SP2786-2017(48117)

2017

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

Magistrado Ponente  

SP2786-2017  

Radicación N° 48.117  

Aprobado acta N° 61  

Bogotá, D. C., primero (1°) de marzo de dos  mil diecisiete (2017).   

ASUNTO  

Agotado  el trámite propio de la acción de  revisión  propuesta  por  el Fiscal Veinticuatro Seccional de Chiquinquirá, la  Sala resuelve el fondo del asunto.   

HECHOS  

Aproximadamente  a  las  9:30 p.m. del 20 de  septiembre  de 2005, en una tienda o local abierto al público que funcionaba en  el  inmueble  ubicado  en  la carrera 4° N°12-74 del municipio de San Pablo de  Borbur  (Boyacá), zona urbana, centro, una persona del sexo masculino accionó,  en  tres ocasiones, un arma de  fuego  contra  SANDRA  MILENA  NEIZA  OCHOA, y le ocasionó la muerte por trauma  craneoencefálico.   

FALLOS DE INSTANCIA  

1. El 26 de julio de 2011, luego de culminada  la  etapa  del  juicio, adelantada según los dictados de la Ley 600 de 2000, el  Juzgado  Primero  Penal del Circuito de Chiquinquirá (Boyacá) dictó sentencia  por  medio  de  la  cual condenó a VÍCTOR VIDAL ROJAS  PARRA  como autor de homicidio agravado y le impuso la  pena  principal  de  trescientos  cuarenta  y  cinco  (345)  meses  de  prisión  (equivalentes   a   28   años   9   meses).   Así  mismo,  las  accesorias  de  inhabilitación  para el ejercicio de derechos y funciones públicas,  por  lapso  igual  al  de  la  sanción  privativa  de  la  libertad, y de inhabilitación para el ejercicio de la patria  potestad,  hasta  cuando sus  hijas  (procreadas con la occisa) cumplieran la mayoría de edad. Finalmente, le  negó  la concesión de la suspensión condicional de la ejecución de la pena y  de la prisión domiciliaria.   

El juzgado fundó su decisión de condena en  el  testimonio  de  ANDRÉS  FERNANDO  MARTÍNEZ  GARCÍA,  quien  presenció la  agresión  pero  no  identificó al atacante, y en la primera declaración de la  menor  N.L.R.N.,  hija  del  procesado  y  de la occisa, en la que señaló como  autor  del  hecho  a  su  progenitor,  única  de  sus versiones que le mereció  “total  credibilidad”,  pues  las  restantes  las estimó “contradictorias e  inverosímiles”, ya que a  su  juicio  reflejan  que  la  niña “pretende es no  decir   lo   acontecido   por   temor”.  También formó su convencimiento con prueba indiciaria, en cuanto  el   señor   VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA  previamente  había  lesionado  a  su  compañera  con  arma corto  punzante y había proferido amenazas de muerte en su contra.   

2.  El  7  de  junio  de  2012,  el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Tunja, Sala de Decisión Penal, redujo la  duración  de la pena accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos  y  funciones  públicas,  limitándola  a  veinte  (20) años, y confirmó en lo  demás el fallo de primer grado.   

A juicio del tribunal, la primera atestación  de  la  niña  N.L.R.N.  (de  8  años  de  edad  para  la época de los hechos)  “(…)  es  absolutamente  creíble,  pues  en  su  inocencia  no  tenía motivo para involucrar a nadie en la horrenda muerte de su  progenitora  menos  aún  a  su propio padre (…)” y  sus  declaraciones posteriores “(…) no desvirtúan  su  dicho  inicial, lo que hacen es evidenciar que la prepararon para que dijera  que no había visto nada (…)”.   

Por     otra    parte:    “La  versión  inicial  de la menor se robustece con los indicios  que   surgen   del   hecho   comprobado   que  entre  la  víctima  y  el  aquí  procesado,   que  fueron  compañeros  permanentes  con antelación,    su    vida    de    relación    era   usualmente   conflictiva  (…)”.   

También  estimó  respaldada la conclusión  antes  esbozada  por  la  consideración de que VÍCTOR  VIDAL      ROJAS     PARRA     era     “(…)  la única persona interesada en dañar y segar la vida de  SANDRA  MILENA  (…)  pues  no  existe ni la más mínima evidencia que permita  establecer  animadversión, enemistades graves de la víctima con otras personas  (…)”.   

DEMANDA  

El   Fiscal   Veinticuatro   Seccional  de  Chiquinquirá  invocó  la  causal  3° del artículo 220 de la Ley 600 de 2000,  consistente  en  que “(…) después de la sentencia  condenatoria  aparezcan  hechos  nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo  de   los   debates,   que   establezcan   la   inocencia  del  condenado,  o  su  inimputabilidad”.  Con tal  fundamento,  deprecó declarar sin efectos los fallos condenatorios de primera y  segunda  instancia  y  disponer  la  libertad  provisional del encausado, señor  VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA,  actualmente   interno  en  el  Establecimiento  Penitenciario  y  Carcelario  de  Acacías (Meta).   

Expuso         que,  con fundamento en la denuncia formulada  el  23  de  julio  de  2014  por  CARLOS  JULIO  ROJAS  PARRA,  adelantó  nueva  investigación  de  los  hechos  que le permitió, con la colaboración de EDUAR  ANDRÉS  AVILA  RODRÍGUEZ,  identificar  al hoy occiso JONY MAURICIO RODRÍGUEZ  GUZMÁN  como  el  ejecutor material del homicidio de SANDRA MILENA NEIZA OCHOA,  el  cual  fue  perpetrado por encargo de JUAN EVANGELISTA GARCÍA AGUIRRE, quien  en   ampliación  de  indagatoria  confesó  y  luego  se  acogió  a  sentencia  anticipada,  siendo  condenado,  en  calidad  de  determinador,  por  el Juzgado  Segundo      Penal      del      Circuito      de      Chiquinquirá, el 11 de febrero de 2016, mediante fallo  que se encuentra apelado en cuanto al monto de la pena.   

TRÁMITE DE LA ACCIÓN  

El libelo se admitió el 31 de mayo de 2016 y  en    la   misma   fecha   se   ordenó   solicitar   el   proceso   objeto   de  revisión.   

La  única  actividad  probatoria  dispuesta  consistió  en  incorporar,  como  prueba  trasladada, las probanzas practicadas  dentro   del   proceso  N°  2016-00005,  seguido  a  JUAN  EVANGELISTA  GARCÍA  AGUIRRE.   

ALEGATOS  

1.        El        fiscal  accionante solicitó la anulación  de  la  condena  que  pesa  contra  VÍCTOR VIDAL ROJAS  PARRA   porque   “se  ha  acreditado  fehacientemente”  que  él  “ninguna  participación  tuvo  en  los hechos en que perdiera la  vida  en  forma  violenta SANDRA MILENA NEIZA OCHOA”,  toda     vez    que    JUAN    EVANGELISTA    GARCÍA    AGUIRRE    “explicó  en  la  diligencia  de  indagatoria las razones que lo  llevaron  a contratar a alias chiveras (JHONY MAURICIO RODRÍGUEZ GUZMÁN) quien  se  hacía  acompañar  de  alias  maicitos  (LEONEL MORENO GARCÍA)”.  Así  mismo, con la inspección judicial realizada en el sitio  de  los  acontecimientos, que contó con la intervención del testigo presencial  ANDRÉS   FERNANDO   MARTÍNEZ   GARCÍA,   “se  pudo  desdibujar”  el  testimonio de la menor N.L.R.N, pues se evidenció que ella no  pudo  ver  la  escena  y  que  para  el  momento  en que el declarante citado le  impidió  su  ingreso  a  la  tienda  el  agresor  ya  se  había  retirado  del  lugar.   

2.  El  defensor  de   VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA,   a   su   turno,  deprecó  que  “se  anule” la condena de su asistido,  “por  cuanto  mi  cliente  no  fue determinador, ni  autor,  ni  partícipe  de  la  conducta la que injustamente lleva preso más de  cinco  años.  Es  decir,  (…)  porque  no  cometió  el  hecho”.  Sobre el particular, resaltó que en su  confesión  JUAN  EVANGELISTA  GARCÍA AGUIRRE aclaró que su poderdante no tuvo  nada que ver con la muerte de SANDRA MILENA NEIZA OCHOA.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.  La Sala de Casación Penal es competente  para  conocer  de la acción de revisión materia de estudio, de conformidad con  el   numeral   2º   del   artículo   75  de  la  Ley  600  de  2000,  porque  se  dirige  contra  sentencia  ejecutoriada  dictada  en segunda instancia por un tribunal superior de distrito  judicial.   

2. La prosperidad de la acción de revisión  supone  que respecto de un fallo en firme sea “(…)  razonable  predicar  que  entraña un contenido de injusticia material porque la  verdad  procesal  declarada  resulta  ser  bien  diversa  a  la  histórica  del  acontecer   objeto   de   juzgamiento,   demostración   que  sólo  es  posible  jurídicamente  dentro  del  marco  delimitado por las causales señaladas en la  ley”  (CSJ  AP  2739-2015,  25  may.  2015, rad. N°  45.149).   

3.   La  causal  invocada  en  este  caso  (artículo  220-3    de    la    Ley   600   de   2000)  consiste  en  la aparición,  después  de la sentencia condenatoria, de pruebas no  conocidas   al   tiempo   de  los  debates  que  establezcan  la  inocencia  del  condenado.    Sobre   el   particular,   la   Corte  precisó que:   

(…)  la  prueba  ex  novo  que  legitima en  consecuencia   la   revisión   del   juicio  no puede ser solo la que establece en grado de certeza que el  procesado  es  inocente, o inimputable, sino también,  la  que  contrasta  de  tal  manera  la  evidencia  probatoria  en  la  cual  se  fundamentó la decisión de  condena    que    ha    hecho   tránsito   a   cosa  juzgada, que de haber sido  conocida  antes  de  su  proferimiento,  la  decisión  hubiese  sido opuesta (de absolución), o distinta (el  procesado   habría   sido  declarado  inimputable).  (CSJ   SP,   25   jul.  2002,  rad.  N° 13.602).   

Para el efecto, la  prueba  no  solamente ha de tener el carácter  de  novedosa  sino que, además, ha  de  poseer  la  aptitud  suficiente  para evidenciar que se condenó   a   un   inocente   o   a  quien  no  podía    ser    declarado    culpable.   

4.    El  carácter      ex  novo  de  las  pruebas  allegadas  para  demostrar la  causal  invocada  se  muestra  evidente  en  el caso de la declaración  de EDUAR  ANDRÉS      ÁVILA  RODRÍGUEZ y la ampliación  de    indagatoria,   y  consecuente  aceptación de cargos de JUAN EVANGELISTA  GARCÍA              AGUIRRE,     porque     no    hicieron  parte  del  proceso  que se revisa, aunque los hechos a los  que   aluden   sí  fueron  mencionados   en   el  mismo  pero  descartados  como  explicación     del  acontecimiento.   

Lo  mismo  acontece  respecto  del   testimonio   de  ANDRÉS  FERNANDO  MARTÍNEZ  GARCÍA, pues si  bien  declaró en el proceso  seguido  a  VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA, allí no se le  pidió  efectuar  ningún  reconocimiento  del autor de los disparos, lo que sí  aconteció  en  la  nueva  investigación.  En  consecuencia,  esa situación     “(…)    hace    que  materialmente  revistan  la  condición de prueba nueva, en cuanto propician una  percepción   diferente   (nueva)   de   la  realidad  histórica” ((CSJ SP, 25 jul. 2002, rad. N° 13.602).   

Igual   predicado   cabe  respecto  de  la  declaración  que  en  el  nuevo proceso rindió la denunciante del anterior, es  decir,  ASCENCIÓN  OCHOA  RAMOS,  madre  de  la  occisa,  por  cuanto aclara la  verdadera motivación de su notitia criminis.   

5.  Comenzando  por  la antes mencionada, en  declaración  rendida el 11 de agosto de 2014 (fol. 15 cuaderno anexo), admitió  que  no  le constaba lo sucedido, pues se encontraba en la finca, ubicada a tres  horas   de   camino,   y   que   el   motivo   para   denunciar  a  VÍCTOR  VIDAL ROJAS PARRA fue “la ira”.   

EDUAR  ANDRÉS  ÁVILA  RODRÍGUEZ,  de cuya  existencia  dio  cuenta el denunciante CARLOS JULIO ROJAS PARRA, declaró que su  amigo,  ya  fallecido,  JHONY  MAURICIO RODRÍGUEZ GUZMÁN, apodado “Chivera”   le   comentó   que   un  “profesor”     o  “rector”   le  había  ofrecido  cuatro  millones  de  pesos  por  matar,  en Borbur, a una muchacha de  nombre  SANDRA  y  más adelante le aseguró que ya se había ganado ese dinero.  Igualmente,  dijo  haber presenciado el pago del 50% del precio (13 de agosto de  2014,  fol.  22 a 24) y reconoció fotográficamente a JHONY MAURICIO RODRÍGUEZ  GUZMAN,  C.  de  C.  N°74.260.885  de San Pablo de Borbur, y a JUAN EVANGELISTA  GARCÍA  AGUIRRE,  C. de C. N°74.260.085 de San Pablo de Borbur (9 de diciembre  de  2014, fol. 32 y 33) como “Chivera”    y    el   “profesor”  o “rector”,  respectivamente.    Los  anteriores  señalamientos  fueron  ratificados por el declarante el 18 de marzo  de 2015 (fol.114).   

En  el  curso  de la inspección judicial al  lugar  de  los  hechos,  se  recibió  ampliación  de  declaración  al testigo  presencial  ANDRÉS  FERNANDO  MARTÍNEZ GARCÍA y se le pidió que expresara si  en  las  fotografías que se le exhibieron “(…) se  encuentra  la  persona  que  en  la  noche del 20 de septiembre de 2005 disparó  contra  la  humanidad de SANDRA NEIZA”. El declarante  reconoció,  en  una  de las  fotografías,   a   JHONY  MAURICIO  RODRÍGUEZ  GUZMÁN y dijo: “De un 100 por  ciento  puedo  decir  que  en  un 80 por ciento es la persona por ciertos rasgos  morfológicos  como son los pómulos pronunciados y su bigote poco poblado, cara  más  bien  como  ovalada”.  (10 de diciembre de 2014, fol. 34 a 36).   

En  diligencia de ampliación de indagatoria  rendida   el   8   de   mayo   de   2015,   JUAN   EVANGELISTA  GARCÍA  AGUIRRE  expuso:   

Estaba  para la época del año 2005,en la  oficina  de  la  rectoría del colegio municipal Pablo Valette, cuando llegó un  señor  que  había  conocido  aproximadamente  hacía  unos 6 meses, manifestó  pedirme  trabajo  que  le  dejara  algún  contrato  de obra del presupuesto del  colegio  pero  en  ese  momento  le  comenté  que no se podía porque no había  presupuesto   disponible,   manifestó   que  lo  apodaban  CHIVERAS,  se  notó  preocupado  porque  no  le  pude adjudicar ninguna obra, entonces yo le comenté  que  tenía  problemas  con  SANDRA  NEIZA  que ella me venía amenazando con el  esposo  o  antigua  pareja  que  le  había  propinado  algunas  puñaladas,  me  amenazaba  reiteradamente  con  él  si  no  le  seguía dando la plata que ella  solicitaba,  entonces  le  comenté  esto  al  señor  CHIVERAS y él me dijo si  quiere  se la quito de encima entonces yo le dije si usted puede, no sé pero en  todo  caso  será  usted  y  él  se fue y al poco tiempo resultó muerta ella y  después  llegó  él  como  unas  cuatro veces al colegio a pedirme plata (…)  PREGUNTADO:  Es  decir que usted no supo quién mató a SANDRA NEIZA? CONTESTÓ:  Pues   por  las  características  fotográficas  que  presentaron  acá  en  la  Fiscalía  parece  indicar  que fue él. Pues CHIVERAS fue y me dijo ya está el  trabajo,  está  hecho  (…)  Yo lo contraté a él. (…) CHIVERAS me dijo que  iba  a  buscar la manera de poderlo hacer porque no era fácil en el pueblo y se  pactó  en  uno  o  dos  millones,  eso  me pidió él y yo acepté pero le hice  conejo,  cuando  ya  ocurre  la  muerte  de  SANDRA él fue como 4 veces a (sic)  colegio  y  me  dice  que el trabajo ya está hecho y que le dé su plata (…).  (fol. 118 a 122).   

El  19 de noviembre de 2015 JUAN EVANGELISTA  GARCÍA  AGUIRRE,  asistido  por  su defensor, manifestó su deseo de acogerse a  sentencia  anticipada  (fol.  155).  En la diligencia correspondiente aceptó el  cargo  que  le fue formulado como determinador de homicidio agravado (fol. 156 a  164).   

6.  Las  anteriores  probanzas,  sin lugar a  dudas,  le  brindan  soporte a una hipótesis delictiva alternativa a la acogida  en  las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancia,  que tiende a excluir a  VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA  como  autor  del  homicidio de SANDRA MILENA NEIZA OCHOA, la cual fue descartada  por  los  falladores  por  considerar  que  se  trataba  de  meras  “especulaciones”   sin  “base    probatoria    de    ninguna    naturaleza”.   

Lo  anterior,  por cuanto de manera creíble  señalan  que  el  homicidio  de  SANDRA  MILENA  NEIZA OCHOA fue perpetrado por  encargo     de     JUAN     EVANGELISTA     GARCÍA     AGUIRRE     –quien  así lo admite y da razón del  móvil  que  le  asistía–  habiendo  recaído  esa  misión  en  JHONY  MAURICIO  RODRÍGUEZ GUZMÁN, alias  “Chivera”,  quien  fue  reconocido  como  ejecutor  del mismo por el testigo presencial ANDRÉS FERNANDO  MARTÍNEZ GARCÍA.   

Ese  nuevo  material  probatorio,  además,  permite  revalorar  las  declaraciones  de  la menor N.L.R.N. y, en contra de la  tesis  acogida  en  las  sentencias,  se  suma  a  las  declaraciones de quienes  afirmaron   que   para   el   momento  de  los  hechos  el  señor  VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA se encontraba  laborando  en  una  finca  distante  de la población donde se desarrollaron los  acontecimientos  (JORGE  OLMEDO  ROJAS  PARRA, LIZANDRO GÓMEZ NEIRA), todo ello  dentro de una apreciación conjunta de los medios de convicción.   

De  esa  manera, se cumplen los presupuestos  para  declarar  fundada  la  causal de revisión invocada y, en consecuencia, la  Sala así procederá.   

Adicionalmente,  declarará  sin  valor  las  sentencias  que  pesan contra VÍCTOR VIDAL ROJAS PARRA  y  devolverá el proceso al juzgado de origen para que  otro  despacho judicial del mismo circuito reponga el trámite desde la apertura  del  juicio  (traslado  del  artículo  400  de  la Ley 600 de 2000).   

Finalmente,  concederá libertad provisional  al   señor   VÍCTOR  VIDAL  ROJAS  PARRA,  previa caución prendaria de un (1) salario mínimo legal mensual  vigente  ($737.717.oo),  que  constituirá  a  órdenes  de  la  Corte, mediante  título   de   depósito   judicial  o  póliza  de  compañía  de  seguros,  y  suscripción  de  diligencia de compromiso en los términos del artículo 368 de  la   Ley  600  de  2000.  Para  este  trámite  y  para  la  expedición  de  la  correspondiente  boleta  de libertad se comisionará al Juzgado de Ejecución de  Penas y Medidas de Seguridad (reparto) de Acacías (Meta).    

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de  Casación Penal,  administrando  justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1. Declarar fundada  la  causal  de  revisión  a  cuyo  amparo  el  Fiscal  Veinticuatro  Seccional  de  Chiquinquirá  demandó  la condena de VÍCTOR VIDAL ROJAS PARRA.   

2.           Invalidar    la   condena   impuesta   a  VÍCTOR      VIDAL     ROJAS     PARRA,  contenida  en  los  fallos  de  primer  y  segundo  grado, de fechas 26 de julio de 2011 y 7 de  junio   de   2012,  originarios  del  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Chiquinquirá  y  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja, Sala de  Decisión Penal, respectivamente.   

3.  Devolver  el  proceso  al  juzgado de origen, para que  otro  despacho  judicial  de  igual categoría, perteneciente al mismo circuito,  reponga  el  trámite  desde la apertura del juicio (artículo 400 de la Ley 600  de 2000).   

   

4.  Ordenar   la   libertad   provisional  de   VÍCTOR   VIDAL   ROJAS  PARRA  en  los  términos indicados en la parte motiva de esta providencia.   

Notifíquese y cúmplase  

EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER  

Presidente  

JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA  

JOSÉ LUIS BARCELÓ CAMACHO  

FERNANDO ALBERTO CASTRO CABALLERO  

LUIS ANTONIO HERNÁNDEZ BARBOSA  

GUSTAVO ENRIQUE MALO FERNÁNDEZ  

EYDER PATIÑO CABRERA  

PATRICIA SALAZAR CUÉLLAR  

LUIS GUILLERMO SALAZAR OTERO  

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *