STP696-2018

2018

Asistente Jurídico Inteligente

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JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

Magistrado  Ponente  

STP696-2018  

Radicación  n.° 96074  

(Aprobación  Acta No. 15)  

Bogotá D.C., veintitrés (23) de  enero de dos mil dieciocho (2018)  

VISTOS  

Resuelve la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Decisión de Tutelas, el recurso de impugnación  presentado por A. M. R. C.,  contra el fallo proferido el 15 de  noviembre de 2017 por la Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito  Judicial de Bogotá, mediante  el cual denegó por improcedente la solicitud de amparo  presentada contra la Unidad Nacional de  Protección de la Fiscalía General de la Nación.  

ANTECEDENTES  

Y  

FUNDAMENTOS  DE LA ACCIÓN  

Fueron  recogidos en la decisión de primera instancia, en los  siguientes términos:  

Expone la accionante que  actualmente funge como Fiscal 21 Especializada de la Unidad de  Administración de Justicia, debido a que fue trasladada al  Departamento de Córdoba, desplazamiento al cual se opuso por  considerar que en esa región no cuenta con medidas de  protección especiales, que tiene como fuente la instrucción  de un proceso que se adelanta en el despacho décimo de la  Unidad Nacional de Derechos Humanos el cual estaba a su cargo.  

Sostiene que en ejercicio de su  desempeño laboral como Fiscal 10°, debió asumir  procesos en carácter de asignación especial y de  connotación nacional, entre los cuales se encuentra el  adelantado bajo el Número 9714 (Homicidio de Fernando César  Cepeda Vargas), cuyo conocimiento ha desencadenado problemas de  seguridad para su vida e integridad personal.  

Adicionalmente, aduce que debido a  una compulsa de copias que realizó en contra de unos  paramilitares y que conllevó a que se dilatara la concesión  de su libertad a prueba por parte de la Justicia Transicional,  recibió una serie de amenazas en su contra y, por tanto, la  Unidad Nacional de Protección de la Fiscalía General de  la Nación, mediante acto administrativo el 16 de junio del  2014, implementa la medida de protección consistente en  esquema de seguridad en su beneficio, que fue reiterada el 6 de  octubre de 2016, al considerar que persistía el riesgo  inminente en contra de su integridad personal.  

Sostiene que el 2 de junio del  presente año, la Dirección Nacional de Protección  le notificó la decisión de mantenerle el esquema de  Seguridad calificando el riesgo como extremo.  

Precisa que el 29 de septiembre  del año en curso, la accionada le comunica un acto  administrativo que denominan “Acta de Desvinculación  Radicado 230709S…” disponiendo “…PRIMERO: TERMINAR la  MEDIDA PROTECTIVA, consistente en un Esquema de Seguridad, en  beneficio de la doctora A. M. R. C. (…) por las razones expuestas  en la parte motiva de la presente acta…”; el cual aduce está  plagado de falsedades protuberantes y grotescas, y que al parecer  “solo está fundado y auspiciado por terceros que estaban  interesados en lograr mi traslado a Córdoba muy seguramente  para lograr sus objetivos criminales de acabar con mi vida”.  

Por tales razones, pide el amparo  de su derecho fundamental a la vida vulnerado por parte de la  Dirección de la Unidad Nacional de Protección de la  Fiscalía General de la Nación, ordenándole a  dicha entidad la devolución del “esquema de seguridad con  que contaba y acorde con decisión por el (sic) mismo asumida  El día dos (2) de junio del año dos mil diecisiete  (2017) en que se me notifica la decisión de Mantenerme el  Esquema de Seguridad calificando el riesgo como EXTREMO”.  Énfasis y subrayado propios del texto.1  (Textual).  

EL FALLO  IMPUGNADO  

La  Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá,  mediante decisión adoptada el 15 de noviembre de 2017 denegó  por improcedente la acción de tutela.  

Consideró  el Tribunal que en tanto la acción de tutela presentada se  dirigía contra actos administrativos, estos debían  discutirse en la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, de  manera que no se cumplía con el requisito de la  subsidiariedad.  

En relación  con las pretensiones formuladas por la accionante, el Juez de tutela  de primera instancia consideró que estas se corresponden con  «apreciaciones  subjetivas dirigidas a obtener un pronunciamiento judicial  favorable»,  descartando la configuración  de un perjuicio irremediable. 2  

LA IMPUGNACIÓN  

El 24 de noviembre  de 2017, la accionante presentó recurso de impugnación  contra el fallo de tutela de primera instancia, señalando que  el acto censurado, esto es el Acta de desvinculación de la  medida de protección de 22 de septiembre de 2017 (Radicado  230709S), estaba plagada de «falsedades  protuberantes y grotescas que al parecer solo está fundado y  auspiciado por terceros que estaban interesados en lograr mi traslado  a Córdoba muy seguramente para lograr sus objetivos criminales  de acabar con mi vida».  

Consideró  que se incurrió en una vía de hecho, ya que la  evaluación realizada, la cual sirvió de base para la  expedición de la referida acta, hizo caso omiso de la reciente  evaluación que se le había llevado a cabo y se  fundamentó en supuestos sin soporte, pues no consultó  el proceso 9704, en el marco del cual, si bien se solicitó la  preclusión en favor de Silvia Beatriz Gette Ponce y Maria  Paulina Ceballos Pardo, continúa su curso respecto de los  demás involucrados.  

Así mismo  consideró que no se tuvo en cuenta la importancia del  asesinato de Nerly Gutiérrez principal testigo del proceso  adelantado contra Martha Lucía Pinilla Díaz, otrora  investigadora principal del proceso 9704, quien fue detenida por  delitos contra la administración de justicia, presuntamente  por haber estado involucrada en el pago de sobornos en el proceso  mencionado.  

Finalmente  consideró que el perjuicio irremediable está  debidamente acreditado, dada la amenaza contra su vida.3  

CONSIDERACIONES  DE LA SALA  

De conformidad con  lo previsto en el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, esta  Sala es competente para resolver el recurso de impugnación  interpuesto por el accionante contra la decisión proferida por  la Sala Penal del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá.  

Como fue señalado  por la primera instancia, la acción de tutela se dirige a  lograr por vía judicial el restablecimiento del esquema de  seguridad que desde el año 2014 mantenía la Unidad  Nacional de Protección de la Fiscalía General de la  Nación sobre A.  M. R. C..  

Al respecto, si  bien es cierto que los actos administrativos gozan de presunción  de legalidad, y por tanto deberían revisarse en la  Jurisdicción Contenciosa Administrativa, la acción de  tutela procede como mecanismo de protección, cuando exista un  perjuicio irremediable, como fue señalado por la Corte  Constitucional en la sentencia T-161 de 2017:  

Ahora bien, en  materia de actos administrativos de contenido particular y concreto,  la jurisprudencia de esta Corporación ha establecido que  por regla general la acción de tutela no es procedente para  controvertir actos administrativos toda vez que las discrepancias  suscitadas por la aplicación o interpretación de los  mismos deben ser dirimidas a través de la jurisdicción  contenciosa administrativa. No obstante, en criterio de la Corte, la  aceptación de la procedencia excepcional de la acción  de tutela contra los actos administrativos depende de si el contenido  de los mismos implica una vulneración evidente de los derechos  fundamentales o la amenaza de la  ocurrencia de un perjuicio irremediable de tal magnitud que obligue  la protección urgente de los mismos.  (Resaltado fuera del texto original).  

En relación  con el perjuicio irremediable, debe recordarse que el mismo se  configura a partir de los siguientes supuestos, los cuales fueron  recogidos en la sentencia T-107 de 2010:  

(i) se esté ante un  perjuicio inminente o próximo o  suceder, lo que exige un grado  suficiente de certeza respecto de los hechos y la causa del daño;  

(ii) el  perjuicio debe ser grave, esto es, que  conlleve la afectación de un bien susceptible de determinación  jurídica, altamente significativo para la persona;  

(iii) se  requieran de medidas urgentes para superar el daño,  las cuales deben ser adecuadas frente a la inminencia del perjuicio  y, a su vez, deben considerar las circunstancias particulares del  caso; y  

(iv) las  medidas de protección deben ser impostergables,  lo que significa que deben responder a condiciones de oportunidad y  eficacia, que eviten la consumación del daño  irreparable. (Resaltado fuera del texto  original).  

En el presente  caso, a partir de las pruebas aportadas, hay elementos de juicio para  considerar que la accionante se encuentra ante la posible  configuración de un perjuicio irremediable, como consecuencia  del proceso penal identificado con el número 9704, adelantado  entre otros contra Silvia Beatriz Gette Ponce y María Paulina  Ceballos Pardo, a raíz del cual fue capturada la funcionaria  del Cuerpo Técnico de Investigación Martha Lucía  Pinilla Díaz, por el presunto pago de sobornos a los testigos  del caso para cambiar sus versiones, y en el que a su vez fue  asesinada la señora Nerly Gutiérrez principal testigo.  

Por una parte, se  llega a esta inferencia, al encontrar que como resultado de los dos  procesos señalados, se realizaron sendos análisis de la  situación de seguridad de A. M. R.  C., siendo los dos últimos de ellos  los adelantados el 19 de mayo de 20174  y el 20 de septiembre de 20175:  

                                                  

Estudio                                  de mayo 19 de 2017                                                                                              

Estudio de septiembre 20 de 2017                                      

7.                                  CONCLUSIÓN.                                  

                                  

                                  

Con                                  base a lo anterior, se establece que la Dra. A.                                  M. R. C., identificada                                  con cédula N°65’775.325                                  expedida                                  en Ibagué, cumple                                  en la actualidad los requisitos para mantenérsele el                                  esquema de seguridad que actualmente tiene, ya que el riesgo fue                                  calificado como EXTREMO;                                  lo                                  anterior por cuanto se estableció que persiste la                                  inminencia de un potencial riesgo para su vida y el cual se                                  deriva de su función de Fiscal 10 Especializada de la                                  Dirección de Fiscalía Nacional Especializada de                                  Derechos Humanos y DIH, teniendo presente que actualmente                                  adelanta casos muy complejos, como lo es particularmente el                                  proceso 9704 el cual fue calificado el pasado 27 de marzo de                                  2017, teniendo que en la parte resolutiva se compulsan copias                                  para que se investigue en averiguación de responsables la                                  presunta comisión del delito de soborno, la que está                                  dirigida, entre otros, para quien fuera la Investigadora líder,                                  la Sra. Martha Pinilla, teniendo dentro del proceso que se le                                  sigue la muerte mediante sicariato de una potencial testigo, lo                                  que lleva a concluir que quien esté detrás de esa                                  muerte no se detendrá ante nada, siendo las personas más                                  beneficiadas con esta desaparición la indiciada y quienes                                  hayan suministrado el dinero para el pago de los falsos testigos,                                  que podrían ser la Sra. Silvia Beatriz Gette Ponce y su                                  novio; así mismo y en la misma parte de resuelve, al punto                                  4o                                  se solicita remitir a la Unidad de Falsos Testigos de la Fiscalía                                  copia derivada de esta actuación procesal para que se                                  adelanten las indagaciones necesarias que permitan confirmar o no                                  la existencia y responsabilidad del referido delito, quedando así                                  la compulsa de copias para 12 postulados de Justicia y Paz los                                  cuales tienen alta probabilidad de ser excluidos de los                                  beneficios de esta Ley, lo que ocasionaría que sus penas                                  incrementaran ostensiblemente haciendo altamente peligrosos.                                  

                                  

En                                  tal sentido, se sugiere mantener las medidas de protección                                  para la Fiscal revaluada y atender positivamente su petición                                  de tener seguridad por parte del actual esquema de protección                                  con que cuenta y en los que dice tiene plena confianza para                                  cuando se desplace fuera de Bogotá y en especial a la                                  ciudad de Barranquilla.                                  

                                                                                              

9.                                  CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIONES                                  

                                  

Dado                                  que la Doctora A.                                  M. R. C. Fiscal                                  10 Especializada de la Dirección Especializada de                                  Fiscalías contra las Violaciones a los Derechos Humanos,                                  perdió competencia dentro de la investigación                                  seguida bajo radicado No 9704, por el cual en su momento se le                                  implemento medida de protección consistente en esquema de                                  segundad sumado a que en la actualidad ostenta riesgo ORDINARIO,                                  me                                  permito sugerir, salvo decisión en contrario al                                  concepto                                  emitido, la                                  desvinculación de la beneficiaria y por consiguiente                                  levantar el esquema de seguridad implementado, conforme a lo                                  señalado en el artículo 127 literal c la resolución                                  0-1006 de 2016 que señala ‘Porque                                  se cumplió con la finalidad de su protección o                                  desaparecieron                                  los motivos que justificaron su incorporación                                  al                                  Programa de Protección y Asistencia’.                                  Toda vez que dentro proceso penal por el cual se                                  dispuso                                  la implementación de                                  medidas en su                                  favor, se                                  solicitó                                  la preclusión                                  de                                  la investigación contra las procesadas, la cual fue                                  solicitada por la misma valorada en el ejercicio de sus funciones                                  por lo que dicha investigación ya no es competencia de la                                  fiscal valorada.                                  

                                  

Dado                                  que la señora Fiscal A.                                  M. R. C. Fiscal                                  10                                  Especializada                                  de la Dirección Especializada de Fiscalías contra                                  las Violaciones a los Derechos Humanos, será requerida                                  como testigo dentro del proceso penal No 110016099662014000024                                  que                                  se sigue en la Fiscalía 26                                  Seccional                                  Eje                                  Temático                                  de Corrupción en la Administración de                                  Justicia, contra                                  la                                  funcionaría                                  Martha                                  Lucía Pinilla, se                                  sugiere que se le brinde acompañamiento con seguridad para                                  cuando deba asistir a Juicio Oral y que sea previamente citada                                  pera dicha diligencia por la fiscal del caso.              

Así las  cosas, revisadas las conclusiones de los dos estudios, se evidencia  que con los mismos fundamentos de hecho se arriba a conclusiones  diametralmente diferentes, pues en los dos análisis ya existía  tanto la solicitud de preclusión del proceso contra Silvia  Beatriz Gette Ponce y María Paulina Ceballos Pardo, la cual se  presentó el 24 de marzo de 2017, y también se  encontraba en desarrollo el proceso penal contra Martha  Lucía Pinilla Díaz el cual contaba con la novedad del  homicidio de su principal testigo Nerly  Gutiérrez, el cual ocurrió el 07 de abril de 2017.  

En este sentido,  no se encuentra un fundamento sobreviniente o extraordinario para que  la decisión de La Unidad Nacional de  Protección de la Fiscalía General de la Nación  respecto de la accionante sufriera una  modificación tan esencial.  

Por otra parte, la  Sala constata que la decisión proferida en virtud de la  Resolución 1006 de 2016 no daba la posibilidad a la afectada  de interponer recurso alguno, por lo cual no existía forma de  que la accionante manifestara su inconformidad con la decisión  proferida en el Acta de desvinculación de la medida de  protección de 22 de septiembre de  2017 (Radicado 230709S), aun cuando el asunto tratado no era de poca  importancia, pues se refería a las garantías de  seguridad de su vida, con lo cual además se vulneró el  debido proceso.  

Se considera que  existe un perjuicio inminente, por cuanto los fundamentos para  declarar el riesgo extremo de la accionante mediante el informe de  mayo de 2017 no fueron rebatidos o desvirtuados en el informe del mes  de septiembre de la misma anualidad, de esta manera la posible  afectación de quienes se vieron afectados por sus decisiones  en el proceso 9704 así como su participación en calidad  de testigo en la investigación que se adelanta contra Martha  Lucía Pinilla Díaz (en la cual murió la  principal testigo), aún están latentes, por lo cual  existe riesgo de vulneración del derecho a la vida de la  accionante, siendo necesario adoptar medidas urgentes para superar la  inminencia del perjuicio.  

En este sentido, y  por cuanto esta Sala, al analizar la situación bajo estudio y  comprobar que los supuestos de hecho mediante los cuales se calificó  como «EXTREMO» el riesgo de la accionante, los cuales se  encuentran de forma amplia en el estudio realizado el 19 de mayo de  2017, no fueron desvirtuados en el estudio del 20 de septiembre  siguiente, con el fin de evitar la consumación de un perjuicio  irremediable en su contra, revocará el fallo de tutela de  primera instancia y tutelará su derecho a la vida que está  potencialmente amenazado por su labor como Fiscal, respecto del  proceso numerado 9704 y la investigación que se adelanta  contra Martha Lucía Pinilla Díaz.  

La presente  decisión no implica un juzgamiento de la legalidad del acto  administrativo, el cual puede ser eventualmente censurado por la  accionante ante la Jurisdicción Contenciosa Administrativa.  

La Sala reitera que uno de los  deberes a cargo del Estado es la protección de sus asociados,  en virtud de lo cual las autoridades tienen la misión de  adoptar las medidas positivas necesarias para brindarles las  condiciones de seguridad adecuadas que permitan eliminar los riesgos  extraordinarios contra la vida e integridad personal.  

Los funcionarios públicos, en  razón de la labor que desempeñan, enfrentan un riesgo  mayor que el que asiste a la comunidad en general, pero ostentar esa  condición, «no significa que quepa  exigirles a todos los servidores públicos la exposición  de su vida y su integridad personal, al punto de demostrar una  conducta heroica», como fue  establecido por la Corte Constitucional mediante la sentencia T-665  de 2010.6  

En línea  con lo anterior, debe señalarse que por tratarse de un amparo  transitorio, se ordenará a la  Unidad Nacional de Protección de la Fiscalía General de  la Nación que restablezca a la  accionante en el Programa de Protección  a Testigos, Víctimas e Intervinientes de Proceso Penal y  Funcionarios de la Fiscalía General de la Nación,  conforme al Acta de 30 de mayo de 2017 (Radicado  230709S), mientras  realiza un nuevo estudio en el cual evalúe todos los supuestos  del informe realizado en mayo de 2017 y determine si es procedente  continuar o no con el esquema de seguridad inicialmente concedido.  

Por lo expuesto,  la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL – EN SALA DE  DECISIÓN DE ACCIONES DE TUTELA,  administrando justicia, en nombre de la República y por  autoridad de la Ley,  

RESUELVE  

            

1. REVOCAR el fallo de tutela de          primera instancia proferido por la Sala Penal del Tribunal Superior          del Distrito Judicial Bogotá el 15 de noviembre de 2017, para          en su lugar, amparar el derecho fundamental a          la vida de A. M. R. C.,          conforme a las razones anotadas en          precedencia.  

            

2. En consecuencia, DEJAR SIN          EFECTOS el Acta de desvinculación de la medida de protección          de 22 de septiembre de 2017 (Radicado          230709S), elaborada por La          Unidad Nacional de Protección de la Fiscalía General          de la Nación.  

            

3. ORDENAR a la          Unidad Nacional de Protección de la Fiscalía General          de la Nación que adelante          nuevamente el estudio de seguridad de A.          M. R. C., analizando de manera razonada el          informe del 19 de mayo de 2017 en el cual se declaró su          riesgo como «EXTREMO» con miras a determinar la          necesidad o no de continuar con el esquema de seguridad que tenía          previamente autorizado, detallando de forma precisa las razones por          las cuales los hechos de amenaza persisten o desaparecen.  

            

4. ORDENAR COMO MEDIDA          PROVISIONAL a la Unidad Nacional de          Protección de la Fiscalía General de la Nación,          mientras se adelanta el procedimiento          anteriormente indicado, que restablezca a la accionante en el          Programa de Protección a Testigos,          Víctimas e Intervinientes de Proceso Penal y Funcionarios de          la Fiscalía General de la Nación          conforme al Acta de 30 de mayo de 2017 (Radicado          230709S).  

            

5. Como medida de protección de la intimidad          de la accionante, ORDENAR a la Relatoría de la Sala de          Casación Penal, adoptar las medidas pertinentes para que          suprima de esta providencia y de toda futura publicación de          la misma su nombre y cualquier otro dato que permita su          identificación.  

            

6. NOTIFICAR a los sujetos          procesales el presente fallo, por el medio más expedito.  

            

7. Envíese la actuación          a la Corte Constitucional para su eventual revisión, dentro          del término indicado en el artículo 31 del Decreto          2591 de 1991.  

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JOSÉ  FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

EUGENIO  FERNÁNDEZ CARLIER  

PATRICIA  SALAZAR CUÉLLAR  

NUBIA  YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria  

1          Folios 233 a 234, cuaderno 1.  

2          Folios 233 a 238, cuaderno 1.  

3          Folios 241 a 258, cuaderno 1.  

4          Folios 180 y ss. Cuaderno 1.  

5          Folios 214 y ss. Cuaderno 1.  

6          Cfr. CSJ          STP13467-2015, 29 sep 2051, rad. 81836.      

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