Asistente Jurídico Inteligente
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JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
Magistrado Ponente
ATP1413-2019
Radicación No. 106665
Acta n.° 224
Bogotá D.C., tres (03) de septiembre de dos mil diecinueve (2019)
VISTOS
Se pronuncia la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Decisión de Tutelas, acerca del conflicto negativo de competencias planteado entre la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla y la Sala de Decisión Penal del Derecho de Extinción del Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, para asumir el conocimiento en sede de primera instancia de la acción de tutela promovida por Jorge Humberto Ávila Pareja, por intermedio de apoderado judicial.
ANTECEDENTES
1. El ciudadano Jorge Humberto Ávila Pareja, por intermedio de apoderado judicial, presentó acción de tutela contra la Fiscalía 68 de la Unidad Especializada de Extinción del Derecho del Dominio y la Fiscalía 56 de la Unidad de Patrimonio Económico de la ciudad de Barranquilla, por la presunta vulneración de los derechos fundamentales al debido proceso, defensa, igualdad y acceso a la administración de justicia, debido a la expedición de la Resolución del 15 de mayo de 2019, por la cual el órgano fiscal decretó medidas cautelares en el marco del proceso 2018-00421 ED, las cuales recayeron en inmueble de su propiedad ubicado en la ciudad de Barranquilla, cautelas que en su sentir carecen de soporte probatorio al no estar demostrado que tal propiedad haya sido utilizada como medio o instrumento para la ejecución de actividades ilícitas.
2. La actuación correspondió por reparto a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Corporación que con auto del 13 de agosto del presente año, remitió las diligencias a la Sala de Extinción de Dominio del Tribunal de esta ciudad, al considerar que comoquiera que el objeto de la súplica se dirige contra la Resolución reseñada, la cual fue dictada por la Fiscalía 68 de la Unidad Especializada de Extinción de Dominio adscrita ante los jueces de aquella materia, la competencia de la acción de tutela recae en la Sala de Decisión Penal del Derecho de Extinción del Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, por ser el superior funcional de los juzgados de la especialidad ante quien ejerce su actividad la Fiscalía demandada, en virtud de lo previsto en el numeral 4º del artículo 1º del Decreto 1983 de 2017 – modificatorio del artículo 2.2.3.1.2.1. del Decreto 1069 de 2015 -1.
3. A su turno, la Sala de Decisión Penal del Derecho de Extinción de Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, mediante proveído del 26 de agosto de la anualidad que cursa, se abstuvo de admitir la presente acción de tutela, por considerar que de conformidad con la jurisprudencia de esta Corporación y de la Corte Constitucional, la competencia del juez de tutela se activa territorialmente por el lugar donde ocurre la violación o amenaza que motiva el ejercicio de la acción constitucional de protección de derechos fundamentales, por consiguiente, para el caso en concreto, el juez plural concluyó que los efectos de la trasgresión denunciada se produjeron en la ciudad de Barranquilla, por ser en dicho ente territorial donde se encuentran los inmuebles sobre los cuales se materializan los efectos jurídicos de las medidas cautelares decretadas, además de ser en dicha ciudad donde se ubican las Fiscalías accionadas.
De igual manera, el cuerpo colegiado anotó que la competencia exclusiva que se asignó mediante el artículo 2º del Acuerdo No. PCSJA18-10919 del 22 de marzo de 2018, solo hace referencia a los temas de extinción del derecho del dominio y no a las acciones constitucionales que involucran esa materia.
Por estos motivos, propuso conflicto negativo de competencia y remitió las diligencias a esta Corporación, en su condición de superior jerárquico común.2
CONSIDERACIONES DE LA SALA
1. La Sala es competente para dirimir el conflicto de competencias suscitado entre la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla y la Sala de Decisión Penal del Derecho de Extinción del Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, de conformidad con lo previsto en los artículos 16, 23 y 184 de la Ley 270 de 1996, consonantes con el artículo 32 – 4 de la Ley 906 de 2004, preceptos aplicables al trámite de tutela, dentro del cual no se regula expresamente el incidente de definición de competencias.
Además, la Corte Constitucional ha indicado que los conflictos negativos de competencia en tutela, deben ser dirimidos por el «superior jerárquico común de las autoridades judiciales entre las cuales se presenta dicha discusión» (cfr. A- 087 de 2001, 031 de 2002, 122 de 2004, 280 de 2006 y 031 de 2008, entre otros).
2. El desacuerdo de las autoridades judiciales trabadas en conflicto se centra en que, mientras el Tribunal Superior de Barranquilla considera que la competencia para conocer de la demanda radica en su homólogo de Bogotá, por ser esa autoridad el superior funcional de los jueces ante quien interviene la Fiscalía 68 Especializada de Extinción de Derecho de Dominio, la Colegiatura de Extinción de Dominio de Bogotá, por su parte, repele tal aptitud legal y estima que la competencia la ostenta Barranquilla, teniendo en cuenta que fue el lugar donde la presunta vulneración de derechos fundamentales proyecta sus efectos jurídicos al estar ubicados en aquella localidad los bienes inmuebles afectados con las medidas cautelares decretadas en la Resolución del 15 de mayo de 2019.
3. Desde esa perspectiva, conviene señalarse, en primer lugar que, conforme a los parámetros que brindan los artículos 37 del Decreto 2591 de 1991 y 2.2.3.1.2.1. del Decreto 1069 de 2015 – modificado por el artículo 1º del Decreto 1983 de 2017 -, son competentes para conocer de la acción de tutela, a prevención, los jueces con jurisdicción en el lugar donde ocurrió la supuesta violación o amenaza para los derechos fundamentales.
4. Ese concepto, como ha precisado la Sala Plena de esta Corporación en múltiples ocasiones5, no se circunscribe de manera exclusiva al sitio en donde se produjo la acción u omisión que origina la solicitud de amparo, ni tampoco al domicilio de la entidad accionada, sino que se ha de extender al lugar donde se podrían proyectar los efectos de la alegada vulneración.
En el mismo sentido, se ha expuesto que, por virtud de la referencia al factor «competencia a prevención», está facultado para conocer de la demanda el juez ante quien se formula, siempre y cuando de dicho lugar pueda predicarse la ocurrencia del quebranto o la de sus efectos6.
Los anteriores criterios, han sido aclarados por la Corte Constitucional en el siguiente sentido:
Como se presenta en el asunto de la referencia, puede ocurrir que se verifiquen varias de las alternativas enunciadas y en esa medida tanto el Juzgado Segundo Promiscuo de Familia de Socorro y el Juzgado Cuarto del Circuito Judicial Administrativo de Bucaramanga, pueden ser competentes en el trámite de la presente acción. En efecto, en el municipio del Socorro se encuentra el inmueble que supuestamente presenta fraudes de energía; pero por otro lado, se observa en el expediente que el accionante alega la vulneración de su debido proceso y ha presentado varios derechos de petición ante la Electrificadora de Santander en Bucaramanga, solicitando se le garantice el derecho a la defensa, mediante la notificación del trámite administrativo.
4.- En este tipo de casos la Corte Constitucional ha fijado la regla jurisprudencial según la cual el criterio que deben aplicar los jueces o tribunales antes de abstenerse de asumir el conocimiento de una solicitud de amparo constitucional, es la elección que haya efectuado el accionante respecto al lugar donde desea se tramite la acción. Lo anterior, a partir de la interpretación sistemática del artículo 86 Superior y del artículo 37 del Decreto 2591 de 1991, que garantizan a todo persona reclamar “ante los jueces – a prevención” la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales.” (CC A – 071/07).
Postura jurídica que fue reiterada en pronunciamiento posterior proferido por la misma Corporación jurisdiccional, bajo los siguientes términos:
En síntesis, la competencia no la establece el domicilio de la entidad demandada, por ello, para determinar la competencia territorial el juez de tutela debe tener en cuenta, el lugar de ocurrencia de la vulneración de derechos fundamentales o donde se surtieren sus efectos, bajo el entendido de que todos los jueces en el respectivo ámbito territorial resultan competentes para conocer del amparo.
14. Ahora bien, del artículo 86 de la Constitución, se desprende una protección a la libertad del accionante para presentar la acción de tutela en el territorio que, satisfaciendo el factor territorial dispuesto en el artículo 37 de Decreto 2591 de 1991, sea de su elección. De esta manera, cuando hay una divergencia entre los dos criterios que definen el alcance del factor territorial, es decir, cuando el lugar de la vulneración o amenaza difiere del de sus efectos, se confiere prevalencia a la elección del accionante. Al respecto ha afirmado esta Corporación:
“(…) existe un interés del ordenamiento jurídico en proteger la libertad del actor frente a la posibilidad de elegir el juez competente de las acciones de tutela que desee promover. Libertad, que si bien está sometida a las reglas de competencia fijadas por el artículo 37 (factor territorial) y por las reglas del decreto 1382 (factor subjetivo y factor funcional), resulta garantizada por el ordenamiento, al ofrecer la posibilidad de elegir la especialidad del juez de tutela competente”.
En esa dirección, este Tribunal indicó que “el artículo 37 del Decreto 2591 de 1991 estableció una competencia “a prevención”, que queda fijada por la elección que el demandante haga entre los diversos jueces competentes para conocer del proceso (civiles, penales, laborales etc.). Por tanto, como el referido Decreto no distingue “la clase o jurisdicción de los juzgadores que pueden ocuparse de las acciones de tutela,” el actor puede hacer dicha elección, “sin perjuicio, claro está, del factor territorial y la exigencia de que la presentación de las demandas se haga en un despacho que permita el eventual desarrollo de una segunda instancia”. (CC A 012 de 2017) (Se enfatiza).
4. En atención a los criterios precedentes y tras el análisis de la demanda de tutela propuesta, ha de señalarse que el distrito judicial de Barranquilla fue el lugar escogido para formular el amparo.
De igual manera, la parte demandante anotó para efectos de notificación una dirección de la ciudad de Barranquilla, lo que en principio permite inferir que reside en aquella ciudad, localidad que pertenece al Distrito judicial en el que tienen sus sedes las autoridades ahora demandadas, pues recuérdese es la Fiscalía 68 de la Unidad Especializada de Extinción de Dominio de esa ciudad la que expidió la providencia judicial confutada por esta vía constitucional y es en aquél mismo ente territorial donde producirá sus efectos jurídicos la decisión, por cuanto los bienes sobre los que recaen las medidas cautelares decretadas se encuentran ubicados allí.
5. Conforme lo que antecede, refulge con claridad para la Sala que en el presente caso la competencia para el conocimiento del mecanismo de protección constitucional invocado radica en las autoridades judiciales de la ciudad de Barranquilla, por cuanto en dicho lugar convergen los criterios para determinar el factor territorial de competencia, toda vez que en aquél sitio fue donde se produjo la presunta lesión a los derechos fundamentales – proferimiento de la Resolución del 16 de mayo de 2019 – y, además, allí mismo es donde se materializan los efectos derivados de las medidas cautelares decretadas por estar ubicados los inmuebles objeto de las cautelas.
6. Como argumento adicional, cabe anotarse que, en caso de haberse presentado la configuración de los eventos que configuran la competencia territorial en las ciudades de Barranquilla y Bogotá, situación que no se presenta, la aptitud legal de conocimiento seguiría en el Distrito Judicial de la capital del Atlántico, al haber sido seleccionado por el promotor de la súplica para interponer el amparo, por razón del factor de competencia «a prevención» propio del trámite sumario de la tutela (Así obró la Sala en decisiones CSJ ATP1284 – 2018; CSJ ATP8601 – 2017; CSJ ATP3832 – 2015; CSJ ATP2129 – 2014 y CSJ ATP, 20 de febrero de 2007, Rad. 29.899).
7. Lo expuesto, constituye razón suficiente para que se dirima el conflicto de competencias propuesto, asignando el conocimiento de la demanda de tutela a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, Corporación a la cual se dispondrá remitir de manera inmediata el expediente para lo de su cargo.
En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – EN SALA DE DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA N° 1,
RESUELVE
1. DIRIMIR el conflicto negativo de competencia asignando el asunto a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, de conformidad con las consideraciones anotadas en precedencia.
2. COMUNICAR la presente decisión a la parte accionante y a la Sala de Decisión Penal del Derecho de Extinción de Dominio del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá.
3. REMITIR inmediatamente el expediente a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, para lo de su competencia.
CÚMPLASE
JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER
NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA
Secretaria
1 Folio 53 a 56, cuaderno de primera instancia.
2 Folios 60 a 65, cuaderno de primera instancia – original -.
3 Las Salas de Casación Civil y Agraria Laboral y Penal, actuarán según su especialidad como Tribunal de Casación, pudiendo seleccionar las sentencias objeto de su pronunciamiento, para los fines de unificación de la jurisprudencia, protección de los derechos constitucionales y control de legalidad de los fallos. También conocerán de los conflictos de competencia que, en el ámbito de sus especialidades, se susciten entre las Salas de un mismo tribunal, o entre Tribunales, o entre estos y juzgados de otro distrito, o entre juzgados de diferentes distritos.
4 Los conflictos de competencia que se susciten entre autoridades de la jurisdicción ordinaria que tengan distinta especialidad jurisdiccional y que pertenezcan a distintos distritos, serán resueltos por la Corte Suprema de Justicia en la respectiva Sala de Casación que de acuerdo con la ley tenga el carácter de superior funcional de las autoridades en conflicto, y en cualquier otro evento por la Sala Plena de la Corporación.
5 Auto del 16 de abril de 2002, expediente 388; Sala Civil, autos del 12 de abril de 2002, radicado 10892, 17 de junio de 2002, radicado 000159, 2 de mayo de 2003, radicado 000235; Sala Penal, autos del 8 de mayo de 2001, radicado 9532, 9 de octubre de 2001, radicado 10251, 16 de mayo de 2002, radicado 11043; Sala Laboral, auto del 7 de abril de 2002, radicado 000080, entre otros.
6 Auto Sala Plena, junio 16 de 2005, Expediente 00015.