SP9216-2015(41462)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

Magistrada ponente  

SP  – 9216 -2015   

Radicación n° 41462  

(Aprobado Acta n° 239)  

Bogotá  D.C.,  quince  de  julio de dos mil  quince (2015).   

Se pronuncia la Sala sobre la vulneración de  garantías  constitucionales  en  la  individualización  de  la pena accesoria,  dentro  del proceso seguido contra CARLOS MARIO OCAMPO ALZATE y LIBARDO ESPINOSA  VALENCIA,  en el que el Tribunal Superior de Medellín, mediante fallo del 21 de  marzo  de  2013,  confirmó  la  sentencia  condenatoria  de  primera  instancia  proferida  el 21 de septiembre de 2012 por el Juzgado Primero Penal del Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de Itagüí (Antioquia), que los condenó como  coautores  de  los  delitos  de  homicidio,  cometido en circunstancia de agravación punitiva, y fabricación,  tráfico  o  porte  de  armas  de  fuego, en concurso de conductas punibles.   

H E C H O S  

En el fallo demandado fueron narrados de la  siguiente manera:   

Relata  la  Fiscalía  en  el  escrito  de  acusación  que  a  las  5  y  50  de  la  tarde  del  29  de abril de 2011, los  patrulleros  de  la  Policía  Nacional RODOLFO HERNÁNDEZ LOZANO y ARISTO BORJA  MOSQUERA  capturaron  a  los  señores  CARLOS  MARIO  OCAMPO  ALZATE  y LIBARDO  ESPINOSA  VALENCIA en la carrera 50 con calle 53 del municipio de Itagüí, dado  que  escuchó  por radio que uniformados policiales perseguían a dos individuos  que  momentos  antes  habían  atacado  con  armas de fuego a un ciudadano en la  carrera   52   con   calle  53  (a  tres  cuadras  del  lugar  de  la  captura).  Inmediatamente  después,  llegaron los patrulleros MIGUEL MADROÑERO CUÉLLAR y  ARISTO    BORJA    MOSQUERA,    quienes   venían   en   persecución   de   los  aprehendidos.   

ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE  

El  30 de abril de 2011, CARLOS MARIO OCAMPO  ALZATE   y  LIBARDO  ESPINOSA  VALENCIA  fueron  presentados  ante  el  Juez  Veintisiete Penal Municipal con  función  de  control  de  garantías  de  Medellín,  quien  declaró  legal el  procedimiento  de  su  captura.  En la misma audiencia concentrada, la Fiscalía  les  formuló  imputación por el delito de Homicidio,  cometido  en  circunstancia de agravación punitiva, y  Fabricación,   tráfico   o   porte   de  armas  de  fuego,  en  concurso de conductas punibles,  sin  que se allanaran a los cargos. En  su   contra   se  impuso  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva en establecimiento carcelario.   

Presentado el escrito de acusación el 30 de  mayo  de 2011 por parte de la Fiscalía, le correspondió al Juzgado 1° Primero  Penal  del  Circuito  con  funciones  de  conocimiento  de  Itagüí (Antioquia)  adelantar  la etapa de juzgamiento, celebrándose las audiencias de acusación y  preparatoria  los  días  12  de  junio y 10 de agosto de 2011, respectivamente.   

La  audiencia de juicio oral y público se  llevó  a  cabo  en  sesiones  desarrolladas  los  días  28  de octubre y 14 de  diciembre  de 2011, y 27 de febrero, 9 y 14 de mayo, 27 de julio, 22 de agosto y  21  de  septiembre  de  2012.  Clausurado  el  debate  en esta última fecha, se  emitió  sentido  del  fallo declarando culpables a los acusados OCAMPO ALZATE y  ESPINOSA VALENCIA.   

El  21  de  septiembre  de  2012,  el  mismo  despacho  judicial  emitió  el  fallo  condenatorio,  declarando responsables a  CARLOS   MARIO   OCAMPO   ALZATE   y   LIBARDO   ESPINOSA  VALENCIA,  en calidad de coautores de los  delitos   de  Homicidio,  cometido en circunstancia de  agravación  punitiva,  y  Fabricación,  tráfico  o  porte  de  armas  de  fuego,  en concurso de conductas  punibles  –artículos 103,  104-7  y  365 del Código Penal-, imponiendo en contra  de  cada  uno de ellos la pena principal de cuatrocientos noventa (490) meses de  prisión  y  las  accesorias  de inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  y  privación  al  derecho a la tenencia y porte de armas,  por  el  mismo  lapso,  negándoles  el  derecho a los  subrogados  de  la  condena  de  ejecución  condicional  y la sustitutiva de la  prisión domiciliaria.   

Apelado  el  fallo  por  el  defensor de los  acusados,  la  Sala  Penal  del  Tribunal Superior de Medellín, lo confirmó de  manera integral mediante providencia del 21 de marzo de 2013.   

Oportunamente, el defensor de los condenados  CARLOS   MARIO   OCAMPO  ALZATE  y  LIBARDO  ESPINOSA  VALENCIA,  interpuso  el  recurso  extraordinario  de  casación.    El   mismo  que  sólo  fue sustentado  por   el  defensor  convencional  del  primero  de  los  mencionados.   

El  día 20 de mayo del corriente año, esta  Corporación  inadmitió  la  demanda  de  casación  presentada.  En  la  misma  decisión  dispuso  que  una vez se surtiera las notificaciones y el trámite de  insistencia  correspondientes,  el proceso regresara al despacho para revisar la  probable  vulneración de garantías fundamentales en lo atinente a la legalidad  de    la   pena   accesoria   de   interdicción   de   derechos   y   funciones  públicas.   

