STP5195-2021

2021 abril

Asistente Jurídico Inteligente

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FABIO OSPITIA  GARZÓN  

Magistrado Ponente  

  

STP5195 – 2021  

Tutela de 2ª  instancia No. 115142  

Acta No. 79  

  

Bogotá  D.C., seis (06) de abril de dos mil veintiuno (2021).  

  

  

ASUNTO  

Se resuelve la  impugnación interpuesta por JAIRO ALEXANDER CONTRERAS RICO,  contra el fallo proferido por la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bucaramanga, el 25 de enero de 2021, que negó la tutela  instaurada contra los Juzgados 14 Penal Municipal con función  de control de garantías, 12º Penal del Circuito, y  Fiscalía 11 delegada ante los jueces penales del circuito,  todos de esa ciudad, por la presunta violación del debido  proceso, con repercusión en la libertad.  

  

HECHOS Y  FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN  

            

1. El señor JAIRO          ALEXANDER CONTRERAS RICO, fue capturado el 27 de abril de 2018. La          formulación de imputación se llevó a cabo ese          mismo día, ante el Juzgado 16 Penal Municipal con función          de control de garantías de Bucaramanga, por los delitos de          actos sexuales con menor de 14 años, y acceso carnal abusivo          con menor de 14 años, ambos en concurso. En esa fecha, esa          autoridad le impuso detención preventiva en establecimiento          de reclusión.  

            

2. El proceso se encuentra en          etapa de juicio oral ante el Juzgado 4º Penal del Circuito de          Bucaramanga.  

            

3. El 10 de septiembre de 2020,          por petición de la Fiscalía 11 delegada ante los          jueces penales del circuito de Bucaramanga, el Juzgado 14 Penal          Municipal con función de control de garantías de esa          ciudad prorrogó, por un año, la medida de          aseguramiento privativa de la libertad, con sustento en el parágrafo          1º del artículo 307 de la Ley 906 de 2004, modificado          por el artículo 1º de la Ley 1786 de 2016, y los          artículos 308.2 y 311 ídem.  

            

4. Inconforme con lo anterior, la          defensa apeló. El 2 de diciembre de 2020, el Juzgado 12 Penal          del Circuito de Bucaramanga confirmó la decisión de la          primera instancia.  

            

5. Para el accionante, la          prórroga de su detención preventiva viola el debido          proceso, por cuanto, (i)          ya había pasado el año de vencimiento, incluso,          descontando el tiempo que trascurrió por actividades de la          defensa, (ii) se          dio credibilidad a lo dicho por la presunta víctima en          entrevistas y en el dictamen médico legal, a pesar que no ha          sido vencido en juicio, por tanto,          no constituye un          peligro para esta.  

            

6. Debido a lo anterior, solicitó          que se deje sin efecto lo resuelto por los accionados, y, en          consecuencia, se le sustituya la medida de aseguramiento, por una no          restrictiva de la libertad.  

  

ACTUACIÓN  PROCESAL RELEVANTE  

  

El 15 de diciembre  de 2020, la Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga admitió  la demanda. Vinculó a la Defensoría del Pueblo –  Regional Santander-, al Juzgado 4° Penal del Circuito de  Bucaramanga, a las demás partes e intervinientes en el  expediente 68001600025820150082600, que se sigue contra JAIRO  ALEXANDER CONTRERAS RICO, y al Establecimiento Penitenciario de  Mediana Seguridad y Carcelario de Bucaramanga.  

            

1. El Juzgado 12 Penal del          Circuito de Bucaramanga aseguró que no se estructuran los          requisitos de la acción de tutela contra providencias          judiciales.  

            

2. La Defensoría del          Pueblo – Regional Santander-, y el defensor asignado al señor          CONTRERAS RICO informaron que le          han brindado todas las garantías, sin embargo, en varias          oportunidades rechazó el servicio. Los aplazamientos que han          solicitado, son por sugerencia del procesado, quien dice que          aportará información.  

            

3. El Juzgado 14 Penal Municipal          con función de control de garantías de Bucaramanga          refirió que, el 3 de septiembre de 2020, se le repartió          la solicitud de audiencia para decidir acerca de la prórroga          de la detención preventiva del demandante, la cual se instaló          ese mismo día; el 10 de septiembre de 2020, accedió a          lo pretendido, con efectos a partir del 7 de septiembre de 2020, por          un año. Aseguró que no violó el debido proceso          del actor, al punto que su decisión se confirmó por la          segunda instancia.  

            

4. La Fiscalía 11 delegada          ante los jueces penales del circuito de Bucaramanga realizó          un recuento del proceso que se adelanta contra el demandante. Esbozó          que la acción de tutela no es una instancia adicional en el          trámite ordinario para reabrir un debate que ya está          resuelto. Aseguró que, lo relacionado con amenazas del          acusado hacia la víctima, está soportado en el informe          de psicología forense.  

            

5. El Establecimiento          Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Bucaramanga alegó          falta de legitimación en la causa por pasiva, pues no decide          acerca de la situación jurídica de los internos.  

            

6. El Juzgado 4º Penal del          Circuito de Bucaramanga indicó que ha          sido diligente en el proceso del actor; lo remitió          digitalizado.  

            

7. La Procuraduría 285          Judicial I Penal de esa ciudad afirmó que, las          decisiones de los jueces con función de control de Garantías,          no violan el in          dubio pro reo, por          cuanto fundamentan sus decisiones en una inferencia razonable de          autoría.  

  

SENTENCIA DE  PRIMERA INSTANCIA  

  

El 25 de enero del  año que avanza, la Sala Penal del Tribunal Superior de  Bucaramanga negó la acción de tutela, por cuanto, i)  no fue errado descontar del término máximo de la medida  de aseguramiento privativa de la libertad, el tiempo que pasó  por maniobras dilatorias atribuibles al acusado y su defensor, y, ii)  la  denuncia, entrevistas y valoración psicológica de la  víctima sirven para motivar la prórroga criticada, pues  a partir de ellas se construye la inferencia razonable de autoría  en cabeza del actor y frente a la conducta delictiva que se  investiga.  

  

  

El actor apeló.  Esbozó que no ha desplegado actividades dilatorias del  procedimiento, sino que ha tenido diferencias con algunos defensores,  lo cual ha generado aplazamientos de las audiencias. Insiste en que,  incluso, restando el tiempo que transcurrió por maniobras  dilatorias de la defensa y suyas, la petición de prórroga  de la medida de aseguramiento fue extemporánea, porque a 10 de  septiembre de 2020, habían pasado 367 días de vigencia  de la referida medida.  

  

De otro lado,  aseguró que la fiscalía no probó que  constituyera un peligro para la víctima. Destacó que el  ente acusador hizo esa afirmación con sustento en una  entrevista, en la cual, el afectado dijo que lo amenazó con  una navaja, pero sin que la fiscalía concretara las  particularidades de tiempo y lugar de ocurrencia de ese hecho; A  partir de esa premisa, afirma que los jueces tomaron esa  manifestación por cierta, violando su presunción de  inocencia y el principio in  dubio pro reo.  

  

Además,  alegó que no se tuvo en cuenta que, después de los  hechos denunciados, él siguió frecuentando a la abuela  de la víctima, y se veía con esta, entonces, no se  explica cuál es el riesgo que representa.  

  

Indicó que  la prohibición de la Ley 1098 de 2006, no aplica para la  sustitución de la medida de aseguramiento.  

  

CONSIDERACIONES  DE LA CORTE  

  

Competencia  

  

De  conformidad con lo normado en el artículo 32 del Decreto 2591  de 1991, esta Sala es competente para resolver la impugnación  contra el fallo de primera instancia, proferido por la Sala  Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga.  

  

Problema  jurídico  

  

Determinar  si el auto de 10  de septiembre de 2020, por el cual, el Juzgado 14 Penal Municipal con  función de control de garantías de Bucaramanga prorrogó  la detención preventiva contra JAIRO ALEXANDER CONTRERAS RICO,  confirmado el 2 de diciembre posterior, por el Juzgado 12 Penal del  Circuito de esa ciudad, viola el debido proceso, por lo cual, proceda  ampararlo, y dejar sin efecto esa decisión.  

  

Análisis  del caso  

            

1. El artículo 86 de la          Constitución Política creó la acción de          tutela como un mecanismo para la protección de los derechos          constitucionales fundamentales ante el menoscabo o la amenaza          derivados de acción u omisión atribuible a las          autoridades o a los particulares en las situaciones específicamente          precisadas en la ley.  

            

2. Se          caracteriza por tener un trámite subsidiario e informal, que          tiene lugar ante la ausencia de otro medio de defensa que permita la          protección del derecho fundamental, o cuando existiendo          carece de eficacia para su protección. Y excepcionalmente,          para evitar la materialización de un perjuicio irremediable.  

            

3. Cuando esta acción se          dirige contra providencias judiciales es necesario, para su          procedencia, que se cumplan los presupuestos generales fijados en la          C 590 de 20051,          y se acredite que la decisión jurisdiccional incurrió          en un defecto orgánico, procedimental, fáctico,          material o sustantivo, de motivación, error inducido,          desconocimiento del precedente o violación directa de la          constitución2.  

            

4. El apelante esboza que los          autos de los juzgados accionados adolecen de un defecto fáctico,          por cuanto, (i) él          y su defensa no          efectuaron maniobras dilatorias, (ii)          la petición de prórroga de la medida de aseguramiento          privativa de la libertad, por parte de la fiscalía, fue          extemporánea, y, (iii)          no se probó          que sea un peligro para la víctima, de igual forma, un          defecto sustantivo, por indebida aplicación de la Ley 1098 de          2006.  

            

5. Tras revisar la providencia          que dictó el Juzgado 12 Penal del Circuito de Bucaramanga, el          2 de diciembre de 2020, que fue el que finiquitó el debate          acerca de la prórroga de la detención preventiva          impuesta al señor CONTRERAS RICO, se advierte que, confirmó          la decisión confutada, por cuanto:  

                                                        

1. La medida de aseguramiento                          se impuso el 27 de abril de 2018, por la presunta                          comisión de los delitos de acceso carnal abusivo con menor                          de 14 años agravado, y actos sexuales con menor de 14 años                          agravado, ambos en concurso. Desde ese momento, hasta el 10 de                          septiembre de 2020, transcurrieron 868 días, de los cuales,                          501 pasaron por inasistencias, aplazamientos de la defensa, cambio                          de defensores, decisiones del procesado, es decir, por maniobras                          dilatorias de estos, y, por tanto, ese tiempo no se toma para                          contabilizar el plazo de vigencia de la detención                          preventiva. En consecuencia, al momento de pedirse la prórroga,                          la medida de aseguramiento estaba vigente, lo cual significa que                          esa pretensión se elevó de forma oportuna (Art. 307,                          parágrafo 1º del C.P.P.).              

                                                        

2. La fiscalía argumentó                          que el acusado aún es un peligro para la víctima y                          la sociedad (Arts. 308.2 y 311 de la Ley 906 de 2004), pues de la                          narración del ente acusador se tiene que, en algunas                          ocasiones, el procesado amenazó al afectado con arma                          cortopunzante, para ejercer los comportamientos abusivos, lo cual                          se soporta en el informe médico forense.              

6. En el asunto particular, no se          estructura ningún error de hecho.  

                              

1. Es razonable pensar que la                  deducción de 501 días que se hizo a la vigencia de la                  medida de aseguramiento es atribuible al procesado y a la defensa,                  pues no se discute que, ese tiempo corresponde a las actividades                  que desplegaron, descritas por la segunda instancia, las cuales,                  constituyen circunstancias que impiden el avance del trámite                  penal.    

                              

2. Es cierto que, al restar 501                  a 868 días la diferencia es 367 días, lo cual supera                  el año de vigencia de la medida de aseguramiento, pero esa                  cuenta la hizo el actor con corte a 10 de septiembre de 2020, y no                  al momento de la solicitud de audiencia para prórroga.                  Aunque el Juzgado 12                  Penal del Circuito de Bucaramanga no explicitó cuándo                  se elevó tal petición, fue el 3 de septiembre de                  2020, es decir que, para esa fecha, después de descontar el                  tiempo atribuido al procesado y la defensa, quedaron 360 días                  de detención, de ahí que fue oportuna la pretensión                  del ente acusador.    

                              

3. Lo determinante entonces es                  que la Fiscalía acudió oportunamente ante el Juez de                  garantías –antes de la consolidación del año                  de vigencia de la medida de aseguramiento-                  y sustentó la solicitud de prórroga, lo que implica                  que, al advertir que se cumplían los requisitos de orden                  legal y constitucional, estaba habilitado el juez para decidir y                  fijar el momento a partir del cual se entendía prorrogada la                  medida privativa de la libertad.    

                              

4. El conocimiento que se                  requiere para la prórroga de una medida de aseguramiento, es                  en el nivel de inferencia razonable, no aquel más allá                  de toda duda que se exige para derrocar la presunción de                  inocencia y condenar. Al primero, que es menor, se puede llegar a                  partir de evidencias                  físicas e información legalmente obtenida.    

                                                        

1. Por lo antedicho, se ajusta                          a derecho que el Juzgado ad                          quem accionado                          infiriera que, la seguridad de la víctima permanece en                          peligro por la libertad del procesado, por un eventual atentado                          contra ella o su familia (Art. 311 de la Ley 906 de 2004), con                          sustento en la pericia que realizó el Instituto Nacional de                          Medicina Legal y Ciencias Forenses, a partir de lo expuesto por el                          joven C.D.P.Z., en cuanto a que, en el último año                          que se presentaron los supuestos abusos, el procesado utilizó                          navajas y amenazas contra su señora abuela, cuando él                          se negaba a sus pretensiones lascivas.

2. El accionante no probó                          que en la audiencia respectiva hubiera aportado evidencia en                          sentido contrario, y que la misma hubiese sido ignorada por los                          jueces con funciones de control de garantías.              

                              

5. La Ley 1098 de 2006, no                  motivó las decisiones criticadas, por consiguiente, carece                  de trascendencia hacer cualquier consideración al respecto.    

                              

6. Ante las                  circunstancias anotadas, los autos atacados no violaron el debido                  proceso del señor                  JAIRO ALEXANDER CONTRERAS RICO, lo cual conlleva a negar su tutela.    

  

Se confirmará, por  tanto, el fallo impugnado.  

  

En mérito de lo  expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL,  Sala Segunda de Decisión de Tutelas, administrando justicia en  nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

  

R E S U E L V  E:  

            

1. Confirmar el          fallo dictado el 25          de enero de 2021, por la Sala Penal del Tribunal Superior de          Bucaramanga.  

            

2. Notificar esta          decisión de conformidad con lo dispuesto en el artículo          30 del Decreto 2591 de 1991.  

            

3. Remitir          las diligencias a la Corte Constitucional para su eventual revisión,          de conformidad con lo previsto en el artículo 32 ibidem.  

  

Notifíquese  y cúmplase  

  

FABIO  OSPITIA GARZÓN  

LUIS  ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

HUGO  QUINTERO BERNATE  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

  

1          “a) Que la cuestión que se          discuta resulte de evidente relevancia constitucional, b) que se          hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinarios- de          defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se          trate de evitar la consumación de un perjuicio          ius-fundamental irremediable, c) que se cumpla el requisito de la          inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un          término razonable y proporcionado a partir del hecho que          originó la vulneración, d) cuando se trate de una          irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene un          efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y que          afecta los derechos fundamentales de la parte actora, e) que la          parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que          generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que          hubiere alegado tal vulneración en el proceso judicial          siempre que esto hubiere sido posible, y g) que no se trate de          sentencias de tutela”  

2          C-590/05 y T-332/06.      

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