SP8307-2015(41777)

2015

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

EYDER PATIÑO CABRERA  

Magistrado Ponente  

SP8307-2015  

Radicación 41.777  

(Aprobado Acta No. 220).  

Bogotá  D.C., veinticuatro (24) de junio de  dos mil quince (2015)   

MOTIVO DE LA DECISION  

Una vez realizada la diligencia de audiencia  de   alegatos   prevista   en   el  inciso  7º  del  artículo    195   de   la   Ley  906  de  2004,  la  Corte  se pronuncia de  fondo  sobre la demanda de revisión presentada por el  defensor     del     sentenciado     Rigoberto  Cardona  Arcila  contra   el  fallo  de  segundo  grado  proferido  por el Tribunal  Superior      de      Antioquia      el   19  de  agosto     de    2008,  que    modificó    la   punibilidad   del   dictado   el   16   de  junio  de  2008   por   el   Juzgado  Promiscuo    Municipal    de   Cisneros,   a   través  del  cual  el  peticionario  fue  condenado  por el  delito   de   extorsión  agravada  en  la  modalidad  de  tentativa.   

HECHOS  

Fueron   resumidos   por  el  A quo, de la siguiente forma:   

«Siendo  las  08:00  horas  del día 20 de  octubre  del  año  dos  mil  siete  (2007),  el  señor FERNANDO LEON CEBALLOS,  educador,  denunció  ante la SIJIN Cisneros, haber recibido el 14 de octubre de  dos  mil siete, una carta extorsiva por parte del ELN en donde se le exigía que  el  día  20  de octubre del mismo año, entregara a un miembro de este grupo al  margen  de  la  ley,  la  suma  de  CINCO  MILLONES   DE PESOS, a cambio de  respetar  su  vida  y no ser declarado objetivo militar, los cuales debía dejar  empacados  en  una  caja  de  cartón en el Supermercado “Merca éxito”, del  municipio  de  Cisneros y a nombre del señor CARLOS DIAZ, lo que motivó de las  autoridades  policiales  el  despliegue de un dispositivo con miras a la captura  del  delincuente en el momento mismo de la entrega del dinero. Para lo anterior,  se  dispuso  armar  en  una caja de cartón en la cual se incluyeron, además de  artículos   de  la  canasta  familiar,  tal  y  como  también  lo  exigía  la  comunicación  mencionada,  un  paquete  con  el dinero solicitado y en donde se  incluyeron  billetes  de distintas denominaciones por valor de SETENTA MIL PESOS  $70.000, completando el paquete con papeles simulando el dinero.   

Los  billetes  que se disponían a entregar  fueron  efectivamente  fotografiados por el personal de la SIJIN e identificados  por  su número de serie, quienes además procedieron a sellar la caja y dejarla  en  el  lugar mencionado en la misiva. Posteriormente, a las 8:52 y a las 8:56,s  e  envían por parte del imputado mensajes de texto, vía celular, en los que se  le  recuerda  al  señor  FERNANDO  LEON  CEBALLOS  el lugar de la entrega de la  misma,  así como la reiteración de que debe hacer dicha entrega so pena de ser  declarado objetivo militar.   

Llegadas las 10:00 de la mañana de ese 20d  e  octubre  de  2007,  arriba  una  motocicleta al lugar destinado como el de la  entrega  del dinero, supermercado “MERCAEXITO”, del cual desciende el señor  Rigoberto  Cardona  Arcila  y reclama el paquete antes mencionado que figuraba a  nombre   de  CARLOS  DÍAZ,  procediendo  a  guardarlo  en  una  bolsa  negra  y  emprendiendo la fuga en dicho automotor.   

A   la  salida  del  establecimiento,  lo  esperaban  miembros de la policía judicial quienes lo capturaron encontrando en  su  poder  una  bolsa con la caja de cartón sellada con cinta transparente y en  una  hoja  blanca  en  el  frente con el nombre de Carlos Díaz, siendo la misma  caja  que  se utilizara para llevar a cabo el dispositivo tendiente a esclarecer  el ilícito»   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  Por  los  anteriores  hechos,  el  20 de  octubre  de  2007  fue  presentado  Rigoberto  Cardona  Ardila  ante el Juez de Control de Garantías con sede  en  ese  momento  en  el  Municipio de Cisneros, para audiencias concentradas de  legalización  de captura, formulación de imputación y medida de aseguramiento  por  el  delito de extorsión agravada, y, se impuso detención intramural en su  contra.   

2.  El  15 de noviembre de 2009 la Fiscalía  Local  de  Santo  Domingo-Antioquia,  presentó  escrito  de  acusación  contra  Cardona Arcila como autor del  ilícito  de  extorsión  agravada  conforme lo previsto en el artículo 244 del  Código      Penal      y      numeral      2      del      245     Ibídem.,  en la modalidad de tentativa e  igualmente  preacuerdo  para  la  aceptación  de  cargos  del  acusado,  con un  descuento del 45% de la pena que imponga el Juez de Conocimiento.   

Así  mismo, acta de pago por indemnización  integral   de   perjuicios   suscrita   entre   el  ofendido  y  la  esposa  del  imputado1.   

3.  Por reparto, el Juez Promiscuo Municipal  con      función      de      Conocimiento     de     Cisneros     –Antioquia-,   realizó   el   19   de  noviembre   de   2007   audiencia   de  formulación  de  acusación2, donde aprobó  el  preacuerdo  suscrito entre el acusado y la Fiscalía, y, fijó para el 27 de  noviembre de 2007 la lectura de fallo.   

4. En la fecha indicada y previa citación a  las  partes,  el  Juzgado  de  conocimiento  adelantó  audiencia de nulidad del  preacuerdo3,  al  considerar  que  desconocía  el principio de legalidad de la  pena  y  los  lineamientos jurídicos trazados en el artículo 26 de la Ley 1121  de  2006;  ésta  decisión  fue  confirmada  en  segunda instancia, por el Juez  Promiscuo  del  Circuito  de  Cisneros  el  7  de  diciembre de 20074.   

5.  El 10 de diciembre de 2007, la Fiscalía  radicó     nuevamente     escrito    de    acusación    contra    Rigoberto       Cardona      Arcila5,  por  el delito de extorsión  agravada  en  la  modalidad  de  tentativa,  que  le  correspondió  al  Juzgado  Promiscuo  Municipal  con  función  de  Conocimiento  de  Cisneros, conforme se  dispuso  en  auto  de  definición  de competencias por el superior funcional en  providencia    de    21    de    enero   de   20086.   

6. Abierta audiencia de acusación del 29 de  enero  de  2008,  se  interpuso  nulidad de lo actuado por la defensa, petición  negada   por  el  A  quo7  y  confirmada   en   segunda   instancia  el  12  de  febrero  de  20088, por lo que se  finalizó   la   fase   procesal   de   acusación  el  21  de  febrero  de  ese  año9.   

7.  El acusado allegó oficio de aceptación  de  cargos,  por la cual se adelantó audiencia de individualización de la pena  y  el  incidente  de  reparación  integral  el  28 de marzo de 200810.   

8. Se profirió sentencia condenatoria el 16  de   junio  de  2008,  imponiendo  a  Ricardo  Cardona  Arcila  la  pena  principal  de  quince  (15) años de  prisión  y  multa  de  cinco  mil  ochocientos (5800) salarios mínimos legales  mensuales  vigentes,  como  autor  responsable  de  la  comisión  del delito de  tentativa  de  extorsión  agravada,  y  accesoriamente  la  inhabilidad para el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas por un lapso igual al de la pena  irrogada.   

En  la  misma  providencia, le fue negada la  condena  de  ejecución condicional como la prisión domiciliaria sustitutiva de  la  intramural.  (Artículo  63  del  Código  Penal  y  26  de  la  Ley 1121 de  2006)11.   

9.            La apelación interpuesta por el defensor  del  sentenciado,  fue  resuelta mediante proveído del 19 de agosto de 2008 por  el  Tribunal  Superior  de Antioquia, que resolvió modificar el fallo de primer  grado,  solamente  en  cuanto  a  la pena de prisión, fijándola en 110 meses y  reducción   de   la   multa   a   2.500  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes12.   Decisión   ejecutoriada   el   14  de  noviembre  de  la  misma  anualidad.13   

10. En trámite de la ejecución de la pena,  que  por  reparto  correspondió  al  Juzgado  Segundo  de Ejecución de Penas y  Medidas  de  Seguridad  de Antioquia, en providencia de noviembre 26 de 2009, le  fue  negada  la  solicitud  de  rebaja  de pena por reparación que impetrara el  condenado  Cardona  Arcila14.   

11. Impugnado el referido auto por el penado,  fue  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  de Antioquia en decisión de 16 de  marzo              de              2010.15   

12.  Contra  la  sentencia  condenatoria  el  defensor   de   Rigoberto  Cardona   Arcila  promovió  acción  de  revisión,  la cual fue admitida mediante proveído del 21 de marzo  de  2014,  oportunidad  en  la  cual  se  solicitó  el proceso adelantado en su  contra16.   

13.  Ulteriormente  ante  la inexistencia de  pruebas  a  practicar,  el  6  de  abril  de  2015  se  realizó la audiencia de  alegación  reglada  en  el  artículo  195  de  la  Ley 906 de 200417.   

LA DEMANDA  

Presenta  la  identificación de los sujetos  procesales,   la   actuación  fáctica  y  la  identificación  de  los  fallos  condenatorios,  para  fundamentar su petición en la causal séptima establecida  en el artículo 192 de la Ley 906 de 2004.   

1.  Plantea como primer cargo, se aplique la  variación  jurisprudencial  prevista  en  la  sentencia  de la Corte Suprema de  Justicia   del   27   de   febrero   de   2013   (radicado   33254),   del  cual  extracta, “De manera pues  que  si  un  aumento de penas carente de justificación se traduce en una medida  arbitraria,  la  aplicación del incremento genérico del artículo 14 de la Ley  890  de  2004  a los delitos previstos en el artículo 26 de la Ley 1121 de 2006  deviene     en     desproporcionada”18,  por  haber  sido condenado su representado- pese a que  se allanó-, con el incremento punitivo de la Ley 890 de 2004.   

Sostiene que es desproporcionado e irracional  la  pena  impuesta  a  su  patrocinado,  quien no recibió ningún descuento por  parte    del    Estado    por    haberse   allanado,  “sino  que fue engañado por el sistema”,  y  posterior  al recuento procesal,  afirma     que     este    caso,    “encuadra   en   los  postulados  para  reajustar  la  pena  sin  el  incremento    punitivo    de    la    Ley   890   de   2004,   (…)”   

2.  Manifiesta  en  su segundo cargo, que en  ambas  instancias  en  las  que fue condenado su prohijado, le negaron la rebaja  por   perjuicios  establecida  en  el  artículo  269  del  Código  Penal,  con  fundamento  en  la  sentencia de la Corte Suprema de Justicia del 29 de junio de  2008  (radicado 28788) y fallo del Tribunal Superior de Antioquia del 17 de mayo  de 2008.   

Aduce que la Sala de Casación Penal, cambio  favorablemente  el  criterio jurisprudencial en decisión del 6 de junio de 2012  (rad.  35767),  en  la que se establece el descuento por indemnización integral  hasta  del  50%,  no  como beneficio sino un derecho, citando al efecto, algunos  apartes como radicados de decisiones en similar sentido.   

Por tanto, peticiona se le conceda la rebaja  de  pena  hasta  del  50%  a  su prohijado, por haber indemnizado a su víctima,  conforme  consta  en  el  acta  de  reparación  de  perjuicios  suscrita por el  ofendido Fernando León Ceballos el 14 de noviembre de 2007.   

AUDIENCIA DE ALEGACIONES  

1.           Intervención del demandante.   

          La  nueva  apoderada  judicial,  reconocida en audiencia, insiste en  los  planteamientos  contenidos  en  la  demanda, para lo cual refiere que en el  fallo  anticipado  no  se  tuvo  en  cuenta el cambio de jurisprudencia, pues se  incrementó  la  pena de conformidad con lo establecido en el artículo 14 de la  Ley 890 de 2004 y la prohibición de la Ley 1121 de 2006.   

Frente a los perjuicios señala que tanto el  A  quo  como el Ad  quem,  no los reconocieron pese a que  se acreditó la indemnización.   

Sostiene  que  el  fallo  es  materialmente  injusto,  dada  la  nueva hermenéutica, en atención a los criterios jurídicos  aplicables  en  la sentencia condenatoria, cuya revisión se demanda, por tanto,  resulta  viable  declarar  fundada  la  causal propuesta y prósperos los cargos  presentados,  pues  la  misma  Corte cambio el criterio jurisprudencial, no solo  por  el  no  incremento  punitivo estatuido por el artículo 14 de la Ley 890 de  2004,  sino  también  el  descuento por la no aplicación del artículo 269 del  Código Penal.   

Al  efecto,  fundamenta  su  petición en el  contenido  de la sentencia del 27 de febrero de 2013 (Rad. 33254), para señalar  como  ésta  demostrado   que  su  defendido  no  obtuvo  descuento  por la  aceptación  de  cargos y, en consecuencia, no debió aplicársele la Ley 890 de  2004.  Arguye,  que  adicional  a  lo  expuesto, los juzgadores no cumplieron la  promesa  realizada  por  la  Fiscalía  del  45%  de  descuento  en  razón  del  preacuerdo y del 50% por la reparación.   

Solicita remitir la actuación al funcionario  competente  y/o  declarar  prósperos los cargos, no solo lo ateniente a la pena  privativa  de la libertad, sino la multa y las accesorias con los descuentos del  artículo 14 de la Ley 890 de 2004.   

Frente a su segunda petición, manifiesta que  pese  a  que  se  realizó  indemnización  integral de perjuicios a la víctima  antes  de  la  sentencia  condenatoria  de  primera  instancia, no fue tenido en  cuenta  el  descuento  punitivo  previsto en el artículo 269 del código Penal,  aun  obrando  en  el  proceso  el  acta  de  pago por indemnización integral de  perjuicios  de  14  noviembre de 2007, donde se dejó constancia que se canceló  un  millón  de pesos por tal concepto; siendo predicable al respecto, el cambio  jurisprudencial  sostenido  por  la  Corte  Suprema  de Justicia, en el radicado  25767 (6 de junio de 2012).   

Afirma  que  resulta  viable que la Corte en  este  momento, en acción de revisión, reconozca a su representado el descuento  del  artículo  269  del  Código  Penal  y  se  redosifique  la pena impuesta a  Rigoberto  Cardona  Arcila,  pese a que exista en el asunto pena cumplida.   

2.               Intervención    del    Ministerio  Público   

          El  Procurador Segundo Delegado ante ésta Corporación, solicita se  acceda   a   los  cargos  propuestos  en  la  demanda  presentada  a  nombre  de  Cardona Arcila.   

          Frente  a  la  no  aplicación  de  los  aumentos  previstos  en  el  artículo  14  de  la  Ley 890 de 2004, señala que es un cambio jurisprudencial  reconocido  por  la  Corte desde el 27 de febrero de 2013 (rad. 33254) e incluso  recientemente  en  la  sentencia  de  4  de  febrero  de 2015 (rad. 42300), como  justicia  premial  y  cuya  finalidad  es  la motivación por cooperación en la  aceptación de cargos.   

Respecto  a la punibilidad para el delito de  extorsión,  sostiene  que  se encuentra acreditado que el criterio jurídico de  la  sentencia  condenatoria  fue  variado de manera posterior por la Sala, en el  entendido  que  el  aumento  de  la  Ley  890  de 2004, no es aplicable para las  conductas  reguladas  en  la  Ley  1121  de  2006,  ya  que  se acreditó que el  procesado acepto cargos y fue avalado por el Juez.   

En  relación  con  los  beneficios  por  la  indemnización  de  perjuicios,  afirma  que es tesis reiterada por la Corte que  procede  para  los  delitos de extorsión, siempre que se cumpla con lo previsto  en  el  artículo  269 de la Ley 599 de 2000, incluso se aplicó en el fallo del  13  de agosto de 2014 (rad. 43306). Igualmente, refiere como sentencias de ésta  Sala  en  las  que  se  reitera sobre la materia: la del 5 de septiembre de 2012  (37339),  de  14  de nov de 2012 (35987), de julio 17 de 2013 (39719) y de julio  19 de 2013 (39201).   

En  el  caso  en concreto, manifiesta que al  encontrarse  acreditado  el  pago  integral  de  los perjuicios conforme acta de  noviembre  de  2007  y  no  existir  incremento  patrimonial -al ser la conducta  tentada-,  es  procedente  la  rebaja y concesión de los derechos como justicia  premial,  al  haberse  surtido previo a la sentencia. Último criterio que es el  que  sostiene la Corte, razón por la cual, coadyuva la petición del condenado.   

3.           Intervención del Fiscal.   

El  Delegado  para  el  Municipio  de  Santo  Domingo  Antioquia,  luego del recuento procesal, advierte que se presentó pena  cumplida  desde hace seis meses y medio, tiempo en que salió libre Rigoberto  Cardona  Ardila, con extinción  de la pena.   

Sostiene  que  conforme  la  sentencia  con  radicado  37339  de  5  de septiembre de 2012, se presentan todos los requisitos  para  que  proceda  la  causal  de  revisión,  salvo  lo relacionado con que el  accionante  no  se  encuentra  cumpliendo  ya la condena. Por lo cual, considera  improcedente  utilizar  la  acción  de  revisión  para demandar al Estado, por  resarcimiento  de  perjuicios  frente  a  la pena impuesta, ya que no había una  postura  jurisprudencial  de  rebaja del artículo 269 del código Penal para el  punible de extorsión.   

Señala  que  si  la  finalidad del presente  trámite,  es  fortalecer  la  línea  jurisprudencia,  para los casos en que no  aplica  el  incremento de la Ley 890 de 2004 y no se realice el aumento punitivo  de  los  delitos  de  la  Ley  1121  de  2006  en  los  cuales  se ha presentado  allanamiento  -acorde  con  el  radicado  33254 de febrero 27 de 2013-, coadyuva  para la construcción del precedente en tal sentido.   

Así mismo, aclara que es impropio hablar de  engaño  en este caso, ya que si bien es cierto, se ofreció al procesado el 45%  de  disminución  de  la  pena,  éste  preacuerdo  fue  negado  por un Juez, al  verificarse  la  improcedencia  de  beneficios  por  la  Ley 1121 de 2006, y sin  embargo   Cardona   Arcila  aceptó los cargos.   

Frente   al   descuento   punitivo   por  indemnización  integral  de perjuicios previsto en el artículo 269 del Código  Penal,  manifiesta  no  oponerse  por  ser  la nueva línea jurisprudencial, que  cambió  la  postura jurídica que venía al respecto en sentencia de 2008 (rad.  29788)  para  delitos  cobijados  por  la  Ley 1121 de 2006, siendo aplicable la  causal  7  del  Código  de  Procedimiento Penal, pero teniendo en cuenta que el  penado ya cumplió su condena.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1. La  competencia  de la Sala para conocer de  la   presente  acción  de  revisión,  se  encuentra  señalada  en  el  numeral  segundo   del   artículo   32  de  la  Ley  906  de  2004,  por  estar dirigida  contra   una   sentencia   dictada   por   un   Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial.   

En        efecto,  la  demanda  interpuesta  a nombre de  Rigoberto Cardona Arcila, se  orienta  contra el fallo del  19  de  agosto  de  2008  del  Tribunal  Superior de Antioquia, que modificó en  cuanto  a  la punibilidad,  la  condena  contra        el       penado       prenombrado,       proferida  el  16  de  junio  de  2008  por  el  Juzgado  Promiscuo  Municipal de Cisneros -con  Función  de  Conocimiento-    del   mismo   Circuito  Judicial.   

2. Tiene establecido la Corte desde antaño,  que la acción de revisión  excepciona  por  voluntad del legislador el principio de cosa juzgada en procura  de  enmendar yerros judiciales dentro de las taxativas circunstancias enunciadas  en     la     ley,     bien     porque     no    fueron    conocidas,  ora  en cuanto pasaron desapercibidas  para  los  funcionarios judiciales en el curso del diligenciamiento, dando lugar  a  decisiones que pese a estar ejecutoriadas, deben ser removidas para conseguir  la    justicia   en   el   caso   particular.   (CSJ  SP713-2015.        Rad.        41468)   

         3.  En  el  asunto  sub judice,  la  demanda  allegada  dentro  de esta  actuación,  se fundamenta  en        el        numeral        séptimo  del  artículo  192  de  la  Ley  906  de  2004,  el cual  establece  que  procede la revisión, “Cuando  mediante  pronunciamiento judicial, la Corte haya cambiado  favorablemente  el  criterio  jurídico  que sirvió para sustentar la sentencia  condenatoria,    tanto    respecto    de   la   responsabilidad   como   de   la  punibilidad”   

En   relación   con  el  objeto  de  ésta causal de revisión de  la   sentencia   condenatoria,  tiene  previsto  la  Corte,  (CSJ SP4318-2015.  Rad. 42208)   

«Frente  a  este  particular  motivo  de  revisión,   la  injusticia  de  la  decisión  deviene  por  el  reconocimiento  posterior  de  que  el criterio interpretativo que venía rigiendo era errado y,  por  tanto,  debe  variar  o, igualmente, porque las circunstancias fácticas se  han  modificado, imponiéndose, en consecuencia, otra hermenéutica para eventos  juzgados con fundamento en la interpretación modificada.   

Para su configuración, también lo tiene  dicho   la   Sala,   es  imprescindible  que  el  actor  no solamente demuestre cómo el fundamento de la  sentencia  cuya  remoción se persigue fue asumido con base en la jurisprudencia  modificada,  sino  que,  de  mantenerse,  comportaría  una  clara situación de  injusticia  ante  la  nueva  solución  ofrecida por la doctrina de la Corte, lo  cual   necesariamente   conduce   a   la   sustitución   del  fallo.»    

El  motivo  de  revisión  pretende  que  el juzgador reconozca que una interpretación dada,  pudo  estar  errada  y  que  por  tanto,      debe      cambiar,  o bien que las circunstancias fácticas han variado y se impone  otra  hermenéutica  que debe ser aplicada a casos juzgados con fundamento en la  interpretación    que   se   modificó.     (CSJ     SP2694-2015.    Rad.  43152)   

Así    las    cosas,    se   tutela   el   valor   justicia,   a  través  del   cambio   jurisprudencial,  en el entendido de que se trata de  amparar  las  garantías a la igualdad y la equidad, pues a una misma situación  de  hecho  corresponde  aplicar  similar solución en derecho.   

       4.   En   el   caso   de   la  especie, tal como se manifiesta en la  demanda   y   en   la  sustentación  de  los  alegatos  conclusivos,  se  tiene  que  la  acción  no  apunta  a  derruir  los  juicios  de  responsabilidad, misma que fue aceptada por el  penado,  sino  a  atemperar  sus  efectos,  dado  que la  interpretación   jurisprudencial   tenida   en   cuenta  por  los  sentenciadores  de instancia posteriormente fue variada, de suerte  que  al  haberse  modificado el precedente en favor del  solicitante  impera  el  reconocimiento de lo negado  con fundamento en la ulterior hermenéutica.   

Por  tanto, la  Corte  debe  mencionar  que  considera  importante  emitir  la  sentencia que en  derecho  corresponda,  pese  a  que  en  este asunto el sentenciado Rigoberto   Cardona  Ardila  ya  cumplió  la  pena de  prisión  que le fuera impuesta de  110  meses;  sin embargo,  como  lo  expuso  la  defensora  en  sus  alegatos,  continúan  vigentes     las    consecuencias    para   la  multa  de 2.500 salarios mínimos legales mensuales y  la   inhabilidad   en  el  ejercicio  de  funciones  públicas     a     las    que    también    fue  condenado  el accionante,  e   igualmente   a   fin   de  afianzar  la  línea  jurisprudencial    fijada   por   la   Corporación  para   los   problemas   jurídicos  propuestos  en  las  sentencias  con radicado       33254       y       3576719,     atinentes     a    los  temas    que    nos  ocupan.   

5. En  consecuencia,  la Sala atenderá    el   análisis   de   la   procedencia   de   la   demanda   presentada   por   la  defensa  de    Cardona    Arcila,    frente  a:  (i)  la  nueva postura de  esta   Corporación  en  torno    a    la    inaplicación    del    incremento   punitivo   del  artículo  14  de  la  Ley 890 de  2004,   para  casos  de terminación anticipada  del  proceso  por allanamiento a cargos o preacuerdo,  en    conductas  punibles  enlistadas      en     el   artículo   26   de   la   Ley   1121   de   2006,             y,   (ii)   del   descuento   punitivo  consagrado    en    el    artículo    269    del    Código   Penal,     por    reparación    a    la  víctima,   cuando  la  conducta   punible   está  relacionada  en  la  prohibición  de  beneficios  y  subrogados  de la Ley 1121  de  2006,  conforme el novedoso criterio establecido  en     la    actual  jurisprudencia.   

     

A. De   la   inaplicación   del  artículo  14  de  la  Ley  890  de  2004.     

6.   En   este   asunto   para   la   dosificación  de  la  pena  impuesta  a  Rigoberto  Cardona  Arcila,   se  tuvo  en  cuenta  el  incremento  punitivo previsto en el artículo 14 de la Ley 890  de 2004.   

En  efecto, la  Juez  Promiscua Municipal de Cisneros Antioquia en lo  que  respecta  al  ámbito  de  movilidad  y si bien  expresamente    no   indicó   las   normas   con   las   que   se   fundamenta,  señaló:  “Ahora y de  conformidad  con  los  criterios  establecidos  en  los  artículos  60 y 61 del  C.  Penal  tenemos  que  convertidos  a meses los límites de la pena, van de 96 a 288 meses de prisión,  (…)”20   

Lo anterior, si se atiende la postura del  Tribunal    Superior    de   Antioquia,    quien    refiere   de    manera    enfática,   cuales   eran   los   límites  punitivos  cuando  realizó  la  corrección  de  la  punibilidad  a  favor de Cardona  Arcila,     donde  sostuvo:   

“Si ello es  así  como  en  efecto lo es, el guarimos inicial a tener en cuenta son 96 meses  de  prisión, mínimo del cuarto mínimo -ya  degradado  por  la  tentativa  y  previamente  acrecentado  por  la  ley  890 y por el  agravante  específico  imputado  de ser el agente un servidor público-, y como  de  la  lectura  siguiente de la sentencia de primer grado, en verdad no aparece  claro  cuál razón (sic)  para  moverse  en  el  cuarto,  (…) ”  (subrayado  de  la Corte)”21   

Frente  al  procedimiento  de  la pena de  multa,  manifestó  la Juez de Instancia:   

“Así  las  cosas  y  con  respecto  a  la  pena  de  multa propia a imponer en este caso se  tendrá  que  igualmente  y divida en cuartos (puede este despacho moverse entre  6500    a   7750   smlmv,   esto   para   que   tanto   la   pena   pringcipal  de  privación  de  la libertad  como  la  de  tasación  de  la  multa  a  imponer, que también es principal se  correspondan  exactamente  la  una  con  la  otra.  En  consecuencia, la multa a  imponer  al  señor  RIGOBERTO  CARDONA  ARDILA será  de   5800   SMLV.”22.   

Para este asunto, estimó el Ad  quem en corrección del cálculo de  la  multa  impuesto en primera instancia,   

“Respecto  de la multa, el proceso para  dosificarla  también  fue errático, debe corregirse: con similares parámetros  valorativos   recogidos   de   la   misma  instancia  (sic),   se   partirá   del   mínimo  del  primer  cuarto, 2.000 s.m.l.v., para moverse levemente hasta  2.500  salarios  de  la  misma  naturaleza-  sin  exceder el límite máximo del  primer   cuarto   que  lo  son  3.187  salarios  aproximadamente-.  ”23   

7.  Tasaciones  que  en  relación  con  los  límites, son    las    penas    prescritas  en  el  artículo  244 de La Ley 600 de 2000  con el aumento punitivo del artículo  14  de  la  Ley  890 de 2004, los cuales consagran para el delito de extorsión:  “Incurrirá en prisión  de  192 a 288 meses de prisión y multa de 800 a 1.800 salarios mínimos legales  mensuales vigentes”   

Sobre    el   referido   quantum,  adiciónese el     agravante     que   por  la  calidad  de  servidor  público  le fue enrostrado a  Cardona Arcila (artículo  245   numeral   2   del  Código  Penal),  menos  la  tentativa  preceptuada  en el artículo 27 de la Ley  599   de   2000,   lo   que  conlleva  a   que   se   tenga  como    límites    punitivo         de        96   a  288   meses  de  prisión  y  multa  de  2.000  a  6.750  salarios mínimos  legales vigentes.   

       8.    Ilustrado    el   proceso   de  dosificación    de    las    penas   en   la   condena   del   peticionario,  las  cuales  en   efecto,   tuvieron  en  cuenta  los  incrementos  del  artículo  14  de la Ley 890 de  2004    y   bajo   la  consideración,  que por las fechas de los  fallos   de   instancia,  éstos  fueron   emitidos   con   antelación   al   criterio   que   varió  la  postura          jurisprudencial,     la     Sala     considera   procedente   la  revisión  propuesta  en  la  demanda  presentada  a  favor del  penado.   

         Tal  como  se sostuvo en la audiencia de  alegatos,  la  Corte  Suprema  de Justicia modificó el criterio jurídico en el  fallo  33254 del 27 de febrero de 2013, considerando que en los supuestos en los  cuales  el  procesado  se allane a cargos o preacuerde con la Fiscalía, pero se  estuviese   ante  las  prohibiciones  del  artículo  26  de  la  Ley  1121  del  200624,  no  hay lugar a aplicar el incremento  punitivo del artículo 14 de la Ley 890 del 2004.   

         La    referida    sentencia,    en   atención   al   principio   de  proporcionalidad,  dejó  de manifiesto que el incremento del artículo 14 de la  Ley  890  de 2004 frente a los delitos del artículo 26 de la Ley 1121 del 2006,  se  presentaba  como  injusto  y  contrario  a  la dignidad humana, cuando se ha  acudido  a  los  mecanismos  procesales  de  justicia premial instituidos por el  legislador.      Específicamente      sobre     el     tema,     sostuvo     la  Corporación:   

«Por  consiguiente,  a  la  luz  de  la  argumentación  aquí  desarrollada,  fuerza  concluir  que habiendo decaído la  justificación  del  aumento  de  penas  del  art.  14 de la Ley 890 de 2004, en  relación  con  los delitos incluidos en el art. 26 de la Ley 1121 de 2006 -para  los  que  no  proceden  rebajas  de  pena  por  allanamiento  o preacuerdo-, tal  incremento  punitivo,  además  de  resultar  injusto  y contrario a la dignidad  humana,  queda  carente  de  fundamentación,  conculcándose  de esta manera la  garantía de proporcionalidad de la pena.   

Así mismo, en ejercicio de su función de  unificación  de  la  jurisprudencia,  la Sala advierte que, en lo sucesivo, una  hermenéutica   constitucional  apunta  a  afirmar  que  los  aumentos  de  pena  previstos  en  el  art.  14  de la Ley 890 de 2004 son inaplicables frente a los  delitos  reseñados  en el art. 26 de la Ley 1121 de 2006. No sin antes advertir  que   tal   determinación   de  ninguna  manera  comporta  una  discriminación  injustificada,  en  relación con los acusados por otros delitos que sí admiten  rebajas  de  pena  por allanamiento y preacuerdo, como quiera que, en eventos de  condenas  precedidas  del juicio oral, la mayor intensidad punitiva no sería el  producto  de una distinción arbitraria en el momento de la tipificación legal,  ajustada  por  la Corte, sino el resultado de haber sido vencido el procesado en  el  juicio,  sin  haber  optado  por  el acogimiento a los incentivos procesales  ofrecidos  por  el  legislador;  mientras que, frente a sentencias condenatorias  por  aceptación  de  cargos,  la  menor  punibilidad,  precisamente,  sería la  consecuencia  de  haberse  acudido  a  ese  margen  de negociación, actualmente  inaccesible  a  los  delitos  referidos  en  el  art.  26  de  la  Ley  1121  de  2006.   

Es  necesario  recalcar que este criterio y  bajo  el  mismo  lineamiento jurídico ha sido reiterado en decisiones recientes  de  la  Sala25,  para  efectos  de ilustración (CSJ SP723-2015. 4 feb. 2015, rad.  42300)   

«1.2.1.  Dijo  esta  Corporación  en la citada providencia, que en los supuestos en los cuales  el  procesado  se  allane a cargos o acuerde con la Fiscalía, pero se estuviese  ante  las prohibiciones del artículo 26 de la Ley 1121 del 2006, no hay lugar a  aplicar el incremento contenido en el artículo 14 de la Ley 890.   

Esa tesis, parte de la base de que la norma  del  2006  prohíbe  conceder  cualquier  tipo de prebendas cuando, como en este  caso,  se  trate  del  delito  de  extorsión, razón por la cual es desacertado  aplicar  el  aumento  allí señalado, si de lo que se trata es de propiciar una  justicia premial.»   

9. En atención a la línea jurisprudencial  acabada  de  citar, se tiene en este asunto, que si bien el preacuerdo celebrado  por  Rigoberto Cardona Arcila  y  la  Fiscalía  posterior  al  intento de modificar la imputación26,   fuera  declarado    nulo    por    el   Juez   de   conocimiento   al   desconocer   la  legalidad27,    el   penado   se   allanó   a   los  cargos  formulados  en  la  acusación  previo  a  la  audiencia                preparatoria28,  pese  a que se le informó  que no tenía beneficios.   

Decisión de condena, que fue confirmada por  el  Tribunal  Superior de Antioquia, con la modificación en la punibilidad para  su corrección.   

Corroborado, en  consecuencia  el  cumplimiento  de  los  requisitos  de  la  causal de revisión  invocada  en  la demanda en lo atinente a   este   punto,   en   acápite   ulterior  se  concretarán  sus  efectos   respecto   al  fallo.   

B. Frente a la  rebaja  prevista  en  el  artículo  269 del Código  Penal29   

10.  Las  sentencias  de  instancia en relación con este  tópico   reconocieron   de   manera   expresa   que   el   penado  Cardona      Arcila     indemnizó  integralmente  a  su  víctima, aspecto sobre  lo cual señaló el A quo:   

«Finalmente  diremos  que  no hay lugar a la tasación pecuniaria de los perjuicios derivados  de  la  conducta delictiva, por cuanto el ofendido fue efectivamente indemnizado  de  manera  integral  tal y como quedo establecido en la audiencia del pasado 28  de  marzo  de  los  corrientes,  y  en donde se le reconoció como víctima y se  impartió  aprobación  al  acuerdo  firmado  entre  este  y el señor Rigoberto  Cardona  Arcila  y  en el cual por indemnización integral de perjuicios se puso  fin     al     incidente     de     reparación30»   

        Sin  embargo,  encuentra  la  Sala  que  en  este  asunto, pese al  reconocimiento  de la reparación que se hizo por la Juez de instancia, no se le  realizó   descuento  punitivo  al  sentenciado,  en  razón   de   la   efectiva  indemnización  de  los  perjuicios ocasionados a la víctima.   

         

       Al    respecto,    el   Ad   quem   trae   a   colación  tal  situación, para señalar  como  no es procedente ningún beneficio,  conforme  a  la interpretación de la Corte Suprema de      Justicia     del             artículo  26  de la Ley 1121 de 2006, que se imponía  en aquel momento histórico y citando  al efecto el radicado 26853 de 7 de marzo de 2007.   

       No  obstante  lo  expuesto,  como  lo  advierte  el  libelista y  los  sujetos  procesales  intervinientes  en alegatos de conclusión,  tal postura jurídica fue modificada  con   posterioridad  a  partir  del  radicado  35767  (CSJ  SP,  6  jun. 2012) y  luego   reiterada   en   diversos  pronunciamientos31,  es  más  recientemente se  sostuvo (CSJ SP10725-2014. 13 Ago.2014. rad. 43306):   

«1. Los jueces de instancia no concedieron  al  sentenciado la rebaja de pena prevista en el artículo 269 del Código Penal  (por  indemnización  de  los  perjuicios  causados  a  la víctima). Si bien no  aludieron  al  tema (tampoco les fue postulado por los apelantes), surge que por  entonces  ese  era el criterio imperante, de conformidad con los lineamientos de  la  Sala  de Casación Penal, toda vez que se consideraba que el artículo 26 de  la Ley 1121 del 2006 prohibía tal clase de beneficios.   

2. En sentencia del 6 de junio del 2012 la  Corte  varió  ese  criterio,  para concluir que la diminuente resultaba de buen  recibo,  en tanto regulaba un derecho, no un beneficio, contexto dentro del cual  no  quedaba cobijada dentro de las prohibiciones de la citada Ley 1121 del 2006.   

En  ese  entonces,  luego de razonar desde  diferentes  aristas  para  diferenciar  si  se  estaba  ante  un  derecho  o  un  beneficio,  consecuencia  de  lo  cual era que había lugar, o no, a conceder la  rebaja, la Sala dedujo lo primero y concluyó (radicado 35.767):   

“Por  vía de control constitucional una  Sala  de  Tutelas  de  esta  Corporación  reconoció  la reducción de pena por  reparación  en delitos de extorsión no obstante el artículo 26 de la Ley 1121  de  2006.  Se  trata  de la sentencia de tutela de 10 de agosto de 2010 radicado  49479, en cuya conclusión se afirma de manera categórica:   

“Así  las  cosas,  son  equívocos  los  argumentos  sobre los que descansa la sentencia condenatoria para negar al actor  la  rebaja por indemnización de perjuicios, así como los motivos en los que se  apoyó el Tribunal a-quo para negar el amparo.   

Se insiste, por ser esa rebaja un derecho,  no  incorporado expresamente por el legislador en el artículo 26 de la Ley 1121  de  2006,  debe  ser reconocida siempre que se cumplan los presupuestos exigidos  en  el  artículo 269 del Código penal, con independencia del delito por el que  se procede.”   

Así  pues,  la  Sala,  en  lo  sucesivo,  modifica  en tal sentido la interpretación sobre el artículo 26 de la Ley 1121  de  2006.  Su  nueva  hermenéutica se contrae a que se concede la reducción de  pena  prevista en el artículo 269 del Código Penal a quienes siendo procesados  por  extorsión,  repararon  los  perjuicios  en  los términos previstos por el  artículo  269  del  Código  Penal;  sin que tal situación afecte los extremos  punitivos,  ya que la disminución se realiza una vez individualizada la pena, y  sin  efectos  en  el  término  prescriptivo  de  la  acción  penal32”.   

Tal  postura ha sido reiterada, como puede  leerse  en  los fallos del 5 de septiembre de 2012 (CSJ, SP, rad. 37.339), 14 de  noviembre  de  2012  (CSJ,  SP, rad. 35.987), 19 y 29 de julio de 2013 (CSJ, SP,  rad. 39.719 y 39.201, respectivamente).   

En esas condiciones, en principio, resulta  de  buen recibo la aplicación de la jurisprudencia de que se trata.»   

        Luego,  conforme  la  línea jurisprudencial acabada de reseñar, es  procedente  el  beneficio  punitivo  para quien repara a las víctimas cuando se  trata  del  punible  de  extorsión,  a pesar de la prohibición legislativa; en  aras  de preservar el principio de proporcionalidad de la pena y los derechos de  las víctimas.   

Lo expuesto, en atención a que la Corte en  la  sentencia  hito,  señaló  que  la  indemnización  de perjuicios no era un  beneficio  sino  un  derecho,  por tanto, no pueda predicarse la prohibición de  descuento punitivo del artículo 26 de la Ley 1121 de 2006.   

11.  En  este  asunto  y  por  encontrase  acreditado  que:  i).  antes  de  la  sentencia  de  primera instancia el penado  indemnizó    integralmente    a    la    víctima,    señor   Fernando   León  Ceballos33,   ii).   No   hubo   un   aumento   patrimonial   de  Cardona  Arcila  ya que la conducta no fue  consumada;  y,  iii).  Los  fallos  de  condena  contra  los cuales se dirige la  presente   acción,   fueron  proferidos  con  antelación  al  criterio  de  la  Corporación    que    se   reporta   favorable   (radicado   35767)34;  la  Sala  abordará  el  análisis  de procedibilidad de aplicar el cambio jurisprudencial  al caso en concreto.   

En    consecuencia,    resulta    procedente    aplicar   el  descuento  previsto  en el artículo 269 del Código  Penal,   ya   que   se  acreditó  en  este  asunto,  más allá de cualquier  duda  razonable,  que  “antes de dictarse sentencia  de  primera  o  única  instancia, el responsable restituyere el objeto material  del  delito  o  su valor, e indemnizare los perjuicios ocasionados al ofendido o  perjudicado”,    al  verificarse  que  la  víctima  suscribió  el 14 de  noviembre   de   2007   un   acta   de   pago   por  indemnización35,con  la  esposa  del  procesado  María  Eugenia   Vásquez   Muñoz   en  presencia  de  la  Fiscalía,  de  modo  que se tendrá por satisfecho  el  requisito  previsto en la norma, así   como   lo  reconoció  la  Juez  de  instancia  y  dentro  del  trámite  de incidente de  reparación          de          perjuicios36.    

C. Concreción de los efectos rescindentes:   

12.  Por  razón  de  la  prosperidad de la  causal  de  revisión  invocada, se procederá a redosificar la pena impuesta en  el  fallo,  marginando  de  ella el incremento del artículo 14 de la Ley 906 de  2004  y  reconociendo la disminución punitiva por reparación del artículo 269  del Código Penal como fenómeno posdelictual.   

En lo que respecta a la redosificación del  quantum de prisión impuesto  a  Rigoberto Cardona Arcila en  calidad  de  coautor  del  delito  de  extorsión  agravada  en  la modalidad de  tentativa,  se  empezará por excluir el incremento punitivo del artículo 14 de  la  Ley 890 de 2004, en cuanto tiene incidencia en la determinación del mínimo  a  imponer,  respetando  el acrecentamiento que adujo la juez de instancia en la  sentencia  condenatoria,  por  “la personalidad del  agente,  al  obrar en la forma como lo hizo, y a cada una de las consideraciones  ya  anotadas  por  este  despacho,  lo  que impide aplicar el mínimo de la pena  concebido  por  el  primer cuarto mínimo, (…)”37 .   

13.  En  tal  sentido  se  tiene  que  para  determinar  el ámbito de dosificación punitiva con el incremento de la Ley 890  de  2004,  el agravante del numeral 2 del artículo 245 de la Ley 600 de 200, se  estableció  un  margen de 192 a 384 meses de prisión, procedimiento que con la  reducción  en  razón  de  la  tentativa  (art. 27 Código Penal) se tiene como  límites  punitivos  aplicados  por  las instancias penales de 96 a 288 meses de  prisión38.   

14.   Prescindiendo   de   este   último  incremento,  el  ámbito  varía para fijarse en los términos del artículo 244  del  Código  Penal,  modificado  por  el 5° de la Ley 733 de 2002, comprendido  entre  doce  (12)  a  dieciséis  (16)  años  de  prisión  o,  lo  que  es  lo  mismo,   de  144  a  192  meses de prisión.   

A  este  marco se le incrementará el monto  del  artículo  245  ídem,  modificado  por  el  6°  de  la  Ley  733 de 2002, debido a la circunstancia de  agravación  del  punible  de  extorsión  prevista en el numeral 2,     “de    hasta    una    tercera  parte”; para un margen de  144   a   256   meses   de  prisión.   

Frente a este monto, es procedente descontar  el  quantum  previsto en el  artículo  27  ibídem, por  tratarse  de  una  conducta  tentada “no menor de la  mitad    del    mínimo    ni   mayor   de   las   tres   cuartas   partes   del  máximo”,  para  una pena  que  oscilaría entre 72 y 192  meses de prisión.   

Atendiendo el proceso individualización de  pena,  se  tiene en consecuencia como ámbitos punitivos de movilidad, el cuarto  mínimo  de  72  a  102  meses; los dos cuartos medios de 102,1 a 132 meses y de  132.1  meses  a  162  meses  y  el  cuarto máximo de 162.1 meses a 192 meses de  prisión.   

15.  Realizadas las respectivas operaciones  aritméticas,  se  verifica  que el Tribunal, en el proceso de corrección de la  pena,  dentro  del  rango  de  movilidad  en  que  se  situó (96 a 288 meses de  prisión),   de  los  48  meses  de  diferencia  entre  cada  cuarto39, incrementó  la  sanción a imponer por encima del mínimo en 14 meses, que es equivalente al  29,2%  del  tope  máximo  en  que  se  podía  mover  de  la fracción aludida,  porcentaje  que  se  aplicará a las nuevas cifras para la individualización de  la pena.   

En  consecuencia,  frente  a  los recientes  cuartos  de  movilidad (dentro de los límites de 72 a 192 meses de prisión) la  diferencia  es  de  30  meses entre cada uno, por lo que el aumento de 29,2%, es  equivalente  a  8  meses  y  21 días más del mínimo. Es decir, se concreta la  punibilidad,  hasta  este  momento,  en  80 meses y 21  días,  que  corresponde  a sumar 72 meses del mínimo  punitivo y el incremento dispuesto por el Juez de instancia.   

16. Ahora, como fenómeno posdelictual   y  por  encontrarse  fundada  la  causal  de revisión el descuento punitivo del  artículo  269  del  mismo ordenamiento sustantivo, el cual prevé, “El  Juez  disminuirá  las  penas  señaladas  en los capítulos  anteriores  de  la  mitad a las tres cuartas partes”.  (En  términos  porcentuales  correspondería  a una reducción del 75 % al 50%,  respectivamente, conforme los criterios establecidos por la Corte)   

Para este asunto, al tenerse que previo a la  sentencia  se  dispuso  la indemnización integral de la víctima y fue acaecida  tempranamente,  es decir, a los pocos días de la captura del penado (el acta de  reparación  fue  suscrita  el 14 de noviembre de 2007 y los hechos datan del 20  de  octubre  del  mismo  año),  así  mismo, que no hubo un incremento ilícito  patrimonial  del procesado, se determina una rebaja del 60% de la sanción penal  de 80 meses y 21 días.   

Así las cosas, la pena de prisión impuesta  en  este  caso  a  Rigoberto Cardona Arcila  corresponde  a  32  meses  y  9 días de  prisión,   mismo   lapso   por  el  cual  se  fija  la  sanción  accesoria  de  inhabilitación  en  el ejercicio de derechos y funciones públicas.   

17.   En   relación   con   la  pena  principal  de multa se procederá  de  idéntica  manera.  Así,  la  A quo precisó  que  el  ámbito de dosificación de esta sanción con los  incrementos  del  artículo  14 de la Ley 890 de 2004 y 245 del Código Penal es  de  4.000 a 9.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Sobre los cuales  se  realiza  la  disminución en razón de la tentativa previsto en el artículo  27   ibídem,  “no  menor  de  la mitad del mínimo ni mayor de las tres cuartas  partes  del  máximo”, para  encontrarnos de 2.000 a 6.750 salarios mínimos legales mensuales.   

Pues   bien,   prescindiendo  del  primer  incremento  se tiene que esta pena corresponde a la impuesta en el artículo 245  del  C.P.,  modificado  por  el  6° de la Ley 733 de 2002, es decir, de 3.000 a  6.000  salarios mínimos legales mensuales vigentes. Acto seguido, se procederá  a   descontar  el  quantum  por  la  comisión  de  la  conducta  en  modalidad de  tentativa  que arroja 1.500 a 4500 salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

Se tiene como ámbitos de movilidad de 1500  a  2250  a  3000  a  3750  y  4500,  con un ámbito de movilidad de 750 salarios  mínimos  legales mensuales; no obstante, como en las sentencias de instancia se  reconocieron  circunstancias  para  imponer la pena por encima del mínimo en un  porcentaje  equivalente  al  29%  (que  corresponde  a  217.5  salarios mínimos  mensuales),  en  lo  que  debe  respetarse la diferencia que existe dentro de la  fracción,   en   concreto,   la   pena   de  multa  a  imponer  a  Rigoberto  Cardona  Arcila  es  de  1717.5  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  (resultado  de  sumar  1500  y  217.5).   

18.  Por  razón  de  la  prosperidad de la  causal  de  revisión  debe  reconocerse el descuento punitivo del artículo 269  del  mismo  ordenamiento  sustantivo  “de la mitad a  las  tres  cuartas  partes”,  al  ser  un  fenómeno  postdelictual,  en  idéntico criterio que para la pena de prisión y por tal se  determina  una  reducción del 60% de la pena de multa,  para   fijarse   finalmente   en   687   salarios   mínimos  legales  mensuales  vigentes.   

19.  Por razón de lo expuesto y al haberse  manifestado  por  la defensora del penado que su representado ya se encuentra en  libertad  por pena cumplida, ninguna orden se dará al respecto. Lo anterior, ya  que  al  haber  sido privado de su libertad desde el 20 de octubre de 2007 a una  pena  de  110 meses de prisión y conforme obra en auto de septiembre 27 de 2012  del  Juez  Segundo  de  Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Antioquia,  sin  derecho a libertad condicional, para ese momento procesal, solo le faltaban  cerca  de  dos  (2) años físicos sin contar redención para tener derecho a su  libertad   por   pena   cumplida   en   el  proceso40.   

Pero  se atenderá la nueva redosificación  de  la  pena  para los efectos de las demás sanciones que le fueran impuestas a  Rigoberto  Cardona  Arcila en  razón de este asunto.   

         En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACION  PENAL,  administrando  justicia  en  nombre  de  la  República  y por  autoridad de la ley,   

RESUELVE   

    

1. DECLARAR  fundada la causal séptima de revisión  invocada  por  el  defensor  del  sentenciado Rigoberto  Cardona  Arcila  en  lo  que  tiene  que  ver  con  la  inaplicabilidad  del  aumento  de pena previsto en el artículo 14 de la Ley 890  de  2004  y en el de reconocer la reducción de pena por reparación establecida  en el artículo 269 del C.P.     

    

1. DEJAR  SIN  EFECTO,  PARCIALMENTE,  la  sanción  impuesta  en las sentencias del 16 de junio de 2008 y 19 de agosto  de  2008, proferidas en su orden, por el Juzgado Promiscuo Municipal de Cisneros  y  confirmada  por  el  Tribunal  Superior  de Antioquia, para dejar  la  pena  a Rigoberto Cardona Arcila en treinta y dos (32) meses y  nueve  (9)  días de prisión y multa por valor de 687 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes  para  el  año  2007.  Así  mismo,  se  impondrá  la pena  accesoria  de  inhabilitación  de  derechos  y funciones públicas por un lapso  igual  al de la sanción privativa de la libertad, como  responsable    del    delito    de    extorsión    agravada    en    grado   de  tentativa.     

En   todo   lo  demás,  el  fallo permanece vigente.   

3.  ORDÉNESE,  por  secretaría  de  la Sala,  i)   oficiar  al  Juzgado  Promiscuo  Municipal  con  Función de Conocimiento de Cisneros- Antioquia, para  que  libre  a  las  autoridades  correspondientes, las comunicaciones a que haya  lugar;  y  ii) remitir copia  de  esta  determinación  al Juzgado Segundo de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Antioquia,  para  lo de su cargo, respecto de la pena de multa en  caso de no haberse enviado a la jurisdicción coactiva.    

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno.   

       Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

JOSÉ LEONIDAS BUSTOS MARTÍNEZ  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria     

1  Cfr.    Folio    87    Cuaderno   1   del   proceso  penal.   

2 Cfr.  Folio 52 Ibídem.   

3 Cfr.  Folio 65 Ibídem.   

4 Cfr.  Folio 74 Ib.   

5 Cfr.  Pág. 78 Cuaderno 1 del proceso penal.   

6 Cfr.  Pág. 92 Ibídem.   

7 Cfr.  Folios 111-113 Ib.   

8  Cfr.  Folios 118-119 Ib.   

9  Cfr.  Folio 123-125 Ib.   

10 Cfr.  Folios 141 Ib.   

11  Cfr. Folios 162-190 Ib.   

12  Cfr. 201 a 212 Ib.   

13  Cfr. Folio 216 Ib.   

14  Cfr. Folios 231-233 Ib.   

15  Cfr. Folios 243-252 Ib.   

16  Cfr. Folio 50 cuaderno de revisión.   

17  Cfr. Folio 75 Ib.   

18  Cfr. Folio 4 Ib.   

19  Sentencia  proferida  el 27 de febrero de 2013 y de 6  de junio de 2012, respectivamente.   

20  Cfr. Página 28 cuaderno de revisión.   

21  Cfr. Folio 43 cuaderno de revisión.   

22  Cfr. Pág. 30 Ib.   

23  Cfr. Pág 44 Ib.   

24  ARTÍCULO  26. EXCLUSIÓN DE BENEFICIOS Y SUBROGADOS.  Cuando   se  trate  de  delitos  de  terrorismo,  financiación  de  terrorismo,  secuestro  extorsivo,  extorsión  y conexos, no procederán las rebajas de pena  por  sentencia  anticipada  y confesión, ni se concederán subrogados penales o  mecanismos  sustitutivos  de  la  pena (…). Tampoco a la prisión domiciliaria  como  sustitutiva  de  la  prisión,  ni  habrá  lugar ningún otro beneficio o  subrogado   legal,   judicial   o   administrativo,  salvo  los  beneficios  por  colaboración  consagrados  en  el  Código  de Procedimiento Penal, siempre que  esta sea eficaz.   

25  Línea  que viene siendo ratificada en diversas sentencias de esta Corporación,  ver  radicados  39719,  42647,  41657,  39719,  41152,  42035,  42041  y  42925.   

26  Cfr. Cd No. 1. Anexo al proceso penal.   

27  Audiencia   de   27   nov.   De   2007.   Crf.   Folio  65-67  cuaderno  proceso  penal.   

28  Cfr. Folio 129 a 131 Proceso Penal.   

29  ARTICULO  269.  REPARACION.  El  juez  disminuirá  las  penas señaladas en los  capítulos  anteriores  de  la  mitad  a  las  tres  cuartas partes, si antes de  dictarse  sentencia de primera o única instancia, el responsable restituyere el  objeto  material del delito o su valor, e indemnizare los perjuicios ocasionados  al ofendido o perjudicado.   

30  Cfr. Folio 31 Ibídem.   

31  Entre  otras, en CSJ SP, 14  nov.  2012,  rad.  35987;  CSJ    SP,   19   jul.  2013,    rad.   39719  y   CSJ   SP,  29  jul.  2013,           rad.           39201.   

32 Tal  como  se  explica  en  la  sentencia  de  casación  de 26 de septiembre de 2006  radicado  25.741, lo cual fue ratificado, entre otras, en sentencia de casación  de 3 de diciembre de 2009 radicado 32.768.   

33  Acta  de  pago  por  indemnización integral de perjuicios de 14 de noviembre de  2007. Cfr. Folio 14 cuaderno de revisión   

34  Sentencias  de  16  de  junio  de  2008  y  19  de agosto de 2008, del Juzgado y  Tribunal, respectivamente.   

35  Acta  de  pago  por  indemnización integral de perjuicios de 14 de noviembre de  2007. Cfr. Folio 14 cuaderno de revisión   

36  Cfr. Folio 31 Ibídem.   

37  Cfr. Folio 29 cuaderno de revisión.   

38  Cfr.  Folio 28 cuaderno de revisión. En consecuencia,  los  cuartos  de  movilidad  eran   96  -144-  192-  240  –  288  meses  de  prisión.   

39 Ver  nota de pie de página No. 33   

40  Cfr. Folio 503 proceso penal.     

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