Se  corrió el traslado correspondiente, sin  que se propusiera el mecanismo de insistencia.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Si bien la demanda de casación fue rechazada  al  carecer  de  los  presupuestos  lógicos y de argumentación exigidos por el  ordenamiento  adjetivo,  como  se  dejó  acotado en la providencia que decidió  sobre  su  inadmisión,  la  Sala  procederá  a  corregir  el  error  en que se  incurrió  en la imposición de las sanciones accesorias de inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas y privación del derecho a la  tenencia  y  porte  de arma, en procura de restablecer la garantía de legalidad  de la pena.   

En  efecto,  CARLOS  MARIO  OCAMPO  ALZATE y  LIBARDO  ESPINOSA  VALENCIA  fueron  condenados por el juez de primer grado como  coautores  de  los  delitos  de  homicidio,  cometido en circunstancia de agravación punitiva, y fabricación,  tráfico  o  porte  de  armas  de  fuego, en concurso de conductas punibles.   

Realizado el ejercicio de individualización,  se  les  impuso  la  pena principal de 490 meses de prisión y las accesorias de  inhabilitación   para   el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  y  privación  del  derecho  a la tenencia y porte de arma, por el mismo tiempo, es  decir, 40 años, 9 meses y 29 días.   

De  esta  manera,  se desconoció el mandato  del  artículo  51, inciso  primero    y    sexto  de   la   Ley   599   de  2000,    que  establece  que  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  para  el  ejercicio de derechos y  funciones  públicas  para  esa        clase        de        delitos,  tendrá  una  duración  de  5  a     20  años,  y la  de  privación  del  derecho  a la tenencia y porte de  arma,   tendrá  una  duración  de  1  a  15  años,  lo    que    supuso   vulneración   al    principio   de   legalidad   de   la   pena,   al   desbordarse        los        límites  establecidos   por   el  legislador.   

Advertido,  como  ya  lo  fue,  que  el    Tribunal   al   conocer   de   la  alzada   de     la     sentencia    motivo   de   impugnación  no  corrigió el yerro, la Sala casará  oficiosa   y   parcialmente   el   fallo,  razón  por  la  cual  y para   restaurar   el  agravio  a  la  garantía  fundamental   de   legalidad   de   la  pena,  ajustará   la  accesoria  de  inhabilitación  para  el ejercicio de derechos y  funciones  públicas,  a su  tope      máximo      de      20     años,  conforme  los  mismos  criterios  tenidos  en  cuenta  para  la pena principal (artículos 51-1 y 52-3 del Código  Penal) .   

Ahora  bien,  en  lo que respecta a la pena  accesoria  de  privación  del derecho a la tenencia y  porte  de  arma,  tiene  dicho  la  Sala  que  en  su  determinación  aplica  el  sistema de cuartos que rige la individualización de  la   pena   (artículo   61   del   Código  Penal)1   

, por lo que ha de  tenerse    en    cuenta    que   esa   sanción    accesoria   tiene   prevista   pena   de   entre    uno    (1)    y    quince    (15)    años   (artículo     51    ibídem).    En  consecuencia,  los  cuartos  derivados  del  ámbito  punitivo  de  movilidad corresponden a: primer cuarto, de 12 a 54 meses; cuartos  medios, de 54 a 138 meses; y, último cuarto, de 138 a 180 meses.   

Teniendo    en   cuenta   los   mismos  criterios  que guiaron al  juzgador  en  la  atribución de la pena de prisión  (fijada  en  el  extremo  máximo del primer cuarto  del  delito de fabricación, tráfico o porte de armas  de   fuego),   procede  imponerle   al   procesado  un  total  de  54  meses  (equivalente    a    4    años    y    6   meses),   como   pena   accesoria  de privación del derecho a la  tenencia y porte de arma.   

Por último, si  bien  es  cierto  la  demanda  de  casación  sólo fue presentada en nombre del  procesado  CARLOS MARIO OCAMPO ALZATE, por tratarse de  un  aspecto relacionado con el quebrantamiento de una garantía fundamental, los  efectos  de  esta  decisión  se  extienden  al  acusado  no demandante, LIBARDO  ESPINOSA  VALENCIA,  quien  en  la  misma  medida  se  vio afectado por el fallo  judicial impugnado.   

En este sentido se casará parcialmente el  fallo  impugnado;  en  todo  lo demás, la decisión  del    Ad   quem  se mantendrá sin modificaciones.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA DE CASACIÓN PENAL, administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE   

        1.-    Casar   parcialmente   y   de  oficio       el       fallo      del  21  de  marzo  de  2013, proferido por el Tribunal Superior de  Medellín,  en  el  sentido de declarar que CARLOS MARIO OCAMPO ALZATE y LIBARDO  ESPINOSA         VALENCIA        quedan  condenados     a  las   penas  accesorias  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de derechos y funciones públicas y de  privación   del   derecho   a   la   tenencia   y  porte  de  arma,    por   los   términos   de   veinte  (20)         y         cuatro          (4)  años y  seis    (6)    meses,   respectivamente.   

2.  En  todos los demás aspectos la sentencia del Tribunal Superior  de  Medellín  permanece  incólume.   

3.  Contra  lo  decidido  en  el  presente  fallo no procede recurso  alguno.   

        Cópiese,  notifíquese, devuélvase al  Tribunal de origen y cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO   ALBERTO   CASTRO   CABALLERO   

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

Nubia Yolanda Nova García  

Secretaria  

    

1                      Cfr.,          SP–2636-2015, 11 de mar. de 2015, Rad. 43881     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *