STP9294-2019

2019

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  Ponente  

STP9294-2019  

Radicación  n.° 105052  

(Aprobado  Acta No.154)  

Bogotá  D.C., veinticinco (25) de junio de dos mil diecinueve (2019)  

VISTOS  

Resuelve la Sala de Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Decisión de  Tutelas, la acción interpuesta por Óscar Mauricio Gómez  Labrador contra las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias del Consejo  Seccional de la Judicatura de Tolima y del Consejo Superior de la  Judicatura, con ocasión de las sentencias emitidas dentro del  proceso disciplinario radicado bajo el número  730011102000201500917 (en adelante: proceso disciplinario  2015-00917).  

Las demás autoridades, partes  e intervinientes del referido expediente fueron vinculados como  terceros con interés legítimo en el presente asunto.  

ANTECEDENTES  

Y  

FUNDAMENTOS  DE LA ACCIÓN  

El ciudadano Óscar  Mauricio Gómez Labrador solicita el amparo de sus  derechos fundamentales al debido proceso, la defensa, al trabajo, al  mínimo vital, a la seguridad social y a la vida en condiciones  dignas, los cuales considera le están siendo vulnerados con la  sanción de suspensión de seis meses en el ejercicio de  la profesión de abogado, que le fue impuesta en el marco del  proceso disciplinario 2015-00917.  

El accionante censura que a pesar de  que dichas diligencias iniciaron con la compulsa que la Sala Laboral  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagué ordenó  dentro del proceso ordinario laboral 730013105002201300775, las Salas  Jurisdiccionales Disciplinarias del Consejo Seccional de la  Judicatura del Tolima y del Consejo Superior de la Judicatura  omitieron notificarlo en las direcciones que allí había  informado.  

Para efectos de librar las citaciones  y notificaciones, las autoridades accionadas solamente tuvieron en  cuenta las direcciones «Avenida Carrera 19 No  118-95 oficina 515 en Bogotá» y «Manzana  19 Casa 10 Etapa 8 Barrio Jordán de Ibagué», con  las cuales no tiene vínculo desde hace más de diez  años.  

Critica que se le haya declarado  persona ausente, privándolo del ejercicio de su derecho  fundamental de contradicción y defensa, pues solamente tuvo  conocimiento de la existencia de este proceso el pasado 1 de marzo,  cuando entró a consultar en la página web de la Rama  Judicial el estado de otro expediente de igual naturaleza.  

Al respecto, resalta que aunque  formuló otra acción de igual naturaleza contra ese  primer proceso disciplinario, y en primera instancia le fue concedido  el amparo que invocó, en segunda instancia la Sala  Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura  revocó esa decisión y declaró improcedente la  tutela.  

Por estos motivos, y dado que aunque  solicitó la nulidad de las actuaciones, solicita que se  amparen sus derechos fundamentales y que se dejen sin efectos las  sentencias emitidas en su contra, tanto en primera instancia como en  el grado jurisdiccional de consulta.  

Como pruebas aportó copia de  varias piezas procesales, entre ellas, las sentencias emitidas en su  contra y varias de las citaciones libradas.  

RESPUESTA DE LAS  AUTORIDADES ACCIONADAS  

            

1. El Magistrado Ponente de la Sala Jurisdiccional          Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, solicitó          denegar el amparo invocado, porque el accionante incumplió          con el deber de mantener actualizada su información en el          Registro Nacional de Abogados, el trámite adelantado en          segunda instancia fue respetuoso del debido proceso y la decisión          emitida es ajustada al ordenamiento jurídico.  

            

2. El Magistrado Ponente de la Sala Jurisdiccional          Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura del Tolima          Edwar Andrés García Bejarano, informó sobre las          notificaciones adelantadas en el proceso disciplinario 2015-00917,          destacando que las comunicaciones fueron libradas a las direcciones          que el accionante reportó. Remitió en préstamo          el proceso disciplinario 2015-00917.  

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De conformidad con  lo previsto en el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991 y el  numeral 8 del artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015,  modificado por el artículo 1 del Decreto 1983 de 2017,  esta Sala es competente para resolver la acción de tutela  formulada por Óscar Mauricio Gómez  Labrador contra las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias del  Consejo Seccional de la Judicatura de Tolima y del Consejo Superior  de la Judicatura.  

El  problema jurídico que convoca a la Sala consiste en determinar  si contra las sentencias emitidas  dentro del proceso disciplinario 2015-00917, mediante las cuales el  accionante fue sancionado con la suspensión de seis meses en  el ejercicio de la profesión, se configuran los requisitos de  procedibilidad de la acción de tutela contra providencias  judiciales y, en consecuencia, debe concederse el amparo invocado.  

Requisitos de procedibilidad de la acción  de tutela contra decisiones judiciales.  

Como ha sido recurrentemente  recordado por esta Sala, la acción constitucional de tutela es  un mecanismo de protección excepcional frente a providencias  judiciales, su prosperidad va ligada al cumplimiento de estrictos  requisitos de procedibilidad que implican una carga para el  accionante, tanto en su planteamiento como en su demostración,  como lo ha expuesto la propia Corte Constitucional.  

Por este motivo, y como ha sido  desarrollado por la Doctrina constitucional, la acción de  tutela contra providencias judiciales exige:  

                              

a. Que la cuestión que se discuta resulte                  de evidente relevancia constitucional.    

                              

b. Que hayan sido agotados todos los medios                  -ordinarios y extraordinarios- de defensa judicial al alcance de la                  persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación                  de un perjuicio iusfundamental irremediable.    

                              

c. Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es                  decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un término                  razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la                  vulneración.    

                              

d. Cuando se trate de una irregularidad procesal,                  debe quedar claro que la misma tiene un efecto decisivo o                  determinante en la sentencia que se impugna y que atañe a                  los derechos fundamentales del accionante.    

                              

e. Que el accionante identifique de manera                  razonable tanto los hechos que generaron la vulneración como                  los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneración                  en el proceso judicial, siempre que esto hubiere sido posible.    

                              

f. Que la decisión judicial contra la cual                  se formula la acción de tutela no se corresponda con                  sentencias de tutela.    

Los anteriores requisitos, no pueden  quedarse en meros enunciados, pues han sido reiterados por la Corte  Constitucional, primero en la sentencia C-590 de 2005, luego en las  decisiones T-332, T-212 y T-780 de 2006, reforzando lo dicho en la  primera de las mencionadas providencias, en el sentido que, cuando se  trata de acciones de tutela contra providencias judiciales, las  mismas solo pueden tener cabida «…si  se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro  de estos pueden distinguirse unos de carácter general, que  habilitan la interposición de la tutela, y otros de carácter  específico, que tocan con la procedencia misma del amparo, una  vez interpuesta» (Textual).  

En punto de las  exigencias específicas, como fue recogido en la sentencia  C-590 de 2005, han sido establecidas las que a  continuación se relacionan:  

a.        Defecto orgánico, que se presenta cuando el funcionario  judicial que profirió la providencia impugnada carece  absolutamente de competencia para ello.            

b. Defecto procedimental          absoluto, que se origina cuando el juez actuó completamente          al margen del procedimiento establecido.

c. Defecto fáctico,          el cual surge cuando el juez carece del apoyo probatorio que permita          la aplicación del supuesto legal en el que se sustenta la          decisión.

d. Defecto material o          sustantivo, como son los casos en que se decide con base en normas          inexistentes o inconstitucionales1          o que presentan una evidente y grosera contradicción entre          los fundamentos y la decisión;

e. Error inducido, el          cual surge cuando el juez o tribunal fue víctima de un engaño          por parte de terceros y ese engaño lo condujo a la toma de          una decisión que afecta derechos fundamentales.

f. Decisión          sin motivación, que implica el incumplimiento de los          funcionarios judiciales de explicitar los fundamentos fácticos          y jurídicos de sus decisiones, en el entendido que          precisamente en esa motivación reposa la legitimidad de su          órbita funcional.

g. Desconocimiento          del precedente, hipótesis que se presenta, por          ejemplo, cuando la Corte Constitucional establece el alcance de un          derecho fundamental y el juez ordinario aplica una ley limitando          sustancialmente dicho alcance. En estos casos la tutela procede como          mecanismo para garantizar la eficacia jurídica del contenido          constitucionalmente vinculante del derecho fundamental vulnerado          [2].

h. Violación          directa de la Constitución. (Textual).  

Queda entonces claro que en  atención a la fuerza normativa de la cosa juzgada y al respeto  de la autonomía judicial, la acción consagrada en el  artículo 86 de la Constitución Nacional, cuando se  dirige a cuestionar una decisión judicial, tiene carácter  excepcional, y su prosperidad está atada a que se cumplan los  requisitos de procedibilidad anteriormente enunciados. De manera que  quien acude a ella tiene la carga no sólo respecto de su  planteamiento, sino de su demostración.  

Análisis del  caso concreto.  

Con base en el marco jurídico  presentado, la Sala revisó la solicitud de amparo y las  pruebas recaudadas, a partir de lo cual descarta que contra las  decisiones censuradas se haya configurado el requisito general de  subsidiariedad, pues hay elementos de juicio  para considerar que antes que la Sala  Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura  revisara el proceso disciplinario 2015-00917 en el grado  jurisdiccional de consulta, el accionante tenía  conocimiento de este proceso y, por tanto, tuvo el tiempo suficiente  para ejercer su derecho de contradicción y defensa en el marco  del mismo.  

Es así  como en su escrito de tutela, el accionante señaló que  tuvo conocimiento sobre el proceso disciplinario 2015-00917  cuando el pasado 1 de marzo revisó la página web de la  Rama Judicial, para consultar otro proceso en el cual también  fue sancionado, y en relación con el cual también  interpuso acción de tutela.  

Al consultar en la página web  de la Rama Judicial, la información obrante a nombre del  accionante, en la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior de la Judicatura figuran tres anotaciones, correspondientes  a dos procesos disciplinarios y una acción de tutela:  

                                                                                                                        

Proceso                                                                                              

Radicado                                                                                              

Decisión                                  Primera instancia                                                                                              

Consejo                                  Superior de la Judicatura                  

Radicación                                                                                              

Decisión                                  de segunda instancia                  

Disciplinario                                                                                              

73001110200020140119001                                                                                              

20/08/2015                                                                                              

04/12/2015                                                                                              

17/04/2017                  

Disciplinario                                                                                              

2015-00917                                                                                              

25/11/2016                                                                                              

28/03/2017                                                                                              

06/11/2018                  

Tutela                                                                                              

73001110200020170100101                                                                                              

4/10/2017*                                                                                              

24/10/2017                                                                                              

26/04/2018*              

*Información  completada con el fallo de tutela de segunda instancia.  

De esta información se resalta  que las anotaciones del proceso disciplinario 2015-00917 ya se  encontraban para cuando se resolvieron en segunda instancia los  recursos presentados en el primer proceso disciplinario y la primera  acción de tutela.  

Adicionalmente, por intermedio de la  Relatoría de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior de la Judicatura se obtuvo copia del fallo de tutela de  segunda instancia emitido dentro del expediente  73001110200020170100101, observando que en ese trámite el  accionante reconoció que tuvo conocimiento de la sanción  impuesta en el primer proceso disciplinario desde el 22 de agosto de  2017.  

Por lo que se cuenta con elementos de  juicio suficientes para inferir que desde esa fecha, y mientras duró  en trámite su primera acción de tutela, este ciudadano  pudo consultar la información obrante en su contra en la  página web de la Rama Judicial.  

Con base en lo anterior, y  advirtiendo que desde el 28 de marzo de 2017 ya figuraban en el  referido portal de internet las anotaciones sobre el proceso  disciplinario 2015-00917, resulta poco probable que el accionante  solamente notara la existencia de este proceso hasta el pasado 1 de  marzo, especialmente porque el primer proceso disciplinario quedó  en firme el 17 de abril de 2017 y la acción de tutela que  promovió para revisarlo finalizó el 26 de abril de  2018.  

Por estos motivos la Sala no  encuentra satisfactoria la justificación brindada por el  accionante para acudir hasta ahora a esta acción  constitucional, pues cuenta con elementos de juicio suficientes para  considerar que antes del 1 de marzo, cuando el proceso disciplinario  2015-00917 no había concluido, pudo solicitar la nulidad de  las actuaciones allí adelantadas, como no lo hizo, no puede  pretender alegar a su favor, en sede de tutela, su propia culpa.  

Se resalta que la solicitud de  nulidad era el mecanismo de defensa ordinario, eficaz para lograr la  protección de los derechos que el accionante considera que le  han sido vulnerados, pues la Ley 1123 de 2007 dispone que esta puede  solicitarse cuando se constata la existencia de irregularidades  sustanciales que afecten el debido proceso, y que puede decretarse en  cualquier tiempo:  

Artículo 98. Causales. Son  causales de nulidad:  

1. La falta de competencia.  

2. La violación del derecho de defensa del  disciplinable.  

3. La existencia de irregularidades sustanciales  que afecten el debido proceso.  

Artículo 99. Declaratoria  oficiosa. En cualquier estado de la actuación  disciplinaria, cuando el funcionario que conozca del asunto  advierta la existencia de una de las causales previstas en la norma  anterior, declarará la nulidad de lo actuado y ordenará  que se reponga la actuación que dependa del acto declarado  nulo para que se subsane el defecto.  

Artículo 100. Solicitud. El  interviniente que alegue una nulidad deberá determinar la  causal que invoca, las razones en que se funda y no podrá  formular una nueva, sino por causal diferente o por hechos  posteriores. (Subrayado fuera del texto original).  

El amparo tampoco  procede porque, contrario a lo alegado, tampoco  hay elementos de juicio para considerar que las decisiones censuradas  le acarrearon un perjuicio irremediable al accionante pues no  acreditó la urgencia, la gravedad, la inminencia y la  impostergabilidad del amparo.  

Por lo expuesto,  la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – EN SALA DE  DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA N° 1, administrando  justicia, en nombre de la República y por autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

            

1. DECLARAR IMPROCEDENTE el amparo solicitado por          Óscar Mauricio Gómez Labrador          contra las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias del Consejo          Seccional de la Judicatura de Tolima y del Consejo Superior de la          Judicatura, con ocasión de las sentencias emitidas dentro del          proceso disciplinario radicado bajo el número          730011102000201500917, por las razones anotadas en precedencia.  

            

2. NOTIFICAR a los sujetos procesales por el medio          más expedito el presente fallo, informándoles que          puede ser impugnado dentro de los tres días siguientes,          contados a partir de su notificación.  

            

3. Si no fuere impugnado, envíese la          actuación a la Corte Constitucional para su eventual          revisión, dentro del término indicado en el artículo          31 del Decreto 2591 de 1991.  

            

4. Si no fuere impugnado, REGRESAR inmediatamente          el proceso disciplinario radicado bajo el número          730011102000201500917.  

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          CC T-522 de 2001.  

2          «Cfr.          Sentencias T-462 de          2003; SU-1184 de 2001; T-1625 de 2000 y T-1031 de 2001.»      

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