STP4198-2024

MARZO

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

        

Myriam  Ávila Roldán  

Magistrada  ponente  

CUI:  47001220400020240002901  

Radicado  n.°  136060  

STP4198-2024  

(Aprobado acta n.°  068)  

Bogotá  D.C., veintiuno (21) de marzo de dos mil veinticuatro (2024).  

I.  OBJETO DE LA DECISIÓN  

La  Sala resuelve la  impugnación presentada por el apoderado de Bryan  Nicolás Cruz Arias contra  el fallo de primera instancia emitido el 14 de febrero de 2024 por la  Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Marta, que declaró  improcedente la acción contra el Juzgado Quinto Penal del  Circuito de Conocimiento de Santa Marta1.  

En síntesis,  la parte recurrente insistió en que el accionado incurrió  en la configuración de un defecto procedimental, al haber  informado que contra la decisión de rechazo de plano de la  solicitud de nulidad que invocó,  en  desarrollo de la audiencia preparatoria, no procedían los  recursos y dar por terminada la diligencia.  

            

1. El          Juzgado Quinto          Penal del Circuito de Conocimiento de Santa Marta adelanta el          proceso 47-001-60-01019-2019-09897 en contra de Bryan          Nicolás Cruz Arias          por el delito de          feminicidio agravado, en grado de tentativa. La audiencia          preparatoria se adelantó en sesiones del 29 de junio, el 16          de enero de 2024 y está pendiente de realizarse el juicio          oral.  

            

2. El          16 de enero la defensa de Bryan          Nicolás Cruz Arias          pidió la          nulidad de lo actuado, al asegurar que la conducta por la cual fue          acusado su apoderado no se configuraba, sino una de menor entidad,          esto es, de lesiones personales. Sin embargo, el juez con fundamento          en el artículo 139 numeral 1º de la Ley 906 de 2004          rechazó de plano la postulación al considerar que se          trataba de una maniobra dilatoria y adujo que contra aquella          decisión no procedía ningún recurso y terminó          la diligencia.  

            

3. Bryan          Nicolás Cruz Arias          acudió          a la acción de tutela para exponer que solicitó la          nulidad de lo actuado en la causa que se adelanta en su contra. En          su criterio, los hechos consignados en el escrito de acusación          tifipifican el delito de lesiones personales. Además, que “no          portaba ni jamás ha portado un cuchillo y/o puñal con          el cual lesionó a la presunta víctima”.          Sin embargo, el          juez de conocimiento rechazó de plano su solicitud y le          impidió interponer los recursos ordinarios. Pide que se deje          sin efectos esa decisión y se le permita recurrirla.  

III.  ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

            

4. La          Sala Penal del Tribunal          Superior de Santa Marta declaró improcedente la acción          al estimar que la decisión controvertida por el actor, se          emitió en un proceso en curso, en el cual cuenta con la          posibilidad de reabrir el debate que trae en esta ocasión.  

            

5. Bryan          Nicolás Cruz Arias,          mediante apoderado, impugnó el fallo de primer grado y pidió          su revocatoria, con fundamento en los mismos argumentos consignados          en el libelo.  

IV.  CONSIDERACIONES  

a.  Competencia  

            

6. La          Sala es competente para conocer de la impugnación propuesta,          de conformidad con lo previsto en el artículo 86 de la          Constitución Nacional, el canon 32 del Decreto 2591 de 1991 y          el Decreto 333 de 2021, toda          vez que la decisión de primera instancia fue emitida por la          Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Marta.  

b.  Problema jurídico  

            

7. Le          corresponde a la Sala determinar si el Juzgado          Quinto Penal del Circuito de Conocimiento de Santa Marta          incurrió en la configuración del defecto procedimental          al haber rechazado de plano la solicitud de nulidad invocada por la          defensa de Bryan          Nicolás Cruz Arias,          en desarrollo de la          audiencia preparatoria adelantada el 16 de enero de 2024 y          manifestar que contra aquella no procedía ningún          recurso.  

            

8. Para          resolver          el problema jurídico, la Sala (i) reiterará las reglas          jurisprudenciales sobre la metodología de análisis de          la procedibilidad de la acción de tutela contra providencias          judiciales; (ii) estudiará el cumplimiento de los requisitos          generales en el caso concreto; y (iii) si se cumplen los anteriores          presupuestos, examinará el fondo del asunto.  

c.  Sobre  los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela contra  providencias judiciales  

            

9. La          Corte Constitucional ha precisado que la acción de tutela          contra providencias judiciales es un mecanismo excepcional, de tal          forma que, su aplicación no puede generar afectaciones a la          seguridad jurídica ni a la autonomía funcional de los          jueces. Al respecto, la Corte Constitucional en la Sentencia CC          C–590 de 2005 expresó que la tutela contra providencias          judiciales es excepcionalísima y solo procede cuando se          cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad: unos de          carácter          general, que          habilitan la interposición de la acción y otros de          carácter          específico,          relacionados con la procedencia del amparo.  

             

10. En          relación con los «requisitos generales» de          procedencia deben acreditarse, y en su orden, los siguientes: (i) la          relevancia constitucional del asunto; (ii) el agotamiento de todos          los recursos ordinarios y extraordinarios de defensa judicial; (iii)          la inmediatez, (iv) que se trate de una irregularidad procesal que          tenga una incidencia directa y determinante sobre el sentido de la          decisión cuestionada; (v) que se identifiquen razonablemente          los hechos generadores de la vulneración y los derechos          afectados y que se hubiere alegado tal circunstancia al interior del          proceso en donde se dictó la providencia atacada; y (vi) que          no se trate de una tutela contra tutela. Si falta al menos uno de          estos requisitos la solicitud de amparo debe declararse          improcedente.  

            

11. Por          su parte, los «requisitos o causales específicas»          hacen referencia a determinados escenarios especiales que afectan la          integridad de la decisión judicial y que justifican la          intervención del juez constitucional para salvaguardar los          derechos fundamentales. En este sentido, para que prospere una          tutela contra una providencia judicial se requiere que se presente,          al menos, uno de los siguientes vicios o defectos: defecto orgánico;          procedimental absoluto; defecto fáctico; defecto sustantivo;          error inducido; falta de motivación; desconocimiento del          precedente; o violación directa de la Constitución. En          caso de que, luego de realizar el análisis de fondo, se          advierta la configuración de uno o más de estos          defectos o vicios, lo que sigue por parte del juez constitucional es          conceder el amparo y, en caso contrario, negarlo.  

            

12. A          pesar de que hoy estos parámetros son aceptados en las          diferentes jurisdicciones, es necesario insistir en que ellos          definen una metodología estricta de análisis frente a          las tutelas contra providencias judiciales. Así, en primer          lugar, deben analizarse siempre y en orden los «requisitos          generales» de          procedibilidad. La ausencia de uno solo de ellos supone          necesariamente la declaratoria de improcedibilidad de la acción.          Si, por el contrario, concurren los requisitos generales, en segundo          lugar, lo que sigue es el análisis de la(s) «causal(es)          específica(s)»          de procedencia que eventualmente se configure(n) de acuerdo con los          hechos y particularidades de cada caso. Si el juez constitucional          encuentra acreditada al menos una de esas causales, lo que procede          entonces es conceder el amparo solicitado.  

d.  Análisis de la configuración de los «requisitos  generales»  de procedibilidad  

            

13. En          el caso concreto, las partes están legitimadas por pasiva y          por activa. Lo primero, porque la acción de tutela se dirige          contra la autoridad judicial que habría vulnerado los          derechos fundamentales de la parte actora.          Lo segundo, porque se propuso por el directamente afectado.  

            

14. Además          (i) el asunto es de relevancia constitucional por cuanto involucra,          como se mencionó, la garantía de varios derechos          fundamentales; (ii) contra la decisión atacada y mediante la          cual se rechazó de plano, no procede ningún otro          mecanismo judicial. Si bien, se trata de un proceso en curso, en          este caso, el juez de tutela no está llamado a estudiar si la          nulidad invocada es procedente o no, sino que debe resolver si          contra la decisión  de rechazar de plano esa petición,          por considerarse como una maniobra dilatoria, proceden los recursos          de ley o no; (iii) se cumple con el presupuesto de la inmediatez.  

