STP722-2024

ENERO

Asistente Jurídico Inteligente

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Myriam  Ávila Roldán  

Magistrada  ponente  

CUI:  76001220400020230151901  

Radicación  n.° 134898  

STP722-2024  

(Aprobado acta n°  006)  

Bogotá  D.C., veinticinco (25) de enero de dos mil veinticuatro (2024).  

I.  OBJETO DE LA DECISIÓN  

La  Sala resuelve la impugnación formulada por el accionante  Víctor  Manuel Díaz Plazas  contra  la sentencia proferida el 21 de noviembre de 2023, por la Sala Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, que declaró  improcedente la acción de tutela.1  

En  síntesis, el  accionante  atribuye  a la  decisión del 10 de agosto de 2023, proferida por el Juzgado  Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Cali,  en el cual se abordó su pretensión de prisión  domiciliaria, la falta de consideración del tiempo que ha  descontado de su pena.  

II.  HECHOS  

            

1. El          10 de agosto de 2023, el Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas          y Medidas de Seguridad de Cali negó a Víctor          Manuel Díaz Plazas el          acceso al subrogado penal de la prisión domiciliaria regulada          en el artículo 38G del Código Penal. Ello, en          aplicación de la prohibición contenida en el numeral          6º del artículo 199 de la Ley 1098 de 2006, debido a          que, la pena que actualmente cumple se deriva de una declaratoria de          responsabilidad penal por el delito de acceso carnal violento          agravado, del cual fue víctima una menor de edad.  

            

2. Frente          a la mencionada decisión, el accionante interpuso el recurso          de reposición. Con auto del 11 de octubre de 2023, el Juzgado          accionado negó dicho medio de impugnación, por          considerar que, el actor no atacó el contenido de la decisión          del 10 de agosto de 2023; a su vez, dispuso informar a Víctor          Manuel Díaz Plazas que,          para esa fecha, había cumplido 101 meses y 12,5 días          de la sanción privativa de la libertad.  

            

3. Víctor          Manuel Díaz Plazas          promovió acción de tutela contra el          Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad          de Cali por estimar que, en la negativa de otorgamiento de la          prisión domiciliaria no fue tomado en cuenta el tiempo total          de privación de la libertad, entre físico y redimido.          Su pretensión consiste en que, se ordene al despacho ejecutor          la emisión de un nuevo pronunciamiento en el cual se integre          al análisis del Juez, el tiempo de tratamiento penitenciario.  

III.  ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

            

4. El          21 de noviembre de 2023,          la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali          declaró la improcedencia de la acción de tutela por          insatisfacción del requisito de subsidiariedad. Lo anterior,          en atención a que, contra el auto del 10 de agosto de 2023,          el actor no interpuso el recurso de apelación.  

            

5. Adicionalmente,          se determinó que, en ninguna lesión de derechos          fundamentales incurrió el accionado porque con providencia de          sustanciación del 11 de octubre de 2023, el juzgado ejecutor          proporcionó al privado de la libertad información          relacionada con el lapso la condena ya ejecutada.  

            

6. El          accionante impugnó el fallo reseñado. Señaló          que «al          negar la libertad de un PPL (sic) se estaría apartándose          de lo prescrito en el artículo 4 del C.P.P. donde se          estipulan los parámetros del fin de una condena, que viene          siendo la resocialización y la reintegración y esto se          cumple cuando el PPL (sic) ha cumplido la mayoría de su          condena».          Pidió,          sea ordenado a la autoridad judicial accionada que, cuando «tenga          el tiempo para libertad»          sea ponderada su resocialización.  

IV.  CONSIDERACIONES  

a.  Competencia  

            

7. La          Sala es competente para conocer esta impugnación de          conformidad con lo previsto en los artículos 86 de la          Constitución Nacional, 32 del Decreto 2591 de 1991 y 1º          del Decreto 333 de 2021, toda          vez que, la decisión de primera instancia fue emitida por la          Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali,          frente al cual se predica una relación de superior funcional.  

b.  Problema jurídico  

            

8. Pese          a que en la impugnación no se cuestionaron las razones que          llevaron a la declaratoria de improcedencia del amparo, lo relevante          es que el actor, por vía de tutela, cuestiona la motivación          de la providencia del 10 de agosto de 2023, proferida por el Juzgado          Cuarto de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Cali,          finalidad con la cual se descartó la procedencia de este          mecanismo -por insatisfacción del presupuesto de          subsidiariedad-, tesis que corresponde someter a verificación.  

            

9. Para          resolver          el problema jurídico, la Sala (i) reiterará las reglas          jurisprudenciales sobre la metodología de análisis de          la procedibilidad de la acción de tutela contra providencias          judiciales; (iii) estudiará el cumplimiento de los requisitos          generales en el caso concreto; y (iii) si se cumplen los anteriores          presupuestos, examinará el fondo del asunto.  

c.  Sobre los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela  contra providencias judiciales.  

            

10. La          Corte Constitucional ha precisado que la acción de tutela          contra providencias judiciales es un mecanismo excepcional, de tal          forma que, su aplicación no puede generar afectaciones a la          seguridad jurídica ni a la autonomía funcional de los          jueces. Al respecto, la Corte Constitucional en la Sentencia C–590          de 2005 expresó que la tutela contra providencias judiciales          es excepcionalísima y solo procede cuando se cumplen ciertos          y rigurosos requisitos de procedibilidad: unos de carácter          general, que          habilitan la interposición de la acción y otros de          carácter          específico,          relacionados con la procedencia del amparo.  

10.1.- En relación  con los «requisitos generales» de procedencia deben  acreditarse, y en su orden, los siguientes: (i) la relevancia  constitucional del asunto; (ii) el agotamiento de todos los recursos  ordinarios y extraordinarios de defensa judicial; (iii) la  inmediatez, (iv) que se trate de una irregularidad procesal que tenga  una incidencia directa y determinante sobre el sentido de la decisión  cuestionada; (v) que se identifiquen razonablemente los hechos  generadores de la vulneración y los derechos afectados y que  se hubiere alegado tal circunstancia al interior del proceso en donde  se dictó la providencia atacada; y (vi) que no se trate de una  tutela contra tutela. Si falta al menos uno de estos requisitos la  solicitud de amparo debe declararse improcedente.  

10.2.- Por su  parte, los «requisitos o causales específicas»  hacen referencia a determinados escenarios especiales que afectan la  integridad de la decisión judicial y que justifican la  intervención del juez constitucional para salvaguardar los  derechos fundamentales. En este sentido, para que prospere una tutela  contra una providencia judicial se requiere que se presente, al  menos, uno de los siguientes vicios o defectos: defecto orgánico;  procedimental absoluto; defecto fáctico; defecto sustantivo;  error inducido; falta de motivación; desconocimiento del  precedente; o violación directa de la Constitución. En  caso de que, luego de realizar el análisis de fondo, se  advierta la configuración de uno o más de estos  defectos o vicios, lo que sigue por parte del juez constitucional es  conceder el amparo y, en caso contrario, negarlo.  

            

11. A          pesar de que hoy estos parámetros son aceptados en las          diferentes jurisdicciones, es necesario insistir en que ellos          definen una metodología estricta de análisis frente a          las tutelas contra providencias judiciales. Así, en primer          lugar, deben analizarse siempre y en orden los «requisitos          generales» de          procedibilidad. La ausencia de uno          solo de ellos          supone necesariamente la declaratoria de improcedencia de la acción.          Si, por el contrario, concurren los requisitos generales, en segundo          lugar, lo que sigue es el análisis de la(s) «causal(es)          específica(s)»          de procedencia que eventualmente se configure(n) de acuerdo con los          hechos y particularidades de cada caso. Si el juez constitucional          encuentra acreditada al menos una de esas causales, lo que procede          entonces es conceder el amparo solicitado.  

c.  Análisis de la configuración de los «requisitos  generales»  de procedibilidad  

            

12. En          el caso concreto las partes están legitimadas por pasiva y          por activa. La acción de tutela se dirige contra la autoridad          judicial a la que se atribuye la presunta vulneración de          derechos fundamentales.          El titular de dichas prerrogativas          es Víctor          Manuel Díaz Plazas,          quien acudió          directamente a la jurisdicción constitucional.  

            

13. Si          bien (i) el asunto es          de relevancia constitucional por cuanto involucra la garantía          de motivación de las providencias judiciales;          no obstante, (ii) la          acción de tutela no satisface el requisito de subsidiariedad,          ya que el accionante no interpuso el recurso de apelación          frente al auto interlocutorio cuestionado, tal como lo advirtió          el Tribunal de primera instancia.  

            

14. La          providencia judicial aquí cuestionada era susceptible del          recurso de apelación. De conformidad con el artículo          176 del Código de Procedimiento Penal la apelación          procede contra los autos interlocutorios; de hecho, en el numeral          segundo de la parte resolutiva del auto del 10 de agosto de 2023, el          Juzgado accionado advirtió a Víctor          Manuel Díaz Plazas que          contra esa determinación procedían los recursos de          reposición y apelación.  

            

15. El          accionante solo optó por el primero, dejando así de          lado el uso del recurso de apelación que es la herramienta          jurídica instituida para que el juez natural, en sede de          segunda instancia, analice el acierto o desacierto de las          determinaciones judiciales a partir de los puntuales repartos de los          sujetos procesales.  

            

            

17. En          criterio de esta Sala, resulta acertada la conclusión de          improcedencia de este instrumento constitucional. Sin embargo, no          está demás señalar que la específica          pretensión del aquí accionante, tendiente a que sea          ordenado a la autoridad judicial accionada que, cuando «tenga          el tiempo para libertad»          sea ponderada su resocialización, es novedosa de cara a lo          postulado en la demanda de tutela. Adicionalmente, es impertinente          porque no guarda relación con el contexto planteado como          generador de afectación de derechos fundamentales.  

e.  Conclusión  

            

18. Con          base en el anterior análisis, la Sala confirmará la          sentencia de tutela de primera instancia, que declaró la          improcedencia de la acción de tutela, por insatisfacción          del presupuesto de subsidiariedad. Ello, tras constatar que el actor          no interpuso el recurso de apelación para controvertir el          auto interlocutorio objetado.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas  n.o  3 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero.  Confirmar la  sentencia impugnada.  

Segundo.  Disponer  el envío de las diligencias a la Corte Constitucional, para la  eventual revisión de los fallos proferidos.  

Tercero.  Notifíquese  de acuerdo con lo previsto por el artículo 30 del Decreto 2591  de 1991.  

Notifíquese  y cúmplase  

Myriam  Ávila Roldán   

Magistrada   

   

   

Gerson  Chaverra Castro   

Magistrado   

   

   

Diego  Eugenio Corredor Beltrán   

Magistrado   

Nubia  Yolanda Nova García  

Secretaria  

1          Al trámite          fueron vinculados el Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas y          Medidas de Seguridad de Cali, el Centro          de Servicios de los Juzgados de Ejecución de Penas de Cali y          Complejo Carcelario y Penitenciario con Alta y Media Seguridad de          Jamundí.  

Calle          12 No. 7 – 65 Palacio de Justicia – Bogotá, Colombia.          

PBX:          (571) 562 20 00 Exts.1126 -1142 – 1143 – 1144 – 1145 Fax: 1125 –          1428          

www.cortesuprema.gov.co

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