23313(18-05-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  23313   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 039  

Bogotá,  D.  C., dieciocho (18) de mayo del  dos mil cinco (2005).   

VISTOS  

          Examina  la  Sala  si es procedente admitir la demanda de casación  presentada  por  el defensor del señor VÍCTOR ALFONSO  ROA  MARTÍN  contra  la  sentencia  dictada el 13 de  octubre del 2004 por el Tribunal Superior de Cundinamarca.   

HECHOS Y ACTUACIÓN  PROCESAL  

          En   la   tarde   del   28   de   junio   del   2004,  VÍCTOR    ALFONSO   ROA   MARTÍN,   en  compañía  de  un  menor de edad, violaron a la señora Noemí Gómez Gómez en  zona  rural  del municipio de Manta, Cundinamarca, a quien despojaron además de  una grabadora de su propiedad.   

          El  joven  ROA,  después  de  haber  sido  asegurado  con  detención  preventiva,  expresó  su  voluntad  de  acogerse  a  los  beneficios de la sentencia anticipada. Para esos  efectos,  el  6  de agosto del 2004 un fiscal seccional de Chocontá celebró la  diligencia  correspondiente  en  la  cual,  después de leerle la resolución de  situación  jurídica,  interrogó  al  sindicado si había entendido los cargos  que  se  le  formularon  y si había existido alguna coacción para realizar esa  diligencia.  Ante  las  respuestas  satisfactorias,  el  fiscal  le preguntó si  aceptaba  la  imputación  por  los  delitos  de  acceso carnal violento y hurto  calificado, y contestó “sí, acepto los cargos”.   

El  25  de  agosto,  el  Juzgado  Penal del  Circuito  de  Chocontá  condenó al señor ROA MARTÍN  por los delitos contra la libertad sexual y contra el  patrimonio  económico,  este  último  calificado  y  agravado, a 90 meses y 20  días  de  prisión,  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones  públicas  por  el  mismo  término  y al pago de los perjuicios ocasionados, en  cuantía  equivalente  a 50 salarios mínimos legales mensuales, dentro de los 6  meses  siguientes  a  la  ejecutoria  de  la  providencia.  También le negó la  suspensión condicional de la ejecución de la pena.   

La  sentencia  fue apelada por el defensor,  quien  expresó su inconformidad con la cantidad de pena impuesta y con el monto  de  la  indemnización  ordenada. El Tribunal Superior de Cundinamarca, mediante  fallo  del  13  de  octubre,  redujo  la pena a 80 meses de prisión, revocó la  decisión  relacionada  con  el plazo para indemnizar y confirmó la providencia  en los demás aspectos.   

En  el  acto  de notificación del fallo de  segundo  grado,  el  defensor  dijo  apelar  la  providencia  y  días  después  presentó   una   demanda   de   casación   cuyo   contenido,   atendidas   las  irregularidades  que  seguidamente  se  señalarán y la decisión que habrá de  adoptar la Corte, no será preciso reseñar.    

CONSIDERACIONES  

La Corte declarará la nulidad de lo actuado  a  partir  de  la  notificación  personal que de la sentencia se hizo al doctor  Fernando  Montaño Nova porque, no obstante que había actuado como defensor del  procesado  en  una  etapa anterior, para la fecha en que se expidió el fallo el  mandato le había sido tácitamente revocado.   

En efecto, al folio 25 obra el poder que el  12  de  julio  del  2004 le confirió el señor VÍCTOR  ALFONSO  ROA MARTÍN al doctor Fernando Montaño Nova,  quien  como  su  defensor coadyuvó la solicitud de acogerse a los beneficios de  la  sentencia  anticipada.  Sin  embargo,  en  el  acta  de  la audiencia que se  celebró  el  6 de agosto con el objeto de formular los cargos, visible al folio  38, se lee:   

“En  este  estado  de  la  diligencia  el  sindicado  manifiesta  que  le otorga poder al abogado HÉCTOR FERNANDO CHAVARRO  CASALLAS  con  T.P.  71346  del  C.  S. de la J., a quien se le da posesión del  cargo,  jurando cumplir bien y fielmente con los deberes que el cargo le imponen  como defensor del implicado”.   

         

          De  acuerdo  con  lo  previsto  por el artículo 129 del Código de  Procedimiento  Penal,  la  designación de defensor se entenderá hecha hasta la  finalización  del  proceso  a  menos  que,  de conformidad con el artículo 132  ibídem,  el  sindicado  nombre  nuevo  abogado,  en cuyo caso “desplazará al  defensor que estuviere actuando”.   

          Como  luego  de  la  audiencia en la que se otorgó poder al doctor  Chavarro  Casallas  y  hasta  la fecha del fallo de primera instancia no aparece  que  el  sindicado  hubiera  conferido  mandato  a  otro apoderado, era entonces  aquél  quien  ostentaba  la calidad de defensor y, por lo mismo, a quien debía  hacérsele  la  notificación  personal  de  la sentencia, lo que en realidad no  ocurrió  porque,  equivocadamente  desde  luego, el 27 de agosto la secretaría  del  Juzgado  Penal  del Circuito de Chocontá enteró de la decisión al doctor  Montaño  Nova  (fl.  55  vto.) quien, como se ha dicho, ningún vínculo tenía  para  esa  fecha  con el procesado dada la revocatoria tácita del poder que con  anterioridad se había producido.   

          En  estas  circunstancias,  si  el  doctor Montaño Nova no fungía  como    representante   judicial   del   señor   ROA  MARTÍN,   obviamente   no  estaba  legitimado  para  interponer  el  recurso  de apelación que sustentó el 7 de septiembre (fls. 55  vto.  y  61)  y  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca carecía igualmente de  competencia  para  darle  trámite  al  recurso  y  revisar  el fallo de primera  instancia.   

          Pero  como  además  la  sentencia del 25 de agosto no se notificó  por  edicto,  significa  que  al  defensor  del  procesado  no se le ha enterado  legalmente de su contenido.   

         

          Por  lo  tanto,  se declarará la nulidad de lo actuado a partir de  la  notificación  hecha  el  27  de agosto del 2004 al doctor Fernando Montaño  Nova,  acto  que  habrá  de  subsanarse  notificando de nuevo la providencia al  defensor  actual o al abogado que designe el señor ROA  MARTÍN  pues,  valga  aclarar,  cuando se surtía el  trámite  de  segunda  instancia  el  procesado le otorgó nuevo poder al doctor  Néstor  Manuel  Lenis  Canizales, mandato legalmente conferido que revoca todos  los anteriores.   

              En mérito de lo expuesto,  la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          Declarar  la  nulidad de todo lo actuado a  partir  de  la  notificación  de la sentencia de primera instancia realizada al  doctor  Fernando Montaño Nova el 27 de agosto del 2004, en los términos y para  los efectos señalados en la parte motiva de esta providencia.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

  SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ         HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO              ÉDGAR     LOMBANA  TRUJILLO   

ÁLVARO  O. PÉREZ PINZÓN                        JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

         

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                               MAURO   SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *