,  que  la  misma  norma  señala.  Tal postura, implicaría un franco  desaire  a las exigencias del artìculo 222 ya citado, pues se trasladaría esta  obligación  sustancial   y  previa,  a  una  fase  procesal  posterior, no  instituida  para prolongar las instancias, sino para practicar aquellas que como  se  ha  insistido  por la jurisprudencia, “….pongan  en  evidencia,  por  lo  menos  como  probabilidad,  injusticia  de la decisión  cuestionada a través de esta acción.”   

En relación con este asunto se ha reiterado  por  la  jurisprudencia  de  la  Sala  que,  prueba  nueva es aquella que no fue  conocida  de  manera  oportuna durante el desarrollo de las distintas etapas del  proceso,  no habiendo sido posible entonces, su contradicción y publicidad para  efectos  de  la  formación  de un juicio sobre su legalidad y  capacidad o  mérito  probatorio  frente al hecho a probar.   

Lo  anterior,  por  cuanto  la  acción  de  revisión,  no  tolera  ni  se orienta a la reapertura de la crítica probatoria  superada  en las instancias; por ello, el artículo 220-3 de la Ley 600 de 2000,  exige  que  la inocencia o inimputabilidad del condenado, se acredite con hechos  o  pruebas nuevas y, además trascendentes, lo que no ocurrió en el caso objeto  de   estudio,   con   la   vana   pretensión  de  trasladar  a  la  Corte  esta  responsabilidad  que  sólo compete al demandante y, por lo que en orden a estas  motivaciones se inadmitirá la demanda.   

2.3.  Finalmente,  sobre  la  falsedad de la  prueba  que  soporta  la  sentencia  de condena que afecta a su representado, en  manera  alguna  el  demandante  indicó en qué consistió la misma, por lo que,  tampoco  esta  pretensión  está  llamada  a  prosperar.  Ciertamente,  para la  consideración  de  la  falsedad de la prueba no es suficiente que el demandante  la  predique  como  resultado  de su particular óptica pero sin ningún soporte  para  ello;  como  se  ha  insistido  por  la  Sala y en los términos en que lo  requiere el artículo 220- 5 del C de P. Penal:   

    “….cuando  la  invocada  es  la  causal  quinta,  la ley exige, que el actor  demuestre,  mediante  fallo  que hizo tránsito a cosa juzgada, que la prueba en  que   se   soportó   la   decisión  cuya  remoción  persigue,  fue  declarada  judicialmente  falsa,  pues  no  se  trata  de perseguir una revaloración de la  prueba  recaudada durante el fenecido proceso, sino de demostrar que la misma no  es   auténtica,   por  que  así  se  determinó  judicialmente  por  sentencia  ejecutoriada.”3   

Conforme  a  las  motivaciones  que  vienen  expuestas,  se   inadmitirá la demanda de revisión presentada a favor del  condenado  EMILFOR RUIZ ALTAMAR.   

En  mérito de la expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.   INADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada   en   nombre   y   representación   del   condenado   EMILFOR  RUIZ  ALTAMAR.   

2.  Contra esta decisión procede el recurso  de reposición.   

NOTIFIQUESE Y CÚMPLASE,  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                              MARIA   DEL   ROSARIO  GONZALEZ DE L.   

AUGUSTO  JOSÉ  IBAÑEZ GUZMÁN          JORGE LUÍS  QUINTERO    MILANÉS                      

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA                    Comisión de servicio   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Artículo      222-4º     del     CPP.   

2  Acción de revisión 19.674.   

3  Acción de revisión No 18.269 .     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *