STP6585-2021

2021 mayo

Asistente Jurídico Inteligente

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FABIO OSPITIA  GARZÓN  

Magistrado Ponente  

STP6585 – 2021  

Tutela de 2ª  instancia No. 115777  

Acta No. 103  

Bogotá  D.C., cuatro (04) de mayo de dos mil veintiuno (2021).  

ASUNTO  

Resolver la  impugnación interpuesta por el señor CRISTÍAN  DAVID ÁVILA MARÍN,  contra el fallo proferido por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Ibagué, el 3 de marzo de 2021, que negó la acción  de tutela interpuesta por aquel, contra la Procuraduría  General de la Nación y los Juzgados 8º Penal Municipal y  2º Penal del Circuito, ambos de Ibagué, por la presunta  violación del derecho de petición, debido proceso y  hábeas data.  

HECHOS Y  FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

1. El          25 de octubre de 2004, en el radicado 2003-00163-00, el Juzgado 8º          Penal Municipal de Ibagué condenó a CRISTIÁN          DAVID ÁVILA MARÍN, a 24 meses de prisión, y 15          SMMLV, como autor del delito de inasistencia alimentaria. Le          concedió suspensión condicional de la ejecución          de la pena por el término de 3 años.  

            

2. El          7 de julio de 2005, el Juzgado 8º Penal del Circuito de la          referida ciudad lo condenó en el proceso 2004-0090-00          (2002-090), por el delito de falsedad personal, a una unidad de          multa, equivalente a un SMLV, y al pago de 5 SMMLV a favor de la          parte civil.  

            

3. Por          tanto, la Procuraduría General de la Nación certifica          en su contra una inhabilidad especial y permanente para acceder al          cargo de alcalde, con sustento en el artículo 37.1 de la ley          617 de 2000.  

            

4. El          14 de noviembre de 2020, CRISTIÁN DAVID ÁVILA MARÍN          solicitó de esa entidad, la revocatoria de esa inhabilidad,          por aplicación del principio de favorabilidad (Leyes 734 de          2002, y, 1952 de 2019), y por prescripción, a lo cual obtuvo          respuesta el 5 de diciembre posterior, por parte del Grupo SIRI de          la Procuraduría General de la Nación.  

5. Sin          embargo, para el actor, la contestación no es de fondo, ni          congruente, pues no alude al fundamento de favorabilidad que          planteó. Por tanto, solicita la protección de sus          derechos fundamentales, y, que se ordene a la Procuraduría          General de la Nación que resuelva su solicitud de forma          favorable a sus intereses, a la luz de la jurisprudencia.  

ACUACIÓN  PROCESAL RELEVANTE E INFORMES  

Mediante auto de  18 de febrero de 2021, la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué  admitió la demanda.  

Los juzgados  accionados informaron los antecedentes consignados en el acápite  de hechos y se refirieron a los fundamentos de la sentencia  condenatoria emitida en contra del accionante.  

La Procuraduría  General de la Nación explicó que, de acuerdo a lo  expuesto por el  Coordinador del Grupo SIRI,  expide dos  clases de certificados de antecedentes: uno ordinario y otro  especial. El primero contiene antecedentes por un término de  cinco (5) años, contados a partir de la ejecutoria de las  sanciones o durante el tiempo en que las mismas se encuentren  vigentes; el segundo, tiene el mismo contenido del ordinario más  la anotación de las inhabilidades intemporales previstas para  determinados cargos en la Constitución Política y las  leyes vigentes a la fecha de su expedición (Resolución  461 de 2016, Art. 6).  

Precisó que  cuando se trate de nombramiento o posesión en cargos que  exijan para su desempeño ausencia de antecedentes, se deben  certificar todas las anotaciones que figuren en el registro, de  conformidad con lo previsto en el artículo 174.3.4 de la Ley  734 de 2002.  

De acuerdo con el  artículo 37.1 de la Ley 617 de 2000, no podrá ser  inscrito como candidato ni elegido alcalde municipal o distrital  quien haya sido condenado en cualquier época por sentencia  judicial a pena privativa de la libertad, excepto por delitos  políticos o culposos, y el actor fue condenado por  inasistencia alimentaria y falsedad personal, por tanto, cuenta con  esa inhabilidad intemporal, la cual no puede ocultarse. Se refirió  a la C-1062-03, acerca de la Constitucionalidad de dichas  inhabilidades.  

En  tal virtud, adujo que la información contenida en el  certificado de antecedentes especial del actor es veraz y vigente.  Solicitó que se niegue el amparo.  

SENTENCIA DE  PRIMERA INSTANCIA  

Mediante fallo de  3 de marzo de 2021, la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagué  negó la acción de tutela, por cuanto, la Procuraduría  General de la Nación contestó el derecho de petición  elevado por el actor con el oficio No. CGS 3885 E.A.S.T., y si él  está inconforme con la respuesta, tiene otros mecanismos de  defensa judicial para controvertirla, sin que los haya utilizado.  

Aseguró que  la referida entidad no lesionó los demás derechos  invocados por el demandante, pues actuó conforme a la  competencia entregada en el artículo 174 de la Ley 734 de  2002, para registrar inhabilidades, los artículos 5 y 6 de la  Resolución 461 de 2016, sobre expedición de  certificados de antecedentes, y el artículo 37.1 de la Ley 617  de 2000, que trae como una de las inhabilidades para ser alcalde, la  condena por delitos como los que cometió el actor, declarado  exequible por la C 037 de 2018.  

IMPUGNACIÓN  

Inconforme con lo  anterior, CRISTIÁN DAVID ÁVILA apeló.  Indicó  que sí agotó los medios de defensa ordinarios, pues  reclamó a la Procuraduría General de la Nación,  pero esta no se pronunció de fondo.  

Discrepa de lo  concluido por el Tribunal de primera instancia, porque no fue  condenado por un delito contra el patrimonio económico del  Estado y, a su juicio, esa es la única causal de inhabilidad  intemporal (Art. 122 de la C.N.).  

En todo caso,  consideró que no puede aplicarse el artículo 37.1  de la Ley 617 de 2000, porque no fue condenado a pena de prisión,  pues por el delito de falsedad persona se le impuso multa, y por el  comportamiento punible de insistencia alimentaria se le suspendió  la pena restrictiva de la libertad.  

De cualquier  manera, de acuerdo el artículo 38 de la Ley 734 de 2002,  expuso que la inhabilidad es por delito doloso cometido 10 años  antes, sancionado con pena de prisión superior a 4 años,  y él fue condenado a 24 meses.  

Argumentó  que, de acuerdo con el artículo 46 ídem,  su inhabilidad no podía exceder de 12 meses, por lo que, según  el artículo 32 ídem, ya están dadas las  condiciones para reestablecer sus derechos.  

Señaló  que, en su caso procede aplicar de forma retroactiva, por  favorabilidad, el artículo el artículo 42 de la Ley  1952 de 2019, que indica que la inhabilidad tendrá una  duración igual al término de la pena privativa de la  libertad. Esbozó  que la conducta de la Procuraduría General de la Nación  afecta el principio de participación democrática.  

Por tanto, reiteró  las pretensiones de la demanda.  

CONSIDERACIONES  DE LA CORTE  

Competencia  

Según  el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, esta Sala es  competente para pronunciarse acerca de la impugnación  planteada  contra  el fallo de primera instancia, proferido por la Sala Penal del  Tribunal Superior de Ibagué.  

Cuestión  preliminar  

Si  bien, la referida autoridad judicial no vinculó a la  Coordinación del Grupo SIRI de la Procuraduría General  de la Nación, que fue la que contestó el derecho de  petición que elevó el accionante el 14 de noviembre de  2020, lo cierto es que esa omisión carece de trascendencia,  por cuanto la  Procuraduría General de la Nación, le corrió  traslado de la demanda a esa Coordinación y rindió el  informe con sustento en lo dicho por aquella. Es decir, se  materializó el derecho de defensa y contradicción tanto  a la Procuraduría General de la Nación, como a la  Coordinación del Grupo SIRI.  

Problema  jurídico  

Determinar  si la Procuraduría General de la Nación viola los  derechos invocados por el señor CRISTÍAN DAVID ÁVILA  MARÍN, por no entregarle una respuesta de fondo, congruente y  afirmativa a la solicitud que elevó el 14 de noviembre de  2020, por lo cual proceda ampararlos.  

Análisis  del caso  

            

1. El          artículo 86 de la Constitución Nacional creó la          acción de tutela como un mecanismo para la protección          de los derechos fundamentales ante el menoscabo o la amenaza          derivados de acción u omisión atribuible a las          autoridades públicas o a los particulares en          los casos que la ley regula,          siempre que el afectado no disponga de otros medios de defensa          judicial, o          cuando existiendo, carecen de eficacia, y, excepcionalmente, para          evitar la materialización de un perjuicio irremediable.  

            

2. En          el presente asunto se demostró que, el 14 de noviembre de          2020, el señor CRISTIÁN DAVID ÁVILA MARÍN,          le solicitó a la Procuraduría General de la Nación,          “levante la          inhabilidad permanente”          que registra en su contra para ocupar el cargo de alcalde, por          prescripción, de acuerdo con las Leyes 734 de 2002, y 1952 de          2019, las cuales, deben aplicarse por favorabilidad.  

            

3. El          24 de noviembre de 2020, la Coordinación del Grupo SIRI de la          Procuraduría General de la Nación le comunicó          que:  

                              

1. En                  virtud del artículo 174 de la Ley 734 de 2002, registra las                  decisiones notificadas y debidamente ejecutoriadas, remitidas por                  las autoridades competentes.    

                              

2. El                  certificado de antecedentes especial contiene las                  inhabilidades intemporales y especiales previstas para determinados                  cargos, en la Constitución Política y las leyes                  vigentes a la fecha de su expedición.    

                              

3. Registra                  dos condenas, una impuesta por el Juzgado 2º Penal del                  Circuito de Ibagué, y otra por el Juzgado 8º Penal                  Municipal de esa ciudad.    

                              

4. El                  hecho de registrar una condena penal, puede generar en el                  certificado especial una inhabilidad para algunos cargos en                  específico, que requieren para su ejercicio ausencia de ese                  tipo de antecedentes.    

                              

                              

6. Por                  tanto, no ha vulnerado los derechos que invocó, pues la                  información contenida en su certificado de antecedentes                  disciplinarios se encuentra actualizada al momento de su                  expedición, conforme al reporte realizado por cada una de                  las autoridades judiciales competentes en este caso.    

            

4. Esto          muestra que la Procuraduría General de la Nación, por          conducto de su Grupo SIRI, no entregó al actor una respuesta          clara, precisa,          congruente y de fondo, pues no concretó si procedía o          no lo solicitado, con lo cual violó el derecho de petición          de CRISTÍAN DAVID ÁVILA MARÍN.  

            

5. Por          consiguiente, se revocará parcialmente, la sentencia de          primera instancia, para en su lugar, amparar el derecho de petición          del precitado, pero no con el alcance pretendido por él, pues          dicha prerrogativa no se vulnera por no acceder a lo solicitado,          sino que, se ordenará a la Procuraduría General de la          Nación, en asocio con la Coordinación del Grupo SIRI,          o el área competente, que en el término de 10 días          hábiles contados a partir de la notificación de este          fallo, le entregue una respuesta clara,          precisa, congruente          y de fondo, conforme a lo solicitado el 14 de noviembre de 2020.  

            

6. Lo          anterior significa que          todavía está en trámite el procedimiento          administrativo que inició CRISTÍAN          DAVID ÁVILA MARÍN,          para eliminar la inhabilidad          especial que registra la Procuraduría General de la Nación          en su contra, es decir, que cuenta con mecanismos de defensa para la          protección del debido proceso, hábeas          data, y sus          derechos políticos, lo cual torna improcedente su amparo en          esta actuación, por virtud del carácter residual de la          acción de tutela.  

            

7. Si          la Procuraduría          General de la Nación entrega una respuesta negativa a su          pretensión, el solicitante cuenta, i)          con recursos en sede administrativa para insistir en atacar la          legalidad y el acierto de su inhabilidad, y ii)          con el medio de          control de nulidad y restablecimiento del derecho en la jurisdicción          de lo Contencioso Administrativo.  

            

8. No          es dado un amparo temporal de estos derechos, como quiera que el          actor no probó un perjuicio irremediable que evitar.  

            

9. Por          tanto, se confirmará la decisión de primer grado en lo          que respecta al debido          proceso, hábeas          data, y los          derechos políticos de CRISTÍAN DAVID ÁVILA          MARÍN.  

En mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  Sala Segunda de Decisión de Tutelas, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

R E S U E L V  E:  

            

1. Revocar          parcialmente la sentencia de primera instancia, para en su lugar,          amparar el derecho de petición de CRISTÍAN          DAVID ÁVILA MARÍN.  

            

2. Ordenar          a la Procuraduría General de la Nación, en asocio con          la Coordinación del Grupo SIRI, o el área competente,          que en el término de 10 días hábiles contados a          partir de la notificación de este fallo, le entregue al señor          CRISTÍAN DAVID ÁVILA MARÍN, una respuesta          clara, precisa,          congruente y de fondo a lo solicitado por aquel el 14 de noviembre          de 2020.  

            

3. Confirmar          el fallo apelado en todo lo demás.  

            

4. Notificar          esta decisión          de conformidad con lo dispuesto en el artículo 30 del Decreto          2591 de 1991.  

            

5. Remitir          las diligencias a la Corte Constitucional para su eventual revisión,          de conformidad con lo previsto en el artículo 32 ibidem.  

Notifíquese  y cúmplase  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

HUGO  QUINTERO BERNATE  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

      

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