            

15. Adicionalmente,          (iv)          no se controvierte una irregularidad procesal sino una cuestión          sustancial; (v) en la acción de tutela se identificaron de          manera mínima los hechos que generaron la vulneración          como los derechos afectados; y, (vi)          la demanda no se dirige contra una sentencia de tutela. Satisfechos          los requisitos generales de procedencia, la Sala pasa a pronunciarse          sobre el caso concreto.  

e. Inexistencia  de la configuración del defecto procedimental  

            

16. Bryan          Nicolás Cruz Arias,          mediante apoderado, acudió al amparo para objetar la decisión          emitida el 16 de enero          de 2024 por el Juzgado          Quinto Penal del Circuito de Conocimiento de Santa Marta          en desarrollo de la audiencia preparatoria en la que, con fundamento          en el artículo          139 numeral 1º de la Ley 906 de 2004 -maniobra dilatoria-          rechazó          de plano la solicitud de nulidad que invocó con fundamento en          que el delito por el cual fue acusado no se configuraba, sino uno de          menor entidad. Al tiempo que informó que contra la misma no          procedían recursos y dio por terminada la diligencia2.  

            

17. Según          el recurrente, contra la decisión referida sí          procedían los recursos ordinarios y con el fin de que se le          permitiera agotarlos acudió a la presente acción de          tutela.  

            

18. Al          respecto, la Sala de Casación Penal de la Corte ha sostenido          que las órdenes de manejo          o conducción del proceso, fundadas en el artículo 139          numeral 1º de la Ley 906 de 2004, que señala como deber          especial del juez en relación con el proceso penal el de:          «Evitar las          maniobras dilatorias y todos aquellos actos que sean manifiestamente          inconducentes, impertinentes o superfluos, mediante el rechazo de          plano de los mismos»,          no son susceptibles de recursos (Ver entre otras, AP2443-2020, Rad.          57988).  

19. Véase          que el          Código de Procedimiento Penal, en su artículo 176,          frente a la procedencia de la apelación establece: «La          apelación procede, salvo los casos previstos en este código,          contra los autos adoptados durante el desarrollo de las audiencias,          y contra la sentencia condenatoria o absolutoria».  

            

20. Así          mismo, en su artículo 161 clasifica las providencias          judiciales, así:  

            

1. Sentencias,          si deciden sobre el objeto del proceso, (…).

2. Autos,          si resuelven algún incidente o aspecto sustancial.

3. Órdenes,          si se limitan a disponer cualquier otro trámite de los que la          ley establece para dar curso a la actuación o evitar el          entorpecimiento de la misma. Serán verbales, de cumplimiento          inmediato y de ellas se dejará un registro. (…).  

            

21. De          lo expuesto, se evidencia que la apelación procede contra las          sentencias y los autos dictados durante el desarrollo de las          audiencias, pero no contra las órdenes.  

            

22. Así          las cosas, como el fundamento del rechazo de la solicitud de nulidad          por parte del juzgado accionado fue que se trataba de una maniobra          dilatoria y era impertinente, resulta claro que no procedían          los recursos ordinarios, motivo por el cual no se configura en la          decisión accionada ninguna irregularidad.  

f.  Conclusión  

            

23. En          resumen, en este caso, el juez accionado mediante una orden se          limitó a ejercer labores de dirección en atención          a la notoria impertinencia de la postulación de nulidad de lo          actuado, invocada por la defensa de Bryan          Nicolás Cruz Arias,          por lo que esta, en efecto, no es          susceptible del recurso de apelación.  Por esta razón,          no se configura el defecto procedimental alguno. En ese sentido, el          fallo de primer grado debe modificarse y negarse.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas  n.o  3 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero.  Modificar el  fallo impugnado para, en su lugar, negar  el amparo,  conforme con lo expuesto en precedencia.  

Segundo.  Disponer  el envío de las diligencias a la Corte Constitucional, para la  eventual revisión de los fallos proferidos.  

Notifíquese  y cúmplase  

Myriam  Ávila Roldán   

Magistrada   

   

   

Gerson  Chaverra Castro   

Magistrado   

   

   

Diego  Eugenio Corredor Beltrán   

Magistrado   

Nubia  Yolanda Nova García  

Secretaria  

1          Fueron          vinculadas las partes en la causa objetada.  

2          Ver          audio de la audiencia respectiva.  

Calle          12 No. 7 – 65 Palacio de Justicia – Bogotá, Colombia.          

PBX:          (571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 – 1143 – 1144 – 1145 Fax: 1125 –          1428          

www.cortesuprema.gov.co

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *